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Una vida sin magia — capítulo 26
Draco volvió con los demás, e ignorándolos, cogió su teléfono móvil, y marco a su abogado.−Jack.
¿Draco como esta Casi?
−Bien, te llamaba por eso, quiero que me busques una escuela con máxima seguridad, donde acepten a chicas embarazadas, nos llevamos a Casi de nuevo a Nueva York, no quiero que la prensa se entere de que mi hija está embarazada, el doctor nos ha dicho que su embarazo es de alto riesgo.
Buscare la mejor escuela secundaría de todas.
−Sí, me da igual lo que me cueste, solo quiero lo mejor para mi hija.
Y lo tendrás, te dejo que empezare a buscarla.
−Sí. −Draco colgó y miro a Alex. −Ya sabes lo que pasa, ahora yo te pregunto, y no quiero excusas ni nada. ¿Te ocuparas de tu hijo?
−Me ocupare de él. −Alex lo miro. −No tengo tanto dinero como los Malfoy, pero es mi hijo y yo quiero a Casi y a ese bebe que aun no ha llegado.
−El dinero no importa, lo importante son los sentimientos. −Y miro a su familia. −Me voy a llevar a Casi de nuevo a Nueva York, ya me dijo que no quería seguir en el mundo de la magia así que es una tontería que siga aquí, mi abogado ya se está ocupando de buscar una buena escuela, donde pueda asistir hasta que termine el año escolar.
Sirius asintió. −Es mejor que ella está con vosotros.
−Sí. −Draco miro a Alex. −No te preocupes, podrás ver a Casi siempre, mi casa tiene una chimenea mágica y desde el despacho de tu padre podrás ir siempre a verla.
−Gracias.
El hombre asintió, y miro a James Potter, que estaba allí, y se acerco. −Tú, eres el causante de todo esto, no te quiero ver a diez metros de mi hija, si te veo cerca de ella, terminaras muy pero que muy mal, el medimago me ha dicho que mi hija se puede morir, si eso pasa, te juro que ni todo el dinero de tu familia, ni aunque tu padre sea el ahijado de mi tío nadie podrá salvarte, te despellejare vivo de tal manera que nadie te reconocerá.
−Malfoy estás hablando de mi hijo. −Harry lo miro. −No lo voy a permitir.
Draco se rio. −¿Tu? No lo vas a permitir, no me hagas reír. −Y lo miro con odio. −No sabes ni la mitad de mi, si te quisiera muerto ya lo estarías no necesito ninguna varita para hacer magia, mi tía Bellatrix Lestrange la mano derecha de Lord Voldermort me enseño muchas cosas, durante el tiempo que se escapo de Azkaban y antes de que yo me fuera con Hermione. No lo diré otra vez, quiero a los Potter y a sus lameculos, bien lejos de mi familia, si os acercáis a nosotros, terminareis muy mal.
−Draco.
El hombre dejo de mirar a los Potter y miro a su mujer.− Si.
−Casi se ha despertado, quiere ver a su papa. −Y sonrió.
Draco asintió y miro por última vez a los Potter. −Fuera de este hospital, aquí no se os ha perdido nada. −Y miro a Alex. −Ven con nosotros, seguro que estas muy preocupado por ella.
−Sí.
El hombre miro a su tío. −¿Te puedes ocupar de recoger las cosas de Casi? Cuando le den el alta, iremos a casa, no volveremos por Hogwarts, habla con el profesor Dumbledore, explícale como están las cosas.
−Lo hare.
−Gracias. −Y miro de nuevo a los Potter. −No olvidéis lo que os he dicho. −Y se fue con su mujer y Alex.
Sirius miro a James. −Olvídate de ella, Casi nunca llegara a amarte, ella quiere a Alex, siempre ha sido así y siempre lo será, y eso de que es Alex es un slytherin. −El hombre lo miro y suspiro. −La familia Malfoy, lleva desde que Hogwarts fue abierta por los fundadores en ella, Draco es descendiente de Salazar Slytherin, y eso hace de Casi otra descendiente, y solo ha quedado en los leones, porque ella quería ir a la misma casa de su madre, pero por el carácter tendría que haber sido una slytherin, ella tiene todo lo que esa casa busca, aunque sea una mestiza.
