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El Pocionista y la Cantante — capítulo 13

En Londres, específicamente en la mansión Smith, Greta estaba supremamente emocionada al ver que una lechuza blanca con una cinta colgada en trasversal con la bandera italiana se posaba en el brazo de la banqueta donde estaba sentada mirando con admiración su laboreado jardín; La lechuza llevaba atada a la pata una carta que la señora Smith desató con celeridad. Sus dedos estaban temblorosos, aunque ya estaba acostumbrada a tener a Emily lejos de si, de gira con la banda, en su casa propia o en Hogwarts, no podía negar que la mataba la incertidumbre de no saber cómo le iba a su hija en su nueva vida de casada.

Lamentando que el señor Smith no hubiese vuelto aún del trabajo (aunque ya le mostraría la carta, más tarde cuando llegase) tomó el sobre, despegó el lacre y desdobló el pergamino que había en su interior mientras sus hermosos ojos azules recorrían con avidez cada palabra, cada frase y cada oración:

Queridos mamá y papá:

No tienen idea de lo feliz que he sido junto a Sev en tan poco tiempo, nos hemos divertido muchísimo y hemos aprendido un sin fín de datos sobre la cultura italiana (aunque Severus aún no se adapta a la forma particular en que lo saludan los hombres italianos) hemos visitado lugares emblemáticos y preciosos de aquí de Roma incluyendo La Porta, hoy estuvimos en Venecia, vimos una obra de teatro, compramos máscaras venecianas para suvenir y además subimos a una góndola donde canté para Severus mientras atravesábamos el gran canal. Él estaba maravillado con el puente Rialto que es el más antiguo y más famoso de toda Venecia; ahora estamos de nuevo en el hotel y nos preparamos para visitar Génova mañana por la mañana en compañía de Donatello Mastrantonio pues vamos a conocer los viñedos que tiene su familia allí, aunque de seguro cuando estén leyendo esta carta ya nos estemos  preparando para salir a Génova pues el gerente del hotel me ha dicho que la lechuza tendría que viajar toda la noche para llegar a Inglaterra y por lo tanto esta carta probablemente llegará mañana.

Severus es muy gentil conmigo, siento su amor a cada instante, me respeta, me cuida y se ha portado como el caballero que es ¡Dios santo! A cada instante que pasa siento que lo amo cada vez más y más y de la misma manera me siento amada por él.

Probablemente estemos de regreso para pasado mañana pues el curso en Hogwarts está por comenzar.

Bueno… sin más a qué hacer acotación por ahora, se despide de ustedes su hija que tanto los ama y extraña…

Emily Smith… ¡Ooops!... quise decir Emily Snape (pues ahora soy una señora casada)

P.D: Los paparazzi se han vuelto un poco intensos e incluso uno de ellos estuvo acosándonos cuando intentamos cenar en el restaurante del hotel pero del resto hemos disfrutado mucho nuestra luna de miel  y además hemos preferido visitar los lugares muggles para no ser acosados.

         Greta sonrió al terminar de leer aquella carta mientras de sus ojos brotaban sendas lágrimas de alegría y satisfacción, su hija era feliz, su hija era supremamente feliz, no hacía falta verla a los ojos o escuchar su voz para comprobarlo pues hasta el pergamino y la tinta que había utilizado para expresarse estaban impregnados de su emoción y su alegría, era todo lo que quería.

         En Italia, efectivamente Emily y Severus se encontraban ya en el atelier de Donatello en La Portaa punto de partir a Génova por medio de la red flu de la oficina del diseñador de modas.

¡Tengan! - Dijo Donatello depositando una pequeña cantidad de polvos flu en las manos de sus invitados - Deberán decir "A la residencia Mastrantonio" y a la volta… eh… quiero decir, a la vez estarán allí.

  • De acuerdo - Respondió Emily - Pero por favor, ve tu primero para avisarles que iremos.

  • Ya la mía mamma… es decir, mi madre y mi hermana saben que andiamo (Vamos) allí pero de todos modos iré primero si eso los hace sentir más cómodos.

  • Por favor - Asintió Snape señalando la chimenea, apartándose para darle espacio al diseñador.

