← Una vida sin magia · de
Una vida sin magia — capítulo 10
−Ya no tardara mucho en llegar. −Dijo Hermione mirando a sus invitados.−No te preocupes. −Dijo Sirius, que estaba sentado en el sofá de la casa de su sobrino, con Harry, Ron y los demás.
Draco llego y por la cara que tenía, no se notaba nada bien
−¿Estás bien? −Pregunto Herms acercándose.
−Un día horrible, estoy cansado.
−Podemos dejar la cena para otro día. −Dijo Sirius.
−No, me voy a bañar y no tardo mucho en bajar. −Draco miro a su mujer. −¿Me acompañas?
−Sí.
Los dos subieron a su cuarto, y mientras su marido se daba una ducha rápida, Hermione le buscaba ropa cómoda.
−Ya estoy. −Dijo Draco saliendo del baño con una toalla en la cintura.
−Solo es una cena, terminara pronto.
−Lo peor es tener que aguantar al Wesleay, aun Potter sabe comportarse, pero el pelirrojo y su mujer son los peores invitados de todos. −Dijo Draco vistiéndose con la ropa que su mujer le dio.
−Son un par de horas, mañana es sábado y podrás descansar todo lo que quieras.
−Sí. −Hermione sonrió a su marido. −Eres el más guapo de todos.
−Lo sé, terminemos con esto cuanto antes. −Y bajaron los dos al salón.
Durante la cena, Draco no prestaba atención, estaba muy cansado y tenía mucho sueño.
−Draco ves a descansar, nosotros terminaremos de cenar y nos iremos. −Dijo Sirius.
El chico le sonrió, y se levanto. −Tienes razón, estoy muy cansado, pero no hace falta que os marchéis pronto, quedaros a dormir.
Hermione se limpio la boca y se levanto.
−Te puedes quedar con ellos.
−No, me voy contigo. −Dijo la leona.
Draco le paso el brazo por la cintura y le dio un beso en la frente, miro a su jefe de seguridad. −¿Te ocuparas de todo?
−Sí.
El chico miro a su tío. −Tío Sirius ¿te ocupas de los niños?
−Claro, iros a descansar.
−Buenas noches. −Dijo Draco y se fueron a su habitación, donde nada más poner la cabeza en la almohada se quedo dormido.
Al día siguiente, se despertó y vio que ya estaba totalmente descansado, así que con una sonrisa bajo y vio a su personal allí.
−¿No es sábado? −Pregunto Draco.
−Chico sexy. −Dijo Tabi que se levanto y le abrazo.
−Chica sexy. −Dijo Draco sonriendo.
−Te voy a pegar.
−Que violenta.
−Mucho, el lunes voy a empezar a buscar a gente, mínimo 50 personas, cada vez tenemos más trabajo, y me han dicho que anoche llegaste muy cansado, y ni siquiera terminaste de cenar.
−¿Quién ha sido? −Pregunto mirándola.
−Yo. −Dijo Taylor sonriendo.
−Te voy a despedir, sabes cómo se pone, de controladora.
−Es normal. −Dijo Hermione bajando con su bebe. −Su trabajo es cuidar de que no termines como anoche, y la empresa tiene suficiente capital para contratar a 50 o 100 personas nuevas, incluso muchas más.
−Hacer lo que queráis, yo ahora me voy a poner a hacer el vago, no quiero saber nada de trabajo. −Dijo sentándose delante de Wesleay. −Wesleay-pis.
Al escuchar eso Hermione miro a su marido.
−Sera mejor que quites esa cara, no necesito ser un genio para saber en lo que piensas, y no solo estas insultando a Hermione si no a mi empleada que es una gran amiga.
−¿Draco? −Pregunto Herms mirándolo.
−Aquí, él comadreja que piensa que te estoy poniendo los cuernos con Tabi.
−Pasa de él, el siempre ha sido así.
