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El Pocionista y la Cantante — capítulo 28

  • Eres un inútil, un completo imbécil Roger ¿Cómo demonios te dejaste ver ante todo el mundo? - Pugnó Julieth en la sala de la casa de los Malfoy, se habían reunido allí como hacían siempre para discutir lo sucedido el día del ataque a Freeman muy a pesar de las protestas de Narcisa, usaban la casa de los Malfoy como una especie de cuartel para organizar mejores estrategias y planes de ataque, todo con la venía de su amo como si Narcisa fuese uno más de los cuadros que adornaban las paredes de la mansión 

  • Bellatrix también lo hizo - Argumentó el hombre

  • ¡Serás idiota! - Soltó Julieth

  • Todo el mundo sabe lo que soy - Espetó Bellatrix con desenfado - Pero a ti solo te tenían por estafador ¡Por Merlín! es cierto lo que dicen por ahí… no se puede mandar a un niño a hacer el trabajo de un hombre

  • Tengo treinta años, no soy ningún niño

  • Pues para mí lo eres y además porque eres un inepto ¿En que estaba pensando el señor cuando te admitió en las filas?

  • Mi único error fue que se me cayó la máscara pero ya viste de lo que soy capaz ¿Viste mis Cruciatos?

  • Nada mal para un principiante pero pudiste haber infringido más dolor

  • Analizó Julieth encogiéndose de hombros - Pero es algo que aprenderás con el tiempo… en cuento a mí, no pueden negar que mi Avada Kedavra estuvo de lujo, gracias a mí ese cretino no volverá a hablar de nosotros y mucho menos del señor

  • Te me adelantaste porque era yo quien quería acabar con él - Espetó Rodolphus lacónicamente - Llamarnos lacayos… ¡Maldito cretino! ¿Quién demonios se creía que era ese asqueroso mestizo?

  • ¡Por Merlín! ¿Y que sucedió con los aurores? - Inquirió Narcisa nerviosa - ¿Qué tal si vienen aquí de nuevo para registrar la casa? Ellos saben que eres mi hermana Bella

  • Ese es tu gran problema Ciccy…. Eres una miedosa incorregible, espero que Draco sea mejor que tú y tu marido

  • No pienso seguir admitiendo comentarios así en mi casa - Espetó Narcisa tomando su bolso de mano mientras se dirigía a la chimenea - Será hora de que me respetes

  • Descuida hermanita, no lo decía para que te molestaras - Dijo Bellatrix en tono de burla - Pero es la verdad, espero sinceramente que Draco esté a la altura del señor

  • ¿En serio lo crees? - Inquirió Julieth con sorna tras una risotada - Ese es otro… frágil, estúpido y lo que es peor… amigo de una maldita traidora a la sangre

  • ¡Cierra la boca Julieth! - Espetó Narcisa con decisión mientras sacaba de su bolso su varita y apuntaba a la cara de la mujer que también sacó la suya y parecía sorprendida - No te atrevas nunca más a referirte a Draco de esa forma, voy a salir ahora mismo y cuando regrese no quiero verte en mi casa, lárgate a la tuya y… lamentablemente con ustedes dos no tengo opción - Añadió después mirando a Bellatrix y a Rodolphus Lestrange - Ya estoy harta de verlos reunidos en mi casa

  • ¿A dónde irás? - Dijo Julieth por toda respuesta cayendo en la cuenta de algo

  • Ese no es asunto tuyo entrometida - Soltó Narcisa arrojando polvos flu sobre la chimenea

  • No creas que no sé que hoy es el cumpleaños de esa perra, lo dicen todos los periódicos… irás allá ¿No es cierto? Irás a Hogwarts. ¡Como quisiera tenerla enfrente y arrancarle al mocoso ese que lleva en su vientre!

