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La recompensa del Príncipe — capítulo 9

Dejó de besarla. Aunque podía quedarse besándola el resto de su vida, no debía hacerlo. Era necesario que ella supiera que nunca quiso lastimarla. La separó de él y la miró durante unos segundos antes de comenzar a hablar.

-"Quiero que sepas que entendí perfectamente el mensaje de tu carta. Entiendo que quieras alejarte de mí, pero quiero que tú comprendas algo. Si es cierto durante mucho tiempo quise a Lily Evans, o más bien eso pensaba. Ahora que siento un amor real entendí que eso no fue más que un capricho adolescente en un principio y después culpabilidad por su muerte. Pero lo que siento por ti es mucho más grande que lo que nunca he sentido por nadie. También comprendo que no me creas cuando te digo que te amo, pero puedo demostrarlo" - Hermione que hasta ese momento no había hecho ninguna expresión por primera vez mostró intriga -"Expecto Patronum"- Ella esperaba ver una cierva bien sabía que ese era el guardián del pocionista, pero lo que vio la dejo impresionada. Una pequeña leona salió de la varita de Snape y en su mente todo comenzaba a tener sentido. Como única respuesta convoco el mismo hechizo que Severus y esta vez fue él, el sorprendido. Un león con su gran melena los patronus corrieron juntos alrededor de la habitación hasta fundirse y desaparecer juntos.

-"Te creo Severus, yo también te amo"-

Hacía más de media hora que la había encontrado y después de mostrarse sus respectivos patronus no habían vuelto a cruzar palabra. No hacían falta las palabras ya todo estaba dicho. Seguían besándose dulce y tiernamente, solo se separaban cuando era necesario respirar. Los últimos besos iban perdiendo poco a poco la ternura y se tornaban cada vez más pasionales. Las cosas hubieran seguido su curso natural de no ser porque se vieron interrumpidos por unos golpecitos en la ventana. La lechuza parda de Minerva por fin había encontrado a Snape y llevaba un sobre rojo en su pico. Un vociferador. Severus sabía perfectamente bien que no debía tardar en abrirlo. Además no tenía caso alejarse de Hermione seguro ella iba a escuchar de todas formas. Tomó el sobre y lo abrió inmediatamente en presencia de su amada. La voz de la animaga resonaba por todo el lugar

"¡SEVERUS SNAPE ¿PUEDES DEJAR DE ACTUAR COMO UN IMBECIL? SE HOMBRE Y RESPONDE POR TUS ACCIONES. SEA LO QUE SEA QUE LE HICISTE A HERMIONE ELLA ESTÁ DEVASTADA. YA ME CANSE DE VERLA DEAMBULAR POR EL COLEGIO COMO UN FANTASMA MAS.

HUIR COMO UN COBARDE ESO ES LO QUE ESTAS HACIENDO. ¿ACASO NO TE DAS CUENTA DE QUE ELLA TE QUIERE? SE NOTA QUE EL SENTIMIENTO ES CORRESPONDIDO ASI QUE DEJA DE PONERTE EN EL PAPEL DE VICTIMA Y TRAE TU TRASERO DE MORTIFAGO AL CASTILLO.

NO SE QUE ES LO QUE ELLA VE EN TI, PERO ERES UN IDIOTA SI PIENSAS DEJARLA IR. NO HAY OTRA MUJER EN EL MUNDO QUE PUEDA AGUANTARTE!

Severus yo te aprecio de la misma forma que a Hermione, por favor no la hagas sufrir más, tú también estas sufriendo. Habla con ella. Te esperamos para la cena de navidad en el castillo, vendrán todos los de la orden;  no puedes dejarme plantada"- Hermione trataba de reprimir la risa durante la transmisión del mensaje. La última parte fue realmente conmovedora Minerva se preocupaba por ellos y al parecer estaba de acuerdo en que surgiera una relación.

-"Tengo que responderle, está un poco molesta"- Cuando estaba a punto de tomar un pergamino que encontró en una mesa, Hermione tuvo una mejor idea.

-"Déjame a mí. ¡Expecto Patronum!"- El León salió nuevamente de su varita y ella le indicó que debía entregar un mensaje- "Gracias por preocuparse profesora, pero las cosas parecen mejorar. El trasero de mortifago del profesor Snape junto al resto de su cuerpo está conmigo. Con gusto asistiremos al banquete de Navidad. Nosotros también la apreciamos"- Vieron al león salir por la ventana y perderse en la distancia. -"Estoy un poco cansada porque no dormimos, ven quédate conmigo"- Sin duda la oferta era tentadora pero Severus no quería aprovecharse de la situación. La miró y le respondió después de aclarar su garganta.

