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Una vida sin magia — capítulo 24
Al día siguiente, Draco bajo y vio que todos estaban desayunando, hasta los invitados no deseados, joder es que no tenían casa, siempre se los encontraba allí, y no decía nada porque a Sirius le caía bien su ahijado, pero no sabía que pintaban allí los Wesleay, esos siempre estaban pegados como garrapatas.−¿Qué tal la cena de anoche?
Draco se sirvió una taza de café y lo miro. −Fue muy bien, la comida estupenda, el ambiente también muy bien, y por suerte nada de paparazis.
−¿Paparazis? −Pregunto Alex a Casiopea.
La leona lo miro. −Son periodistas que no dejan de hacer fotos a todo el mundo, a mis padres siempre los siguen, son muy famosos.
−Es porque tu padre tiene una compañía multimillonaria. −Dijo Taylor mirando a su sobrina. −Cuanto más famoso es, más quieren saber de su vida.
−¿Y qué hay de interesante en su vida?
Draco se rio mirándolo. −Pues ni idea, porque no uso magia, de fiestas casi no voy, no me interesan, trabajo y me la paso con mi familia o amigos, pero cuando lo sepa te lo digo.
El chico asintió sonriéndole.
Hermione bajo y se sentó al lado de su marido.
Draco le sonrió y le puso una taza de té.
−¿De qué habláis?
−De los paparazis.
−Que pesados que son, lo bueno de estar aquí es que no nos siguen, en casa no nos dejan de molestar todo el tiempo.
−Sí. −Draco la miro. −¿Qué harás hoy?
−Hay que ir al mercado a comprar las cosas para la cena de mañana de fin de año. −Y miro a sus hijos mayores. −¿Iréis de fiesta?
−Un rato, Mark monta una en su casa, pero no estaremos mucho tiempo.
−No os preocupéis por Draco. −El hombre miro a sus hijos. −Nosotros nos ocuparemos de él, no vamos a salir, cenaremos tranquilamente y luego nos quedaremos hablando hasta que tengamos sueño, así que iros a divertir pero no os paséis con las bebidas.
−No, poquito, sabes que no nos gusta beber.
−Bien. −Draco miro a su mujer. −Mientras desayunamos haremos la lista de los invitados, no quiero que luego falte comida.
−No. −Y miro a su hija. −Boli y un bloc.
−Ahora mismo. −Se levanto, y no tardo mucho en traerlo. −Ves diciéndome. −Dijo sentándose.
−Nosotros.
Casiopea cogió una galleta y se la llevo a la boca, mientras apuntaba iba masticando. −Papa, mama, Scorps, Ari, Draco, Orión y yo. −Y miro a su madre. −¿Quién más?
−Tus tíos y tus primos.
Y volvió a apuntar. −Tío Sirius, tía Susan, Lyra, Leo, tío Remus, tía Dora, Andrómeda, Tedd, tío Blaise, tía Pansy, Eric, Violeta, tío Theo, tía Luna, Lysander y Lorcan, tío Taylor, tío Jack, y los mellis. −Y miro a su madre. −¿Quién más?
−Los Snape.
Casi asintió. −El profesor Snape, Juliana, Alex y Aura.
Herms miro a su marido. −¿Alguien más?
−Nadie más. −Draco miro a Sirus.−Vamos a tener que poner dos mesas grandes, somos muchos.
−Es porque tienes una familia grande. −Sirius le sonrió.
Draco le sonrió con afecto. −Antes las navidades solo éramos tres, ahora que hay gente que quiero a mi alrededor quiero pasarla con ellos.
−Nosotros también la queremos pasar con vosotros. −Dijo Pansy sonriéndole.
−Lo sé. −Draco dejo de mirar a Pansy y miro a sus invitados. −Tenemos que decidir que hacemos para la cena de fin de año y la comida de año nuevo.
−Podemos ir diciendo todos un plato y así iremos más rápido.
−Empiezo yo. −Dijo Casi.
Todos miraron a la pequeña Malfoy.
−¿Qué quieres para fin de año?
−Quiero la tarta de melocotón que mama hace tan buena, quiero que Alex y su familia la prueben.
−Tarta de melocotón. −Hermione le sonrió. −Apuntalo.
−Sí. −Y miro a su madre. −¿Qué quieres tu?
−Yo quiero canelones de pescado.
