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Historia 165872 — capítulo 78
Lo que se veía venir llego, Amber y Lee se enamoraron, todo el tiempo que han tenido juntos ha bastado para que estos dos hayan aprendido amarse, a confiar el uno en el otro y a reconocer que tal vez estar juntos sea lo único que necesitan. Tanto Amber como Lee tienen los sentimientos muy claros, saben lo que sienten pero temen que el otro no se capaz de sentir lo mismo, pues a pesar de todo su relación vienen siendo algo imposible y más para Lee que aún está en la idea de que la gran diferencia de edad importa.
-Qué bueno que vinimos a tomar café, ya debimos haber ido a tomarnos algunos tragos. Dijo Amber mas para hacer una broma mientras ambos disfrutaban de una taza de café en un restaurante cercano al ministerio.
-Bueno te debo los tragos. Dijo Lee sonriendo.
-Si, y por eso te toca pagar a ti. Dijo Amber de la misma manera.
-Trato hecho. Dijo Lee levantando su taza para brindar.
-Sabes que creo que ya no deberíamos ser amigos. Dijo Amber después de un rato de intensas miradas.
-Estoy de acuerdo contigo, esto está empezando a complicarse. Dijo Lee entendiendo perfectamente de que hablaba su acompañante.
-Sí, porque tú y yo nos estamos enamorando. Dijo Amber con una mirada coqueta y haciendo que a Lee se le detuviera el corazón.
-Más bien creo que ya estamos enamorados. Dijo Lee mientras a Amber se le subían los colores.
-Bueno yo quería ir un poco más lento, pero si tú lo dices. Comento Amber sin poder esconder el enrojecimiento de sus mejillas.
-Esto terminara muy mal. Dijo Lee echando su cabeza atrás.
-Claro, porque tú y yo somos polos opuestos.
-Por supuesto, como vamos a tener una relación si tú eres tan impulsiva, rebelde y joven. Escupió Lee sintiendo que si decía todo esto en voz alta terminaría por creerlo.
-Si, y también estas tu que eres demasiado cerrado, serio y viejo. Dijo Amber algo a la defensiva.
-Bueno por lo menos yo no soy un criminal. Dijo Lee cruzándose de brazos.
-No, pero eres un alcohólico que vive en una ratonera porque tiene miedo de que si compra muebles terminara embriagándose. Rugió Amber.
-Si eso es lo que piensas de mi bien, porque por lo menos yo no ando ensuciando la tumba de mis padres con las estupideces que le robo a los demás. Grito Lee poniéndose de pie sin duda todo esto salió muy mal.
-Vete al diablo Lee Jordan. Dijo Amber también levantándose y empezando a caminar hacia la salida.
Creo que en la vida tenemos que tener mucho cuidado de como decimos la verdad, porque la condenada sí que duele. Estos dos están locamente enamorados, pero son tan diferentes y tienen tantas cosas en sus mentes que prefieren herirse y alejarse diciéndose todas estas cosas que enfrentar que son unos tontos y que se aman.
Al siguiente día Amber no fue al bar "varitas" como todas las noches y solo allí Lee se dio cuenta de que verdaderamente la había perdido, pues ella no volvería, no volvería porque en pocas palabras él le había dicho que aunque la quiere no estaba dispuesto a pelear por ella, no estaba dispuesto a nada por ella, lo cual es muy estúpido porque si se enamoró, lo hizo de todo, de sus defectos y virtudes. Pero otra parte de Lee está bien con el hecho de que Amber haya salido de su vida, pues a el también le dolió la verdad que ella le grito y pues si, en estos momentos es mucho más fácil para el embriagarse, olvidarla y marcharse.
Amber se siente una tonta por haber dicho tantas cosas que no sentía, pero sabe que lo que escucho es la verdad y ya no quiere volver atrás, cuando conoció a Lee sintió que por fin algo bonito había llegado a su vida, pero se supone que quien te ama no te lastima.