Harry miro a su hijo. −Te lo dije, pero no me quisiste creer, yo estuve a punto de entrar en slytherin, pero no quería, cuando conocí a Malfoy no me gusto nada, y sigue sin gustarme, pero ha hecho a Hermione feliz, cometí muchos errores y no puedo volver atrás para enmendarlos, deja a Casiopea feliz con quien ha escogido con Alex Snape, hay muchas mujeres en el mundo, encontraras a tu otra mitad algún día.
James lo miro y se apoyo en el. −Yo la quiero.
−Lo sé, pero ella no, y tienes que entenderlo, además por tu actitud has estado a punto de causar una tragedia no solo has lastimado a Casi, sino también a su hijo, una familia entera, tienes que empezar a entender que no todos será siempre como tú quieras.
El chico asintió. −Vamos, el señor Malfoy ya nos ha dicho que no nos quiere ver más, no quiero que os haga nada por mi culpa. −Y miro a Sirius. −Le puedes decir a Casi que lo siento, que no me volveré a acercar a ella.
−Se lo diré, ahora no, se que no me quera escuchar, pero algún día se lo diré.
−Gracias. −Y miro de nuevo a su padre. −Vamos.
−Vamos. −Y así los Potter y los Wesleay desaparecieron por fin de la vida de los Malfoy.
Draco, Hermione y Alex, entraron en la habitación de Casi, la chica al ver a su padre se puso a llorar.
−Lo siento.
El hombre se acerco y la abrazo fuerte. −No pasa nada, cielo, todo se solucionara, lo importante es que tu estés bien.
−No quiero volver a Hogwarts.
−Y no volverás. −Draco le dio un beso en la cabeza. −Ya tu tío Jack se está ocupando de buscarte una escuela cerca de casa, donde puedas ir.
Hermione sonriendo se acerco a su hija. −Ahora tienes que descansar, pronto te darán el alta y nos iremos a casa con tus hermanos.
−Sí.
Herms miro a su marido. −Antes de que se duerma, Casi y Alex deben de hablar. −Y miro a su hija. −Alex está muy preocupado por ti, esperaremos fuera.
La pequeña Malfoy asintió.
Draco le dio otro beso en la frente y levantándose miro a Alex. −Tienes 10 minutos, ahora lo importante es que ella descanse.
El chico asintió y los adultos salieron del cuarto, para volver donde estaban los demás.
Draco vio con satisfacción que los molestos le habían hecho caso y se habían ido, miro a su padrino.
−Cuando salga Alex, iros a descansar, lleváis mucho rato aquí, Casi necesita descansar, antes de irnos del país nos iremos a despedir. −Cogió su teléfono y llamo a su casa. −Scorpius, si tu hermana esta mejor, ahora solo necesita descansar, quiero que te ocupes de que la chimenea de la biblioteca, se conecta al despacho de Severus en Hogwarts, si no tendría que tardar mucho, no, no hace falta compraremos unos billetes para el primer vuelo comercial si nos vemos, besos y cuida todo por allí. −Y colgó el teléfono.
Alex no tardo mucho en volver.
−Se ha quedado dormida.
Draco le sonrió. −Ahora vete con tus padres, aquí de momento ya no podemos hacer nada, ya le he dicho a mi padrino que nos iremos a despedir, cuando volvamos a casa, pero ahora ella necesita descansar
Alex asintió.− Si. −Y miro a su padre. −Lo siento.
Severus que no había dicho nada hasta el momento lo miro. −Lo importante es que quieras cuidar de ellos, el resto llegara por sí solo.
−Pero somos muy jóvenes.
Hermione le sonrió. −No importa qué joven seas mientras sepas lo que tienes que hacer y cuidar de tu hijo te hace el más maduro de todos.
Draco lo miro. −Herms tiene razón, ahora tienes que volver a la escuela, tienes clases, y a Casi no le gustaría que las perdieras.
