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El Pocionista y la Cantante — capítulo 26
Emily se incorporó completamente de la cama con mucha parsimonia pese a que el mareo ya había mermado. La sonrisa todavía imperaba en su rostro lo mismo que esa expresión de incredulidad, sus ojos azules estaban fijos en madame Pomfrey que ya bajaba su varita mientras el resplandor hermoso y blanquecino se disipaba del cuerpo de la cantante.
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¿Está usted segura madame Pomfrey? - Inquirió Emily con las dos manos cubriendo sus labios.
-
Totalmente - Respondió la enfermera mirándola con satisfacción.
Afuera de la enfermería, el director Dumbledore, el profesor Musbick y la profesora MacGonagall habían disipado ya un conglomerado de alumnos que, muy preocupado se había apostado frente a la puerta, sólo Severus, Remus y Nymphadora permanecieron allí. Hermione y Harry igual de preocupados no habían querido retirarse a la sala común sino que más bien optaron por permanecer cerca de la enfermería. De pronto las puertas dobles se abrieron y la enfermera emergió tratando de disimular una sonrisa.
-
¡Puede pasar profesor Snape! - Exclamó - Pero sólo usted, por ahora.
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¿Y eso por qué? - Preguntó Dumbledore con preocupación - ¿Acaso es grave lo que tiene mi niña?
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Para nada señor director, ustedes podrán verla luego, dentro de un momento le daré el alta pero ahora ella ha pedido hablar con su marido.
El director se encogió de hombros e intercambió una mirada de extrañeza con los demás pero decidió no discutir, de todos modos la señora Pomfrey era bastante estricta e intransigente y hasta podría resultar irascible si no se le obedecía una orden, su lema favorito siempre era: "usted manda en el colegio pero en la enfermería mando yo" y eso no entraba en discusión, ya muchas veces como paciente de ella se había visto atrapado por esa resolución.
Entretanto Severus, con el corazón a punto de salírsele por la boca, asintió al tiempo que traspuso el umbral de la puerta detrás de la enfermera, caminó hasta una de las camas donde halló a su esposa de pie junto a esa cama, un poco pálida pero con una expresión de felicidad que le resultó bastante desconcertante. Sin más la tomó de una de sus manos y la besó casi por inercia.
- Debes recostarte - Le dijo.
Ella negó con la cabeza.
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Estoy bien - Contestó la muchacha con suma emoción - De hecho creo que jamás me había sentido tan bien.
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¿A qué te refieres? - Inquirió él confundido.
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Los dejaré solos - Determinó la señora Pomfrey antes de dirigirse a su despacho.
-
Querido... al fin lo logramos.
Severus frunció un poco el entrecejo y sacudió la cabeza tratando de ordenar las ideas al tiempo que la bruma de confusión se disipaba y comprendía lo que ella trataba de decirle.
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¿Tú?... - Inquirió sin poder evitar que una sonrisa se apoderara de aquellos delgados labios, por lo general inexpresivos y rectos en una sola línea.
-
Si - Respondió Emily con determinación y alegría - ¡Vas a ser papá!
Por instinto, Severus llevó su mano derecha hasta el vientre de Emily como si con ello pudiera confirmar sus palabras. Él no era de los que expresaban demasiado su felicidad, jamás había sido así, quizá porque en el pasado jamás tuvo motivos, pero lo cierto era que ahora, en el presente, estaba feliz, cada poro de su piel respiraba un ambiente festivo, su corazón palpitó de alegría, toda aquella bruma, aquel miedo, aquella incertidumbre tras el desvanecimiento de su esposa se habían transformado en una noticia que lo colmó de felicidad.
La mano que frotaba el vientre de Emily ahora buscó su cintura y con mucha suavidad la atrajo hacia él para capturarla en un tierno abrazo lleno de gratitud, alegría, ternura y sobre todo amor. Dumbledore tenía razón, no debía preocuparse, mientras él estuviese cerca nada ni nadie podría hacerle daño ni a ella ni a... ¡Por Merlín, iba a ser padre! Era un hecho.
-
¿Estás segura amor mío? - Le preguntó mientras la estrechaba.
-
Completamente - Respondió Emily separándose de él para poder mirarlo a los ojos - La señora Pomfrey me practicó un encantamiento revelador, pero no sé cuánto tiempo tengo y tampoco si es niño o niña.
-
Creo que ahora es muy temprano para eso pero en cuanto al tiempo de gestación creo que podríamos averiguarlo en San Mungo... ¡Por Merlín Emily! Me has hecho el hombre más feliz en tan poco tiempo.