  • Va bene (Está bien) - Dijo antes de meterse en la chimenea, luego lanzó los polvos al fuego y exclamó - ¡A la residencia Mastrantonio! 

Tras un leve sonido de soplido el hombre desapareció, Emily lo siguió y por último Snape. Al emerger por la chimenea de la residencia solicitada, ambos advirtieron un precioso vestíbulo adornado al estilo barroco y en cuyo techo altísimo se vislumbraba una magnifica réplica de la obra maestra del pintor muggle de antaño Miguel ángel y cuya obra original se encontraba en el techo de la capilla Sixtina en Roma.

Frente a ellos estaba parada una mujer de unos sesenta años, vestida con una túnica azul eléctrico y bordada con hilos de oro, su apretado moño gris se dejaba entrever debajo de un sombrero de punta del mismo color de la túnica. Ella sonreía con amabilidad, a su lado una mujer mucho más joven, de cabellos negros y ojos verdes, de facciones hermosas y vestida igualmente ostentosa, con una túnica verde oscuro, también bordada en oro y sombrero de punta a juego, también les ofrecía una sonrisa amistosa, posteriormente Donatello que estaba parado junto a la mayor de las damas le colocó una mano en el hombro…

-Questa è la mia mamma - Luego se acercó a la más joven -E questa è mia sorella-.

Severus los miró con una expresión inescrutable, no había comprendido una sola palabra de lo que había dicho el hombre, Emily iba a traducirle cuando el diseñador dándose cuenta se dispuso a repetir con su marcado acento italiano lo que había dicho, esta vez en inglés.

  • Quise decir que esta dama es mi madre y esta otra es mi hermana, Disculpen, ya saben que mio inglés no es tan bueno como tu italiano Emily.

  • Muchas gracias por el cumplido Donatello pero creo que hablas muy bien el idioma de mi país sólo que a veces te confundes un poco - Luego Emily miró a las dos damas devolviéndoles la sonrisa - É un piacere.

  • El placer es nuestro - Respondió la más joven estrechando su mano - Mi nombre es Giuliana Mastrantonio y al igual que mi madre y mi hermano también hablo un poco de inglés.

  • Soy Emily Snape y él es mi esposo Severus Snape.

Mientras besaba las manos de las anfitrionas, Severus sonrió ligeramente producto del enorme placer que le producía escuchar a Emily llamándolo "Su esposo" y además pronunciando aquel nuevo nombre, el de casada, Emily Snape ¡Que hermoso sonaba!

  • Mi nombre es Ana Mastrantonio y les doy la bienvenida a ambos a nostra casa - Dijo la madre de Donatello.

  • Gracias - Respondieron Severus y Emily al unísno.

  • Por favor tomen asiento

  • Dijo Giuliana señalando unos majestuosos muebles persas situados al frente en donde había también una mesita para el té sobre una peluda alfombra de piel de oso polar cuya cabeza feroz se asomaba con aspecto amenazante pese a que su cuerpo plano y sus patas provistas de afiladas garras extendidas le daban más bien un aire de pobre animal aplastado.

Emily negó con la cabeza mientras miraba a Severus, no hacía falta que ella dijera algo en voz alta, era evidente que aquella imagen le desagradaba, siempre había sido una defensora de los animales.

  • ¿Mientras esperamos el almuerzo podemos ofrecerles un té? - Inquirió la señora Mastrantonio - No será tan bueno como el de su país pero les sentara bien.

  • Si, nos gustaría, muchas gracias - Respondió Severus por ambos.

  • Aunque estoy segura de que su vino ha de ser mejor que el de Inglaterra - Añadió Emily.

  • Ya tendrán tiempo de probarlo durante el almuerzo - Respondió Donatello - Y nos darán su valiosa opinión.

La señora Mastrantonio sacó su varita, dio unos golpecitos a la tetera que había sobre la mesita y al instante esta empezó a silbar mientras lanzaba un potente chorro de humo por la boquilla, posteriormente, ella y Giuliana se entregaron a la labor de verter el agua hervida en el interior de las tazas donde habían cucuruchos de té.