−No paso de él, está en mi casa y te esta insultando, me da igual lo que piense de mi nunca ha sabido perder, pero es a ti y a Tabi a quien insulta y eso no lo permito, si no las respetas sabes dónde está la puerta, os he invitado por Sirius, porque dentro de poco tendrá a su hijo y quería que estuvierais con él, pero si por mi fuera no os hubiera invitado. −Dijo Draco dejando las cosas claras.
−Ven vamos a distraernos. −Dijo Taylor que se acerco a su amigo.
−Vamos, porque sigo aquí, voy a vomitar. −Dijo Draco que se termino el zumo se levanto, se acerco a su mujer la beso y le sonrió. −No tardare mucho, voy a conducir un rato. ¿Te ocupas de todo?
−Ves tranquilo. −Dijo Herms que le sonrió.
Draco se fue con Taylor.
Cuando su marido se fue, la sonrisa se le borro de la cara y miro a Ron. −Siempre has sido igual, no dejas de estropear las cosas, recuerda que ya no estamos en la escuela, y no solo eso, esta es mi casa y la de mi marido, así que no te pases de listo porque entonces no me importara pedirle al mi jefe de seguridad que te eche como un perro.
−Mami. −Grito Scorpius.
La mujer se fue corriendo al cuarto de su hijo y miro que estaba llorando.
−Mi amor. −Herms se acerco a la cama de su hijo.
−Me duele mucho. −Dijo tocándose la tripa.
−Hay que llamar a Draco para que le lleve al hospital, no hace mucho que ha salido. −Dijo Sirius que la había seguido.
−Sí. −Hermione cogió su móvil y llamo a su marido.
Draco no tardo mucho en llegar y cogió a su hijo en brazos. −Tío Sirius ocúpate de todo.
−Ves tranquilo, avisadnos cualquier cosa.
−Voy con vosotros. −Dijo Taylor que había subido con Draco y se fue con ellos.
Cuando llegaron al hospital, Draco le entrego a su hijo a una enfermera de guardia y le dijo lo que le pasaba, la enfermera se lo llevo a una sala y le empezaron a hacer pruebas.
Un rato después, una doctora salió. −Señores Malfoy.
−¿Cómo esta mi hijo? −Pregunto Herms preocupada.
−Tiene apendicitis, hay que operarle.
−Por supuesto, hagan lo que sea necesario. −Dijo Draco.
−Mientras lo preparamos, tendrá que llenar los papeles.
−Sin problemas. ¿Cuánto tardara la operación?
−No será mucho. −Y se fue.
Draco miro a su amigo. −Taylor llama a casa, avisa a todos.
−Sí, vosotros ir a llenar los papeles. −Taylor se fue.
−Todo irá bien. −Dijo Draco mirando a su mujer.
−Lo sé, pero solo tiene 6 años, me preocupa mucho.
−Me pasa lo mismo, vamos a llenar los papeles.
−Sí.
Unas horas después la doctora salía con una sonrisa. −Ya esta, se tendrá que quedar en el hospital una semana y después hacer reposo otra en casa.
−Nos ocuparemos de ello.
−¿Lo podemos ver?
−Sí, aun sigue bajo los efectos de la anestesia. −La doctora los llevo a una sala y vieron a Scorupis durmiendo.
Sirius y los demás estaban cenando en casa de Draco, cuando este llego.
−¿Qué tal Scorpius? −Pregunto Susan.
−Bien, la operación ha ido perfecta, se tendrá que quedar unos días en el hospital, ahora me voy a bañar y bajare a cenar. −Draco miro a su tío y a su prima. −¿Tío o Dora os podéis quedar con Orión mañana?, mañana es el día de descanso de las chicas.
−Claro, sin problemas.
−Draco podemos quedarnos. −Dijo Sam.
−No, es vuestro día de descanso, ya os he quitado el día de hoy, y ellos lo cuidaran bien.
−Como quieras. −Dijo Sam.
Draco le sonrió
−Ahora ves a bañarte. −Dijo Sirius.
−Sí. −Y subió las escaleras a su cuarto.
OOO
Hermione estaba con su hijo mirando como pintaba, cuando entro la doctora.