  • ¡No puedes tocarla! - Sentenció Narcisa sin dejar de apuntarla pese a que Julieth ya había bajado su varita y ahora más bien respiraba agitadamente y se paseaba de un lugar a otro, aunque no lo demostraba Narcisa estaba aterrada

  • Es la esposa de Severus, no puedes tocarla

  • Si pudiera… y podré, quizá algún día… cuésteme lo que me cueste - Susurraba Julieth en un desquiciado soliloquio 

  • ¡Estás loca! - Espetó Narcisa bajando su varita al fin - ¡Lárgate de mi casa! Y tú también Carter, los quiero a ambos fuera de mi propiedad en este instante

Julieth miró a Narcisa por última vez y desapareció en un instante seguida por Roger que lo hizo unos segundos después de reverenciar burlonamente a la señora Malfoy

  • Julieth es intensa y muy perseverante, eso no se puede negar - Dijo Bellatrix admirada - Pero a Carter le falta mucho trecho todavía

Narcisa ignoró el comentario y se introdujo entre las llamas esmeraldas para emerger unos segundos después en una de las chimeneas del gran comedor de Hogwarts     

El gran comedor de Hogwarts se había transformado mágicamente en un precioso salón de fiestas para agasajar a Emily en su cumpleaños y también para celebrar su tan anhelado embarazo. Había música sonando desde un gramófono que en ese momento activaba Remus Lupin quien al parecer no tenía muy buena pinta, lucía débil y bastante cansado, sus ojos lucían lánguidos y su rostro mostraba una palidez excesiva.

La chimenea de ese lugar había sido desbloqueada solo por unas horas para que pudieran asistir los invitados pero dos aurores permanecían a cada lado de la misma. Jeremy y Kevin los novios de Sasha y Gloria respectivamente estaban presentes al igual que la familia Weasley incluidos los gemelos, los padres de Emily también estaban allí y ella estaba encantada con su fiesta, Severus lo notaba y amaba verla feliz conversando con sus padres en ese momento, su risa, el esplendor que irradiaba cuando reía.

  • No puedo creer que ya tengas veintinueve años primor - Espetó su padre acariciándola en la mejilla - Me parece que fue ayer cuando naciste

  • Eras tan frágil y tan pequeña - Añadió su madre con ternura

  • Tenías encantado literalmente a todo el personal de San Mungo - Dijo el señor Smith - Según me dijeron tu madre y tu abuela Iridezza eso era parte del encanto Veela

  • ¿En serio? - Inquirió Emily con curiosidad

  • Si - Añadió su madre - Cuando las Veelas y sus descendientes son muy pequeñas no pueden controlar sus encantamientos, pero su atractivo consiste en inspirar una ternura excesiva en quien las admira, tú particularmente eras un pedacito de sol entre mis brazos con una pelusilla rubia sobre tu cabecita

  • Y tu encanto fue en aumento a media que fuiste creciendo - Siguió su padre - Aun recuerdo tu primera canción… creo que tenías ocho meses cuando la compusiste

  • ¿Ocho meses? Creo que exageras papá

  • Claro que no - Dijo su padre riendo - Solo tarareabas y siempre la misma melodía y era una que tu madre y yo no habíamos escuchado jamás

  • Es interesante escuchar todo esto - Dijo Emily

  • ¡Buenas noches! ¡Felicidades Emily! - Dijo la señora Malfoy llegando junto a ellos en ese momento mientras le ofrecía a Emily una cajita rectangular de color esmeralda

  • ¡Narcisa! ¡Muchas gracias! No debiste haberte molestado

  • No es ninguna molestia querida ¡Buenas noches Jacob! ¡Buenas noches Greta! - Añadió luego contestando el saludo de los señores Smith

  • ¡Está preciosa! - Espetó Emily refiriéndose a la bellísima gargantilla de esmeraldas que había dentro de la cajita rectangular

  • No es nada - Dijo Narcisa con modestia - ¿Cómo estás? ¿Cómo está el bebé? Cuando me enteré no cabía en mí de tanta emoción y felicidad ¿Lo ves? ¿Ves que solo tenías que tener paciencia?

  • Bien ¡Gracias a Dios! - Respondió la mujer tocándose instintivamente el vientre aun plano - Tienes razón, valió la pena la espera

  • Me alegra mucho - Respondió con sinceridad la señora Malfoy - Lucius estaría encantado, de verdad me da mucho gusto… - Se interrumpió ella misma al entender que Emily poco le importaría saber que opinaría su padrino acerca de su embarazo 

  • ¿Cómo estás tú?- Inquirió Greta tomando a su amiga de la mano con cariño

  • Sobreviviendo al escarnio… ha sido duro pero tengo que salir adelante para darle fuerzas a Lucius, el pobre está deshecho