Aquellas palabras cayeron sobre la mujer como una lluvia de gracias, instintivamente recordó lo que había visto en el pensadero de la casa de la Hilandera y pensó que gracias al cielo esa escena no se comparaba en nada con el día en que la pobre Eileen Snape le había hecho saber a su marido que esperaban un hijo. Severus en cambio estaba feliz, bastaba con ver su rostro, con conocerlo como lo conocía y amarlo como lo amaba para saberlo, aunque él no diera saltos de alegría ni gritara como loco por todo el castillo para demostrar que estaba contento, ella sabía que lo estaba, sus bellos ojos negros, cargados de amor, gratitud y ternura se lo decían.
-
Y tú a mi, cielo - Le respondió ella llena de emoción mientras Severus la besaba en el vientre - No puedo esperar para decírselo a mis padres, a la banda, a Dora, a Hermione, a Draco ¡Cielos, estoy tan feliz!
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Pues no esperes más y cuéntalo pero ¡Ten cuidado Emily, no camines tan rápido!
-
Descuida cielo, ya me siento mejor ¡Muchas gracias señora Pomfrey! - Dijo en voz más alta para que la mujer pudiera oírla.
-
¡Espera un momento querida! - Dijo la enfermera saliendo de su despacho con un frasquito en la mano derecha - Esto aliviará tus ameros y nauseas cada vez que los sientas.
-
¡Gracias!- Respondió la cantante - Si que lo hará ya que es de esas maravillas que prepara mi esposo.
La señora Pomfrey sonrió y le dio oficialmente el alta, no sin antes sugerirle que fuera a San Mungo.
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¿Estás bien? - Inquirió Tonks junto a Remus con expresión de preocupación una vez que la cantante hubo salido de la enfermería.
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Mejor que nunca - Fue la respuesta de la cantante - ¡Estoy embarazada!
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¿Estás segura mi niña? - Inquirió Dumbledore con los ojos húmedos - ¿seré bisabuelo?
El anciano no podía sentirse más dichoso y sólo rogaba porque pudiera ver a esa criatura antes de...
-
¡Felicidades! - Expresó MacGonagall secándose las lágrimas con un pañuelo de tela escocesa.
-
¡Muchas gracias profesora! ¡Ohhh abuelito, eres un viejo sentimental!
Emily abrazó a su amado abuelito mientras este la estrechaba con ternura, sintiéndose pleno y embargado por una felicidad que difícilmente podría ser empañada, o al menos eso era lo que creía.
-
Yo ya lo sospechaba, desde que supe de tu desmayo, que bueno que no me equivoqué ¡Dios mío, qué alegría! - Exclamó Nymphadora antes de abrazar a su amiga - ¡Felicidades Emily! ¡Felicidades Snape!
-
¡Gracias! - Respondió el profesor tanto a ella como a los demás que le otorgaban congratulaciones.
Por la noche después de la cena, Emily se dirigió al atril donde Dumbledore normalmente daba sus discursos, los alumnos, bastante desconcertados, la contemplaron, en especial Draco, Harry, Ron y Hermione. Ella se aclaró la voz y compartió la noticia que la hacía tan feliz con todos sus alumnos y fans, aunque Severus no estuvo de acuerdo por temor a que la prensa se enterara demasiado pronto. Inmediatamente una lluvia de vítores, aplausos y congratulaciones se esparció por toda la estancia. Hermione se levantó de su asiento de un salto, como si hubiese sido impulsada por un resorte, su felicidad era plena, incluso había dejado de pensar en Ron y en su ingratitud; miró a Harry y le echó los brazos al cuello mientras reía. Lavender, con muy mala intención picó con el codo a Ron y luego le señaló con la cabeza a la castaña en brazos de Harry.
- ¿Lo ves? - Inquirió - Al principio te armó tanto alboroto y ahora ¡mira! Luce tan feliz en sus brazos, están celebrando juntitos la noticia.
En un principio Ron sintió un ardor en las mejillas y un extraño sentimiento incómodo que sólo podía compararse a lo que había sentido durante su cuarto curso, cuando Harry resultó electo campeón de Hogwarts, pero luego disipó rápidamente esos sentimientos.
- Sólo son amigos Lavender - Dijo negando con la cabeza y luego decidió cambiar el tema - Así que Emily está embarazada ¿eh? ¡Qué bueno! Espero que el bebé se parezca a ella.
Panda se acercó a su dueña para que esta lo tomara entre sus brazos como si hubiese comprendido sus palabras y sintiera un poco de celos. Ella lo estrechó con ternura mientras Severus y Charity Burbage se le acercaban en compañía de Horas Slughorn, Pomona, Sinistra, Trelawney, Vector, Flitwick, MacGonagall, Hagrid, Musbick y Dumbledore, que venían a expresar su alegría.