−Hoy ya le daremos el alta, así que ya puede llevárselo a casa.
−Bien, mi marido no tardara ya mucho en llegar, así que mientras lo iré vistiendo.
−Sí. −La doctora se fue y Hermione lo vistió.
−Herms. −Dijo Draco, entrando en la habitación.
−Cariño ya podemos llevarlo a casa. −Dijo la leona sonriéndole.
−Bien. −El chico le puso las deportivas a su hijo y lo cogió en brazos.
−Señora Malfoy necesitamos su firma. −Dijo una enfermera.
Hermione sonrió, cogió el boli que la enfermera le ofrecía y firmo.
−Di adiós. −Dijo Draco mirando a su hijo.
−Adiós. −Dijo Scorpius.
−Adiós guapísimo. −Dijo una enfermera sonriéndole.
−Gracias por todo. −Dijo Hermione.
−Ha sido un placer.
Cuando llegaron a la mansión todos los estaban esperando y les saludaron.
−Ahora lo llevaremos a su cuarto, tiene que estar en cama, para que no se le abran los puntos. −Dijo Draco. −Además tiene sueño.
−Si papi. −Dijo el niño.
−No tardaremos mucho. −Dijo Draco, y lo subió a su habitación donde le puso el pijama y lo acostó en la cama.
Cuando estuvo acostado y dormido, bajaron al salón y se sentaron con los demás.
−Ya estamos aquí. −Dijo Draco que miro a Taylor. −Trabajare desde casa, así que ocúpate de todo.
−Como quieras.
−Sí.
−Malfoy. −Dijo Harry.
−Potter.
−¿Te puedo hacer una pregunta?
Draco lo miro, y se sentó.− Adelante, pero si no me gusta no esperes que la responda.
−¿Por qué?
−¿Por qué, qué? −Pregunto sin entender.
−¿Por qué videojuegos?
Al escuchar eso, Draco se rio. −Sencillo, me gustan.
−Ya, pero eres muy inteligente. −Harry los miro a todos. −El profesor Dumbledore, me lo dijo, que tus notas eran mucho mejor que las de Hermione, y eso que ella era la mejor de toda la escuela.
−Solo me dedique a estudiar en la escuela, por mis padres, ellos siempre esperaron de mi cosas que yo no quería, así que cuando me dieron la oportunidad, me escape de todo, de lo que mi apellido significaba, Malfoy, odio ese apellido, seguro que tu lo entiendes.
−Si, a veces hubiera querido escapar de todo.
−Pues yo lo pude hacer, aquí no soy Malfoy el hijo de… Aquí soy Malfoy el que creo de la nada su propia empresa, sin la ayuda de nadie. −Draco lo miro. −He creado mi empresa desde cero, con mis manos y con ayuda de mis trabajadores. Y respondiendo a tu pregunta, me gustan los ordenadores, ¿sabes cuánto gane el año pasado? −Pregunto Draco mirándolo.
−No.
−Exactamente 500 millones, eso quiere decir que ya nunca me tendré que preocupar si mis hijos o Hermione pasan alguna vez hambre. Me levanto cada día de buen humor, desayuno con mi familia, y voy tranquilamente a mi trabajo, a las 5 salgo y vuelvo a casa donde me puedo relajar, sin la presión de si tendré dinero para pagar las facturas, ni si mañana tendré trabajo. Si me hubiera quedado en Londres, ahora mismo estaría muerto, en prisión o en una vida de mierda, donde mi padre tenía toda mi vida apuntada, con quien me tenía que casar, los hijos que tenía que tener, y el trabajo perfecto para un Malfoy. Así que videojuegos, dicen de mí que soy un genio creándolos, pero es porque no me conocen, solo hago aquello que me gusta.
−Creo que si seguís comprando casas y coches, terminareis arruinados. −Dijo Sirius riéndose.
Draco lo miro y se rio. −No me preocupa, si necesito dinero ya te lo pediré, al fin y al cabo eres mi tío. −Miro de nuevo a Harry. −¿Te gusta tu trabajo?