-Hey, Lee. Le saludo Kansas al ver al viejo mago caminar por la calle una tarde.
-Hola, que tal. Saludo Lee amablemente.
-Excelente, pensé que ya te habías ido de Estados Unidos. Dijo el joven auror sin poder parar de reír.
-Estoy seguro de que pronto me iré. Dijo Lee convencido de que si no volvía a ver a Amber se marcharía.
Volviendo a Hogwarts por un corto margen de tiempo, quiero comentarles que Frank empieza a sospechar de la relación de Alice, pues él no es nada tonto y se ha dado cuenta de que últimamente ellos pasan mucho tiempo juntos, así que no está nada dispuesto a parar de averiguar qué demonios es lo que pasa aquí, además todo eso sin mencionar que algo debió haber escuchado del rumor que Satina inicio semanas atrás.
- Alice, dime la verdad que hay entre tú y Albus. Rugió Frank un día después del almuerzo.
- Nada. Dijo Alice con sencillez
- No mientas, los he visto demasiado amiguitos últimamente. Inquirió Frank.
- Yo solo intento corregir mi error, deja de alucinar. Dijo Alice alejándose algo nerviosa.
Lo que pasa aquí señores es que Frank conoce demasiado bien a su hermana, él sabe que no está alucinando y que algo oculta, pues ella nunca ha guardado algún secreto a su familia, Alice es un libro abierto, es tan trasparente que aunque no diga las cosas si la conoces bien puedes descubrirlas por ti solo, creo que Frank sabe que ella se muere de amor por el muchacho incluso desde antes. Sin duda Albus es lo único que Alice en su vida ocultara. Pero bueno, no nos vamos a preocupar por las sospechas de Frank, pues aunque la verdad siempre salga a la luz hoy no es un día para preocuparse sino más bien para estar felices, hoy alguien aunque sea a miles de kilómetros está cumpliendo un sueño y está encontrando al amor de su vida.
Ya ha pasado una semana de que estos no se ven, y para ser sinceros ha sido una pesadilla pues Lee ha llegado a la conclusión de que Amber es lo que busca su razón para morir porque por ella está dispuesto incluso a perder la misma vida, en este tiempo sin ella se ha dado cuenta de que ya no iba al bar para tomar, si no para verla, porque sabía que ella allí lo esperaba. Amber de una manera muy rápida y extraña curo sus heridas y al no tenerla cerca estas amenazan con volver abrirse.
-Espera no te puedes ir sin haberte tomado un té conmigo. Dijo Kansas completamente desesperado por pasar tiempo con Lee.
-Bueno es que yo…
-Por favor, solo es un té. Dijo Kansas amablemente.
-Bueno, vamos esta noche. Dijo Lee sabiendo que posiblemente esta sería la primera noche que no asistiría al bar.
-Perfecto. Dijo Kansas sonriendo.
La noche llego y Lee se dirigió al lugar acordado con Kansas sintiendo que cometía un tremendo error, que su lugar en estos momentos era estar en frente de alguna botella de alcohol.
-Te tengo una buena noticia. Dijo Kansas al verlo llegar.
-Así. Dijo Lee tomando asiento y sintiendo como el estómago le daba vueltas.
-Si, te devolverán tu varita, a pesar de que ya tienes otra sé que los ingleses son muy apegados a las varitas de Ollivandres. Dijo Kansas ordenando un té para ambos.
-Mi varita, como me la devolverán? Pregunto Lee confundido.
-Es que Amber Smith confeso sus crímenes y devolvió toda la evidencia. Dijo Kansas sin más.
-Que ella hizo que. Grito Lee completamente confundido.
-Bueno, ella por fin estará de frente ante la justicia. dijo Kansas sin más.