  • ¿Lo has ido a visitar?  Inquirió el señor Smith más por curiosidad

  • Desde luego, es mi esposo y no puedo abandonarlo cuando más me necesita

  • Si me disculpan voy a retirarme, debo atender a los demás invitados - Dijo Emily para excusarse, no soportaba el tema de Malfoy, no quería escuchar hablar de su padrino, jamás fue muy unida a él pero no podía negar que el hecho de verlo allí entre mortífagos como uno de ellos le había dolido   

Emily se reunió con Severus que en ese momento conversaba con Charity Burbage, la profesora MacGonagall y el profesor Musbick, Draco pasó junto a ellos para reunirse con su madre.

Muchos alumnos bailaban al ritmo de la música de los Iron´s Wizards que en ese momento reproducía el gramófono, incluso Jeremy bailaba con Sasha y Kevin con Gloria mientras Nymphadora trataba de hacer que Remus se animara con ella pero Emily no pasó desapercibido el hecho de que Cormac McLaggen más bien parecía querer obligar a Hermione a ir hacia la pista. Ella negaba con la cabeza y hacía señas negativas con las manos mientras McLaggen más bien la tomaba a la fuerza de la cintura para acercarla a él, Emily no lo pensó dos veces y se dirigió hasta allí

  • ¿A dónde vas querida? - Inquirió Severus viendo la expresión enfadada en el precioso rostro de su esposa

  • Ya vengo cielo - Contestó ella sonriéndole escuetamente para luego volver a colocar esa expresión sombría

Se dirigió con pasos decididos hacia donde estaban Hermione y Cormac y ya casi llegaba cuando de pronto algo la sorprendió aunque muy gratamente. Ron había dejado a Lavender bailando sola en la pista de baile para ir al rescate de la castaña aun y cuando no le dirigía la palabra desde hacía varias semanas, el chico tomó a McLaggen de forma categórica por uno de sus musculosos brazos y pese a que él, Ron era mucho más delgado lo hizo retroceder y por inercia soltar a Hermione

  • ¿Qué no te das cuenta de que no quiere bailar contigo? - Espetó Ron furioso

  • ¡Ese no es tu problema Weasley! - Soltó McLaggen empujándolo provocadoramente, ya lo odiaba por haberse quedado con el puesto de guardián en el equipo de Quidditch y ahora más que lo desafiaba públicamente - Hace mucho que ella dejó de ser tu novia, puede bailar con quien se le antoje

Al decir esto volvió a sujetar a Hermione de la cintura mientras ella pugnaba por liberarse

  • Y yo te he dicho que no quiero Cormac - Dijo la muchacha incrédula ante la actitud déspota de McLaggen 

  • ¡Suéltala! - Demandó Ron con semblante furioso arrastrando la palabra

  • ¿O si no que? - Lo desafió el otro 

  • ¡Suéltala o no respondo!

Ya estaba empezando a formar un pequeño corro en torno a ellos

  • ¡Que miedo! El rey Weasley va a atraparme y de seguro moriré ¡Largo de aquí cabeza de betabel que ella ya no es asunto tuyo!

  • Eso es cierto Ro Ro… tú no tienes nada que ver con ella ¡Ven aquí! - Dijo Lavender con los ojos casi llameantes por la furia

  • ¡Maldita sea! Te dije que la sueltes - Volvió a demandar Ron empujando a McLaggen esta vez

El muchacho volvió a soltar a Hermione pero esta vez para sacar su varita y apuntar con ella a Ron que también sacó la suya de forma amenazadora

-¡Ya basta! Dejen de comportarse como unos payasos - Dijo Hermione - Ya te dije que no quiero bailar contigo McLaggen y más te vale que lo entiendas de una vez y en cuanto a ti Ronald Weasley también más te valdría entender que no necesito de tu ayuda para defenderme, sé hacerlo muy bien sola… más bien regresa con tu noviecita que parece un volcán a punto de hacer erupción

  • ¡Aléjate de ella McLaggen! - Espetó Emily interviniendo al fin - Vi todo lo que sucedió… ¡Veinte puntos menos por tu impertinencia!