-
No deberías abrazarlo más Emily - Le dijo Severus tomando al gato para volver a ponerlo en el piso - Es peligroso.
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No porque esté embarazada voy a dejar de amarlo, sigue siendo mi bebé Sev - Respondió Emily.
-
Severus tiene razón, podrías contraer toxoplasmosis - Añadió Charity.
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¿Y esa no es una enfermedad muggle? - Rebatió Sprout.
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Se trata de un parásito que portan algunos animales pero ataca a los seres humanos y tanto muggles como hechiceros somos seres humanos ¿no? - Razonó la mujer.
-
Si, es una de esas enfermedades que, por no estar vinculada con la magia, se le llama "muggle" pero ataca a muggles y a hechiceros por igual - Añadió Slughorn con simpatía - Así que debes cuidarte mucho hija mía ¡Felicidades! De seguro tus padres se pondrán felices, igual que tu esposo- Luego miró a su antiguo alumno - ¿No es así Severus?
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Así es - Respondió este lacónicamente.
-
¡Qué alegría! - Expresó Trelawney con voz etérea y ausente - Un bebé siempre es motivo de felicidad y mucho más en estos días... - La mujer tocó el vientre de Emily, por un momento se quedó callada y sus pupilas se dilataron - ¡Ten cuidado! - Advirtió - No pude evitar ver lo peor......... ¡La muerte! - Exclamó casi en un susurro que sin embargo fue bastante audible.
-
¿Qué? - Inquirió Emily asustada, echándose para atrás por instinto para romper contacto con la vidente.
-
No sucede nada querida - La tranquilizó su marido rodeándola con un brazo en forma protectora mientras fulminaba a Trelawney con la mirada.
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¡Que cosas tan feas dices mujer, por Merlín! - La reprendió la profesora Sprout, al tiempo que Trelawney se alejaba molesta.
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Es tan aguafiestas - Murmuró la profesora Sinistra.
-
Es cierto, no le hagan caso - Les aconsejó MacGonagall a Severus y a Emily.
Severus lanzó una mirada sobre Dumbledore que este supo interpretar muy bien, de modo que sonrió y negó con la cabeza al tiempo que lo apartaba de los demás profesores y alumnos que ahora se acercaban a la mesa de los profesores para felicitar a la cantante.
-
¿Qué te preocupa? Ya sabes que ella...
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Ella fue la que realizó la profecía que involucra al señor tenebroso y a Potter - Lo interrumpió Snape.
-
Te recuerdo mi querido Severus, que cuando eso sucedió ella estaba frente a mí y te puedo asegurar que cuando ella tiene una revelación verdadera entra en trance, queda completamente ausente y luego ya no recuerda nada de lo que dijo, lo que viste hace unos segundos no es más que charlatanería.
Severus quedó mucho más tranquilo. Hermione y Ginny no dejaban de abrazar a Emily y de arrojar sobre ella miles de bendiciones. Draco decidió aguardar afuera del gran comedor porque no quería estar cerca de los demás.
- ¡Felicidades Emily! - Expresó con una sonrisa cuando ella salió del gran comedor, luego sacó su varita y pronunció: - ¡Orquideous!
Un bellísimo ramo de rosas rojas y girasoles (las flores favoritas de Emily) emergió de la punta de la varita, el muchacho las tomó y se las ofreció a la cantante.
- ¡Muchas gracias! ¿Qué te parece? Serás tío.
Él sonrió ampliamente aunque estaba asustado, ahora tendría que lidiar, no solamente con el odio de ella cuando su plan estuviera consumado, sino también con el futuro odio de ese bebé que como bien ella había dicho, él amaría como si fuese su sobrino o sobrina, pero también estaba feliz y no podía ocultar esa felicidad, la llegada de un bebé siempre era motivo de alegría y emoción.
Cuando Emily y Severus estuvieron en su habitación, la cantante tomó un trozo de pergamino, una pluma y un tintero y salió hasta el despacho para sentarse frente al escritorio.
-
¿Escribirás una canción?
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No - Respondió ella - Esta vez me siento inspirada para algo diferente, quiero inmortalizar este día en un diario, quiero reportar cada día los cambios que se suscitan en mí y quiero que cuando él o ella haya nacido y sea mayor, lo lea y sepa cómo fue su venida al mundo, pero a falta de diario utilizaré estas hojas por ahora.
-
Pues te dejaré a solas para que trabajes en ello - Respondió Snape antes de besarla en los labios y marcharse a la habitación a meditar, quizá él también necesitaba estar solo por un momento, necesitaba pensar.
