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La recompensa del Príncipe — capítulo 11
La vida para Severus por primera vez estaba en orden. Sus deudas pasadas por fin habían sido saldadas, ahora podía dedicarse a ser feliz. Sí sin duda era feliz. Aunque no podía vivir plenamente. Hermione estaba preocupada por sus padres. Hacía mucho que había suspendido la búsqueda y cada vez tenía menos esperanzas de poder encontrarlos. Y aun cuando los encontrara no estaba segura de poder devolverles sus recuerdos.
Severus llevaba varios días pensando en el asunto, estaba casi seguro de poder encontrar una solución en los libros de magia negra que muchas veces había leído en la casa de los Malfoy, pero no estaba seguro de que su castaña quisiera relacionarse con ellos o que permitiera el uso de artes oscuras para poder encontrar a sus padres.
-"Hola"- Hermione interrumpió sus pensamientos al llegar a su habitación después de hacer las rondas nocturnas -"Deja ya de hacer esos gestos que te vas a arrugar"- Bromeó con el mientras le frotaba la frente.
-"Así me veré más maduro e interesante"- Desde que estaban juntos él también se permitía bromear, la abrazó y le dio un beso en la frente.- "Siéntate, ¿quieres tomar algo? Necesitamos hablar"- Eso no le cayó bien a Hermione, no sabía cuál era el tema que su amado quería tratar con ella.
-"No me asustes dime ya que pasa"-
-"No te preocupes no es nada, bueno en realidad si es algo muy importante. Sé cómo encontrar a tus padres, o más bien se dónde puedo encontrar la información para dar con su paradero"- A la joven hechicera se le iluminó el rostro.
-"¿Qué estamos esperando entonces? Dime que tengo que hacer y lo haré, no importa lo que sea"-
-"Ese es el punto que tal vez si te importe lo que tengamos que hacer, el lugar donde puedo encontrar información es la casa de los Malfoy en sus libros de artes oscuras. Los Malfoy están arrepentidos de su papel en la guerra. La mayoría de sus acciones fueron al igual que las mías por estupideces de juventud de Lucius y el amor incondicional de Narcissa por el pero principalmente por Draco. Esa es la cuestión, tengo que ir a casa de los Malfoy cosa que estoy seguro que no te gustará y adentrarme en un tipo de magia que sé que no apruebas"-Hermione sintió lagrimas formarse en sus ojos y un nudo en su garganta. Sabía que Severus la amaba, pero un hombre como él era sin duda independiente y no se molestaría en tomar en cuenta sus opiniones. Pero lo hacía, le preocupaba lo que ella pensaba.
-"Gracias por preocuparte por mí, es cierto que no quisiera que te relacionaras de nuevo con las artes oscuras, pero quiero encontrar a mis papás y si para eso tengo que recurrir a ellas lo haré. Además se que ellos son tus amigos y no puedo impedirte que los veas"-
-"Iré mañana mismo con los Malfoy. Ahora vamos a dormir que tenemos clase temprano"- Desde la noche de navidad dormían juntos, compartían la habitación del pocionista porque la de ella tenía una decoración demasiado Gryffindor para los ojos de él.
La mañana paso rápido para ambos y por la tarde el pelinegro le avisó a su novia que saldría, ella sabía bien a donde iba. Al llegar a la mansión Malfoy entró y Draco ya estaba esperándolo.
-"Padrino, que gusto verte aquí de nuevo."-
-"También me da gusto verte, ¿se puede saber a dónde vas tan arreglado?"- Draco se sonrojo
-"Estoy saliendo con una chica, y voy a verla"-
-"¿Conozco a la afortunada?"- Severus siempre había mostrado interés en los asuntos de su ahijado y este no era la excepción
-"Si la conoces muy bien, fue tu alumna. No sé cómo lo tomes, ella no es sangre pura, pero no me importa. Mi madre lo sabe y lo apoya, no se aun cuando decírselo a mi padre, pero me gustaría poder contártelo a ti…."- El rubio fue interrumpido
-"Estoy saliendo con Hermione Granger"- Draco no conocía la situación de su padrino y sin duda lo tomó por sorpresa
-"¿Perdón?"-
-"Estoy saliendo con Hermione Granger, ella fue mi alumna, le llevo casi 20 años y nuestro estatus de sangre no es el mismo; nada de eso me importa yo la amo. Así que creo que soy justo la persona en quien puedes confiar. No te juzgaría"- El rubio comprendió que su padrino tenía razón nadie como él podría comprender un "amor prohibido"
-"Estoy con Luna, y no sé si sea prudente decírselo a mi padre"- Severus sonrió de lado desde hace mucho observaba como su ahijado se perdía en la mirada de la Ravenclaw, pero pensó que esa relación jamás podría concretarse.