−Lo hare. −Despidiéndose de todos se fue con sus padres.
Draco miro a Dora y Remus. −Iros a descansar, nosotros nos quedaremos aquí.
Su prima le sonrió. −Si necesitas cualquier cosa avísame, nos vemos pronto.
−Si.− Se despidieron de ellos y cuando estuvieron solos, Draco y Hermione volvieron al cuarto de su hija que como les había dicho Alex estaba dormida.
Una semana después, por fin a Casi le daban el alta, y se fueron directamente al aeropuerto, al llegar vieron que todos estaban allí.
−Casi te vamos a echar mucho de menos. −Andrómeda y Lyra sus mejores amigas aparte de su prima la abrazaron.
−Yo también, venir a verme a cuando queráis.
−Lo haremos, en verano estaremos allí.
−Sí.
Se separaron y Tedd se acerco a su prima. −Pequeñaja nos vemos en vacaciones de verano. −Y la abrazo fuerte.
−A ti también te espero.
Leo se acerco y le dio una bolsa de galletas.
−Gracias. −Casi le sonrió. −Eres mi slytherin preferido que nadie te diga lo contrario.
−Sí.
Poco a poco todos se fueron despidiendo, Alex se acerco a Casi. −El viernes iré a verte, me tienes que enseñar esa ciudad de la que estas tan orgullosa.
−Sí. −Casi lo abrazo y le sonrió. −Nos vemos el viernes.
−Sí. −Alex miro a sus suegros. −Cuidarlos muchos.
−Lo haremos. −Hermione le sonrió. −El viernes te esperamos.
−Sí.
Cuando terminaron de despedirse, los Malfoy abordaron el avión, nada más sentarse en el sillón, Casi puso cara triste.
Draco le sonrió. −Tranquila, pronto tendrás a Alex en casa, quedan menos de cuatro meses para que se termine el año escolar.
Casi lo miro. −No quería que las cosas fueran así.
−Lo sé, pero no has hecho nada malo, Jack ya te ha encontrado una buena escuela, allí no habrá periodistas molestándote y podrás terminar el año escolar bien, y cuando lo termines podrás estudiar medicina como nos habías dicho.
−No sé si voy a estudiar en la universidad.
Hermione la miro. −Cariño que tengas un bebe no quiere decir que tengas que parar toda tu vida, yo tuve a tu hermano y no solo termine el instituto si no que también fui a la universidad y eso que no teníamos el dinero que tenemos ahora, si yo pude tu también lo podrás hacer.
Casi miro a sus padres. −No quiero que un día mi bebe me diga que lo abandone.
Draco le sonrió. −¿Y porque tendría que hacerlo? ¿Has escuchado alguna vez a Scorpius decirlo?
−No, nunca lo ha dicho.
−Claro que no, porque no lo hemos abandonado, solo hemos querido superarnos a nosotros mismos, y sería al revés, si dejas la escuela y la universidad entonces tu bebe sí que algún día te reprochara que hayas parado toda tu vida por él, además mira a Ariadna, ella está estudiando en la universidad, y también se ocupa de Draco, que estudies no quiere decir que no puedas ocuparte de tu bebe.
Casi les sonrió. −Lo hacéis todo muy fácil.
−Es que es muy fácil. −Hermione le sonrió. −De dinero nunca te faltara, tu padre ha conseguido más que mil vidas, de familia tampoco, nos tienes a nosotros a tus hermanos, a tus tíos y tus primos y a los Snape que ya aman a ese bebe incluso antes de que haya nacido.
−Está bien os hare caso y no dejare la escuela ni la universidad.
−Eso está muy bien. −Draco le aparto el cabello de la frente. −Ahora descansa, son muchas horas de vuelo y seguro que estas cansada.
−Sí, gracias por no abandonarme nunca.
−Nunca, eres mi hija. −Draco le dio un beso en la frente, le tapo bien con la manta y vio como poco a poco se iba quedando dormida, cuando lo estuvo sonrió a su mujer. −Todo irá bien.
−Sí, porque estamos juntos.
−Siempre. −Y la beso. -Te amo.
-Te amo.