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La recompensa del Príncipe — capítulo 17
Desde que pusieron un pie en Hogwarts Severus lo noto. Hermione estaba molesta. Lo que no entendía era el motivo de su enojo. Ella sin embargo tenía todo claro. No le parecía la actitud que había tomado para con sus padres. Si bien era cierto que cualquier mujer esperaba que su pareja se comportara amable, dulce y tierno al presentarse ante sus padres; no era lo que la castaña esperaba. Ella no era cualquier mujer y estaba plenamente consciente de que Severus Snape no era cualquier hombre. Soltó un pesado suspiro y se dirigió a la recamara sin decir nada.
Severus estaba cada vez más nervioso. Era imposible que pasara desapercibido el enojo ella. Después de unos minutos de meditarlo llego a la conclusión de que debía comportarse mejor ante sus suegros. En verdad lo había intentado. Pero no era fácil para él. Estaba plenamente convencido de que a ellos no les agradaba en absoluto la idea de que estuviera con su hija. Así que trato de ser amable. Por primera vez aceptó públicamente de lo que se sentía por su leona y no le había resultado nada fácil.
No es que no la amara. Pero él no era de esos hombres detallistas y dulces que escriben poesía barata y que encuentran cada día una oportunidad para dejar en ridículo al resto del género masculino; llenando a sus novias o esposas de detalles. Y pensaba que Hermione no era ese tipo de mujer a la que le encantan esas cosas… No debía engañarse. Todos las mueres son "ese tipo de mujer". Necesitaba cambiar muchas cosas para poder estar a la altura de ella y de las expectativas de sus suegros.
No iba a ser nada fácil, aunque en retrospectiva el conocer a los padres de Hermione no había sido del todo malo. Aunque Alan prácticamente lo había amenazado de muerte (como era de esperarse), Jane se portó amable con él.
Hermione hacía rato estaba sentada en su escritorio corrigiendo ensayos. Era sábado así que no tenía muchas opciones para desaparecer de su vista. Se sentó en el escritorio frente a ella. El tiempo avanzaba muy lentamente para el gusto de ambos. El momento de hablar había llegado y fue Severus quien rompió el incómodo silencio en el que trabajaban.
-"Hermione…"- La aludida levanto la mirada de los pergaminos- "… Yo… lo siento… sé que estas molesta y… pues… entiendo que no me comporte como debía… Prometo ser más amable con tus papás la próxima vez…"- La reacción de la joven hechicera no fue para nada lo que él esperaba.
-"¿Más amable? ¿Qué te pasa Severus? No quiero que seas más amable. Quiero que seas tú mismo. Me molesta que trates de ser otra persona. ¿Así será cada vez que estemos con ellos? ¿Vas a fingir ser una persona que no eres? ¿Cómo van a creerme que estoy enamorada de ti si vas a actuar como si fueras alguien más?"- Severus no sabía qué hacer, ni que responder para no aumentar la furia de la 'leona'.
-"Entonces, ¿estas molesta porque fui amable?"- Eso no lo esperaba
-"Claro que sí, tú no eres precisamente lindo y tierno. En palabras de tu amigo Lucius eres gruñón, abusivo y tosco. Es lo que eres y así me enamore de ti. Quiero que ellos conozcan al verdadero Severus y comprendan que te amo con la personalidad que tienes. Dijiste que querías casarte conmigo. Entonces cada vez que estemos con ellos ¿vas a ser otra persona? No te confundas, agradezco que quisieras hacer más fácil para mis papás el conocerte. Pero… no es eso lo que espero de ti. Quiero que seas tú mismo y que puedas respirar tranquilamente aun estando en la misma habitación que ellos".- Severus por fin entendía su punto y agradecía que tuviera en cuenta su tranquilidad.