  • ¡Hmmm delicioso! - Exclamó Emily maravillada ante el sabor después de azucararlo como siempre excesivamente según el criterio de su marido (tres cucharaditas colmadas, a veces más)

  • Completamente de acuerdo con mi mujer - Respondió Snape regodeándose más con el sabor de aquellas últimas palabras que con el del té mismo, "Mi mujer" ¡Que benditas palabras! Adoraba poder llamarla suya legalmente

Luego de conversar un poco, un elfo joven apareció de la nada para anunciar que el almuerzo ya estaba servido y que por ende podrían pasar al comedor; El elfo tenía un aspecto harapiento y lamentable pero su semblante alegre denotaba que era muy bien tratado y aquello le complació a Emily y mucho más cuando vio que sus amos lo trataban con amabilidad, incluso con dulzura

  • Grazzie Giogio, il mio bambino (Gracias Giogio, mi niño) - Exclamó la señora Mastrantonio acariciando en la coronilla al elfo

  • Prego mia donna (De nada mi señora) - Contestó con la misma dulzura la criatura  

Pasaron pues al comedor, tan regio y hermoso como el resto de la residencia Mastrantonio, con una elegante y enorme mesa de caoba con doce puestos, varios bodegones adornaban las paredes y al fondo la estatua de piedra de una sílfide le daba un toque de majestuosidad y distinción. Tomaron asiento mientras los elfos servían el menú que consistía en ñoquis rellenos de carne molida y bañados en pesto, un poco de macarrón con salsa napolitana y queso parmesano encima, de postre tuvieron una deliciosa tarta de uvas frescas hecha con masa frola (las uvas habían sido cosechadas en la hacienda Mastrantonio)

  • Este es un borgoña, cosecha de 1950 - Dijo Giuliana moviendo suavemente en círculos su copa de cristal cuyo contenido se agitaba arremolinándose, luego lo llevó a su nariz y aspiró suavemente - Su aroma es delicado, su textura ligera y ni qué decir de su sabor…

  • Exquisito - La interrumpió Severus después de degustar un poco del contenido de su copa.

  • Ecco! (Así es) no en vano era el favorito de il mio**papa - Dijo Donatello.

  • Il mío marito murió de Espartergroithace muchos años - Añadió la señora Mastrantonio con un tono de melancolía en la voz  - Cuando apenas Donatello que es mio figliomayor se preparaba para entrar a "Il Giardino"la escuela de magia dequesto paese(Este país), su nombre era Giulio, el nombre de Giuliana es una combinación de los nombres de mi marido y el mío

  • Papà adoraba las uvas, las praderas y nuestros vinos, lo que nunca le gustó fue la bulla que hacen los jornaleros en tiempos de cosecha como ahora

  • Añadió Giuliana en tono risueño.

  • Papà era un buen hombre, aunque estricto - Dijo Donatello.

Su voz sonó un poco melancólica y lúgubre lo que le hacía pensar a Emily y a Severus que tal vez el diseñador sabía que su padre no aceptaría ni su carrera ni su manera de ser.

  • Bueno hijos, creo que ha llegado el momento de que lleven a nuestros invitados a conocer los famosos viñedos Mastrantonio - Soltó la madre de Donatello y Giuliana levantándose con gracia de su asiento cuando ya todos habían terminado de almorzar - Discúlpenme por no poder acompañarlos pero… la verita é… ¡eh! La verdad es que nunca me ha gustado visitar el área de cosecha y ensuciar mi túnica y mis zapatos, es Giuliana quien se encarga de todo eso.

  • Preferisco… yo prefiero usar un encantamiento protector sobre mi túnica mamma, así no me pierdo la diversión - Respondió Donatello.

Emily y Severus comprendieron que Giuliana era muy parecida a su padre, amaba los viñedos y no le importaba ensuciarse, Donatello era sin duda la viva esencia de su madre y no sólo en actitud, sino también en su físico, sus gestos suaves al moverse, su tono de voz grácil y sedoso, casi seductor y sus ojos ambarinos, casi verdes.

  • Ecco, andiamo (así es, vamos) - Dijo Giuliana con emoción.

Todos caminaron a través de salones y corredores, a su paso encontraban elfos domésticos haciendo la limpieza que no dudaron ni un segundo en reverenciarlos al verlos pasar.

