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El Pocionista y la Cantante — capítulo 35

Nota de autora: Este episodio está dedicado a ButterHdss ¡Feliz Cumpleaños querida! Espero que disfrutes tu capitulo y que a su vez te traiga mucha inspiración para tu fic, deseo mucho éxito y bendiciones para ti

Allí estaba él de nuevo, rodeado de muchas luces, de gente, soportando sus cuchicheos y la música de fondo mientras Emily era maquillada y arreglada por Boris Costner, escuchar su aterciopelada y afeminada voz le irritaba a Severus pero aún más sus estúpidos comentarios sin embargo solo podía aguantar todo aquello porque le aterraba dejar sola a Emily otra vez y también porque sabía que lamentablemente le quedaba poco tiempo junto a ella, quería disfrutarla todo lo que pudiera, allí en su elemento, rodeada de luces y de atención, de todos modos él sabía que ella era solo para él

  • Emily, como siempre quedaste di-vi-na - Expresó Boris después de dar su último toque de blush a la mejilla izquierda de Emily y la miraba con admiración y orgullo - Pero ¿cómo no? Si eres mitad veela y además has sido arreglada con mis productos

  • ¡Cosméticos Costner! Tus mejores aliados - Expresó Emily con voz de fanfarria para divertir a su amigo - ¿Es así como debo sonar para la campaña de la radio?

  • Muy chistosa querida - Se rió Boris - ¡Ay! ¡Me muero, me muero, me muero! Allí viene Doni con tu vestido ¡Mira nada más que monada!

Severus observaba todo de lejos, no quería involucrarse más de la cuenta, prefería perderse detrás de su libro favorito, el que Emily le había obsequiado una vez por navidad y que había sido escrito por una de las pocionistas más exitosas y reconocidas de Gran Bretaña, la druida Cliodna, pero de vez en cuando levantaba la mirada que por instinto se posaban en el hermosísimo rostro y la esbelta figura de su esposa y entonces una leve sonrisa de satisfacción se dibujó en sus delgados labios, además en el fondo le divertía esa imagen pues ella que siempre odió vestir de forma tan delicada y elegante aunque resaltara aún más su excelsa belleza pero tenía que aguantarse esa incomodidad por lealtad a su amigo

  • Ciao mía amicci! (Hola amiga mía) - La saludó Donatello estrechándola en un abrazo - Prova questo vestito (Prueba este vestido) creo que es mejor que ese que llevas puesto

  • Pero ya saben que odio el color rosa - Se quejó Emily

  • Pero te queda precioso - Pugnó Donatello - Además Ho aggiunto (Le añadí) estos volados en la falda para resaltar aún más el efecto veela

  • De ninguna manera voy a soltar de nuevo…

  • ¡Emily! - Expresó Boris cruzándose de brazos con falsa molestia - Si lo hiciste para la campaña de Hechizo con más razón debes hacerlo para mí campaña, las mujeres querrán verse como tú y los hombres se volverán locos y querrán que sus esposas luzcan como tú y es así como esos encantos aumentarán las ventas

  • Lo mismo dijo la publicista de Hechizo cuando hice el estúpido comercial para el perfume - Confirmó Emily - Pero el fotógrafo… bueno, ya saben, los hombres se vuelven estúpidos      

-  Si de por sí ya enloquecen por la tua bellezza (Tu belleza) sin que utilices incantesimi (Encantamientos)

  • Añadió Donatello

  • Pues muchas gracias por el elogio pero Severus podría irritarse, me tiene muchísima confianza pero odia cuando alguien se fija demasiado en mí, dice que los hombres deberían respetar su presencia jaja

  • ¡Ay que romántico Doni! ¿Lo ves? Te dije lo mismo esa tarde en Verona cuando esa chica insistía en tomarse una fotografía contigo besándote en los labios ¡Que atrevida!

Emily no pudo evitar reír

  • ¿Y tú que hiciste? - Preguntó Emily divertida mientras tomaba el vestido que Donatello le ofrecía

  • Desde luego que no accedí, solo permití que me besara en la mejilla pero eso irritó bastante a questo testardo (a este cabeza dura)

  • Era una descarada, además sacó una cámara mágica allí en frente de los muggles - Se defendió Boris

  • Si bueno pero adesso (Ahora) basta de tanto parlare (hablar) y anda a cambiarte florecita roquera

  • Está bien, no me tardaré

Emily se perdió detrás de un cubículo con unas cortinas de satén que la ocultaban por completo y unos segundos después salió a la vista con el precioso vestido, lucía bellísima pero ella tomaba una actitud desenfadada que le daba ese toque de distinción y encanto

  • Simplemente seré yo misma - Determinó

  • Con un poquito de encantamientos…

  • Dije yo misma Boris, sin soltar estúpidos encantamientos, confía en tus productos, son grandiosos, mira lo brillante y suave que quedó mi cabello