Emily por su parte desplegó el pergamino sobre la superficie del escritorio, mojó la punta de la plumacon la tintay procedió a escribir, lo hizo sin detenerse hasta quedar satisfecha, y luego, con una sonrisa pintada en sus labios, tomó el pergamino ante sí para leer lo escrito:
Querido hijo o hija (que extraño se me hace utilizar esa palabra) hoy verifiqué tu existencia, la señora Pomfrey, la enfermera del colegio, me hizo un encantamiento revelador, el cual resultó positivo, no sabes cómo me siento, estoy sumamente feliz, tu papi y yo esperamos mucho tiempo para sentir esta gran felicidad que nos produce tu existencia, no me importa que sexo poseas, si eres varón o hembra, lo realmente importante para mí y para tu papi es que nazcas sano y fuerte.
Tu mami.
Al día siguiente, cuando Emily y Severus regresaron de San Mungo donde la cantante fue revisada por un sanador experto en maternidad, se encontraron con los señores Smith y el resto de *las Brujas de Macbeth,*acompañadas por Sirius Black y desde luego Remus y Tonks. Emily les había enviado sendas cartas donde les daba la buena noticia, los futuros abuelos estaban locos de felicidad y no dejaron de besar y abrazar a su hija, sus amigas habían llevaron consigo globos y flores. Como era de esperarse, Sirius no estuvo de acuerdo con el hecho pero al menos tuvo la decencia de no expresarlo.
-
¿Cuánto tiempo tienes? - Inquirió Greta Smith en la sala de profesores donde Emily y Severus recibieron a todos. La mujer tomaba el té con el meñique alzado al igual que su marido.
-
El sanador dijo que tenía dos meses - Respondió Emily.
-
Entonces eso explica el malestar que tuviste en noche buena en casa de los Weasley - Dijo Tonks acertadamente.
-
Si, y tanto Severus como yo pensamos que se trataba de un simple malestar gástrico.
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Ahora debes descansar mucho hija - La aconsejo su madre mientras le acariciaba los cabellos - Nada de subir y bajar todas esas escaleras.
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Pero no son muchas - La rebatió ella - El salón de música está en el segundo piso y recuerda que ahora vivo en las mazmorras, no en el séptimo piso.
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Pero de todos modos aún es un recorrido bastante largo el que tienes que hacer todos los días - Añadió Jacob Smith.
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Tus padres tienen razón - Añadió Severus - Ahora tendrás que usar los atajos con más frecuencia si quieres continuar ayudando a Musbick.
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Y en cuanto a la banda - Añadió Sirius.
-
No me irás a decir que por ahora estoy fuera ¿O sí? Mira que sólo estoy embarazada no enferma.
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No he dicho que saldrás de la banda, además esa no es una decisión que me competa a mí, yo sólo soy su agente, tú eres la líder - Aclaró el animago - Únicamente quería decirte que deberías evitar las presentaciones largas, desde ahora nada más deberíamos preparar conciertos que no sean demasiado largos, en cuanto a las entrevistas o firmas de autógrafo, no creo que haya problemas, siempre y cuando haya buena seguridad... ¡Por cierto! Espina tuvo una idea pero no estoy seguro respecto a ella.
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¿De qué se trata? - Inquirió Emily con emoción.
-
Se trata de un concierto por la paz - Respondió la hija de muggles - Había pensado que fuera aquí en el castillo pero luego pensé que sería más emocionante hacerlo de una manera diferente y revolucionaria, al estilo de esa banda muggle que tanto nos gusta, ya sabes, los Beatles.
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¿Qué quieres decir? - Inquirió Remus lleno de curiosidad.
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Sobre una azotea - Respondió Espina con simplicidad - ¿Y qué mejor que la azotea de "Las Tres Escobas? Ya que fue ese el primer pub donde tocamos nuestra música mientras estábamos en Hogwarts y teníamos excursión a Hogsmeade, más tarde al graduarnos de Hogwarts fuimos la atracción de "El Caldero Chorreante"
-
¡Wow! a mí me parece estupendo - Expresó Emily mientras chocaba con camaradería la mano de Espina - ¿Se imaginan a nosotras tocando en esa azotea al estilo de The Beatles? ¡Don't let me down!... don't let me down - Canturreó para rememorar el tema que había interpretado la banda muggle en aquella azotea.
-
Pues con todo respeto, yo creo que esa es una idea bastante absurda y alocada - Amonestó la señora Smith con gesto escandalizado - Y te daré dos razones: Número uno, hay mortífagos sedientos de sangre por todos lados que lo que buscan es una ocasión para sembrar el terror, y número dos, Emily está embarazada y puede marearse además de caerse de esa azotea ¡ni lo mande Dios!