  • Donatello me dijo que ustedes estaban recién casados y que están aquí en Italia por su luna de miel - Dijo Giuliana volviéndose para mirarlos mientras caminaba.

  • Así es - Respondió Emily sonriendo mientras tomaba el brazo de Snape.

  • Pues felicidades - Dijo la muchacha - Yo también estoy a punto de casarme, Matteo, es decir, mi prometido y su familia también están en el negocio de los vinos

  • Si, pero una vez que se casen vivirán en questa hacienda o si no a la mamma le daría un patatús - Añadió Donatello riendo - ¡Ah! Por supuesto seré io (yo) quien diseñe il tuo abito, non é vero?(Tu vestido, ¿No es verdad?)

  • Desde luego - Respondió su hermana - Matteo y yo nos casaremos en diciembre - Decía ella con un tono ilusionado que conmovía a Emily - La ceremonia será in questa hacienda y estará toda la familia y amigos, ustedes también estarán invitados.

  • Gracias - Respondieron Severus y Emily a la misma vez.

Cuando casi llegaban al exterior de la vivienda, por uno de los corredores atisbaron un retrato de tamaño natural de un mago vestido de manera regia con una túnica negra, con su varita en la mano derecha a la altura de su pecho mientras con la mano izquierda sostenía una copa con vino tinto. Aunque Donatello tenía el mismo porte y muchos rasgos de su madre, tenía el mismo cabello y la barba castaña de su padre. 

  • Ciao papà (hola papá) - Lo saludó Giuliana.

  • Ciao mía cara (Hola querida mía) - Respondió, luego al descubrir a su hijo endureció un poco la expresión - Ehhh Donatello come estai?(Donatello ¿cómo estás?) - Lo saludó con un gesto un poco adusto mirando con desagrado el arete que su hijo tenía en el lóbulo de la oreja izquierda.

  • Sono bene papà - Respondió, luego se dirigió a Severus y a Emily - Discúlpenlo, pero nunca habló inglés. 

  • Descuida - Respondió Severus.

Donatello carraspeó su garganta y comenzó a hablar dirigiéndose nuevamente a su padre que lo miraba a través del lienzo del retrato.

  • Papà, Loro sono mio persone, ingleses, Severus ed Emily adesso noi andiamo a vedere las uvas (papá, ellos son mis amigos ingleses, Severus y Emily, ahora vamos a ver las uvas)

Desde luego Emily le sirvió de traductora a Severus

  • ¡Maraviglioso! - Exclamó su padre - Va bene, bienvenutos,

E 'un piacere incontrarvi(Está bien, bienvenidos, es un placer)

  • Anche é un piacere per noi signore Mastrantonio(También es un placer para nosotros señor Mastrantonio) - Respondió Emily.

  • Bene, andiamo!- Dijo Giuliana poniéndose en marcha nuevamente.

Al fin salieron al exterior de la inmensa propiedad, era tan hermosa por fuera como por dentro, tenía el mismo aire campestre y al mismo tiempo elitista, había algunos caballos y unicornios que algunos empleados conducían a los establos, pacas de heno y herramientas del campo. Se detuvieron un momento en el cual Donatello los exhortó a arrojar un encantamiento protector sobre sus ropas ya que a dónde irían probablemente habría fango debido a la lluvia de la noche anterior y posteriormente siguieron su camino hasta llegar en efecto a las largas filas de vides que conformaban el viñedo entre los cuales se veía trabajar a los jornaleros. Efectivamente el terreno estaba un poco lodoso pero los zapatos y los dobladillos de las túnicas de todos permanecieron estoicos, como siempre, Emily no llevaba túnica sino ropa muggle.

  • Come estai tuti?(Como están todos) - Los saludo Donatello.

  • Bene signore - Respondió un mago de mediana edad haciendo levitar con su varita un racimo de uvas que se deshojaba solo y del cual se desprendían por sí mismas las uvas en mal estado. 