Este tiempo sin Lee le había enseñado a Amber grandes lecciones, pero la más importante es que ya no podía seguir escondiendo su verdad, ella es una criminal y lo que hace esta horriblemente mal, sus padres no lo hubieran querido. Al igual que para Lee, este poco tiempo que han vivido juntos han bastado para cambiar de varias manera la forma de pensar de la chica y para comprender que se puede ser feliz si lo intentas. A estas alturas Amber está completamente convencida de que Lee es esa razón para vivir que tanto estaba buscando, pero que para poder sentirse merecedora de él tiene que arreglar la complicada vida en la que vive.
-Lo siento Kansa, no puedo quedarme. Se disculpó Lee poniéndose de pie.
-Pero que, a dónde vas? Quiso saber el muchacho.
-Amber no puede entregarse tengo que evitarlo.
-Para eso es muy tarde, mañana le harán juicio y estoy seguro de que terminaran dándole la condena mayor, el ministro no puede permitir que se le acuse de corrupto. Explico Kansas.
-Yo tengo que evitarlo. Dijo Lee saliendo rápidamente del lugar.
La mente de Lee se encontraba dando vueltas por todas partes, sentía miedo y angustia, en el momento mientras corría sintió que alguien lo perseguía y ese alguien no era más que los fantasmas que desde Londres lo vienen siguiendo. Lee corrió hasta el cementerio de los padres de Amber, tenía que verlo, tenía que comprobar por sus ojos que del hermoso quiosco no quedaba nada.
A la mañana siguiente Lee estaba decido, se contactó con Kansas y le pidió que le ayudara a llegar al juicio de Amber tenía que hablar con ella y convencerla de que todo esto era una locura.
-Entonces como se declara? Le preguntaba el ministro a Amber mientras Lee entraba abruptamente a la sala.
-Espera Amber, tú eres inocente. Grito Lee.
-Que haces aquí? Pregunto Amber sorprendida.
-Vine a decirte que te amo, que soy un idiota pero que estoy dispuesto a morir por ti. Dijo Lee con la voz agitada.
-Ya es algo tarde. Dijo Amber con una lágrima en el rostro y sintiéndose una idiota por haber creado todo este lio.
-No es tarde para amar, ven conmigo. Dijo lee estrechándole la mano para que esta la tomara.
-Pero qué demonios está pasando aquí. Rugió el ministro, pero lo hizo muy tarde pues la pareja rápidamente se desapareció.
Lee llevo a Amber hasta su apartamento y entre besos y caricias se dijeron todo lo que tenían que decirse y se juraron una y otra vez que su amor era sincero, volátil pero verdadero.
-No puede creer que por fin te haya encontrado. Dijo Amber mientras se acurrucaban desnudos en la cama.
-Yo tampoco, eres sin duda lo que siempre estuve buscando. Dijo Lee acariciando el rostro de la joven.
-No me lo digas, cientos de veces pensé que estaría siempre sola y ahora tu estas aquí y me haces sentir muy segura. Dijo Amber sin poder creerse tanta dicha.
-Te amo. Dijo Lee besando los labios de la chica antes de que el timbre del apartamento sonara.
-Dile que se vayan. Grito Amber mientras Lee abría la puerta.
-No creo poder irme sin ti. Dijo el ministro de mala gana.
-Padrino. Dijo Amber saltando de la cama.
-Ponte ropa, te llevare a la justicia. Rugió el ministro.´
-No se la puede llevar. Inquirió Lee.
-Claro que puedo, y prepárese porque usted también ira a prisión.
-Padrino no, déjame en libertad. Grito Amber.
-Me has dejado en ridículo frente a todo el ministerio. Rugió el ministro, al parecer solo eso le importa.
-Lo sé, pero si no me dejas en libertad le diré a todo el mundo que en tu árbol genealógico hay squib. Dijo Amber con dureza.
-No serias capaz. Dijo el ministro dando un paso atrás.
-Pruébame.
-Eres libre ahora. Dijo el ministro desapareciendo de la casa.
-Que fue todo eso? Pregunto Lee cerrando la puerta.
-Enfócate en que ahora nadie nos va a molestar. Dijo Amber besando los labios del moreno.