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Yo también opino que sería una locura - Añadió el señor Smith - No estoy de acuerdo, además muchacha, tú eres una de las que correrías más peligro por ser hija de muggles- Dijo mirando a Espina.
-
Es por ello que no estoy seguro con respecto a ese concierto, suena divertido y todo pero temo por la seguridad de las chicas - Dijo Sirius.
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Opino igual - Expresó Severus - Además, el señor tenebroso podría tomar este concierto por la paz como una provocación.
Sirius exhaló una escueta risa sarcástica.
-
Es cierto, tú lo conoces muy bien ¿No?
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¡No empieces Sirius! - Lo reprendió Espina.
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Si, ¡ya basta! - Añadió Emily - No veo que esté mal, podríamos tener bastante seguridad. Los chicos necesitan distraerse, el mundo mágico necesita pensar en otra cosa que no sea Voldemort o sus secuaces.
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¡Por Merlín Emily! ¡No lo nombres! - Expresó Greta con una expresión de horror.
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Yo estoy de acuerdo con Emily y Espina, estaría encantada de llevar a cabo ese concierto - Dijo Sasha - Sabemos cuidarnos bien y además, podríamos contar con un destacamento de aurores para resguardarnos a nosotras y a los fans.
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Lo mismo opino yo - Añadió Gloria encogiéndose de hombros - No le veo nada de malo, no debemos ser paranoicos.
-
Yo me encargaría de hablar con Alastor y proporcionaríamos toda la seguridad necesaria - Propuso Nymphadora entusiasmada - Estoy de acuerdo con Gloria, no podemos vivir en zozobra todo el tiempo, es necesario recrearse.
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Pero no a costa de la vida, sigo sin estar de acuerdo.
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No seas tan exagerado papá - Dijo Emily - Todo estará bien - Los aurores estarán presentes y los mortífagos ni siquiera se atreverán a hacer algún atentado contra nadie.
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Bueno, déjenme intentarlo pero no les prometo nada - Declaró Sirius - Enviaré la solicitud a Scrimgeour para ver si nos da el permiso.
Al día siguiente, Emily se quedó charlando con el profesor Slughorn en la sala de profesores, hasta el momento había hecho varios intentos de sonsacarle el recuerdo verdadero que otrora el profesor Dumbledore le había solicitado a ella y a Harry, ignoraba si Harry lo había intentado ya, pero ella por su parte había puesto todo su empeño, aunque siempre de manera sutil para que este no se diera cuenta. Le preguntaba al profesor acerca de los viejos miembros del club de las eminencias, preguntaba en qué se desempeñaban en el presente, pero por alguna razón el profesor siempre evitaba hablar de la época de Voldemort, sin embargo en esta ocasión, Emily había perdido la paciencia y decidió ser más osada, sabía que el tiempo se agotaba y que, como había dicho Dumbledore, ese recuerdo era vital (ella no sabía por qué pero no cuestionaba al director)
- ¡Cielos profesor Slughorn! ¿Todos sus miembros del club de las eminencias han llegado tan lejos? - Inquirió la mujer mientras examinaba una fotografía de uno de los alumnos del pocionista que había llegado a ser embajador mágico del Reino Unido en Grecia. En la fotografía, aparecía vestido con su uniforme de Slytherin mostrando una reluciente insignia de prefecto.
De pronto, la mujer examinando el pie de foto descubrió algo que la hizo sonreír, comprendiendo que le brindaba una oportunidad para indagar de nuevo. Se trataba de la firma del muchacho acompañada de una fecha, era de la década de los cincuenta.
-
¡Si que es vieja esta fotografía! - Exclamó la mujer regresándosela al profesor - ¿Quiénes era los miembros del club en esa época? Sé que tiene muy buena memoria y jamás olvida a los miembros de su club.
-
Bueno eso es cierto - Se jactó el hombre sujetándose el cinturón, tratando de sacar el pecho pero lo que sobresalía era su gran barriga - En esa época los miembros más destacados eran Abraxas Malfoy, por cierto, era el abuelo de Draco.
-
¿En serio?
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Si, ¡Ahhh! Y también estaba alguien que te interesará mucho.
-
¿De quién se trata? - Inquirió Emily entre esperanzada, emocionada y sorprendida, creyendo que el hombre tal vez le daría voluntariamente la respuesta que buscaba.
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Eileen Prince - Respondió el hombre con una sonrisa - Más tarde se casó con un muggle de apellido Snape y se convirtió en la madre de tu esposo.