  • Pero si fue él quien vino a molestarme, si lo viste todo debiste haber visto también que él empezó - Quiso defenderse McLaggen señalando a Ron que con una expresión dolida regresaba con Lavender

  • Tú querías hacerte el fantoche y estabas molestándola - Respondió Emily señalando a Hermione

Él se marchó al fin muy molesto, no quería permanecer en la fiesta, Emily por su parte lamentaba haber tenido que bajarle puntos a Gryffindor pero no podía pasar por alto la actitud ególatra y abusiva de McLaggen, por otro lado tampoco pudo pasar desapercibida la expresión de júbilo que Hermione trataba de ocultar. Ron la había defendido, había dejado a Lavender bailando sola en la pista de baile por ir a rescatarla, era evidente que le molestaba que alguien más se acercara a ella con intenciones de conquistarla

  • Te lo dije Hermione - Soltó Emily con emoción cuando estuvo a su lado
  • Aun te ama

Hermione dibujo una sonrisa en su rostro por toda respuesta

  • ¡Buena note mía amicci! (¡Buenas noches amiga mía!) - Saludó Donatello Mastrantonio detrás de Emily y Hermione, cuando ambas se volvieron descubrieron también a Boris junto al italiano

  • ¿Cómo están? ¡Que alegría verlos de nuevo! - Espetó Emily abrazándolos con ternura

Hermione también los saludó a ambos y apenas tratando de disimular una sonrisa decidió regresar junto a Harry, Ginny, Neville y Luna

  • Donatello quería estar aquí por una temporada - Explicó Boris - Es que estoy promocionando mi nueva colección de productos de belleza marca Costner ¿Qué tal?... por cierto aquí te tengo un kit reservado a modo de regalo por tu cumpleaños aunque no creo que lo necesites

  • ¡Muchas gracias Boris! - Espetó Emily tomando el neceser que su amigo le entregaba en ese momento

  • ¡Ah! Y deberíamos hablar precisamente acerca de las promociones de mis productos porque me encantaría que tú lo hicieras - Añadió el mago tomándole el mentón con el índice y el pulgar - Quien mejor que tú niña ¡Me muero! ¡Me muero! ¡Me muero! Además si prestaste tu imagen para la campaña publicitaria de ese perfume "Hechizo" cuanto más deberías colaborar con este primor de amigo que tienes - Concluyó después riendo

  • Tienes razón querido - Contestó Emily riendo también - Puedes contar conmigo sin duda alguna

  • Anche io  ho Trovato il mío dono per te Emily (También yo he traído mi regalo para ti Emily) - Añadió Donatello - Una chaqueta di pele di drago(Piel de dragón) sintética ¡claro! Per que sé que no te gusta que lastimen a los animales              

  • Así es ¡Muchas gracias a ti también Donatello! Está bellísima y parece real, es justo como las que me gustan, luce tan ruda

  • ¡Madona mía! - Exclamó Donatello mirándola con emoción - ¿Y como te ha sentado la gravidanza? (¿el embarazo?) ¡Ma che bello! ¡Un picolo bambino! (¡Pero que bello! ¡Un pequeño niño!)

  • ¿Cómo le va a sentar? - Inquirió Boris poniéndose una mano en el pecho con gesto teatral - De maravilla, solo mírala, está más radiante que nunca y eso es mucho decir tomando en cuenta que es mitad Veela

  • Pues si supieran que en realidad me he sentido muy débil y solo puedo sobrellevar los malestares del embarazo gracias a la poción para contrarrestar las nauseas y vómitos que Severus prepara para mí, mi sanador de San Mungo dice que no hay problema en que la beba y de hecho es la más usada en mujeres que están en estado

La fiesta transcurrió de maravilla, bailaron, cantaron; como siempre Las Brujas de Macbeth amenizaron la tertulia y Emily se sintió complacida y entusiasmada de que Draco tomara la iniciativa de acompañarla en uno de los temas más queridos de la banda: "Baila como un hipogrifo" el chico también lo disfrutó como nunca aunque con un dejo de pesar al saber que tal vez esa sería la última vez que cantaba con ella porque tal vez más tarde ella ya no querría saber de él… seguramente ya no lo querría como su hermano nunca más.