−Sí, me gusta mucho. −Casiopea lo apunto, y miro a su padre. −¿Qué quieres tú?
−Yo un rollo de esos de jamón y queso.
−Apuntado. −Poco a poco todos fueron diciendo el plato que querían, cuando terminaron Casi miro a su madre. −Son muchos platos.
−Déjame la lista.
Y la niña se lo dio.
Hermione la cogió y fue mirando los platos. −Hay algunos de pescado y marisco, creo que eso es mejor para la noche, no tiene porque ser una cena típica de fin de año, lo importante es que estemos juntos.
Draco asintió. −Sí. −En ese momento sonó su teléfono móvil. −Me llaman en el peor momento. −Lo cogió y vio que era de Tokio. −Aki estoy ocupado, espero que sea importante, preparando el menú de fin de año y año nuevo. −Y se rio. −Está bien. −Miro a su mujer. −Esto tardare bastante.
−No te preocupes. −Lo beso y siguió prestando atención a la lista.
El hombre miro a todos. −Tengo que ocuparme de esto, nos vemos luego. −Levantándose se fue.
Hermione los miro. −Para terminar la lista no necesitamos a Draco. −Y miro a Sirius. −Te ocupas de comprar el vino y todo eso, ni idea de alcohol, es Draco quien se ocupa de todo siempre.
Sirius la miro sonriendo. −Sí.
−Pues lo dicho, mañana por la noche marisco y pescado, y para año nuevo pollo, cerdo y ternera. −La leona mientras desayunaba iba mirando las cosas que tendrían que comprar, eran muchas pero por suerte iban ese día en vez de al día siguiente que sería imposible.
−¿Mama quieres que te acompañemos? −Scorpius miro a su madre.
La leona le sonrió. −No hace falta, iremos nosotras, y compraremos todo, cuando volvamos sí que necesitaremos ayuda para guardar todo.
−Sin problemas, no nos vamos a mover de aquí. −Y miro a su hermana. −Tienes que hacer los deberes de navidades.
Casi asintió. −Los hare ahora.
−Está bien.
−Nosotras vamos contigo. −Dijo Dora.
−Bien.
Al terminar de desayunar, Hermione, Dora, Pansy, Luna y Ariadna se subieron en el coche y se fueron, Susan se quedo por si Draco la necesitaba.
−Lo has hecho bien. −Pansy miro a su amiga.
Hermione que iba conduciendo miro a su amiga sin entender. −¿Cómo?
−Diciendo que los Potter y los Wesleay no estaban invitados.
La leona suspiro. −Sé que es el ahijado de Sirius, pero cuando estamos en el país, no salen del valle Malfoy, son unos pesados.
−Sirius os quiere tener cerca, casi no nos vemos. −Dijo Dora mirando a la mujer de su primo.
−Lo sé, no me importa teneros allí a todas horas, sabéis cuanto os queremos, aun Harry lo entiendo, aunque ya no nos tratemos, pero Ronald y Lavender, no entiendo que hacen allí, son como garrapatas, siempre en medio.
−Bueno olvidémonos de eso, porque vamos al súper a comprar muchas cosas.
−Sí, espero encontrar todo el marisco que necesitamos.
−Seguro que sí. −Dora la miro. −Susan me ha enseñado una pastelería que hace pasteles salados, podemos ir ahora a encargar algunas cosas, y mañana solo sería recogerlos.
Hermione sonrió. −Sí, somos muchos, no quiero que nos falte comida.
Mientras en el valle Malfoy, los niños hacían los deberes bajo la supervisión de los mayores, cuando Draco salió del despacho.
−¿Todo bien? −Pregunto Taylor.
−Perfecto. −Y le paso una carpeta que llevaba con él. −Haber que te parece. −Y miro a Sirius. −¿Hace mucho se han ido?
−Una hora casi, has estado mucho tiempo al teléfono.
−Sí, teníamos que hablar de algunas cosas. −Y miro a su hija. −¿Haciendo los deberes?
−Sí, son unos cuantos.
Draco asintió sonriendo y miro a Sirius. −¿Vamos a por el alcohol? No quiero ir mañana, las tiendas estarán a reventar
−Vamos. −Sirius se levanto y miro a Leo. −¿Quieres venir? Aparte de comprar vino compraremos otras cosas, no estaremos mucho tiempo fuera, cuando volvamos puedes seguir con los deberes.