Los hermanos Mastrantonio le explicaron a todo su personal que habían ido allí de visita no sólo para supervisar el trabajo sino también para que el matrimonio Snape viera el proceso de recolección y posteriormente el de producción, algunos adolescentes que también trabajaban, lo hacían sin varita, al estilo muggle, pues tampoco en Italia podían hacer magia hasta alcanzar la mayoría de edad, desprendían los racimos con las manos y escogían las uvas buenas. Todos los chicos y chicas que trabajaban, detuvieron su labor para saludar a Emily aunque se mostraron un poco pudorosos debido a sus ropas sucias de trabajo, ella sin importarle nada los abrazó a cada uno de ellos, les agradeció por su cariño y les prometió una fotografía y autógrafos al final del día. 

  • Primero se escogen las uvas que se ven sanas como esta - Explicaba Giuliana mostrando una uva especialmente grande y redonda - Es preciso arrojar encantamientos para proteger las vides de insectos y bacterias - Añadió luego mientras señalaba a algunos brujos que apuntaban los matorrales con sus varitas.

  • Sígannos por aquí per favore (por favor) - Solicitó Donatello - Bien, luego de allí se colocan las uvas en este caldero.

Severus quedó absolutamente maravillado con un enorme caldero que tenía la capacidad de triturar las uvas por si solo formando un jugo de color granate aunque arriba flotaran trozos de piel y semillas de las uvas.

  • Posteriormente - Añadió Giuliana - Nuestros trabajadores llevan este jugo a la fábrica.

Severus y Emily vieron como diez magos apuntaron con sus varitas el enorme caldero haciéndolo levitar, trasladándolo hasta un edificio de paredes blancas ubicado un poco más allá de los viñedos. También ellos, es decir, Giuliana, Donatello, Severus y Emily se dirigieron allí y vieron que habían otros magos y brujas, estos vestidos con túnicas blancas que tomaban con un cazo de madera el contenido granate de un barril para llevarlo a sus labios, posteriormente, se relamían, saboreaban un poco y a continuación hacían algunas anotaciones en pergaminos que tenían en un sujetapapeles.

  • Son nuestros catadores

  • Explicó Donatello.

  • Qué interesante - Se maravilló Severus mirando a su alrededor.

  • Esa de allí es la cámara de añejado - Dijo Giuliana señalando una puerta de cristal tras la cual se atisbaban varios barriles amontonados - Vamos allá.

  • Todo esto es tan bonito ¿No cielo? - Inquirió Emily sin dejar de tomar fotografías (parecía a Colin Creeve en sus primeros días en Hogwarts)

  • Ecco! - Respondió Snape haciéndola sonreír. 

  • Como adoro que me hables en italiano.

  • Aquí guardamos los vinos una vez que están listos para que su sabor sea el mejor - Decía Giuliana

  • Aunque después de embotellados ya se pueden ingerir solo que el añejado le da un toque excelso.

  • Como ese borgoña que degustamos en el almuerzo - Añadió Donatello.

  • ¿Ese es el proceso de embotellado? - Inquirió Severus con curiosidad señalando a un lugar en específico donde algunos magos y brujas apuntaban con las varitas varios tubos que emergían de unos barriles que ya habían estado añejados. 

  • Ecco! - Respondieron Donatello y su hermana a la vez.

  • Embotellado y etiquetado - Dijo Giuliana.

Ya estaba cayendo el ocaso, el cielo comenzaba a teñirse de rojo y purpura, el paisaje era un espectáculo bellísimo acompañado de la visión de aquellas hojas verdes y uvas de un morado intenso. Los jornaleros se retiraban a sus casas ubicadas en una pequeña colonia dentro de la misma hacienda Mastrantonio. Giuliana y su hermano pidieron permiso a Severus y a Emily pues el líder de los jornaleros, un hombre llamado Bartolo junto a su mujer la señora Leonora y su hija adolescente, Antonella, solicitaban hablar con ellos. La chica parecía muy emocionada y no le quitaba la mirada de encima a Emily, al regresar, Donatello estaba muy sonriente.

  • Il signoreBartolo, líder de los jornaleros les ruega que se queden para la cena, la colonia se ha puesto de acuerdo para festejar su reciente boda.

  • Ya hemos festejado - Respondió Snape que la verdad ya estaba bastante cansado aunque si había disfrutado mucho la visita.