Al terminar la fiesta, cuando todos los invitados se hubieron retirado Emily notó que Remus lucía más pálido todavía y que se dirigía rápidamente a sus aposentos seguido de su esposa, intrigada y preocupada la mitad veela decidió seguirlos aprovechando que Severus conversaba con el profesor Dumbledore. Al llegar frente a la puerta de la habitación del matrimonio Lupin vaciló antes de tocar la puerta pero finalmente se decidió a hacerlo y unos segundos después Nymphadora abrió la puerta un poco agitada y nerviosa

  • ¿Sucede algo Dora? - Inquirió Emily examinando su rostro con detenimiento - ¿Puedo ayudarlos? Noté que Remus no se siente bien

Nymphadora asintió resignada desde el umbral de la puerta sin atreverse siquiera a abrirla más

  • Hay siclo Lunar - Respondió escuetamente dejando de mirar a Emily para mirar el piso

Emily se llevó las manos a la boca por instinto

  • No me digas que… ¡Por Merlín! ¿Remus se ha convertido? ¡Sal de ahí amiga! - Dijo tomando a su amiga de la mano y halándola con violencia hacía si por inercia para intentar protegerla

  • ¡Descuida Emily! - Soltó Nymphadora para tranquilizarla - Si hubo conversión pero Remus no representa ningún peligro

  • Pero ¿Cómo que no? Ya sabes que…

  • Ha tomado la matalobos que Snape prepara para él, no hay problema

  • Pero ¿Entonces porque se convirtió? - Preguntó Emily intrigada

  • La poción matalobos no evita la conversión amiga pero si suprime todos los instintos salvajes y agresivos de los licántropos - Explicó Nymphadora - Durante este ciclo Remus y yo debemos separarnos, yo me encargo de traerlo hasta la habitación y yo debo dormir en otra… no por temor a que me lastime sino porque él necesita su espacio y también porque… me duele verlo así, es muy difícil

Emily la abrazó con fuerza para contenerla pues su amiga ya no podía contener las lágrimas, no sabía que decirle

  • Es una suerte que Snape acceda a preparar esa poción para él… aunque el profesor Slughorn es ahora el nuevo profesor de pociones el profesor Dumbledore me ha dicho que Snape quiso seguir preparando la poción para Remus… es algo que le agradeceré la vida entera, no lo cura definitivamente pero al menos evita que se lastime a sí mismo o a otros   

  • No te preocupes amiga que esa poción nunca le faltará - Contestó Emily conmovida por sus amigos y orgullosa de Severus mucho más por su altruismo que por su talento

En ese momento la puerta ligeramente abierta de la habitación comenzó a abrirse más todavía dejando ver a una criatura peluda, casi erguida como un humano pero con todos los rasgos de un lobo: hocico, patas, cola y garras; Emily abrió muchísimo los ojos, no quería ser indiscreta pero no pudo evitarlo, jamás en toda su vida había visto a un hombre lobo tan cerca solo en dibujos de los libros de Defensa Contra las Artes Oscuras. El licántropo no parecía para nada agresivo sino más bien asustado; Nymphadora se alertó al ver la expresión de Emily así que se giró

  • Ve adentro ¿si querido? Sé bueno - Dijo mientras acariciaba a la criatura detrás de las orejas

El licántropo emitió un sonido que parecía un pequeño aullido ahogado y volvió a introducirse en la habitación muy dócilmente momento que Nymphadora aprovechó para cerrar la puerta y realizar un encantamiento para evitar que la criatura volviera a abrirla

  • Es una suerte que Remus cuente con una gran mujer que lo ame - Dijo Emily mientras ella y su amiga se ponían en marcha - Lo único que puedo decirte es que él estará bien mientras estés a su lado, el amor que sientes por él es la mejor cura que puede tener

Nymphadora sonrió con sinceridad al escuchar lo que su amiga le decía

  • Gracias por tu apoyo Emily, tienes razón, él incluso me ha dicho que puede soportar todo esto mucho mejor desde que sabe que cuenta conmigo

Las dos amigas se separaron para tomar cada una su camino, Emily se dirigió a su habitación, estaba tan consternada e incluso sensible debido a su embarazo que no pudo evitar las lágrimas que emergieron de sus ojos, abrió la puerta del despacho de Severus, cerró detrás de ella y antes de avanzar hacia la habitación tomó el diario que Nymphadora le obsequió y plasmó allí todo que había escrito en los pergaminos sueltos y además escribió lo que correspondía a ese día:

Amado bebé:

Vengo de la preciosa fiesta de cumpleaños que todos mis amigos organizaron para mí, si, tu mami está de cumpleaños y creo que sin duda alguna los mejores regalos que he recibido me los ha dado tu papi, tú y esa preciosa canción que cantó  para mí esta mañana. La fiesta estuvo divertidísima pese a que al inicio un chico intentó fastidiar a tu tía Hermione pero tu tío Ron salió al rescate, por otra parte ¿Adivina que? Tu tío Draco cantó junto a mí uno de los temas más queridos de la banda.