−Unos días más que otros.
−Eso es normal, si te gusta entonces no te tienes que preocupar de nada, además se que tus padres te dejaron en una buena situación económica, cuando te canses te jubilas o lo que sea y no te tendrás que preocupar por el dinero, si tus hijos tienen para comer o no. −Draco miro a su equipo. −Ellos no están aquí para ver mi cara, confió en ellos, sé que me dirán si hago mal las cosas, Taylor y Susan se ocupan de que mi empresa vaya por el buen camino, Chris de que todos trabajen a gusto, Tabitha de que si estoy estresado por la cantidad de trabajo contrate a más gente, Kristen y Jack de que no se haga nada ilegal, y Oliver se ocupa de mi seguridad y la de mi familia, así que como te digo puedo dedicarme a hacer videojuegos todo el tiempo que quiera. Cuando me canse de ello, me retirare a alguna playa cálida y veré como las olas se mueven.
−Cosa difícil, porque eres un friki. −Dijo Chris, riéndose.
−Como tú, somos iguales. −Dijo Draco mirándolo y riéndose.
−Sí, pero por lo que me pagas no me importa, seguir siéndolo.
−Además no solo creamos videojuegos, hacemos mucho más. −Sonrió a todos y se levanto. −Y después de decir esto, tenemos cosas de la que hablar, así que todos desfilando a mi despacho. Nos vemos dentro de unas horas, si pasa algo solo darme un grito. −Y se fue, con todos su equipo.
−Es un presumido. −Dijo Ron.
Al decir eso, todos lo miraron.
−¿Qué? Solo digo la verdad. −Se defendió Ron.
−Es la verdad. −Dijo Hermione riéndose, su móvil empezó a sonar, y lo cogió. −Espera, espera vas demasiado deprisa, dime. Gracias.− Apago el móvil y grito: −Draco.
La leona cogió el mando de la televisión y la encendió.
−¿Qué pasa? Ni siquiera nos habías dado tiempo a sentarnos, cuando te hemos escuchado. −Dijo Draco que volvía con todo su equipo.
−Me han llamado, sales en la tele. −Dijo Hermione que puso el canal de economía y se sentó.
−Malfoy enterprises, creada por el joven Draco Malfoy, hace menos de cinco años, consigue hacerse con el primer puesto en el mercado americano y el segundo en el mundo, con sus juegos innovadores y los demás productos de su empresa, ha conseguido llegar no solo a todas las casas si no también a todos las empresas desde pequeñas a multinacionales. −Dijo la mujer de las noticias.
−Felicidades. −Dijo Hermione que apago la tele y abrazo a su marido.
−Gracias. −Dijo abrazándola fuerte.
−Felicidades a todos. −Dijo Herms mirando al equipo de su marido.
Draco iba a decir algo, pero sonó su móvil y lo cogió. −Si Anna, te entiendo, ocúpate de que Taylor y Chris tengan las mismas citas, si no vamos a dar basto, besos nos vemos.
−¿Qué pasa? −Pregunto Taylor, cuando colgó.
−Han empezado a saturar la centralita, todos quieren nuestros productos, el lunes volveré a trabajar, pero mientras vosotros os ocupareis de todo. −Y miro a Tabi. −Quiero a toda la gente nueva que puedas conseguir, antes de un mes, vamos a estar muy ocupados con el trabajo que tenemos, y no quiero que se vayan retrasando los que ya hemos empezado.
−Yo me ocupare de contratar a todos.
−Bien, ahora todos a mi despacho, hay mucho que preparar. −Draco miro a su mujer. −Solo llámame si un tornado aparece.
Hermione se rio y lo beso. −Ves tranquilo.
Draco se fue con su equipo de nuevo y Herms se quedo sonriendo. −Lo ha conseguido en menos de cinco años.
−Eso es porque es un gran trabajador. −Dijo Sirius orgulloso de su sobrino.
−Mucho, estoy muy orgullosa de él.