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La recompensa del Príncipe — capítulo 15

Hermione estaba lista. Después de mucho practicar y repasar los pasos exactos a realizar por fin estaba preparada del todo.

El hechizo tenía que ser recitado por la persona que había aplicado el Obliviate con la misma varita con la que lo hizo. El resultado era que aparecía un traslador que los llevaba al punto exacto en el que estaba la persona a la que le fue aplicado el hechizo.

Eso causaba un problema pues al borrarse ella misma de la memoria de sus padres, había borrado también el mundo de la magia. Sería realmente traumante para ellos el estar cómodamente en su casa y que un par de extraños aparecieran de la nada.

Hermione hablo con Harry para pedirle su capa de invisibilidad y el gustoso accedió, Severus la acompañaría. No le servía de nada encontrar a sus padres sino podían recordarla y él sabía exactamente lo que tenía que hacer.

La castaña pronunció el hechizo y una pequeña copa apareció. Se pusieron la capa de Harry y juntos la tomaron. Aparecieron en una casa pequeña pero elegante, estaba ubicada en una ciudad no muy grande pero no podían saber más con solo mirar por la ventana.

El corazón de Hermione latía muy muy rápidamente Severus caminaba justo atrás de ella, muy juntos; abrazándola por la cintura. Buscaron por la casa, al parecer no estaban en la planta de abajo. Subieron las escaleras con dificultad y en la recamara principal los vieron.

Severus desde siempre había demostrado ser un gran mago, con el hechizo que el mismo modificó no solo incluiría a Hermione en la vida de sus padres, les borraría ese tiempo en el que estuvieron separados, no era necesario causarles una angustia innecesaria.

Había elaborado su propio plan haría la parte que le correspondía y sacaría a Hermione de la habitación. Le explicaría todo rápidamente y se aparecería en Hogwarts. Su presencia no era necesaria en ese momento familiar. Sacó la varita de su levita y apunto a sus suegros.

-"Memoriter"- Pronunció claramente, un hilo plateado salió de la punta de su varita y se dirigió a la cabeza de los padres de Hermione. Sin esperar nada más y sin dejar reaccionar a su novia la tomo de la mano y se apareció en la planta baja

-"¿Por qué hiciste esto? ¿Qué pasa?"

-"No tuve tiempo de explicarte algunas cosas, modifiqué el hechizo ahora ellos no tienen idea de que ha pasado más de un año desde que no te ven. No quería que sufrieran al de pronto recordar que tienen una hija y que no saben dónde estás. Ahora ellos piensan que saliste por la tarde y te están esperando. Estamos en Australia por cierto lo vi en sus mentes. Ya después encontraremos la manera de llevarlos de regreso a Londres y recuperar sus vidas. O buscar la manera de adaptar las nuestras a Australia"- Hermione amo cada palabra de esa explicación. Apreciaba el hecho de que no angustiara a sus padres y que se incluyera en sus vidas. -"Yo me iré al castillo para que puedas hablar con ellos. Cualquier cosa que necesites no dudes en avisarme y yo vendré enseguida. Te amo no lo olvides"- Esto último lo dijo dándole un beso en los labios.

-"No es necesario que te vayas quiero que te conozcan"-

-"Yo también quiero conocerlos, pero no es el momento oportuno. Recuerda que ellos piensan que saliste esta tarde de casa. No puedes conseguir un tipo 20 años mayor que tú, enamorarte y presentarlo en tu casa todo en un par de horas"-

-"Yo les voy a explicar todo y mañana iremos a Londres para comer todos juntos"- Lo abrazó fuertemente realmente lo amaba y en ese momento estaba sumamente agradecida con él por ayudarla.

-"No hay prisa, ahora ve a verlos sé que estas ansiosa"-  El pocionista desapareció y Hermione corrió escaleras arriba ansiaba abrazar a sus papás de nuevo.

Alan y Jane Granger voltearon a ver a su hija que estaba parada en la puerta sin poder moverse y con lágrimas en los ojos. Fue Jane quien se levantó de donde estaba y se acercó a Hermione.

