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Historia 165872 — capítulo 79

La vida no para por nadie, aunque haya momentos más desagradables que otros, o nuevos personajes uniéndose a nuestra fiesta. La vida continua, nunca se detiene, ella solo sabe avanzar.

Nos encontramos a mediados de noviembre, algunas hojas empiezan a perder el color y las mañanas empiezan hacer mucho más frías, tal parece que el invierno llegara temprano este año. La temporada de quidditch ha estado excelentemente bien, nadie puede dejar de hablar sobre el gran trabajo que está haciendo Lily en el equipo de Gryffindor, lo cual puso a James un poco celoso semanas atrás y es que la pequeña sin duda se ha convertido en la jugadora más valiosa para los ojos de los espectadores, el equipo de Ravenclaw se recupera muy bien después de haber perdido los primeros partidos, los Slytherin se mantienen como los favoritos a ganar y a pesar de que los tejones están en último lugar nadie descarta la posibilidad de que todo esto cambie, pues todo el mundo sabe que Victor Krum llegara lejos en el mundo del quidditch, es un excelente capitán.

Por el lado romántico, Victor y su novia terminaron lo cual dejo a las personas hablando del tema por varios días, hay muchos que ya se lo esperaban, pero hubo a otros a los cuales de verdad le cayó por sorpresa.

 Ana Padma también termino con Bruce, al parecer el chico iba demasiado rápido para su gusto, Roxanne sigue sin creer en el amor mientras que Fred se despierta cada mañana sintiéndose el más afortunado por haber conocido a Annabeth.

Rose y Scorpius no han vuelto a discutir nunca más, Scorpius entendió que hay veces que es mejor esperar y pues Rose dejo sus celos atrás, pues sabe que el rubio es solo de ella. Ya lo hemos dicho muchísimas veces, Rose y Scorpius son polos opuestos, pero ambos se complementan porque se necesitan.

Para ser más exactos, justo el día de hoy es 16 y no sé si lo sepan pero Albus cumple años, como es sabido para el cumplir años o recibir regalos no es algo que lo emocione, aunque si confiesa estar entusiasmado pues este será el primer cumpleaños que vivirá junto a Alice. La relación de esta pareja sigue tal y como la dejamos, ellos no paran de hablar, de mirarse y complementarse.

Albus ya párate de la cama, tienes que ver tus regalos. Gritaba Scorpius mientras movía a Albus de un lado a otro para que se levantara.

-No, déjame en paz no abriré ningún maldito regalo. Dijo Albus tapándose la cara con la sabana.

-Por favor Albus no hagas esto otra vez, es tu cumpleaños siéntete feliz. Inquirió Scorpius.

-Me estoy poniendo viejo, me voy a morir, no sé porque eso te emociona. Rugió Albus.

-Porque es parte de la vida, Albus ya tienes 16, y luego tendrás 17 y no me digas que todo esto no te emociona. Dijo Scorpius obviamente más feliz que su amigo.

-No, no me mociona. Dijo Albus parándose por fin de la cama.

-Ya abre tus regalos. Dijo Scorpius pasándole una caja envuelta con papel rojo.

-No, no abriré regalos, no voy a celebrar esto. Inquirió Albus metiéndose a la ducha.

-Feliz cumpleaños Albus. Dijo Rose cuando ambos chicos bajaron a desayunar.

-Esta de un humor de perro, siquiera quiso abrir sus regalos. Le dijo Scorpius a su novia una vez Albus siquiera le dio las gracias.

-No sé por qué te sorprende, es lo mismo todos los años. Dijo Rose en un bufido.

-Albus deberías estar emocionado, eres el último de nuestro año en cumplir 16. Dijo Scorpius tomando asiento en la mesa de Slytherin.

-Quieres que este feliz por ser el último en algo. Dijo Albus sintiendo que todo esto es una estupidez.

-Solo tienes que ver el lado bueno. Dijo Rose.

-Hola. Saludo Alice acercándose a la mesa.

-Hola. Dijo Albus con una sonrisa de idiota mientras se ponía de pie.

-Feliz cumpleaños. Dijo Alice sonriendo mientras el corazón le daba vueltas, aun no puede controlar los nervios que le dan cada vez que ve a Albus.

-Gracias. Dijo Albus de la misma forma.

-Alice. Le llamo Frank desde unos metros de distancia.

-Me tengo que ir, se disculpó. Alice.

-Porque no desayunamos juntos. Propuso Albus.

