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Ecos del futuro — capítulo 2
Unas horas después, volvieron a escuchar la canción.−Scorpius, despierta dormilón.
−Orión te veo muy feliz.
−Sí, me ha dicho que si, quiere ser mi novia.
−Eso esta genial, pero te veo un gran sufrimiento, Violeta tiene el mismo carácter que su madre, tía Pansy, que miedo, sin contar con tu cuñado Arland tiene el mismo carácter que tío Blaise, no entiendo cómo han terminado juntos esos dos.
−Mama dice que los polos opuestos se atraen, por eso han terminado juntos.
−Por Merlin, no podemos casarnos. −Grito Pansy mirando horrorizada a Blaise que se estaba riendo.
−Pues querida Pansy si nos casamos, y tenemos dos niñitos.
−Ayúdame. −Dijo la slytherin mirando a su mejor amigo.
−¿Yo? ¿Qué quieres que haga? -Pregunto Draco riéndose.
−Aun no ha terminado. −Aviso Theo.
−Tía Pansy no da miedo, es una buena mujer, con tía Luna son las únicas que apoyaron a mama cuando se caso con papa.
−Potter y Wesleay solo son unos traidores, no me hables de ellos, me dan asco, no entiendo cómo han terminado siendo aurores, si tienen el cerebro del tamaño de un guisante.
−No te enfades, ayúdame quiero escoger un regalo para Violeta.
−Mañana iremos a Hogsmeade y seguro que encontramos algo, ahora voy a seguir durmiendo.
−Descansa. −Dijo Orión y se escucho como la puerta se cerraba.
Y como siempre no se volvió a escuchar nada más.
−¿Potter, Wesleay? Si ellos se enfadan quiere decir que te casas con Granger, es la única chica que siempre va con ellos. −Dijo Theo.
Al escuchar eso Draco, se atraganto. −Ni soñarlo, nunca me casaría con una sangre sucia, Theo creo que el quidditch ya te está empezando a afectar.
−Lo han dicho ellos, no yo.
−¡Nunca! ¿Lo has escuchado?
−Tranquilo, no te pongas mal.
−Creo que las serpientes están discutiendo.
−Y te extraña, según ellos término casada con el hurón Malfoy, creó que el zumo de calabaza esta pasado. −Dijo Hermione.
−Pienso lo mismo.
−Soy auror. −Dijo Harry.
−Es lo que siempre quisiste ser.
−Sí. −Dijo el gryffindor sonriendo.
−Profesor esto cada vez a peor. −Dijo la profesora McGonagall.
−Lo sé, pero no se puede hacer nada, habrá que esperar.
−Espero que con todo esto no haya más rivalidad.
−Espero lo mismo.
Casi un mes después, volvieron a escuchar unos pasos corriendo.
−Scorps, Orión.
−Pecosita.
−No me llames pecosita, tengo un nombre.
−Perdóname señorita Malfoy. −Dijo riéndose.
−Te hemos traído un regalo, de Hogsmeade.
−Gracias Orión tu sí que sabes cómo tratar a una chica.
−Oye enana, recuerda que soy tu hermano mayor.
−Pfff, solo eres el hermano mayor cuando quieres.
−Vaya, vaya pero mira a quien tenemos aquí, a los mortifagos sangre sucia Malfoy.
Al escuchar eso Draco escupió su comida, sus amigos los miraron sonriendo, y con un ya te lo dije en la cara.
−Descerebrado, con el poco cerebro que tienes, me extraña que sepas ni siquiera juntar cuatro palabras en una misma frase.
−Maldita sangre sucia, tú te callas.
−¡Nunca! Comadreja Wesleay, vuelvas a levantar la varita delante de mi hermana, porque no me temblara la mano al lanzarte una maldición que te lleve directo a san-mungo o directamente al cementerio, cuando se trata de mi familia no me importa nada.
−¿Qué pasa aquí? −Pregunto la voz de un chico.
−Nada primo, que este pobretón asqueroso, solo sabe meterse con niñas más pequeñas que el.
−Parad ahora mismo, si os pillan os expulsaran, y ya no podréis volver a Howgarts, sabéis que están prohibidas las maldiciones.
−Díselo a él Tedd, que parece ser que hace días que no se lava las orejas.
−Vosotros venir conmigo.
−Vamos. −Dijo Scorpius y se escucho unos pasos que de pronto se pararon. −Escúchame bien, comadreja Wesleay, prefiero mil veces ser el hijo de un mortifago, y una sangre sucia que el hijo de una puta barata, que se ha acostado con todo el callejón diagon y solo sabe que el padre de sus hijos es un Wesleay por la cara de idiotas que tenéis todos.
−Maldito Malfoy te voy a matar.
−Hugo has empezado tú, así que te callas y cierras la boca.
−Tedd aun lo defiendes.
−Me he criado con tío Harry, pero los Malfoy son mi familia, y si te metes con ellos te metes conmigo, los Black nos defendemos no somos unos cobardes, que dejan a una mujer sola, porque sus amigos no aceptan a quien ha escogido amar.
−Si tanto los quieres vete con ellos, con esos mortifagos de mierda, nunca más vuelvas a mi casa, pero no te metas con mi primo, que solo dice la verdad.
−James, James, eres tan descerebrado como el idiota de tu padre, puede haber matado a mil Voldemort pero a la hora de la verdad no vale nada, y con gusto me iré a vivir con mis tíos, tía Hermione sí que es valiente, no le importo nada que toda la comunidad mágica le diera la espalda, por estar con tío Draco, al contrario de vosotros que solo os ocultáis debajo de las faldas de vuestra madre. Vamos chicos.
Y se escucharon unos pasos.
−Tedd, lo siento por nuestra culpa ya no podrás volver a casa de los Potter, y encima tu relación con Victorie se estropeara.
−No te preocupes por ello, Victorie sabe que el ambiente está muy tenso en esa casa, yo puedo ser un Black, pero no aceptan que yo tengo cerebro y voy con quien quiero, no voy a dejaros de lado, porque esos descerebrados me lo impongan, ahora a enviar un mensaje a tío Draco, espero que todo vaya bien.
−Claro, eres más que bienvenido en la mansión Malfoy.
−Gracias chicos.
Y como siempre, todo se puso en silencio, en el gran comedor nadie dijo nada, todos se miraban unos a otros.
−Hermione. −Dijo Harry cogiéndole de la mano.
Al escuchar eso, todos lo miraron.
−¿Tonta porque lloras?
−Por que, por qué…
Harry la abrazo. −Tonta no se que habrá pasado, pero yo nunca te dejare, eres mi hermanita y te quiero, puedes casarte con el hurón Malfoy o con quieras, es tu vida. −Dijo el gryffindor que se separo y antes de limpiarle las lagrimas le dio un beso en la frente. −Aunque te tengo que decir que tienes mal gusto, para casarte con él.
De pronto sintió que alguien la abrazaba, Hermione vio que era Ginny.
−Eres mi mejor amiga, y nunca me importara que te cases con el príncipe Malfoy, que al contrario que dicen ellos, el es muy guapo, es el mejor partido de todos. −Dijo riéndose.
−Gracias a los dos.
−Pfff, que cuñado más raro. −Dijo Ron sonriendo y le cogió la mano. −No me ha gustado lo que he escuchado, mis padres siempre me han enseñado a respetar a todos, sean serpientes rastreras o hurones, eres mi mejor amiga Harry y yo siempre cuidaremos de ti.