-Que dices, seguro la policía nos seguirá buscando. Inquirió Lee.
-Eso sí, tendremos que irnos. Dijo Amber cruzándose de brazos.
-Ven conmigo a Londres, ven conmigo a casa. Dijo Lee con una sonrisa en el rostro por la idea de volver junto a ella.
-Volver a Londres, que haremos haya. Inquirió Amber.
-Estaremos juntos, con mi familia, que también es la tuya. Dijo Lee sosteniendo las manos de la chica y haciéndola sentir que tenía todo en sus manos.
Unos días después, Lee y Amber se mudaron a Inglaterra con los restos de los padres de la chica, los cuales fueron a parar a un cementerio para magos, pues a pesar de lo que los americanos quieran pensar, todos llevamos la magia dentro. El día de hoy será la primera vez que Amber se encuentre con los familiares de Lee y está muy nerviosa porque ahora que está en Inglaterra se da cuenta de que las personas se fijan demasiado en la diferencia de edad y es que la verdad el aparenta de unos mil años más que ella.
-Y si no les caigo bien. Dijo Amber llena de nervios una vez Lee toco la puerta de la residencia.
-Ellos te amaran solo porque yo te amo. Dijo Lee antes de que George Weasley abriera la puerta y se quedara con la boca abierta al verlo.
-Lee, eres tú, Merlin que bueno verte. Dijo George abrazando al moreno antes de dejarlo pasar a casa.
-Yo también estoy muy feliz de verte. Dijo Lee volviendo a abrazar a su amigo de la infancia.
-Angelina, ven a ver quien volvió a casa. Grito George emocionado.
-Lee. Grito Angelina saltando a abrazarlo.
-La mejor jugadora de todos los tiempos. Grito Lee en forma de comentario deportivo.
-No te vuelvas a ir, la familia tiene que estar unida. Dijo Angelina sonriendo.
-Yo ya estoy en casa y pues bueno, les presento al amor de mi vida, Amber. Dijo Lee introduciendo a la rubio que colgaba de su brazo y reconociendo que este, junto a sus amigos siempre fue su hogar.
-Hola. Dijo Amber sintiendo náuseas.
-Bienvenida a la familia. Dijo Angelina abrazándola y haciendo que todo sus miedos desaparecieran.
-Bueno, cuenten como esta todo por aquí. Dijo lee después de un rato.
-Llegaste en muy raros momentos. Dijo George encogiéndose de hombros
-Porque? Quiso saber Lee.
-Esto. Dijo Angelina pasándole el periódico de hace unos días, el cual tenía cientos de reportajes hablando de las desapariciones por las cuales está pasando el mundo mágico.
-Quien está haciendo esto? Pregunto Lee al ver el periódico.
-No sabemos y eso es lo que está volviendo locos a muchos. Dijo Angelina mientras Amber se abrazaba del brazo de Lee.
El mundo mágico como tal vez ustedes sepan está pasando una fuerte ola de crímenes, de los responsables por los delitos se conoce muy poco, así que muchos medios de comunicación han ayudado a que muchos empiezan a entrar en pánico pues hay quienes creen que todo esto es el inicio del regreso de Voldemort o algo peor.
-Bueno pase lo que pase, nosotros estamos con Harry. Dijo Lee firmemente y es que pase lo que pase quienes un día pelearon por lo que es correcto junto a Harry están dispuestos a volver hacerlo hoy.
Pero nosotros no nos tenemos que preocupar por una guerra en estos momentos, más bien lo que tenemos que hacer es celebrar el amor, el amor que llega cuando menos te lo esperas y que por supuesto te cambia, te sana y te hace encontrarte a ti mismo justo cuando sientes que Estas Perdido.
Espero que de verdad les guste, a mí no me gusta tanto este capítulo pero he decido crear esta historia para Lee Jordan y Amber porque siento que todos nos merecemos encontrar al amor.