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Una vida sin magia — capítulo 9
Hermione estaba en la cocina de su casa mirando que todo estuviera preparado.
−¿Sam ya está todo?
−Sí, los entremeses, los platos del menú, el postre y las botellas de champan llevan todo el día enfriándose.
−Bien, quiero que todo salga perfecto, es una cena muy especial, mañana ya nos vamos al spa.
−Todo irá bien, hemos trabajado en ello todo el día.
−Sí. −Herms le sonrió y se fue a su cuarto, donde vio a su marido anudándose la corbata.
La leona se le acerco y le ayudo.
−¿Cómo va todo por abajo?
−Perfecto.
−Pues vamos, no quiero hacer esperar a los invitados.
−Sí, estas guapisimo. −Dijo Herms dándole un beso.
−Tú también, estas preciosa.
−Gracias.
Los dos bajaron y vieron que ya habían algunos invitados allí, Sirius y Susan habían decidido que fuera una cena familiar, y que ya en la boda estarían con sus amigos.
−Buenas noches. −Dijo Herms.
−Buenas noches. −Dijo Susan. −Gracias por dejarnos vuestra casa.
−Más bien, gracias por permitir que la celebremos aquí, con tantos niños no queríamos ir muy lejos.
−Es normal.
−Ya estamos todos, así que vamos a pasar al comedor la comida ya esta lista. −Dijo Draco sonriendo a sus invitados.
Estaban cenando, disfrutando de la cena, cuando un niño con un pijama entro.
−Papi. −Grito Scorps y se acerco a su padre.
−Pequeñajo, ¿no tendrías que estar dormido? −Pregunto sonriéndose.
−Mi besito de buenas noches.
Draco sonriendo le cogió en brazos y miro a sus invitados.− Si me disculpáis creo que este pequeñajo se ha perdido. −Luego miro a su hijo. −Da las buenas noches a todos.
−Buenas noches.
−Buenas noches. −Dijo Sirius sonriendo.
Draco se acerco a su mujer para que lo besara. −Descansa mi amor.
−Si mami.
El hombre se llevo a su hijo a la cama.
−Disculpadlo, está acostumbrado a que le demos el beso de las buenas noches.
−No pasa nada Herms, es un niño es normal. −Dijo Remus sonriendo.
−Sí.
−¿Qué tal con Orión, tiene celos de hermano mayor?
−Ninguno, adora a su hermanito, aunque ya tiene ganas de que crezca para que vaya a jugar con él a los columpios. −Dijo la leona sonriendo.
Estuvieron hablando un rato más, hasta que Draco volvió, y se sentó en su silla.
−Todos están durmiendo, bien abrigados.
−La verdad es que hace mucho frío, espero que no se ponga a nevar.
−Las noticias no han dicho nada. −Dijo Taylor. −Y si no, nos quedamos aquí, hay espacio para todos.
Al decir eso, Herms miro a su amigo.
−¿Crees que hay espacio para todos?
−Claro, además tienes la casa de la piscina.
Draco se rió, y su mujer lo fulmino con la mirada.
−No entiendo como lo aguantas, siempre tiene la última palabra.
−Ya estoy acostumbrado.
−Hermione no te hagas que sé que soy tu preferido.
−¿Cómo lo has adivinado? Tan obvia soy. −Luego se rio. −Tonto. −Dijo enseñándole la lengua.
−Ya ves tío Sirius, siempre están igual. −Dijo Draco, mirando a su tío.
−Si ya lo he visto.
−Así no te aburres. −Dijo Dora mirando a su primo.
−¿Dónde vais de luna de miel?
−A una isla tropical, a tomar el sol y disfrutar de la playa, durante 3 semanas.
−Te lo mereces, trabajas mucho y nosotros nos podemos ocupar de todo mientras estas fuera. −Dijo Draco sonriendo. −Además ahora serás mi tía.
−Y la mía. −Dijo Dora sonriendo.
−Tenemos la misma edad, más o menos.
−Más o menos.
−¿Dónde viviréis?
−En casa de Susan, me gusta no están grande como esta, pero es un lugar agradable.