Emily sonrió también, le gustaba que le hablaran de su suegra a quien le hubiese gustado conocer.
-
Ella tenía un talento innato para elaborar brebajes, por eso no me sorprendió que Severus fuese tan bueno. Esa muchacha era precisa y le gustaba indagar para aprender, siempre hacía preguntas, era muy amiga de Dorothea Greengrass, también miembro del club y abuela de las señoritas Dafne y Astoria Greengrass, ¡ahhh! El abuelo de Nott también estaba en mi grupo ese año lo mismo que...
-
¿Quién? - Inquirió Emily levantándose de su asiento sin poder evitarlo.
-
No, nadie más, creo que ese era mi grupo completo en esa época.
-
¡Vamos! ¿Está seguro de que no había alguien más? ¿Alguien que hoy en día llegó muy lejos?
-
Estoy seguro... ¡eh! se hace tarde, ya debería bajar a las mazmorras.
-
¡Espere un momento! ¿Qué hay de Tom Ryddle?
Slughorn se detuvo abruptamente con la mano en el pomo de la puerta y un ligero estremecimiento lo recorrió desde el coxis hasta la base de la nuca.
-
También él tenía talento y era miembro del club ¿O me equivoco?
-
No sé de quién me hablas Emily, no recuerdo a ningún...
-
¡Vamos! Hace tan sólo unos minutos usted aseguró jamás olvidar un nombre o un rostro que hubiese pertenecido a su famoso club y mucho menos si esa persona ha llegado a ser tan relevante.
-
¿Dónde escuchaste ese nombre? - Inquirió el profesor sin volverse, con la mano todavía en el pomo de la puerta.
-
¡Hábleme de él! Quisiera saber cómo era en su juventud - Dijo Emily ignorando la pregunta.
-
¿Por qué razón querrías saber de él? - Inquirió el profesor - ¡Ahh! No me respondas, ya lo sé... Albus.
-
Él no tiene nada que ver.
-
Emily, ahora sé lo que Dumbledore pretende, está tratando de utilizarte a ti como ya lo hizo con Potter que vino a hacerme extrañas preguntas, no sé qué es lo que quiere lograr pero más le valdría no alborotar el nido de doxys.
Al decir aquello Slughorn se marchó de la sala de profesores, dejando a Emily frustrada, había fracasado una vez más y esta vez el profesor se había dado cuenta de lo que pretendía.
Por la noche durante la cena, no se imaginaba que una carta aumentaría su frustración y su rabia. Apenas había probado su cena que consistía en una ensalada de frutas, Severus insistió en que debía alimentarse bien pero la verdad era que a ella le costaba tolerar la comida. De pronto atisbó un cárabo de plumas grisáceas y ojos amarillos que se acercaba hasta detenerse en la mesa de los profesores, justo delante de ella. Su corazón comenzó a latir más deprisa ante la posibilidad que hubiese sucedido algo malo (no era algo común recibir correos a esa hora) tomó la carta de la pata del animal y este se marchó.
- Es de Sirius - Dijo mirando el remitente.
Posteriormente abrió la carta y comenzó a leer el contenido:
Querida Emily, estoy en el ministerio, no quise esperar hasta mañana para notificarte que la petición hecha a Scrimgeour del permiso para realizar el concierto en Hogsmeade fue denegada tal y como lo esperaba, alega que sería supremamente peligroso realizar un concierto al aire libre y mucho más tratándose de un lugar como Hogsmeade, además de que los mortífagos volvieron a atacar esta vez a un hombre en Norfolk, era del departamento de seguridad mágica pero del área administrativa. ¡Ah! Y parece que atraparon a un mortífago pero no me quiso dar el nombre porque al parecer aparecerá mañana en El Profeta, lo lamento pero creo que es mejor así Emily, yo no quería arriesgarlas y mucho menos a ti en tu estado.
Sirius Black
P.D: Espina está decepcionada pero al menos reconoció que podía ser peligroso.
Emily bufó molesta luego de leer la nota pero reconoció que Sirius tenía razón y al igual que Espina pensó que tal y como estaban las cosas actualmente podría resultar bastante peligroso llevar a cabo un concierto al aire libre por mucha seguridad que hubiese. Ella le mostró la carta a Severus y este sintió alivio de que la petición fuese denegada, su esposa era bastante obstinada pero al menos ahora, decepcionada y todo reconocía que él tenía razón. Dumbledore tampoco estaba de acuerdo con la realización de ese concierto. Al terminar de cenar, Emily y su marido se dirigieron a su habitación mientras él iba increpándola por no haber comido lo suficiente.