Bueno mi pedacito de cielo, me voy a la cama porque estoy muerta de cansancio y además papi debe estar esperándonos

       Te amo

                             Mami 

La mujer secó la tinta con la varita y se dirigió bostezando  hacia la habitación hallando a Snape profundamente dormido, estaría muy cansado, pensó la muchacha que se dirigió al cuarto de baño para lavarse los dientes usando el cepillo que los Granger le regalaron y se divirtió de lo lindo en el proceso al escuchar el agudo sonido que emitió el aparatito además del cosquilleo en sus encías, posteriormente se colocó el piyama y se metió en las sábanas junto a su marido pero ella notó algo inusual, lo notó inquieto, estaba profundamente dormido pero no parecía disfrutar en lo absoluto del sueño, se removía en la cama y parecía hablar en susurros. Ella se arrimó más a él y entonces percibió claramente lo que él decía en su desesperado monólogo

  • No quiero hacerlo… ¡Por Dios! no quiero hacerlo… no soy un asesino, no me obligues

La chica se llevó las manos a la boca mientras miraba a Severus con expresión incrédula… ¿A que se debía todo eso? ¿Por qué decía todas esas cosas? Pero luego una idea la iluminó de repente, sin duda todo lo que sucedía, las noticias de asesinatos y desapariciones en los periódicos lo harían recordar los tiempos en que era mortífago. Emily se estremeció ante la idea de que Voldemort hubiese intentado obligarlo a cometer asesinatos y que ante su negativa lo hubiese torturado. Ella sabía que él mismo se torturaba a diario mentalmente por haber sido un mortífago en el pasado pero ya era hora de que se perdonara a sí mismo

  • ¡Severus! - Lo llamó con suavidad acariciándole el rostro - ¡Cielo despierta! Ya estoy aquí mi amor

Severus abrió los ojos lentamente hasta que al fin despertó sobresaltado, respirando agitadamente y el pulso acelerado pero al ver el seráfico rostro de Emily pareció aliviado aunque ella al acariciarlo notó que tenía fiebre

  • ¡Mi vida, estás ardiendo en fiebre!

  • ¡Emily! Iba a esperarte despierto pero me ganó el sueño

  • Cariño, tenías una pesadilla - Dijo Emily mientras se levantaba y se ponía una bata sobre el piyama - Y hablabas en sueños, estabas muy agitado

  • ¿Hablaba en sueños? - Repitió Severus incorporándose rápidamente lo que le provocó mareo - ¿Qué decía?

  • Despacio amor - Dijo Emily mientras se acercaba a él para ayudarlo a recostarse de la cabecera - Decías que no querías hacerlo…. Que no eras un asesino…. Amor debes dejar de torturarte a ti mismo por haber sido un mortífago en el pasado, todas esas noticias a diario te han puesto muy nervioso, pero yo estoy aquí contigo y te voy a cuidar amor

Severus respiró aliviado, Emily habría atribuido sus palabras a todo lo que sucedía últimamente pero no debía arriesgarse, tal vez debería tomar una poción para dormir sin soñar. Por otra parte le conmovía el amor de su esposa, realmente lo amaba y se lo demostraba a diario, estaba seguro de ese amor que ella le tenía y por eso la frustración crecía en él día con día porque cada vez que amanecía era un día más que se acercaba al momento de hacer lo que no quería. ¿Qué sería de él cuando Dumbledore al fin le diera la señal que demarcaría el momento decisivo? ¿Qué sería de Emily cuando lo creyera un asesino, cuando lo creyera un cretino y tuviera que actuar como el peor patán? ¿Su esposa lo odiaría con la misma intensidad que lo amaba en el presente? ¿Y su hijo? ¿Llegaría a conocerlo?