−No hay lugar tan grande como esto. −Dijo Taylor, sonriendo.
−Es cosa de Draco que se enamoro y la compro.
−Me gusto, y me siento a gusto aquí, no hay vecinos que molestan ni ruidos.
−Sí, y tampoco esta tan lejos de la ciudad, media hora conduciendo.
−Habéis encontrado vuestro lugar. −Dijo Remus.
−Si, además tengo la biblioteca que siempre quise. −Dijo Herms sonriendo.
−Aun te falta conseguir más libros. −Dijo Taylor.
−Siempre me faltaran libros para comprar. −Dijo mirándolo.
−Que compre todos los que quiera, que para eso está el dinero, si no se gasta ahora, no se gastara nunca. −Al decir eso Draco recibió una sonrisa de su mujer, la verdad es que su marido era un hombre que no se preocupaba todo el tiempo de mirar que gastaba y era muy generoso.
−Muy buena la cena. −Dijo Susan.
−Todo es cosa de Sam, ha estado todo el día preparándola, no quería que nada fuera mal.
−Gracias. −Dijo Susan mirando al ama de llaves de sus amigos.
−De nada, no todos los días celebramos cenas como estas, y quería que todo saliera perfecto.
−Y lo está siendo, pero falta el postre.
Sam se levanto y le sonrió. −Ahora lo voy a buscar, hemos encargado un pastel especial, en esa pastelería que tanto te gusta.
El ama de llaves se fue, y Susan miro a sus amigos que estaban sonriendo.
−Sabemos cuánto te gustan esos pasteles, y le hemos pedido uno especial para vosotros. −Dijo Draco.
Sam volvió con el pastel y Susan sonrió maravillada. −¿Quieres hacer los honores?
−Gracias. −Dijo la mujer y se levanto.
Cuando terminaron de comer el pastel se pusieron a servir el café.
−Yo no puedo más. −Dijo Herms sonriendo.
−Yo tampoco, creo que voy a tener que ir al gimnasio más horas. −Dijo Taylor.
La leona le sonrió. −Podemos ir juntos.
−Me parece muy bien, pero después de navidades, ahora vamos a estar ocupados, con los nuevos proyectos. −Taylor la miro. −Y tú tienes que terminar la universidad.
−Lo sé. −Y suspiro. −Solo de pensar que me faltan aun seis meses para terminarla, me deprimo.
−Seis meses pasan rápido. −Dijo Draco sonriendo.
−Lo sé.
Después de la cena y de despedirse de todos, Draco le pidió a Oliver que se encargara de encender la alarma y se fue a su cuarto.
El día de la boda, hacía un gran sol, y aunque hacía frío se estaba bien, después de prepararse todos fueron a la iglesia.
−Estas hermosa. −Dijo Harry acercándose a Hermione.
−Gracias. −La leona miro a Ginny, y miro a su ex amigo. −Eso se lo tendrías que decir a tu mujer, porque a mí no me interesa.
Harry iba a decir algo, pero llego Pansy.
−Herms vamos. −Dijo la chica, era una de las damas de honor, con Hermione, y Luna. −Susan ya no tardara mucho en llegar.
Y así fue Susan y Taylor que era él quien la llevaría al altar aparecieron en un coche blanco.
Después de la boda todos se fueron a celebrar la fiesta.
Draco se acerco al micrófono y pidió silencio.
−Se que el discurso le toca al padrino, pero yo quería decir unas palabras. −Draco miro a su tío. −Aunque nunca estuvimos unidos en mi infancia, te he llegado a conocer, y me alegro de que estés en mi vida, eres el mejor tío de todos. −Sirius le sonrió. −Susan, eres la mejor amiga que nadie puede tener, y una gran empleada, me alegro de que os hayáis conocido y os hayáis casado, se que formareis una gran familia, bienvenida a la familia Black.
Todos aplaudieron y Susan le sonrió.
Draco se acerco a su mujer, y le sonrió.
−Has dicho unas palabras hermosas. −Dijo Herms.
−Lo quería decir, ellos significan mucho en mi vida. −Dijo su marido.
−En las de los dos. −Dijo la leona sonriendo a su marido.