  • Eres mitad veela Emily, siempre estará suave y brillante

  • Tú lo has dicho, mitad veela, por eso soy en parte una mujer común y corriente, no soy una veela completa, además tú mismo has visto los resultados en el cabello de Severus las veces que lo has tratado, ha quedado sedoso, brillante y manejable y él normalmente es…

  • Un desastre - La interrumpió Boris riendo mientras se colocaba la palma de la mano derecha en el pecho en un ademán exagerado - Tienes razón amiga, ahora no dudaré más de mi labor, si he podido transformar ese desastre de grasa en una melena maravillosa entonces Dios ha bendecido mis manos y mi ingenio

  • ¡Boris! No seas malo

  • Pero es cierto, mira como luce ahora después de lo maravilloso que lo dejé

  • ¡Emily! - La llamó un joven de aspecto desaliñado y bohemio

-¿Adalbert? - Pregunto Emily mientras se acercaba - ¿Eres Adalbert Conner? ¡PorMerlin! ¡Cuántos años sin verte!

  • Desde que nos graduamos para ser exactos - Respondió el joven

Severus levantó la vista de su ejemplar de pociones y la posó sobre el joven que acababa de llegar al set, le parecía haberlo visto antes

  • Estás casi igual solo que tu cabello está más largo - Dijo Emily después de abrazar al muchacho - Mira, estos son Boris Costner y…

  • Donatello Mastrantonio - Completo Adalbert después de estrechar las manos de ambos hombres - ¿Quién no los conoce? He trabajado con ellos

  • ¿En serio? - Preguntó la cantante

  • Pues si - Respondió Boris - Adalbert es un fotógrafo maravilloso, siempre lo he buscado para inmortalizar mis trabajos

  • Y yo también - Añadió Donatello  

  • Adalbert estudió en mi curso cuando fuimos a Hogwarts, también era de Gryffindor y recuerdo que desde siempre le apasionó la fotografía

  • Y a ti la música. ¡Ahhh! Como olvidar esos días - Añadió luego con una expresión soñadora - Las chicas y tú haciendo de las suyas, haciendo rabiar a Filch y si que tenían agallas para irritar a la propia MacGonagall y a… ¡por cierto! Casi me infarto cuando leí la noticia de tu noviazgo y posterior boda con Snape jaja ¿Cómo es que pudo pasar eso? No existe en esta vida dos seres más diferentes           

Emily respondió con un encogimiento de hombros y una sonrisa franca

  • La vida es así

  • Aún recuerdo el montón de puntos que nos descontó a Gryffindor por culpa tuya y de Espina, Sasha y Gloria, por cierto Gloria también se casará ¿no?

  • Si, el mes que viene ¡Dios mediante! Se casará con Kevin de los Iron´s Wizards - Respondió Emily - Ya está en los preparativos

El joven desde luego también había visto la noticia de la pérdida del bebé de Emily igual que Boris y Donatello pero desde luego no quisieron ni tocar el tema y Emily así lo comprendió y se los agradeció aunque no lo expresó

  • El otro que va a casarse según me dijo en una carta es Bill ¿No es así?

  • ¿Bill Weasley? Si claro, recuerdo que ustedes eran muy amigos en el colegio, la boda será para el verano, se casará con una chica bastante irritante llamada Fleur Delacour, también mitad veela pero súper creída

  • ¿En serio? Así que estamos en una ola de "Polos opuestos" porque Bill es todo lo contrario - Comentó Adalbert

  • Súper tierno y humilde, es cierto, ellos también son muy diferentes el uno del otro pero se aman y eso es lo que cuenta, ¿y tú? ¿Qué fue de tu vida?

  • ¿Yo? Sigo siendo un lobo solitario Emily, mi único amor es la fotografía

  • Si así eres feliz ¿Quién soy yo para juzgarte? - Le dijo Emily sonriendo - No todo el mundo está destinado a enamorarse de otra persona

  • Así es - Añadió el joven

  • Oye, ven para que saludes a Severus - Soltó Emily de repente

  • ¡Severus! - Repitió el joven - Se me hace tan extraño que lo llames así

Los dos caminaron hacia Severus que al notar su presencia bajo el libro y los miró alternativamente

  • Cariño, ¿Recuerdas a Adalbert? - Inquirió Emily señalando al joven que le extendía su mano al pocionista

Severus estrechó aquella mano mientras lo miraba con el ceño fruncido forzando su mente para tratar de recordar de donde lo conocía   

  • ¿Qué tal profesor Snape? Soy Adalbert Conner de Gryffindor, estuve en el mismo curso que Emily, ahora seré su fotógrafo para este comercial

Ahora sí que lo recordaba, ese chico estaba en Gryffindor, había sido bueno en su asignatura y solía alejarse de los problemas quizá por eso era uno de los mejores amigos de Bill Weasley