  • Cariño, no podemos hacerles un desaire - Dijo Emily - Los italianos son muy alegres y hospitalarios, no podemos despreciarlos.

  • Emily tiene razón, además, Antonella, la hija de Bartolo y Leonora está muy feliz de haberte conocido, es muy fan deLe Streghe di Macbeth- dijo Giuliana. 

  • Con más razón Severus - Dijo Emily lanzándole una mirada de súplica que Severus no pudo resistir - Recuerda que les prometí fotografías, ya descansaremos al llegar al hotel.

  • Nos quedaremos entonces

  • Respondió él con resignación.

Tras una seña afirmativa de Donatello, Bartolo y su familia se retiraron al igual que las demás familias, primero debían bañarse y vestir atuendos más presentables según su criterio. Donatello, Severus, Emily y Giuliana mientras tanto se retiraron a los jardines donde se quedaron conversando a la luz de las antorchas que los elfos de la casona comenzaban a encender. Al rato vieron a Bartolo que se acercaba en compañía de su hija que se apretujaba las manos en señal de emoción.

  • Buona note! (¡Buenas noches!) - Saludó haciendo una pequeña reverencia - Cuesta é la mía figlia signora Emily (Esta es mi hija señora Emily)… eh… ma que estoy diciendo, yo también hablo un poco de inglés.

  • ¿De veras? - Preguntó Emily.

  • Ecco! - Respondió el hombre - Y mi mujer y mi hija también lo hablan, tenemos familiares en Inglaterra… el caso es que… queremos invitarlos a venir con nosotros a la colonia.

  • Tenemos preparada una pequeña fiesta en su honor - Añadió Antonella con emoción - Para ti y para il tuo marito.

  • Pero desde luego ustedes pueden venir - Soltó Bartolo mirando a los hermanos Mastrantonio - Y anche la sua mamma (También su mamá)

  • Grazzie Bartolo pero ya conoce a nostra mamma - Respondió Donatello - Lei preferisce essere tranquilla a casa (Ella prefiere estar tranquila en casa)

  • ¡Es emocionante! - Exclamó Emily abrazando nuevamente a Antonella - Andiamo!

Se dirigieron de nuevo rumbo a los lugares de labranza y avanzaron un poco más mientras escuchaban a lo lejos el alegre sonido de una tarantela que se iba intensificando a medida que se acercaban. Al llegar pudieron ver una pequeña multitud de personas que… algunos bailaban dando saltitos de un lado a otro, otros servían deliciosos platos sobre una larga mesa rectangular, los niños jugaban con escobas de barrer simulando que eran reales y volaban y un grupo de cinco señores tocaba la musica al ritmo de acordeones y panderetas, era todo un festival.

  • ANDIAMO QUI! (Estamos aquí) - Gritó Bartolo alegre al llegar mientras la musica se detenía abruptamente dando paso a los aplausos.

-Grazzie a tuti!- Respondió Emily que fue inmediatamente rodeada por los chiquillos y los jóvenes de la colonia con pergamino y plumas a la mano, posteriormente algunos se tomaron fotografías.

  • A mangiare! (a comer) - Anunció Leonora, la esposa de Bartolo - Vengan aquí, tomen lo que quieran.

 Sobre la mesa había distintos tipos de pasta: tallarines, espagueti, pasticho, ñoquis, macarrón y ravioli, también había   pizza, albóndigas, alcachofas rellenas, polentas y risotto. Emily optó por la pizza y Severus prefirió espagueti y albóndigas, Giuliana quiso risotto y Donatello prefirió los ñoquis, la comida estuvo deliciosa y la acompañaron con vino desde luego, pero esta vez no lo bebieron en copas de cristal fino sino en vasos ordinarios de peltre pero a ninguno de los visitantes les importó, sólo importaba el calor de aquella gente que daba todo por agradarlos.

Al terminar de comer la musica volvió a sonar muy alegremente mientras cada quien se armaba con una pareja, incluso Donatello tomó a su hermana de la mano para ir a bailar la alegre tarantela.

  • Madonna mía!  ¿Y ustedes no piensan bailar? - Preguntó Leonora a los recién casados.   

