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Harry Potter, el descendiente de Godric Gryffindor — capítulo 27
Todos los alumnos se encontraban en el Gran Comedor desayunando. Albus Dumbledore se puso de pie llamando la atención de todos. Pronto las conversaciones se extinguieron, prestando atención al director.- Buenos días alumnos. He de anunciar una nueva incorporación al profesorado. Como sabéis nuestro profesor Benton falleció y su puesto quedó libre. Bien, pues ya hemos encontrado quién le sustituya. Os presento al nuevo profesor de DCAO, ¡el señor Harry Potter!Todas las miradas se dirigieron hacia Harry con la boca abierta. Neville se puso de pie y empezó a aplaudir con entusiasmo. Le siguieron Hermione, Ginny y Luna; después la mesa de Gryffindor excepto Ron que estaba con una mueca horrorizada; los que habían pertenecido al ED, las chicas estaban maravilladas, aplaudiendo fuerte; y finalmente las demás casas a excepción de Slithering, que no se lo podían creer.Snape parecía que se había tragado un limón mientras que los demás profesores aplaudían con entusiasmo.- Estará de broma, ¿verdad?- gritó Draco Malfoy.- No es ninguna broma, señor Malfoy. Los profesores han votado y el señor Potter ha aceptado.- ¿Todos los profesor es han estado de acuerdo?- siguió Malfoy.- No. El profesor Snape no estaba de acuerdo. Pero la mayoría gana. Sigo con las noticias. Las clases del señor Potter se darán por la tarde, dado que el señor Potter seguirá con sus clases como estudiante. Los jefes de casa pasarán con sus nuevos horarios.El director se sentó y los jefes de casa pasaron con los horarios. Era lunes así que se marcharon a Transformaciones. En su hora libre, Harry se dirigió a su despacho para preparar las clases para la tarde.- ¿Te quieres venir Neville?- Claro.Se marcharon hacia el despacho.- Nev, ¿quieres seguir con las clases?- Por supuesto.- Neville, no tengo tiempo con las clases que tengo que dar.- Pero...- Espera. Sólo hay que cambiar el horario. Tendrá que ser por las noches y acostarnos un poco tarde, bueno eso a lo mejor.- No me importa acostarme tarde.- Bien. Bueno de momento tienes que hacer los deberes tú sólo, lo que no entiendas me lo dices más tarde. Si terminas puedes ir a la Sala de los Menesteres y pedir algo para hacer un duelo, puedes practicar con eso.- Muy bien.- Y léete bien los libros, eso ayuda.- Vale. No te preocupes.Harry se puso a revisar todo y planeó las demás clases de esa tarde. Las preparó mientras que Neville hacía los deberes que los habían mandado.Después de CCM, Harry se dirigió a su despacho para recoger sus cosas e irse a su clase de DCAO.Llegó a la puerta de la clase, allí se encontraban los de primero de Gryffindor y Hufflepuf. Abrió la puerta y los alumnos entraron.- Buenos días- dijo Harry.- Buenos días profesor- contestaron todos.- Bueno, yo soy vuestro nuevo profesor. Según tengo entendido estáis viendo las diferentes formas de mover la varita.- Sí profesor.- Bien, pues yo no os voy a enseñar eso. Los movimientos de varita los iré enseñando según las maldiciones y hechizos. Yo creo que es más importante saber defendersw y atacar- se alzó un murmullo de excitación- tengo que advetiros que algunos hechizos son de segundo. Empezaremos por un hechizo que normalmente se usa para hacer bromas pero que sepáis que si me entero de que los utilizáis para eso volveré a los movimientos de varitas. ¿Entendido?- Sí profesor.- Bien. El hechizo se llama piernas de gelatina... Harry llegó a la Sala Común. Tenía muchas cosas que hacer.- Hola- saludó a Hermione que estaba allí sentada.- Hola Harry. ¿Qué tal tus clases?- Bien. Un poco cansado pero bien. ¿Has visto a Neville?- Hace un par de horas que no le veo.- Ah vale. ¿Puedo sentarme?- Hermione asintió con la cabeza.Harry se sentó y con un movimiento de varita hizo que sus cosas llegasen desde su habitación. Abrió el libros de transformaciones para saber qué tenía que hacer. Era fácil, él ya sabía todo. Cerró el libro, sacó pergamino, una pluma y tinta. Mojó la punta y empezó a escribir.Hermione le miró atentamente y con los ojos abiertos mientras escribía.- ¿Ocurre algo, Hermione?- preguntó sin despagar la vista del pergamino y sin dejar de escribir.- ¿Te lo sabes de memoria?- Sí, ¿por qué?- No, por nada. Estás muy cambiado.- ¿Tu crees?- Hermione asintió- ¿por qué lo dices?- Te sabes todo de memoria, haces las prácticas a la primera, sé que guardas secretos, ayudas a Neville en todo, he oído a chicas que aseguran haberse acostado contigo...- No sé qué decirte. Neville es un buen amigo y le ayudo en todo lo que pueda, las chicas... Sólo me lo paso un poco bien.- ¿Y los secretos? ¿Es qué ya no te fías de mí?- Claro que me fío de ti. De quién no me fío es de Ron.- Harry sólo discutisteis.- No le fío. Hermione hay cosas que tú no sabes.Guardó transformaciones y sacó Herbología.- ¡Pues cuéntamelo! Dime porqué, puedes confíar en mí y lo sabes.- Sí, lo sé. Ahora no puedo, Hermione. Tengo muchas cosas que hacer.- ¿Entonces cuándo?- Ya lo veré.- Está bien- suspiró Hermione- ¿necesitas ayuda?- No hace falta Mione, gracias. Estoy terminando herbología y sólo me falta CCM.- Muy bien.Harry terminó sus deberes y se dirigió a la Sala de los Menesteres donde sabía que se encontraba su amigo Neville.