-"Después de la guerra tu papá ha cambiado mucho, deberías decírselo, aunque claro no esperes que salte de alegría pero terminará por aceptarlo."- Draco agradecido por el consejo abrazo a su padrino
-"Gracias, pero lo hare cuando vuelva; ahora Luna me espera y no quiero llegar tarde"- Dicho esto dejó a su padrino y salió de su casa.
El nombre de los Malfoy había quedado completamente limpio tras la declaración de Harry de como Draco y Narcissa lo ayudaron a sobrevivir durante la guerra. Y después de un par de meses Lucius salió de Azkaban con la condición de que tendría que acudir al ministerio dos veces al mes y que el departamento de aurores tendría total acceso a su casa y podían hacer redadas cada vez que quisieran. Eso a Severus no le preocupaba, sabía que Lucius sin duda se "portaría bien" y no le gustaba la idea de que los únicos amigos de verdad que había tenido en la vida terminaran presos el resto de sus días.
-"Lucius, un placer verte. No pude venir a visitarlos estas semanas, estuve un poco ocupado"-
-"Si lo comprendo, dormir con una jovencita debe quitarte bastante tiempo"- Severus estaba sorprendido, como Lucius podía saber algo así. Si bien no era un secreto su relación con Hermione, no muchas personas lo sabían y tampoco habían tenido mucho tiempo de pasear fuera del castillo como para que alguien los hubiera visto juntos.
-"¿Cómo lo sabes?"- Lucius puso sobre la mesa de centro un ejemplar de la revista corazón de bruja. En la portada podía observase una fotografía que claramente era falsa de él y Hermione tomados de la mano y besándose sin absoluto decoro. Severus enfureció al ver tal imagen. Ellos mantenían las demostraciones públicas de afecto al mínimo, a ninguno de los dos les gustaba dar esa clase de espectáculos. Al interior de la revista venia un artículo en el que explicaba que "una fuente cercana a ambos" había declarado que desde que ella era una alumna menor de edad mantenían una relación en secreto, que Hermione había usado al héroe de guerra Ronald Weasley como una pantalla para distraer la atención de su relación clandestina y que ahora planeaban casarse. Furioso era poco para describir el estado en el que se encontraba Severus. Tomó la revista y la guardo en su túnica. Trato de aparentar calma frente a los ojos de su amigo y continúo una tranquila conversación con él. El asunto de la revista lo arreglaría después -"Es cierto, la señorita Granger podría decirse que ahora es mi novia, espero que no tengas algún problema con eso".
-"En realidad no, después de años de luchar por estúpidos ideales de sangre, sería un idiota al continuar con el mismo pensamiento. Solo me intriga una cosa ¿por qué ella?"
-"Eso amigo mío ni yo mismo se cómo explicarlo, realmente no sé qué es lo que tiene ella en especial, solo sé que nunca lo había visto en nadie más"- Lucius hizo un gesto parecido a una arcada
-"En verdad te estas convirtiendo en un tonto romántico. ¿Qué te trae hoy por aquí Romeo? No te esperábamos"- Severus rodo los ojos, desde ahora y para siempre sería el blanco de las burlas de su amigo.
-"Precisamente es por ella que vine. Antes de que la guerra estallara les lanzó un obliviate a sus padres, para no exponerlos al peligro que supondría para ellos ser rehenes. Ahora quiere encontrarlos y devolverles la memoria y yo quiero ayudarla. En tu biblioteca puedo encontrar algo para hacerlo estoy seguro de eso"-
-"Puedes usar lo que creas conveniente, te dejo en tu casa Narcissa y yo saldremos a cenar"- El pocionista asintió y se dirigía a la biblioteca cuando el llamado del aristócrata lo detuvo. -"Severus"- El mencionado dio la vuelta para atender a su amigo -"Me alegra que tengas una nueva oportunidad de ser feliz, los esperamos a los dos para cenar mañana. A Narcissa le alegrará también poder conocer a la afortunada futura señora Snape"-
Severus rio para sus adentros sin duda su amigo nunca cambiaría. Entro a la biblioteca y después de un par de horas de lectura encontró por fin lo que estaba buscando. Salió feliz con el libro que buscaba bajó el brazo uso la chimenea de la sala para llegar a sus habitaciones y al estar ahí encontró a Hermione calificando unos trabajos en el escritorio.
-"Sé que hacer. Ya sé cómo encontrar a tus padres"-