-"¿Qué pasa amor estas bien?"- La castaña se abrazó fuertemente a su madre y no pudo evitar soltar algunas lágrimas. Si bien siempre tuvo la esperanza de que los volvería a ver, nunca estuvo del todo segura de que lo haría.

-"Si, perdón mamá es que me duele un poco la cabeza"- Alan se había acercado a ellas, Hermione se separó de su madre y lo abrazó

-"Es por leer tanto ya sé que debes estar preparada para regresar a tus clases pero no creo que tus compañeros estén haciendo lo mismo que tú. Ellos deben estar disfrutando de sus vacaciones antes de su último curso"- Hermione esta vez rompió en llanto no podía más con esa farsa tenía que decirles la verdad.

Les pidió que se sentaran y conjuró unas tazas con té. Les contó cómo es que había estallado la guerra en el mundo mágico. Como su amigo Harry había sido el elegido para derrotar al loco psicópata que creía matar a la mitad de los magos y finalmente les relató cómo es que ella los había protegido al borrarse de sus vidas.

Alan estaba sumamente molesto, ¿cómo su hija había sido capaz de hacerles algo así? El sin duda la habría defendido de todos. Jane estaba triste. Su hija se había enfrentado a toda clase de peligros completamente sola. Ambas mujeres lloraban y el hombre apretaba los puños.

-"Yo realmente lo siento, pero no me podía arriesgar a que les hicieran daño. Sabían perfectamente mi procedencia y me buscaban. La mejor forma de llegar a mí era por medio de ustedes así que los convertí en Wendell y Monica Wilkins, ellos no tenían una hija y la ambición de su vida es mudarse a Australia. Eso hicieron hace más de un año. Pensé que nunca los volvería a ver, no tenía muchas pistas para encontrarlos y aun cuando lo hiciera no sabía si sería capaz de devolverles sus recuerdos. Pero sabía que estaban bien, eso era un gran alivio para mí. Saber que no eran parte de una guerra que no tenían por qué luchar"-

-"¿No teníamos por qué luchar? ¿Y tú? Tú eres nuestro motivo para luchar. Pudimos haber sido útiles en algo. ¿Qué pasaba si morías? ¿Nunca sabríamos que existías?"- Alan estaba cada vez más molesto

-"Ese era precisamente el plan, que no sufrieran de ninguna manera. Eso fue lo mejor que pude hacer. Sé que no estuvo bien. Pero sin duda fue lo correcto. Entiendo que estén molestos solo espero que puedan perdonarme"- La castaña estaba por salir de la habitación cuando la voz de su madre la detuvo

-"Pero claro que te perdonamos. No seas tonta mi niña. Si ya nos perdimos un año entero de tu vida, ¿por qué querríamos perdernos más?"- Hermione abrazó a su madre y Alan no tardo en unirse a ellas. -"Tengo algunas preguntas ¿ya no hay peligro ahora? ¿Todo está bien? ¿Cómo es que nos encontraste y que podemos recordarte?"- Había llegado el momento de la verdad, les hablaría de Severus.

-"Si mamá ya todo está bien. La mayor parte de los seguidores de Voldemort cayeron en la batalla que hubo en Hogwarts y los pocos que sobrevivieron están en la prisión de Azkaban. Ahora ya no tenemos nada que temer por eso me dispuse a encontrarlos. Y del como los encontré y que ustedes me recuerdan, debo decirles que no lo hubiera podido hacer sola. Estoy saliendo con un mago y él es muy poderoso, gracias a él es que estamos juntos ahora"- Jane estaba feliz de que su hija hubiera encontrado a alguien

-"Es Ron Weasley verdad, del que conocimos a sus padres hace años"- Hermione estaba cada vez más nerviosa.