  • ¿Qué tienes mi cielo? ¿Qué te pasa amor? Te noto preocupado

  • No pasa nada querida - Respondió Severus al fin - Es solo que tienes razón, todo lo que ha sucedido últimamente me tiene preocupado… gracias por tus palabras Emily… te amo

  • Y yo más - Respondió ella separándose de él

  • ¿A dónde vas?- Preguntó Severus al ver que ella tenía la bata sobre el piyama y se dirigía a la puerta

  • A la enfermería - Respondió ella con determinación y al ver que él intentaba replicar agregó: - Y no te atrevas a impedirlo, tienes mucha fiebre y es preciso que te busque alguna poción para eso aunque me gustaría que la señora Pomfrey te eche un vistazo

  • No hace falta Emily…

  • Claro que hace falta Severus, tienes fiebre, no voy a dejarte así, necesito darte algo

  • Lo que quiero decirte si me dejas hablar es que en el armario que tengo en el despacho hay pociones para contrarrestar la fiebre y por lo tanto no es necesario que subas hasta el segundo piso - Dijo Severus recostándose de nuevo de la cabecera de su cama, su esposa era muy obstinada debido a su origen veela así que más le valía acostumbrarse, en cuanto a la fiebre estaba seguro de que se debía a las múltiples preocupaciones que se le venían encima sobre todo desde que Emily había quedado encinta - Por favor tráeme también una con la etiqueta: "Poción para dormir sin soñar"

  • Claro cielo, enseguida vuelvo

Emily salió al despacho y unos minutos después volvió a la habitación con un frasquito transparente con un líquido rojo en el interior y otro con un líquido ámbar, le quitó la cera a los corchos y como aun así le costó destapar los frascos apuntó los corchos con la varita y estos salieron despedidos

  • ¡Ya está! - Exclamó - No sé que cantidad debo darte Sev

Él sonrió y le hizo seña de que se acercara

  • Esa es la dosis indicada, debo beber todo - Dijo el hombre mientras ella depositaba el frasco con el líquido rojo en su mano y colocaba el de color ámbar sobre su mesita de noche

  El pocionista bebió la poción para la fiebre y posteriormente tomó el frasco que estaba sobre su cómoda para beber esa poción también mientras Emily volvía a quitarse la bata de encima del piyama y retornaba a la cama, se arrimó a él y lo cubrió con las mantas

  • Ya te sentirás mejor mi cielo

  • Si sigues con esas caricias de seguro que si - Dijo él sonriendo como solo lo hacía para ella

  • De seguro fue que te resfriaste, febrero es el mes de las lluvias y ya ves que siempre la enfermería está llena de alumnos y profesores resfriados

  • Tienes razón, tal vez fue eso pero ahora duerme tranquila Emily que yo estaré bien 

  • Nada de eso, no dormiré hasta que se te haya pasado la fiebre, ni loca dejaré de velar tu sueño - Dijo Emily casi ofendida mientras volvía a colocar una mano en sobre la frente de Severus para comprobar su temperatura - Tú duerme tranquilo que yo voy a cuidarte ¿De acuerdo? Y hazme caso si no quieres conocer a la arpía que hay en mí ¿Eh?

  • De acuerdo como usted ordene señora Snape - Bromeó Severus después de bostezar, sus parpados estaban cada vez más pesados

  • Duerme cielo

  • ¡Emily! - La llamó Severus con voz débil y soñolienta

  • ¿Si?

  • ¿Podrías cantar para mí?

  • Desde luego - Respondió ella sin dejar de acariciarlo y posteriormente se dispuso a complacerlo

Estabas ahí tan cerca de mí

No supe que hacer pero disimulé

Luego me acerqué y contigo platiqué

Eras tan hostil pero aun así me ilusioné

La voz de Emily era el bálsamo que necesitaba para sentir alivio, aquella canción que ella había compuesto para él para declararle su amor era a su parecer la mejor de todas las canciones y las melodías que había escuchado y sus caricias la mejor medicina, pero la poción para dormir sin soñar estaba haciendo efecto y ya cada vez la escuchaba más lejos 

Solo Dios sabe lo que siento por ti

Y porque huí así

Al cielo entero le he estado diciendo

Que ya no puedo mentir

Y por eso es que escribiendo

Fue que me animé a decir

Que mi corazón está latiendo

Única y exclusivamente por ti…

Ya no la escuchó más, simplemente sus ojos se cerraron inexorablemente y su cuerpo se relajó, un ligero ronquido casi imperceptible le indicó a la cantante que su esposo dormía

  • Ya no tienes fiebre - Dijo ella interrumpiendo su canto al tiempo que le palpaba la frente nuevamente

Lejos de allí, Julieth también permanecía en su cama y una sonrisa se dibujaba en su rostro mientras se recostaba del regazo de Roger Carter

  • Entonces ¿Lo harás? ¿Estás decidido?