-No sería correcto, nos vemos luego, en el lago. Dijo Alice marchándose sin más. Para Alice comer cualquier comida en una mesa que no sea la de ella es algo completamente incorrecto.

- A mi siquiera me diste las gracias. Inquirió Rose cruzándose de brazos.

-Bueno, estoy seguro de que tú no eres Alice. Dijo Scorpius empezando a reír y contagiándole la risa también a Albus.

Ahora si no es molestia me quiero tomar un minuto para hablar del más pequeño de la familia, Louis con solo 12 años es todo un principie, como seguramente saben ya tiene un gran fan club de chicas en Hogwarts que lo persiguen por lo bello que es y que están dispuestas a darlo todo por él. Obviamente estas chicas están encantadas por la cualidad veela que tiene el joven y aunque no quieran muchas veces no se pueden ni contener. La cosa de Louis es que nada de esto le importa en lo absoluto, y no porque sea solo un niño sino más bien porque a tan corta edad ya sabe lo que quiere. Louis es una persona muy sencilla, le vale madres la belleza y esas estupideces, si fuera por él se la pasara todo el día en la cabaña de Hagrid haciendo historias sobre criaturas asombrosas y sobre dragones.

-Lo estuve pensando Hagrid, y tal vez si podríamos tener un dragón. Dijo Louis mientras el semi gigante servía un té para él.

-Oh no, cállate con eso, no me puedo volver a meter en ese problema. Dijo Hagrid tomando asiento.

-Oh Hagrid las cosas han cambiado, además me tienes a mi yo te ayudaría a criarlo. Comento Louis sonriendo.

-Pero que quieres tú, que me echen de Hogwarts. Inquirió Hagrid.

Hagrid y Louis son muy buenos amigos, de todos los relacionados con Harry, Ron y Hermione el que más tiempo pasa con el semi gigante es Louis y yo creo que es porque ambos tienen ideas muy descabelladas sobre las criaturas.

-Yo solo quiero tener un dragón en mis manos, conocerlos. Dijo Louis sin más.

-Oh pues no cuentes conmigo, que aun lloro la muerte de Norberta, no puedo creer que se haya ido era muy joven. Dijo Hagrid con melancolía en la voz y refiriéndose a que el dragón que había empollado había muerto en Rumania hace algunos años.

-Cuéntame la historia de cómo nació. Pidió Louis.

-Pero si ya te la he hecho mil veces.

-Pero me encanta, mi mayor sueño es ver nacer  a un dragón. Dijo Louis insistiendo.

Por otra parte, Como seguramente saben Rose lleva desde que inició el año tratando de enseñar a Scorpius a hacer un patronus, lo cual no va nada bien, pues Scorpius no aprende de ninguna manera, o por lo menos eso finge, para el rubio es más importante estar con Rose que aprender cosas o hacer sus deberes, lo cual está muy mal porque se supone que ambos son prefectos y tienen que poner el ejemplo.

-Scorpius por favor concéntrate. Le pedía Rose a su novio mientras Scorpius intentaba encontrar su momento más feliz para hacer el patronus.

-Por favor tomémonos un descanso. Dijo Scorpius cansado de intentar y no lograr nada.

-Porque siento que no estas comprometido con esto. Dijo Rose cruzándose de brazos.

-Oye, yo esto comprometido contigo. Dijo Scorpius dándole un beso en la mejilla.

-Sí, pero no lo estas con esto, con las lecciones, con aprender. Dijo Rose tomando asiento en el suelo de la sala de menesteres.´

-Claro que estoy comprometido, es solo que soy un muy mal alumno. Dijo Scorpius sentándose junto a ella.

-O yo una mala maestra. Dijo Rose levantando una ceja.

-Claro que no, eres excelente maestra lo que pasa es que eres hermosa y no me puedo concentrar. Dijo scorpius robándole un beso en los labios.

-Si me vuelves a besar te voy a creer todo. Dijo Rose coquetamente.

-Me parece excelente. Dijo Scorpius besando apasionadamente a la pelirroja.

-No puedo creer que ya pronto empezaran las vacaciones de navidad, el tiempo se ha ido volando. Dijo Rose recostándose en el suelo.

-Ni me lo digas, solo ayer era verano y te extrañaba como loco, y ya volveré a extrañarte. Dijo Scorpius poniendo su cabeza en los hombros de ella.

-Trataremos de vernos.

-No será lo mismo.

-Lose, pero no es tanto tiempo. Dijo Rose besando la mejilla del rubio.