-
No me siento bien cariño.
-
Déjame ayudarte a bajar - Dijo él tomándola de una mano mientras con el otro brazo le rodeaba la cintura para protegerla en el descenso por las escaleras que conducían a las mazmorras.
Emily automáticamente recordó a la mujer en avanzado estado de embarazo en Hogsmeade que era conducida por su marido de aquella manera y entonces una sonrisa se dibujó en su rostro.
-
Creo que ahora me siento mucho mejor cariño - Dijo ella con sinceridad mientras Panda se acercaba a ellos - Tus mimos y los de Panda son suficientes para aliviar cualquier malestar.
-
Al llegar a nuestra habitación te daré un poco de la poción para las nauseas, no puedo permitir que vomites lo poco que comiste.
Severus cuidaba tanto de su esposa y de su embarazo que a veces rayaba en la sobreprotección. La ayudó a recostarse sobre la cama con suma delicadeza y posteriormente le trajo la poción que, para suerte de Emily, tenía buen sabor ya que admitía el uso del azúcar. La besó en la frente y luego en los labios.
-
Te amo Emily - Añadió después de besar también su vientre haciéndola reír ya que le provocó cosquillas.
-
Yo también te amo cielo... ¡Me haces cosquillas!... ¿Qué quieres que sea niño o niña?
-
Lo que sea estará bien para mí, no ha nacido y ya me hace tan feliz.
-
A mí también me da igual si es niño o niña pero me gustaría que tuviera tus ojos.
-
¿Mis ojos? Repitió Snape - ¿Por qué te gustan tanto mis ojos? Si son oscuros y sin gracia.
-
¡Espera un momento! ¿Has dicho sin gracia? Pero si es lo más hermoso que tienes, adoro tus ojos negros, son como perlas exóticas, como dos túneles donde ansío perderme cada vez que los miro.
-
¡Tú y tus poesías! - Expresó él antes de volver a besarla en los labios.
Por la mañana durante el desayuno, el estómago de Emily estuvo más dispuesto para los alimentos pues esta vez se comió un par de tostadas y se tomó un vaso entero de jugo de naranjas al que Severus no le permitió colocar más azúcar de la que tenía.
-
Recuerda lo que dijo el sanador en san Mungo, olvídate del exceso de sal y azúcar.
-
Sólo es un poquito.
En ese momento comenzó a llegar el correo, dejando montones de ediciones de El Profeta por doquier, además de varias revistas y cartas. Esta vez Emily recibió una de Narcisa donde la felicitaba por su embarazo notificándole además que estaba feliz, también recibió una de los Weasley y de los Granger, ella supuso que su amiga le habría comentado el hecho a sus padres, pero lo que más le llamó la atención fue un titular del periódico.
"Capturan a mortífago, (historia completa pág. cinco")
- Debe ser el que comentó Black en su carta de anoche - Dijo Severus tomando el periódico con curiosidad, quería ver de quien se trataba, pero al ver la portada de la edición de Corazón de Brujaque Emily sujetaba en sus manos, otro titular también llamó su atención - ¡Oh mira eso, te lo dije!
¡Confirmado! Emily Snape, vocalista de Las Brujas de Macbeth está embarazada, (historia completa pág. diez)
- Se han debido enterar en San Mungo - Dijo Emily - Tal vez había paparazzis siguiéndonos, les pagan muy bien por esas exclusivas.
El pocionista pasó las páginas de El Profetahasta encontrarse con la historia del mortífago pues le urgía saber de quién se trataba aunque lo que encontró le causó extrañeza, si bien más tarde lo comprendió todo. Dumbledore tuvo la misma reacción y desde la mesa de Gryffindor también Harry y Hermione.
El departamento de seguridad mágica está realizando una ardua labor bajo la excelente administración del nuevo ministro Rufus Scrimgeour, que está dando muy buenos resultados ya que el día de ayer fue detenido un joven mortífago llamado Stan Shunpike a quien la comunidad mágica conoce por ser el cobrador del famoso autobús noctámbulo que se dedica a recoger de las calles a magos y brujas extraviados. el joven afirmó trabajar para el - que - no - debe - ser - nombrado desde hace poco tiempo y no negó haber participado en los últimos desbarajustes que causaron los seguidores de quien ustedes saben en los lugares muggles del país.
El joven Shunpike se encuentra bajo custodia en el ministerio de magia, en el departamento de seguridad mágica esperando por juicio del Wisengamont.
- ¿Stan Shunpike? - Inquirió Emily con incredulidad - Eso es imposible, él es el chico que trabaja en el autobús noctámbulo, recuerdo que le gusta alardear para sorprender chicas pero... no creo que intente sorprender a alguien de esa manera.