Emily le lanzó una mirada maliciosa a Severus que enseguida frunció el entrecejo, ya comenzaba a arrepentirse de haber aceptado ir allí, no le gustaba llamar la atención, por eso no le gustaba bailar y sin embargo lo había hecho en algunas ocasiones por verse comprometido, en el baile de navidad de Hogwarts y su boda pero aquello… ¿qué ejecutara ese baile tan agitado y tan complicado que ejecutaban todos a su alrededor mientras uno de los músicos cantaba? Eso era demasiado.

  • ¡Vamos Sev! - Lo exhortaba Emily después de darle un nuevo sorbo a su vaso de peltre.  

Severus pudo notar en sus ojos un poco enrojecidos y lánguidos que tal vez ella había bebido un poco de más y no estaba acostumbrada.  

Airessera oi nanniné, me ne sagliette

Tu saie addo´tu saie addo

Addo´ stu core ´ngrato cchiú dispietto

Farme nun pó!

Addo lo fuoco coce

Ma si fuie te lassa sta!

En un te corre appriesso, nun te struie

´ncielo a guardá!...

  • Emily yo…

  • ¡Vamos Sev!

  • Emily, no sé cómo ejecutar esa danza - Trataba de excusarse Snape.

  • É molto facile, guardi (Es muy fácil, mire) - Explicaba Leonora tomando a su marido del brazo - Son dos saltos a la derecha y dos a la izquierda.

  • ¡Vamos cielo!

Severus una vez más recordó las palabras de Dumbledore, debía divertirse, estaba lejos de todo y de todos y pensó que era verdad, allí no estaba Voldemort, allí no era un mortífago, únicamente tenía una misión, hacer feliz a su esposa y ella sólo le pedía que bailara con ella, allí no había una guerra violenta, simplemente personas felices; entonces no le importó hacer el ridículo, también tomó su vaso de vino y bebió lo que le quedaba, tomó a Emily del bazo y se encaminó a la pista arrancando aplausos mientras todos le daban espacio...

  • ECCO! - Gritaba Donatello mientras aplaudía en mitad del estribillo de la canción.

Jammo, Jammo ´ncoppa, Jammo já

Funiculí, funiculá

Funiculí funiculá

Severus y Emily saltaban al ritmo de la musica, al principio de manera un poco torpe pero luego con más habilidad. Pese a que estaba un poco ebria, Emily pudo advertir y sobre todo apreciar  como Severus reía, pocas veces lo había visto reír, parecía divertido y un sentimiento de ternura la invadió por completo, Severus Snape, el amargado profesor de Pociones, en adelante de DCAO, el impertérrito, el que nunca sonreía, el que nunca festejaba, estaba allí en un campo italiano bailando una tarantela, aquella inverosímil y a la vez maravillosa visión era suficiente para ella, él era feliz a su lado, muy atrás había quedado su dolor por el maltrato de su padre, la pérdida de su madre y de Lily, por su vida de mortífago cuando se creyó perdido. Aunque al día siguiente el efecto del vino se hubiese perdido y con él Severus volviera a ser el mismo de siempre, de semblante hosco, ella sabía que él era feliz y eso a su vez la llenaba de alegría y de satisfacción.

Né Jammo da la terra a la montagna

No passo nc´é!

Se vede Francia, Proceta e la Spagna…

Io reco a tte!

Tirato co la fune, ditto ´nfratto,

´ncielo se va…

Se va comm´ á lu viento a l´ intrassatto,

Gué, saglie sá!

Jammo, Jammo ´ncoppa, Jammo Já

Jammo, Jammo ´ncoppa, Jammo Já

Funiculí funiculá

Funiculí funiculá

  • ¿Ves que no es tan difícil? - Le preguntaba Emily a Severus mientras este asentía con una sonrisa en el rostro como pocas veces se le había visto.

¿Quién lo diría? Cualquiera que hubiese visto este cuadro y que conociera al profesor Snape lo hubiese creído jamás, ¿el amargado murciélago de las mazmorras estaba sonriendo ampliamente y divirtiéndose de lo lindo mientras ejecutaba a la perfección un animado baile italiano? Parecía irrisorio pero… de eso precisamente se trataba, de dejar de ser el amargado profesor Snape al menos mientras durara su luna de miel y estuviese lejos de su país y su entorno habitual, era su luna de miel y se había propuesto ser feliz,desde luego, haciendo feliz también a su amada esposa.