-"Regresemos al castillo y dormiremos cada quien en su habitación"- Hermione rio de lado antes de responder

-"No tenga miedo profesor no voy a hacerle nada solo quiero dormir"-

Él la miró estaba perdido no podía negarle nada, llegó hasta la cama y la rodeo con sus brazos. Nunca había sentido algo similar. ¿Sexo? ¡Claro! Infinidad de ocasiones había conocido a mujeres que ayudaron con sus 'necesidades', pero dormir con alguien implicaba un mayor nivel de intimidad del que él estaba dispuesto a dar. Pero ahora con ella entre sus brazos se sentía completo. Si en ese momento estallaba la tercera guerra mágica no le importaba. Por una vez en su vida estaba feliz.

-"¿Cómo es que nunca antes me di cuenta de que eres tan hermosa?"- Dijo para después besarla tiernamente en la frente y atraerla más a él.

-"Estabas demasiado ocupado buscando apodos para mí, como sabelotodo"-

-"Ese no es un apodo Señorita Granger, es una descripción de su persona"- Ambos rieron, al poco tiempo se quedaron dormidos. Después de mucho tiempo los dos sentían paz.

La noche pasó sin ningún inconveniente. Severus por primera vez dormía plácidamente aun después del amanecer. Hermione despertó primero, no podía creer la dicha que sentía al verlo frente a ella. Ya no tenía más ese ceño fruncido ni ese gesto de prepotencia que en antaño lo acompañaba, ahora su rostro estaba completamente relajado. En ese instante decidió que ella lo haría feliz. Esa sería una de sus misiones en la vida.

Muy a su pesar se levantó, quería sorprenderlo. Se ducho rápidamente y comenzó a preparar el desayuno. Antes de que estuviera listo escucho ruidos a su espalda. Era Severus que había despertado.

-"Pensé que habías recapacitado y habías huido de mi"- Dijo sonriente mientras la abrazaba por la espalda.

-"Jamás huiré de ti, no seas tonto. Ahora hazte a un lado déjame terminar de preparar el desayuno"-

-"¿Qué se supone que debo hacer mientras?"- Dijo sin soltarla

-"No sé, puedes sentarte en esa silla y dejarme trabajar"- Severus la obedeció se sentó pero no paraba de mirarla- "Deja de verme así no puedo hacer nada, es un trauma desde mi primer año"- Él sonrió.

-"No puedo abrazarte, no puedo besarte, no puedo verte. ¿Quién diría que tener novia sería tan aburrido?"- Hermione se sonrojó ¿acaso la había llamado su novia?

-"¿Qué dijiste?"-

-"Que eres aburrida"-

-"No, ¿cómo me llamaste?"-

-"¿No quieres que ser mi novia? Entonces ¿cómo te voy a presentar ante el mundo?"- Ella estaba perpleja, ¿acaso quería contarles a todos de su recién iniciada relación?

-"¿En verdad quieres que sepan que estás conmigo?"-

-"Pero por supuesto. Ya mucho tiempo tuve que esconderme y no quiero hacerlo más. A menos claro que tu no quieras decir que soy tu pareja"- Por un momento se preocupo era claro que ella no querría que la relacionaran con él. Era un viejo amargado y ella una joven hermosa. Seguro se avergonzaría de él.- "Entendería que quisieras mantenerlo en secreto"-

-"¿Qué estás loco? Por supuesto que quiero que sepan que soy tu novia. Así todas tus admiradoras se mantendrán al margen"- Le gustaba molestarlo con eso, desde el fin de la guerra, de su descubrimiento como espía y su nombramiento como héroe de guerra, día con día recibía cartas de mujeres que querían conocerlo. La sonrisa volvió al rostro de Severus ella sin duda lo amaba. Se acercó a ella y la besó. El desayuno pronto quedó terminado y lo tomaron juntos.

El resto del día  transcurrió de manera tranquila, la pasaron principalmente hablando sobre los padres de Hermione y lo que harían para encontrarlos.

Cerca de las seis de la tarde Severus anunció que era hora de regresar al castillo. Se presentarían en la cena de navidad frente a toda la Orden como una pareja. Y estaban listos para enfrentarlos. Ya sabían que la noticia no les caería nada bien a algunos. Pero mientras se tuvieran uno al otro nada más importaba.