Severus suspiró pesadamente ante la imagen mental de ese mocoso intentando sorprender a su esposa aunque evidentemente ella hablaba del año pasado cuando no se habían casado y ella regresó del cuartel de la Orden del Fénix junto a Potter y sus amigos en el famoso autobús mágico.
-
Bueno, caras vemos, corazones no sabemos - Recitó MacGonagall.
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Creo que es evidente lo que sucede aquí - Soltó Dumbledore - También conozco a ese muchacho y sé que no podría ser un mortífago, creo que el ministerio está tratando de utilizarlo para dar a entender que están realizando un gran trabajo capturando mortífagos.
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Eso sería una bajeza - Condenó Emily asqueada.
Severus no dijo nada pero sabía que Dumbledore tenía razón, lo sabía porque jamás había sido llamado para la ceremonia de iniciación del joven o al menos notificado al respecto, ya que Voldemort acostumbraba a hacer una ceremonia para los que desearan implantarse la marca que lo ataba a él de por vida.
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Esto es una injusticia ¿harás algo al respecto abuelito?
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Desde luego - Respondió Dumbledore después de limpiar sus labios con una servilleta - Como jefe del Wisengamont puedo ordenar que se lleve a cabo una profunda investigación al respecto para probar la inocencia o culpabilidad del joven y desde luego me aseguraré de que no haya corrupción en el proceso, este Rufus es mucho peor que Cornelius ya que es más astuto e inteligente.
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¡Y mira nada más! ¡Ya se enteraron de tu embarazo hija! - Añadió MacGonagall señalando una fotografía de Emily abrazada por Severus frente a la fachada maltrecha que mostraba unos maniquíes destartalados para ocultar el hospital San Mungo - Estos paparazzis son unos linces - Añadió antes de ponerse a leer en voz alta la revista que Emily le concedió.
¡Está confirmado! fuentes fidedignas, adscritas al hospital mágico nos han confirmado que la cantante y líder de la famosa banda "Las Brujas de Macbeth" se encuentra en cinta. Esta semana fue vista entrando al hospital en compañía de su esposo, el profesor de Hogwarts Severus Snape (DCAO) y ambos se dirigieron al área de maternidad en donde, más tarde, fue confirmada la información de que la cantante y guitarrista efectivamente está en estado de embarazo desde hace aproximadamente dos meses. Recordemos que la famosa cantante y el profesor contrajeron nupcias el pasado verano ¿Será que decidieron apresurarse en vista de la incertidumbre que aqueja el futuro del país? Todo indica que ni los miembros de la farándula escapan a esta incertidumbre ya que en días pasados se dio a conocer, a través de estarevista, la noticia de que Gloria Cliffton (bajista de "Las Brujas de Macbeth") igualmente contraerá nupcias con el también bajista, Kevin Harrison de la banda "Los Iron's Wizards"
Una ola de bodas y embarazos envuelve al Reino Unido en vista de lo ocurrido últimamente pues ya la gente teme quedarse sin futuro.
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Este articulo contradice el otro que Severus acaba de leer - Dijo MacGonagall razonándolo bien - Es claro que, pese a tratarse de un artículo de farándula, Skeeter pretende mostrar un panorama mucho más oscuro y sombrío mientras que El Profeta asegura tenerlo prácticamente todo bajo control.
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Skeeter ya no trabaja para El Profeta, ahora se dedica a redactar artículos para Corazón de Brujacon la colaboración de sus paparazzis. Es una chismosa, por eso le sienta bien el periodismo de farándula - Espetó Charity Burbage sentada junto a la profesora MacGonagall.
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¡Estúpida mujer! Ahora todo el mundo mágico lo sabe - Espetó Severus con molestia.
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Tarde o temprano lo iban a saber cariño, mi vientre no se quedará plano por mucho tiempo.
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Lo sé pero... yo quería retrasar la noticia lo más que pudiera.
A kilómetros de allí, Julieth maldecía a viva voz mientras escuchaba la noticia por la radio, estaba furiosa, sus ojos estaban inyectados en sangre y no podía dejar de golpear y patear su mesa de té hasta quedar exhausta, su pecho subía y bajaba desaforadamente como resultado de su respiración agitada, sus cabellos rubios y lacios cayeron desordenadamente por su rostro mientras ella intentaba apartarlos con furia.
- Hallaré la manera - Dijo después de sentarse, tratando de controlar su furia - El señor... no tiene por qué enterarse de que tuve algo que ver... ¡Vas a sufrir Maldita Smith! Y creo que Roger puede ayudarme... si