-Crees que aprenda hacer un patronus antes de navidad? Pregunto el rubio volviéndose a sentar.

-La verdad es que no. Dijo Rose sonriendo.

-Entonces tienes que seguirme enseñando, no quiero que llegue el próximo año sin saber. Inquirió el rubio.

-Bueno podemos seguirlo intentando, aunque pronto empezaran los exámenes y ya no tendremos tiempo. Dijo Rose poniéndose de pie para recoger sus cosas, la verdad es que ya tiene que irse a clases.

-Intentémoslo en las vacaciones. Exclamo Scorpius.

-Eso es una locura, si acaso nos veremos un día o dos cuando visites a Albus. Dijo Rose sin más.

-Pero podemos vernos tú y yo, con el único fin de practicar. Dijo Scorpius tomando las manos de la joven.

-¿De qué hablas? No nos darán permiso para tal cosa, ni siquiera podemos hacer magia fuera de Hogwarts. Dijo Rose confundida.

-No estoy diciendo que pidamos permiso, escápate conmigo. Dijo Scorpius riendo.

-Ahora si te volviste loco. Dijo Rose en carcajadas.

-Si, seria una locura, pero sería por amor o no? Pregunto Scorpius con algo de coquetería en la voz.

-Creo que si estás muy loco. Dijo Rose besando nuevamente los labios del rubio.

Bueno, la vida es una calle de un solo sentido y sin un poco de locura estoy seguro de que no valdría la pena. El día siguió pasando sin muchos percances, aunque bueno, ahora todo Hogwarts está hablando sobre Alan Boot y es que supuestamente está saliendo con una chica de Hufflepuff tres años menor que el, pero seguramente todo es un rumor solamente.

Volviendo a Albus por fin llegó el momento en que se vería con Alice que sin duda es la cosa que más ha estado esperando en el día.

-Albus, te estuve buscando. Dijo Lily acercándose  a su hermano mientras este caminaba hacia el lago.

-Lily estoy algo ocupado. Dijo Albus sin más.

-Feliz cumpleaños. Dijo Lily ignorando las palabras de su hermano y abrazándole abruptamente.

-Gracias Lily, pero me tengo que ir. Dijo Albus al ver Alice pasar por su lado.

-¿Ya abriste mi regalo? Pregunto Lily sin entender que Albus no quiere hablar con ella ahora.

-No, no abriré ningún regalo. Replico Albus.

-Pero este te gustara, yo y James nos hemos puesto de acuerdo para comprártelo. Dijo Lily angelicalmente.

-Lily gracias pero no tenían por qué gastar en mí, no necesito nada de ustedes. Dijo Albus sin darse cuenta de que estaba actuando como un pesado.

-Es solo para que sepas que te queremos. Inquirió Lily.

-Si, como digas. Dijo Albus alejándose, no es que él quiera ser grosero es solo que no le gusta esta estupidez de los cumpleaños, que las personas gasten en el o que quieran hacerle sentir especial, pues esto es solo un día y hay cientos de días más en los que la vida solo continua.

-Perdón por hacerte esperar, Lily estaba, perdón. Dijo Albus dándole un beso en la mejilla a Alice.

-Está bien, seguro quiere estar contigo hoy que es tu día. Dijo Alice sonriendo.

-Si algo así. Dijo Albus restándole importancia.

-Yo no sabía que regalarte, siento que te conozco muy poquito. Dijo Alice tímidamente.

-Nada, no me tienes que dar nada. Dijo Albus sin querer volver a tener esta conversación.

-Pero yo quiero hacerlo, te hice esta pulsera. Dijo Alice sacando de su bolsillo una linda pulsera hecha a mano con cintas verdes, grises, amarillas y negras.

-No tenías que hacerlo, Alice a mí no me gustan estas cosas. Dijo Albus algo apenado mientras Alice le ponía la pulsera en la mano.

-Bueno si no te gusta, pídeme lo que quieras, Albus tú me puedes pedir lo que tú quieras. Dijo Alice mordiéndose los labios.

-No, lo que quiero decir es que no me gustan los regalos ni nada de eso. Se explicó Albus.

-¿No lo quieres aceptar porque te lo doy yo o porque no quieres aceptar nada de nadie? Pregunto Alice algo confundida.

-La segunda. Dijo Albus con la cabeza baja.

-¿Porque? Pregunto la rubia.

