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Harry Potter, el descendiente de Godric Gryffindor — capítulo 28
-Hola Neville- saludó Harry en cuanto entró a la Sala de los Menesteres. Neville estaba en el suelo descansando o eso pensaba Harry.-Hola Harry. ¿Qué tal te ha ido en tus primeras clases de profesor?- Bien. Muy bien. Se han portado genial, parece que me respetan, por lo menos los de primero, excepto un par de Slithering.Harry le ayudó a levantarse.- Eso ya lo sabías...- Sí, ¿qué hacías?- Ese muñeco me ha derrumbado. ¡Un simple muñeco!- Neville- dijo entre risas- ese muñeco tiene las mismas habilidades que tú. Eso es lo que tiene esta Sala.- ¿En serio?- Sí. Por eso te derrota, al igual que tú también le puedes derrotar. Haber lo primero, ¿alguna duda sobre los deberes teóricos?- Sí, de transformaciones.- Enséñamelo.Se quedaron allí toda la noche excepto cuando bajaron a por algo de comida a las cocinas. A las dos de la mañana se dirigieron a la Sala Común. Iban por la mitad cuando escucharon gritos.- Ve a dormir Nev, mañana hay que levantarse pronto para hacer ejercicio. Yo me encargaré.- Pero...- Si te necesito, te llamo.Neville asintió y se marchó a dormir. Harry se dirigió donde se escuchaban los gritos. Eran en un aula, se escuchaban dos voces, una de hombre y otra de mujer, la cual le parecía conocida.- ¡Suéltame! ¡No! ¡Por favor, déjame!- gritaba la chica.- ¡Calla! Solo te voy a hacer disfrutar un poco.- ¡No!Harry entró y se quedó de piedra.Allí estaba el capitán del equipo de Slithering, Stephen Geldow, medio desnudo sujetando a Ginny Weasley en contra del escritorio, la cual estaba desnuda completamente y llorando. Ginny estaba boca abajo y forcejeando.Los dos miraron a la puerta.Harry estaba lleno de rabia, se acercó a Geldow y le dio un puñetazo en plena cara. Empezó a golpearle con toda la rabia que tenía hasta que escuchó los sollozos de Ginny.Le dejó en el suelo con sangre en el labio, una ceja y por la nariz, además de un ojo morado.L pelirroja se encontraba llorando en un rincón, agarrándose las rodillas.- ¡Ey! Toma ponte esto, hace frío.- le dijo quitándose su túnica y poniéndosela a ella.Harry la levantó y la tapó bien intentando no mirar su cuerpo. No quería que se sintiese incómoda. Le pasó el brazo por los hombros y se encaminaron hacia su Sala Común sin mirar atrás.Llegaron y Harry hizo sentar a Ginny en un sillón. Él subió a su habitación.- ¡Dobby!- ¡Señor!- el elfo hizo una revernecia- ¿Me ha llamado?- Shh. Que nadie te oiga- Dobby necesito que me traigas un té, por favor.- Sí, Señor. Enseguida se lo traigo.Con un chasquido el elfo desapareció, dos minutos después apareció con lo que Harry le había pedido.- Muchas gracias Dobby.- ¡Señor! ¿Necesita algo más?- No Dobby, gracias.Harry cogió una poción calmante y otra para dormir sin sueños.Bajó y se sentó al lado de ella y la abrazó fuerte. Le dio el té con la poción calmante mezclada.- Gracias. ¿De dónde has sacado el té?- Tengo mis secretos- le sonrió. Ginny sonrió un poco. Me gusta tu sonrisa, deberías sonreír más a menudo.Ginny se sonrojó y se tomó el té.- Gracias.- ¿Qué hacías fuera a estas horas Ginny?- preguntó después de que ella se calmase durante un buen rato. - Te buscaba.- ¿A mí?- Sí, he ido a tu habitación pero no estaba así que he salido a buscarte.- Lo siento mucho. Te ha pasado por mi culpa.- No. Yo no debería haber salido ni siquiera sé porqué te buscaba. No podía dormir, me he levantado, he empezado a andar y de repente estaba enfrente de tu habitación. He entrado pero ni tú ni Neville estabais. Así que he salido a buscarte.- ¿Y qué ha pasado después?- Iba por el pasillo y de repente le he visto, a Geldow. Quería seguir mi camino pero no me dejaba. Me ha cogido del brazo y me ha metido en el aula. Me... me ha desnudado. Yo he forcejeado pero no podía, él no notaba mis empujones, mis mordiscos, mis codazos... nada. O eso parecía. Cuando me he querido dar cuenta estaba como me has encontrado.Ginny sollozó y se aferró aún más a él.- Shh. Tranquila. Estoy aquí, tranquila.- Gracias Harry, si no llega a ser por ti...- Quería matarle- dijo después de un pequeño silencio- Si no te llego a oír llorar, le habría matado a golpes.- Menos mal que has parado. No me gustaría verte en Azkabán.Harry sonrió agradecido.- Bien, vamos a dormir, deberías irte a tu habitación a descansar.- No puedo Harry. ¡Quédate conmigo, no me dejes sola!- Si vienes a mi habitación tu hermano me mata y no tengo ganas de peleas.- Entonces vente a mi cuarto.- ¿Estás segura?- Sí.- Pues vamos. ¡Ah! Y toma esta poción para dormir sin soñar.- Vale.Subieron las escaleras, llegaron al cuarto de Ginny, ella se cambió. Harry se desnudó y se metieron en la cama. Después de tomarse la poción, ella se quedó dormida. Al poco rato le siguió Harry.