Se n´é sagliuta, oi né

Se n´é sagliuta la capa giá!

E´gghiuta, po é turnata, pó é venuta…

Sta sempe ccá!

La capa vota, vota attuorno, attuorno,

Attuorno atte!

Sto core canta sempe

Nu taluorno

Sposammo, oi né!

Jammo, Jammo, ´ncoppa, Jammo já

Funiculí, funiculá

Funiculí, funiculá

Luego de bailar un par de piezas más, la pareja se despidió de los colonos y también de sus anfitriones, regresaron a la casa grande para despedirse de la señora Mastrantonio la cual hizo traer a sus elfos una cesta con uvas y vinos de la mejor calidad escogidos especialmente para ellos, los dos agradecieron por el recibimiento y por los regalos aunque Emily evitaba hablar ya que se encontraba un poco mareada e indispuesta. Severus ayudó a Emily a adentrarse en la chimenea y cuando ella hubo desaparecido entró también él.

Cuando emergieron por la chimenea de su suite, Severus vio que Emily estaba cubierta de hollín y que se sostenía la cabeza con ambas manos mientras reía.

  • ¿Estás bien querida? - Inquirió preocupado mientras colocaba la cesta con regalos en el piso para ir a socorrerla.

  • Sólo estoy un poco mareada es todo - Respondió ella todavía riendo mientras se quitaba el hollín de la chaqueta de cuero.

  • No estás acostumbrada a beber vino - Respondió él ayudándola a deshacerse de la chaqueta.

  • Estuviste genial mientras bailabas… bueno, siempre has estado genial en todo - Dijo ella lanzándole una mirada pícara.

  • ¿A qué… te refieres? - Preguntó él con parsimonia dejando la chaqueta de su esposa sobre un perchero.

  • Ya te lo debes imaginar

  • Respondió ella en tono seductor mientras caminaba hacia él tomándolo por el cuello de la túnica para atraerlo hacia ella, posteriormente lo besó apasionadamente - Te amo Severus.

Luego lo empujó sobre la cama en un movimiento certero. 

  • ¡Emily! - Susurró Severus medio sorprendido y medio divertido por su actitud, pero sabía perfectamente que el alcohol la había desinhibido un poco.

  • Yo también te amo Emily, te amo como nunca amé ni amaré a nadie más.

Nota de autora:

Hola amigas (os) aquí está la versión en español del tema que cantaban los jornaleros que fabrican el vino en el viñedo Mastrantonio, es un tema napolitana compuesto en 1888 la música por Luigi Danza y la letra por Peppino Turco, la letra fue inspirada en el primer funicular, el vesubio construido en 1879 para alcanzar la cumbre del volcán, el funicular sufrió graves daños a causa de dos erupciones en 1906 y en 1944 y fue cerrado definitivamente en 1984

Bien, sin más que agregar aquí está la letra en español:

Ayer por la tarde, Anita me subí

Tú sabes a donde, tú sabes a donde

Adonde este corazón ingrato

No puede hacerme más bromas

A donde el fuego quema

Pero si huyes te deja ir

Y no te sigue, no te cansa

Mirar al cielo

Vamos, vamos arriba, vamos, vamos

Finiculí funiculá, finiculí funiculá

Vamos del suelo a la montaña

Hay un paso

Se ve Francia, Procida y España

¡Yo te veo a ti!

Tirado por una soga, dicho y hecho

Vamos al cielo…

Se va rápido como el viento de repente

¡Sube, sube!

Vamos, vamos

Funiculí funiculá, Funiculí funiculá

Se ha subido Anita mi cabeza ya se ha subido

Se ha ido, luego ha vuelto, luego ha venido

Está siempre aquí

Mi cabeza gira, gira alrededor, alrededor

Alrededor de ti

Este corazón siempre canta

La misma cantilena

¡Cásate conmigo Anita!

Funiculí funiculá, Funiculí funiculá.

Este es el link de la canción: 

 https://www.youtube.com/watch?v=XW0W7j04iRQ