← Una vida sin magia · de
Una vida sin magia — capítulo 27
Un niño rubio miraba emocionado las escobas que estaban en el escaparate de la tienda, cuando sintió que lo miraban, al girarse vio a unos adultos que nunca había visto, su familia siempre le decía que no debía irse con extraños.Los adultos se le acercaron e iban a decirle algo, cuando otro adulto se le acerco.
−¿Draco, cuantas veces te he dicho que no te separes de nosotros?
El niño miro al hombre mayor.
−Lo siento abuelo, es que he visto las escobas y me han gustado mucho.
−Ven.
Draco se acerco a su abuelo y lo miro. −Lo siento.
−Tenemos todo el día para mirar cosas pero no te separes, ¿o quieres preocupar a tus padres?
−No abuelo.
El hombre dejo de mirar al niño y miro a los otros adultos. −Potter veo sigues igual que siempre.
−Malfoy tú tampoco has cambiado.
−¿Y porque tendría que haber cambiado? Solo han pasado 7 años.
−¿Abuelo lo conoces? −Pregunto el pequeño Draco mirando a su abuelo.
−El es Harry Potter. −Dijo un niño pelirrojo que iba con ellos.
Draco lo miro arrugando la nariz. −¿Quién? −Y miro a su abuelo. −¿Abuelo quien es Harry Potter?
−Draco. −Un grupo de gente se acerco.
El niño miro al adulto. −Papa lo siento.
Draco miro a su hijo. −Scorpius ya lo he reñido yo.
Ariadna se acerco a su hijo se agacho y lo abrazo. −No me vuelvas a asustar así.
Draco la abrazo. −No lo haré mas. -Separándose la miro. −¿Sabes quién es Harry Potter? −Y miro al niño. −Lo dice como si fuera muy importante.
−Claro que es importante, ¿de dónde vienes, de la luna?
−No te metas con él. −Harry miro al niño. −No viene de la luna, viene de un país que se llama Estados Unidos, al otro lado del océano, allí mi nombre no es importante.
−Ohhh. −El niño lo miro. −Lo siento, creí que todos conocían al tío Harry.
Draco lo miro. −No pasa nada, con el abuelo siempre pasa lo mismo. −Y miro al adulto. −¿Podemos comprar una escoba?
−Pero si en primero no puedes usarla.
−Lo sé, pero quiero una.
−Está bien. −Draco miro a su nuera. −¿Vas tu?
−Voy yo. −Sonriendo cogió la mano de su hijo y se lo llevo a la tienda de escobas.
Draco miro a los Potter y a los Wesleay cada vez eran más. −Veo que dentro de un par de años, los pelirrojos conquistaran el mundo.
Harry la miro. −Como los Black, ya me he enterado de que tus hijos te han dado cinco nietos, de ser solo un Malfoy y tres Blacks, ahora sois más de 10.
−Nunca tantos como los pelirrojos Wesleay.
Harry miro a la que fue su mejor amiga. −Hermione estas hermosa.
La mujer agarro el brazo de su marido y lo miro. −Gracias. −Y miro a Ron, que estaba muy gordo. −No puedo decir lo mismo de Ronald, parece ser que no hizo caso a lo que mi marido le dijo y ha crecido a los lados.
−Lo sé, ¿Cómo están vuestros hijos?
Hermione sonrió a Scorpius ya tenía 31 años era un buen hombre que después de terminar la universidad, había empezado a trabajar en la empresa familiar, llevaba 11 años casado con Ariadna y eran un matrimonio feliz, y aparte de Draco habían tenido una niña a la que habían puesto el nombre de Elena.
Orión tenía 26 años hacía tres años que se había casado con Violeta la hija de Pansy y Blaise y se habían mudado a una casa solos, aunque las mansiones familiares eran muy grandes, no querían que nadie se molestara por donde vivían, antes de que se cumplieran los dos primeros años de matrimonio habían tenido un pequeño niño, al que habían puesto el nombre de Blaise Malfoy Zabini, y para sorpresa de todos había salido rubio como el abuelo paterno y con los ojos verdes como la abuela materna, Pansy estaba encantada con su pequeño nieto.
Y Casiopea había terminado el instituto en una escuela privada de Nueva York y como le había dicho Alex a Casi se había mudado a la ciudad de los rascacielos cuando termino en Hogwarts y había empezado medicina en la universidad mágica, y habían tenido una niña, castaña con los ojos grises como el abuelo materno, a la que habían llamado Hermione Snape Malfoy, y tres años después habían tenido otra niña a la que habían puesto Juliana y era morena con los ojos oscuros, toda una Snape.
Y por suerte sus hijos sus parejas y sus nietos estaban bien.
−Bien, tengo 5 hermosos nietos, mis hijos están bien, y sus parejas también. ¿Cómo esta James?
Harry le sonrió. −Bien, cuando os fuisteis, tuvo una pequeña depresión pero al final se recupero, pronto se casara con una buena mujer.
−Eso está bien.
Draco miro a Potter. −No sé porque te interesan mis hijos, hace ya muchos años atrás que dejaste bien claro que ninguno de los tres te interesábamos, así que ahora no vengas a preguntar.
−Draco. −Protesto Hermione mirando a su marido. −Solo quería ser amable. −Y miro a Harry. −Pero mi marido tiene razón, dejaste bien claro hace muchos años atrás que no os interesaba nuestra suerte, no somos rencorosos, pero no podemos olvidar que por vuestra cerrada mente, nosotros tuvimos que salir huyendo del país.
Tras decir eso el ambiente se puso muy tenso.
−Papa, abuelo, mirad. −Draco se acerco corriendo y les enseño la escoba. −Dice el dependiente que es la escoba más rápida del mercado.
−Eso está bien. −Draco miro a los demás. −Nos tenemos que ir, tenemos que seguir comprando las cosas para Draco, este año empieza en Hogwarts.
−¿Ira a Hogwarts?
−Ira, es la mejor escuela mágica del mundo y aunque nosotros vivamos en Estados Unidos, los Malfoy siempre hemos ido a Hogwarts sin contar que nunca dejaría a mi nieto en una escuela donde no confié en sus profesores, además mi padrino y su mujer están allí, y mis tíos y mis sobrinos viven en Londres.
Harry asintió, miro al niño y volvió a mirar a Draco. −Es idéntico a ti, como cuando comenzamos en Hogwarts, es como tu hermano gemelo.
Draco sonrió a su nieto, la verdad es que si, era igual a él, como cuando empezó Hogwarts pero con el carácter de Ariadna que era una buena mujer, y miro a los adultos. −Lo es, incluso comparte mi nombre, pero no tiene mi carácter, así que espero de él que haga cosas grandes.
−Y las haré abuelo. −Draco lo abrazo.
−Se que las harás. −El adulto le sonrió y miro a los demás. −Adiós.
Ariadna cogió la mano de su hijo y se fueron, mientras los Potter y los Wesleay miraban como se alejaban, ellos nunca podrían estar juntos, así lo decidieron Harry, Ginny y Ron, cuando hace 32 años una chica adolescente fue a pedirles ayuda y solo recibieron una respuesta negativa.
Hermione y Draco les habían dicho muchas verdades a la cara, por su mente cerrada habían dado la espalda a un hombre que había demostrado ser mucho mejor que ellos, y le había dado una hermosa vida Herms y a los hijos que habían tenido.
Gracias a todos por haberlo leído , haberlo puesto como favorito y haber dejado un comentario, esto no termina aquí, pronto volveré con una nueva historia, esperarla besos.