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Una vida sin magia — capítulo 14
Draco y Taylor se fueron a la empresa de aviones.−Buenas tardes. −Dijo un hombre.
−Buenas tardes, venimos a buscar un avión.
−Vengan conmigo. −El hombre los llevo delante de un hangar y entraron.
−No me gustan. −Dijo Taylor. −Son pequeños.
−Si no los hemos visto por dentro. −Dijo Draco.
−Igual, no me gustan. −Taylor miro al hombre. −Quiero ver el más grande que tengan.
−Vengan conmigo. −El hombre los llevo delante de un gran avión. -Hay espacio para 70 personas.
−No quiero uno tan grande, máximo 30 personas. −Dijo Draco y miro a su amigo. −No necesitamos uno tan grande.
−Lo sé.
El hombre los llevo delante de uno grande, pero no tanto como el anterior.
−Me gusta. −Dijo y miro al hombre. −¿Podemos verlo por dentro?
−Sí. −El hombre los guio. −Tiene una habitación con cama de matrimonio, un cuarto de baño completo, como ven tiene sillones reclinables, y una mesa de reunión para 13 personas, y un pequeño salón con televisión.
−Me gusta. −Dijo Taylor y miro al hombre. −Nos lo quedamos.
−Vas a tener que trabajar horas extras, para pagar el avión. −Dijo Draco sonriendo a su amigo.
−Lo merece.
−La verdad es que si. −Dijo Draco mirando bien el avión. −Es grande y no necesitaremos contratar los servicios de ningún otro avión, cuando nos movamos.
−Vamos a mi oficina y así rellenamos los papeles.
−Sí. −Taylor miro a su amigo. −Draco te quieres quedar, ¿o vienes con nosotros?
−Ocúpate tu, quiero caminar un rato, ya hemos estado mucho tiempo sentados esta mañana.
−Como quieras, no tardaremos.
−Bien.
Taylor y el hombre se fueron, Draco se quedo mirando los aviones, cogió su teléfono y llamo a su mujer.
−Herms.
¿Cariño, que tal todo?
−Hemos comprado un avión.
La leona se rio. Al final Taylor se ha salido con la suya.
−Al final son Sirius y Susan quienes se ocuparan de la sucursal, la abriremos en Londres.
Los echare de menos, pero si es lo que quieren. ¿Te preocupa algo?
−No, solo quería decírtelo, además el viernes hay una reunión en casa, vamos a abrir una nueva empresa en el mundo mágico.
Draco.
−Tranquila, no la abriré yo, es mi tío, Remus y Dora. Te lo dije cuando nos mudamos, que no volveríamos a Londres, pero quiero tener el control de la tecnología.
Me parece muy bien, además así tendremos a alguien de confianza cuando Scorps entre en Hogwarts.
−Sí, bueno guapa voy a seguir mirando aviones, nos vemos luego.
No compres nada más.
−No. −Dijo riéndose. −Te quiero.
Te quiero.
Draco colgó y siguió mirando aviones, hasta que Taylor salió.
−¿Cuándo lo tendremos?
−En 15 días.
−Bien, pues llévame a casa, no tengo ganas de trabajar.
−A casa. −Dijo Taylor sonriendo. −Estas vago.
−Un poco, tengo ganas de tumbarme con mis chicas y no hacer nada.
−Casiopea ya tiene 3 años, es una pequeña revoltosa.
−Mucho pero es mi amor. −Dijo sonriendo.
OOO
−Cuando lleguéis a Londres me llamáis. −Dijo Draco que se estaba despidiendo de Susan y Sirius.
−Claro. −Dijo Susan abrazándolo.
−Gracias por prestarnos tu nuevo juguete. −Dijo Sirius, mirando el avión.
−Es un poco grande para solo 5, pero así podréis estar tranquilos, sin que os molesten, además mis primos son pequeños, aun. −Dijo Draco sonriendo.
−Sí.
−¿Por qué no puedo ir con ellos? −Protesto Taylor.
−Porque tú tienes trabajo aquí, Jack va para comprobar que la cuenta en el banco este abierta y preparar los documentos, hasta que tengamos un nuevo abogado allí.
−Cuando llegue es lo primero que haré. −Dijo Susan.
−Sin prisas. −Dijo Draco.
−Señor Black, ya estamos listos. −Dijo el piloto saliendo del avión.