-"No, Ron solo me quiere como una amiga y yo estoy con un hombre que realmente me ama y me lo ha demostrado en innumerables ocasiones. Él era profesor mío en Hogwarts y ahora estamos juntos"- Alan abrió los ojos como platos Hermione le había mostrado una foto del personal de colegio en su 5º año, en un  extraño periódico con fotografías que se movían y ninguno de los que recordaba tenía edad ni pinta para ser el maravilloso novio del que su hija hablaba.

-"¿Uno de tus maestros? ¿Quién es? ¿Cuántos años tiene?"- Ahora comenzaban los verdaderos problemas para ella.

-"Si Severus Snape mi ex profesor de pociones y me lleva 19 años, aunque eso en el mundo mágico no es tan importante"- Alan no estaba nada feliz con lo que escuchaba. Jane pareció notarlo y lo tomó del brazo.

-"Querida debes entender que nos sorprende que nos hagas esta confesión, pero como te dije antes por ningún motivo nos vamos a perder ningún momento de tu vida. Si tú eres feliz nosotros estamos felices. ¿No es así cariño?"- Alan se limitó a asentir, sabía que su hija tenía el mismo carácter que él y si no quería perderla de nuevo no debía interponerse en su relación aunque no estuviera para nada de acuerdo - "¿Dónde está el ahora? ¿Cuándo lo conoceremos?"-

-"Vino conmigo hasta aquí. Él fue quien encontró el hechizo que tenía que hacer para rastrearlos y también fue quien les devolvió mi recuerdo. Pero decidimos que era mejor que yo hablara con ustedes primero y quedamos en que mañana nosotros tres iríamos a Londres para comer con él y así puedan conocerse. Sé que no están felices. Pero al menos denle una oportunidad. Hemos pasado muchas cosas juntos y no voy a dejarlo. Él es parte de mi vida ahora y no voy a sacarlo de ella."- Alan supo que estaba en lo cierto. Su hija no cedería tan fácil. Era muy obstinada. Jane notó un brillo especial en sus ojos al hablar del famoso novio y sonrió. Sin duda su hija estaba enamorada.

-"Bien mañana hablaremos de Severus y de lo que haremos a partir de ahora. Por ahora es muy tarde y ya es hora de que vayamos a dormir."-

-"Si, había pensado en quedarme con ustedes pero no tienen otra habitación en esta casa. Creo que es mejor regresar a Hogwarts y volver temprano."-

-"Claro hija como tu decidas. Nos vemos entonces aquí mañana para desayunar"- Hermione abrazó a sus padres y los besó a modo de despedida iba a desaparecer cuando su padre la detuvo

-"Trae al dichoso Severus para que lo conozcamos pronto, me gustaría hablar con él"- Ella asintió y sonrió. Su pocionista estaba en problemas. Su padre era tan obstinado como ella.

Apareció en su casa de Londres y se metió a la chimenea para llegar a su habitación compartida en las mazmorras. Severus estaba en el baño dándose una ducha y no notó su presencia, ella se puso su pijama y se metió a la cama. Al salir el pelinegro se sorprendió de encontrarla ahí.

-"¿Qué haces aquí?"

-"Aquí vivo, o ¿ya no quieres que me quede aquí?"

-"Claro que quiero que estés aquí pero me refiero a que porque no estas con tus padres. ¿Algo salió mal? Yo hubiera jurado que el hechizo funcionó. ¿Por qué tardaste tanto? Vamos hay que hacer algo"- Hermione sonrió le encantaba saber que Severus se preocupaba por ella.

-"Todo salió bien, solo que en su casa no hay habitación para huéspedes. Ahora ven a dormir. Tenemos una cita mañana con ellos en su casa para desayunar"- Severus palideció no esperaba que sus suegros quisieran conocerlo tan pronto. La castaña lo tomó de la mano y lo jaló para que se acostara junto a ella.

El pocionista se rindió fácilmente, pasó su brazo bajo el cuello de ella y con el otro la tomó por la cintura. Cualquier problema que tuviera con sus padres lo solucionarían juntos. Después de todo ya habían pasado por cosas mucho peores.