-Obviamente soy una  persona complicada y no se supongo que tengo mis mañas. Dijo Albus con una sonrisa de lado, pero eso no fue suficiente para Alice ella quería algo más.

-Mira Alice yo… soy demasiado orgulloso. Dijo Albus en un suspiro.

-De eso ya me di cuenta. Dijo Alice dejando salir una sonrisa.

-Bueno si ya lo sabes entenderás que no me gusta recibir cosas de las personas, siento que no me las merezco y que no las necesito.

-Albus, cuando las persona hacemos algo por ti, es porque te queremos. Dijo Alice con las mejillas rosadas.

-Lo sé, es solo que…. Supongo que prefiero que no me quieran. Dijo Albus de la misma manera y sintiendo que por primera vez en su vida estaba hablando con la verdad.

-¿Porque?

-No quiero decepcionar a más personas, ya decepcione a mis padres. Soltó Albus sintiendo un gran golpe en el pecho.

-Me cuesta creer que los hayas decepcionado. Dijo Alice acariciando el pelo del oji verde.

-Lo hice, lo hice desde que me convertir en un slytherin. Dijo Albus antes de contarle a Alice que la relación son sus padres es una mierda, que no hay comunicación y que entre ellos hay una gran barrera desde que el sombrero seleccionador lo hizo parte de la casa de Salazar.

-Yo pensé que tu familia era perfecta, sé que no debería de serlo pero lo pensé. Dijo Alice un rato después.

-Supongo que lo es, supongo que el que está mal soy yo. Dijo Albus en un suspiro.

-Que loco, yo no podría imaginarme la vida sin hablar con mis padres, entre ellos y yo no existen secretos. Dijo Alice cerrando los ojos un momento.

-Si supongo. Dijo Albus sintiéndose incomodo por hablar del tema, pues a pesar de que con Alice se siente seguro no es algo fácil de tratar.

-¿No has pensando en intentar crear una relación, romper las barreras? Pregunto Alice.

-La verdad es que no, Alice yo soy de Salazar y no te imaginas lo orgulloso que estoy de serlo, la verdad es que no creo que ellos puedan lidiar con eso, creo que ellos me relacionan con una mala persona. Se explicó Albus.

-Pero eres una persona increíble. Dijo Alice tomando las manos del muchacho.

-¿Puedo darte un beso? Pregunto Albus sintiendo como se le subían los color.

-Si. Dijo Alice antes de que Albus se acercara y le besara suavemente en los labios.

-Te quiero Alice. Dijo Albus al separarse.

-Yo también te quiero, hay quienes te queremos Albus. Dijo Alice mirando intensamente a su chico.

-Sabes, ahora que lo pienso si hay un regalo que quiero de tu parte. Dijo Albus mientras ambos caminaban hacia el castillo.

-Dime, pídeme lo que quieras. Dijo Alice sonriendo.

-Déjame pintarte. Soltó Albus sin más.

-¿Pintarme, como si fuera una modelo o algo así? Pregunto Alice sorprendida se imaginaba cualquier otra cosa.

-Si, justo así. Se explicó Albus.

-Bueno, píntame entonces. Dijo Alice con un poco de dudas peros sin poder decir que no.

-Perfecto, espérame aquí voy por mis cosas. Dijo Albus sonriendo.

Cuando Albus llego a su cuarto por su cuaderno de dibujo y lápiz, no pudo evitar ver la pila de regalos sobre su cama y pues bueno, la curiosidad le gano así que sin más empezó abrir el regalo de Lily y James, y se sorprendió mucho al ver que ambos le había regalado un enorme equipo de dibujo, con carbón, tela, pintura, pinceles y todo lo que un gran artista puede utilizar. En ese momento Albus se sintió un idiota por cómo había tratado a Lily así que antes de volver con Alice fue a buscarla.

-Lily. Le llamo Albus al verla.

-Hola. Dijo Lily sin más.

-Te quiero dar las gracias, yo también te quiero. Dijo Albus con el corazón agitado pero comprendiendo que hay personas a las que simplemente las quieres.

El mayor error que cometemos en la vida es perder el tiempo con idioteces y no apreciar las cosas buenas que nos dan, las cosas sencillas y las personas que sin importarles nada simplemente nos quieren. No importa quien seas o de donde vengas, tienes que estar feliz con la vida y muy agradeció con cada día o cada año en el que puedes seguir viviendo, porque yo sé que para alguien, Tu Eres Especial.

Me gusta mucho, espero que a ustedes también.  Feliz año nuevo, tarde pero seguro