  • Si, pero debo ser muy cuidadoso porque tampoco quiero que muera - Contestó él - Solo quiero darle un gran susto

  • Y que sea lo suficientemente grande como para…

  • Si, ya está Julieth… lo haré pero ya encontraré el momento

  • Solo tú puedes hacerlo Roger recuérdalo, para mí sería imposible

  • Pero me preocupa el señor…. Si el amo se entera de lo que vamos a hacer, recuerda que soy nuevo 

  • El amo no tiene porque enterarse si no se lo cuentas tú o se lo cuento yo, no seas tarado ni miedoso, ese es tu problema estúpido mocoso… eres demasiado miedoso

  • Ya basta de insultos ¿Eh? - Espetó Carter empujando violentamente a Julieth para quitársela de encima - Si fuese un miedoso no sería un mortífago - Espetó luego mostrándole la marca en su antebrazo izquierdo

  • ¡Que ingenuo eres! - Contestó la otra colocándose una mano en el pecho

  • El hecho de que portes la marca no te hace uno de nosotros… allí tienes a Severus, lo amo pero nada me quita de la cabeza que terminará traicionando al señor por culpa de esa perra, está demasiado obnubilado por su belleza

  • ¿Y quién no? Es mitad veela, ¿Quién no la desearía?

  • ¡Estúpido! Todos los hombres son iguales - Espetó Julieth golpeando a Roger en el rostro con la almohada

  • Ven aquí - Dijo él riendo mientras la tomada de la mano y la atraía hacia él - Pese a lo que dices ya quedó demostrado con la misión de Hogsmeade que soy muy bueno como mortífago pero también te he demostrado que soy buen amante ¿No es así?

  • Así es, pero entonces ya no me hables de esa maldita

  • Pero si eres tú quien habla de ella todo el tiempo

  • Es que la odio… la odio con todas las fuerzas de mi ser por haberse metido en el medio, te juro Roger que si ella no hubiese aparecido de nuevo en la vida de Severus, si hubiese continuado con su maldita banda sin acercarse a Hogwarts de nuevo, Severus me habría continuado amando

  • ¿Aun después de saber que lo drogaste con Amortentia? Para un pocionista eso debe ser muy humillante - Dijo Roger sin poder evitar reírse - Jamás te amó Julieth ¡acéptalo!

  • ¡Cállate! Y lárgate de mi cama, ya nos divertimos lo suficiente

  • Está bien princesita malcriada, si así lo quieres, vienes me usas y luego me desechas como si fuese un lastre pero cuando me necesitas como de seguro me vas a necesitar entonces te portas de lo más dulce conmigo, soy un Slytherin, conozco muy bien tu juego

  • No es eso Roger - Dijo Julieth con un tono más sedoso y dulce - Además, si me ayudas no será porque quieras complacerme sino porque también te conviene, no soy una Slytherin pero como mujer soy bastante astuta

  • De eso me di cuenta ya corazón… bueno la dejaré dormir en paz señorita Malfoy y me retiraré a la habitación que usted tuvo a bien otorgarme en esta casa para guarecerme de los pútridos aurores

Roger Carter se marchó a su habitación dejando a Julieth muy sonriente y complacida no solo por su compañía y sus atenciones sino también por su disposición para prestarle su ayuda cuando la necesitara   

Nota de autora:

¡Hola a todos! De nuevo regreso por estos lados para promocionar mis historias favoritas como hago de vez en cuando

"Severus en Gryffindor" "¿Como puedo ser una Potter y no saberlo?" "Siete años en Hogwarts" y su secuela "Siete años en Hogwarts… el momento de las revelaciones" todas de mi querida Rubí Galasanz