El niño dejo de hacer los deberes y asintió. −Sí.
−Pues ves a buscar tu abrigo.
Leo feliz se fue a por su abrigo.
Draco miro a su hijo mayor. −Te quedas aquí, tu madre y la demás vendrán cargadas.
−Nos ocupamos de todo.
−Ok. −Draco miro a su padrino. −Vosotros sois los invitados de honor, así que no tenéis que hacer nada, solo comer y divertiros.
−Gracias.
Draco le sonrió.
−Ya estoy aquí. −Dijo Leo, con su abrigo puesto.
−Pues vamos. −Draco, Leo, Remus y Sirius cogieron el otro coche y se fueron.
−Esperemos que encuentren todo. −Dijo Susan que se sentó al lado de Taylor y se puso con él a ver la carpeta que Draco le había dado.
−Lo encontraran, aunque tengan que ir a varios supermercados, la gente ira esta tarde o mañana, hoy es viernes de trabajar.
−Sí.
Scorpius sonrió a su tía y siguió controlando que su hermana y sus primas hicieran bien los deberes.
Unas horas después, Hermione y las mujeres volvían, la leona entro en la casa y los miro a todos. −Ayudarnos traemos más de 10 bolsas de comida.
−Ya la habéis escuchado. −Draco miro a todos y levantándose se fueron al jardín, donde cogió una bolsa y la metió en la cocina, cuando todo estuvo guardado, el hombre pidió a su mujer la lista de la compra.
Hermione sonriéndole se la dio.
−¿Habéis tenido que ir a muchos sitios a encontrar todo lo que necesitabais? −Pregunto el hombre mirando la lista de la compra.
−Por suerte no, viernes por la mañana, mucha gente trabajaba y los supermercados estaban casi vacios, así que hemos podido comprar todo, aunque los productos frescos, como el marisco y el cordero nos ha costado un ojo de la cara, menos mal que con mi express negra no tengo problemas.
−La gente compra y luego lo mete en los congeladores para que no les cuesten tanto.
−Lo sé, pero hasta esta mañana no hemos sabido exactamente lo que íbamos a comprar. −Hermione miro a su marido. −Menos mal que tengo todas las tarjetas que me has dado.
Draco le sonrió. −Para eso están.
Sirius la miro. −¿Al final que haremos para la cena?
−Al principio entremeses y canapés, unas tartaletas de marisco, un pastel de salmón que hemos encargado en una pastelería y un coctel de gambas, de primer plato unos canelones de pescado, y de segundo pescado blanco acompañado de salsa con marisco.
−Me gusta, ¿y de postre?
−Tarta de melocotón, y surtido de pastelitos que hemos encargado. Creo que con eso nadie se quejara.
−Nadie. −Draco le sonrió. −¿Y para año nuevo?
−Canapés, una buena sopa, en muchos países, toman sopa de primer plato, de segundo cordero, rollitos de jamón y queso, cerdo, patatas gratinadas y ternera. −Hermione les sonrió. −Hay para todos los gustos, y de postre pastel de chocolate y pastelitos, seguro que nadie se queda con hambre. ¿Y qué tal vosotros?
−Vino, champan. −Y miro a su hija que estaba haciendo los deberes. −Casi, hemos encontrado el zumo de fresas que tanto te gusta.
La chica dejo de mirar sus deberes y miro a su padre. −¿En serio?
−En serio, lo hemos encontrado en una tienda del centro de Londres.
−Ohhh. −Se levanto y se fue a buscar una botella.
−¿Zumo de fresas? −Alex lo miro.
−Es algo que a mi hija le encanta. −Hermione le sonrió. −Por desgracia aquí en Europa casi no se vendé, y no entiendo porque en Estados Unidos es una bebida sin alcohol muy famosa, todos la beben, hasta a Draco le gusta. −La leona miro a su marido. −Espero que hayas comprado mucho, si no para mañana ya no quedara.
−He comprado 10 botellas grandes.
−¿Quién se ocupa de la comida? No tengo ganas de cocinar.
Draco la miro. −¿Estás cansada?
−Mucho. −Y bostezo.
−Nosotros nos ocuparemos de cocinar, ves a descansar mientras tanto. −Draco le sonrió y le dio un beso en la frente.
−Sí. −Y se fue a su habitación.