-"Tienes razón fui un estúpido al querer actuar diferente. Discúlpame. Voy a arreglar esto en cuanto sea posible. Ahora ¿podríamos concentrarnos un momento en la poción para Remus? Tenemos tres días para la luna llena y estoy seguro de que esta será la última prueba antes de que Nymphadora pueda embarazarse"- Eso trajo la idea la mente de Hermione, ¿alguna vez Severus querría tener hijos? Estaba más que enterada que odiaba a los adolescentes en especial a los Gryffindor, pero…. ¿había alguna posibilidad de que ella se convirtiera en madre? Sin saberlo Severus pensaba en lo mismo. Le encantaría tener hijos con ella, estaba totalmente seguro y si habían hablado de matrimonio los hijos venían implícitos en ese acuerdo. O eso es lo que pensaba. Los dos decidieron dejar de lado ese tema hasta que fuera el tiempo oportuno.
Los tres días antes que les quedaban para la luna llena pasaron volando. La mayor parte del tiempo que tenían libre lo ocupó para dar los últimos ajustes a la poción matalobos. Ambos querían darle esa oportunidad de ser felices a sus amigos.
Justo la noche de luna llena se encontraban en la enfermería Remus y Nymphadora Lupin. Albus Dumbledore y Minerva McGonagall. Madame Pomfrey y ambos pocionistas del Colegio. Estaba por anochecer y Remus había tomado la poción. Estaba sumamente nervioso. Si bien era cierto que en sus últimas transformaciones no había experimentado casi nada de dolor y mantenía completamente su personalidad. No era más ese lobo con instinto asesino y con la necesidad de marcar a otros como lo habían hecho con él. Pero no dejaba de pensar en que la poción que estaba tomando era experimental, tenía miedo dañar a alguien y aun más temía el hacerse ilusiones junto a su esposa. Ilusiones que jamás podrían llegarse a realizar. No quería ser pesimista estaba en las manos del mejor pocionista de Inglaterra y de su aprendiz no tenía que temer.
-"Repasemos esto una vez más por favor"- Dijo el licántropo. -"Solo Severus estará aquí en la noche. Nadie más se acercara. Y si intentara atacarte no dudes en defenderte".
-"Remus por favor no digas tonterías claro que no vas a atacarme. Vamos a trabajar corrigiendo ensayos y cuando nos de la mañana iras a tu habitación a guardar reposo y a partir de mañana podrás concentrarte en tratar de embarazar a tu esposa en cada momento disponible"- Todos rieron ver a Severus lo suficientemente tranquilo como para poder bromear, sin duda todo estaría bien.
Severus despidió a todos y se apartó un instante junto a Hermione para darles privacidad a los Lupin. La castaña aprovecho para despedirse de él.
-"Repíteme lo que le dijiste a Remus"- El pocionista no entendía a lo que ella se refería. -"Dime que todo va a estar bien"- Dijo al tiempo que se abrazaba a él y escondía las lágrimas que se habían escapado de sus ojos -"Asegúrame que vas a estar bien. No quiero que ataques a Remus. Pero si él quiere hacerte daño tienes que hacerlo. Tienes que estar bien"- Severus tomo a su novia de la barbilla y la obligó a mirarlo.
-"Escúchame. Todo va a estar bien. Yo voy a estar bien. No puedo morir a manos de Remus, tu padre me invito una copa mañana por la noche, así que dejémosle a él el gusto de matarme"- Hermione sonrió y le dio beso que poco a poco dejo de ser tierno. Hubieran seguido por ese camino de no haber sido interrumpidos por Dora quien los miraba divertida.
-"De verdad Severus yo puedo quedarme con mi esposo y ustedes pueden ir a hacer lo que están haciendo aquí con un poco de más intimidad. En verdad no tengo mayor problema"- Dijo entre risas para ocultar su nerviosismo.
-"Deja esas bromas por favor, ven acompáñame no creo poder dormir sola, así que podemos dormir juntas. O no dormir y dar vueltas toda la noche a la habitación pero al menos estar juntas"- Dicho esto la tomo de la mano y se fueron juntas a esperar porque sus amores estuvieran bien a la mañana siguiente.