−Ahora vamos. −Dijo mirándolo.
Los adultos se despidieron y entraron en el avión.
Draco, Taylor, Chris y Hermione se alejaron del avión y subieron en el coche para alejarlos del avión.
−Los voy a echar de menos, sobre todo a los niños.
−Sí, Lyra y Leo, son dos pequeños que saben ganarse nuestro amor. −Dijo Draco sonriendo, y miro a Taylor. −No pongas esa cara, el avión vuelve mañana, y lo tendrás listo para que puedas ir a Japón.
−¿En serio? −Pregunto como un niño.
−En serio, te llevaras un gran equipo, así que es más sencillo ir en nuestro avión.
−Sí. −Dijo Taylor.
−¿Qué vas a hacer en Japón? −Pregunto Herms.
−Varios contratos nuevos, no voy solo, voy con Kristen, Mary y algunos guardaespaldas, que Draco insiste en que lleve.
−Te lo digo por qué vas a un país extranjero, y aunque Japón es un país seguro, es mejor así, ya aquí haces lo que quieres.
Taylor no estaba para nada contento y se lo había hecho saber.
−¿Está bien que vaya Kristen? Os quedareis sin abogados. −Dijo Hermione mirando a su marido.
−Si ella habla bien japonés, así que se ocupara de que todo vaya bien, y no será mucho una semana o así, si la necesitáramos con urgencia ya la llamaríamos, además tú también eres abogada, así que no nos quedamos totalmente abandonados.
Herms miro a su marido y le sonrió.
OOO
En Londres, Sirius estaba desayunando con su familia, cuando llego una lechuza.
−Qué extraño. −Dijo el hombre que se levanto y fue a coger la carta, cuando la vio sonrió.
−¿Qué es? −Pregunto Susan.
−La carta para Scorpius.
−Pero me dijiste que se las enviaban a los niños directamente.
−Sí, pero como el está en Estados Unidos me la envían a mí, para que yo se la entregue.
−¿Cuándo la avisaras?
−Les llamare esta tarde, pero no creo que vengan a un, están disfrutando de sus vacaciones, vendrán para la última semana.
−Bien.
−Ahora vamos a terminar de desayunar, que tenemos cosas que hacer.− Dijo Sirius sentándose, para seguir desayunando.
En Nueva York, Draco estaba ocupándose de unos documentos, cuando sonó su teléfono, lo cogió y vio que era su tío.
−Tío Sirius.
Hemos recibido la carta de Scorpius para Hogwarts.
−Bien, hablare con él, haber que me dice, si está interesado, iremos con Hermione, Orión y Casi se quedaran con Blaise y Pansy.
Cuando sepas algo me avisas.
−Sí, nos vemos.
Nos vemos.
Draco colgó y se levanto, salió al jardín y vio que Herms estaba jugando con los niños
−Cariño. −Dijo el hombre.
−Dime. −Dijo mirándolo.
−Mi tío me acaba de llamar, me ha dicho que Scorpius ha recibido su carta para Hogwarts.
La mujer sonrió y llamo a su hijo.
−Mama. −Dijo el niño.
−Me ha llamado tu tío y me ha dicho que has recibido la carta para Hogwarts.
Scorpius los miro. −Si voy, ¿os enfadareis?
Draco lo cogió y lo sentó encima de sus piernas. −Nunca nos enfadaremos porque tú quieras hacer lo que quieras, e ir a una escuela no es motivo de enfado. Haremos esto, probaremos un año si no te gusta y quieres volver, podrás regresar a la escuela.
El niño sonrió. −Sí, probaremos un año.
Hermione le sonrió.− Nos iremos una semana antes, para comprar las cosas, tus hermanos se quedaran aquí con tus tíos.
−Sí.
−Ahora vuelve a jugar. −Dijo Draco.
Scorpius les sonrió y se fue a jugar.
−Todo irá bien, mi tío, Remus y Dora están allí. −Dijo Draco sonriendo a su mujer. −Voy a conectar la chimenea de mi despacho con la de mi tío.
Hermione lo miro. −Solo la de tu despacho, no quiero más magia aquí, estamos bien como estamos.
−Lo sé. −Dijo sonriendo. −No voy a volver al mundo de la magia, ni siquiera he usado el aparecerse, no me interesa.
La mujer le sonrió. −Hemos construido una hermosa vida aquí.
−Muy hermosa. −Dijo besándola.