  • Ya lo recuerdo señor Conner, hubiese sido un gran elemento en mi casa

  • Respondió Severus después de estrechar la mano del joven

  • Pues en Gryffindor fue grandioso y ¡como se lucía en tu asignatura! aunque jamás le pusiste la nota máxima - Dijo Emily un tanto molesta 

  • ¡Bah, descuida! - Dijo Adalbert con desenfado - Más bien vamos a ponernos manos a la obra, ven aquí florecita rockera - Añadió Adalbert tomando a Emily de la mano mientras Severus de alguna forma se sentía irritado por ese apodo con que el atrevido llamaba a su esposa sin saber que en realidad se lo había asignado Boris

La sesión de fotos había comenzado oficialmente, un montón de gente se apresuró a ajustar unos paneles que dirigían las luces producto de encantamientos de iluminación ("Lummus máxima") para obtener una mejor calidad de las fotografías. Emily tomaba el neceser donde se leía claramente "Cosméticos Costner" y sonreía para la cámara, Adalbert descargó unos cuantos flashes sobre ella, después posó sin los productos solo dejando ondear sus blondos cabellos que lucían además completamente lisos para demostrar el maravilloso efecto de la poción alisadora Costner, otras mostraba un acercamiento del rostro de Emily para lucir el maquillaje, la muchacha guiñaba un ojo, sonreía o se mantenía seria según las indicaciones de Adalbert

  • Grandiosa Emily, muy bien, ahora una de perfil, eso es - Decía Adalbert mientras descargaba los flashes de su cámara contra la artista

  • Di- vi - na ¡Madre Santa! con esta niña tengo asegurado el triunfo - Aseguró Boris victorioso  

Posteriormente Emily tuvo que hablar a través de un extraño aparato que lucía como una caja de bronce y que servía para reproducir su voz por la radio mágica

"No hay nada mejor que los cosméticos Costner, el maquillaje es grandioso, encantado para que te dure horas y los productos para el cabello son una maravilla, mi favorito es la poción alisadora, tú también puedes lucir como una estrella"

Había dicho Emily sintiéndose una tonta pero así era esa vida, llena de satisfacciones y diversión pero el marketing nunca podía faltar y con ello las sonrisas falsas y las poses, no era que le desagradara del todo pero hacer comerciales de cosméticos le parecía algo un poco banal y frívolo aunque solo lo hacía por su amigo a quien quería muchísimo

Ya por la noche cuando Emily y Severus regresaban y desandaban el camino desde las verjas hasta el castillo, al pasar por la explanada Emily notó algo peculiar, vio que el césped se movía solo por una zona en específico y que el movimiento se iba extendiendo a lo largo como si algo o alguien invisible caminara sobre él, luego vio como la rama de un árbol se apartó sola como para abrir paso, la primera impresión de la cantante fue que aquel ser invisible debía tratarse de Pevees pero el espectro raras veces salía del castillo y cuando lo hacía no pasaba del patio empedrado, nunca lo había visto o sentido por allí por la explanada, y por el movimiento que se extendía supuso que se dirigía a la cabaña de Hagrid, entonces la asaltó una idea repentina. ¡Harry! Si, tenía que ser él acompañado de Ron y Hermione amparados bajo la capa invisible. No dijo nada para no alertar a su esposo, ella sabía perfectamente que algo estarían tramando aquellos tres y que no debía ser nada malo pero Severus era diferente, él no lo vería de esa forma, para él simplemente estarían infringiendo reglas y sería necesario castigarles      

  • ¿Sucede algo? - Inquirió Severus tomándola de la cintura mientras caminaba

  • No. Nada cariño, no es nada

Al llegar a las puertas dobles que antecedían el vestíbulo se encontraron a Remus Lupin y Nymphadora Tonks custodiando

  • ¿Cómo te fue? - Peguntó Nymphadora

  • Yo seguiré - Dijo Severus antes de adentrarse en el castillo y perderse escaleras abajo

  • De maravilla - Contestó Emily - ¿Y sabes quien fue mi fotógrafo?

  • Lo sabré si me lo dices - Contestó la metamorfomaga

  • Adalbert Conner de Gryffindor ¿Lo recuerdas?

  • ¡Claro! - Soltó Tonks - Estaba en tu curso

  • Y bien ¿Algunas novedades por aquí? Noto el ambiente un poco pesado - Comentó Emily decidiendo obviar el hecho de sospechar que Harry, Ron y Hermione se dirigían hacia la cabaña de Hagrid en medio de la oscuridad pese a que tenían prohibido salir del castillo después de la puesta de sol

  • Murió una de las mascotas de Hagrid - Respondió Nymphadora - Una terrible araña gigante llamada Aragog, el pobre está deshecho

Emily comprendió entonces el porqué de la visita del trío de oro al semigigante 

  • Pero eso no es lo más grave - Añadió la joven auror

  • ¿Ah no? ¿Pasó algo peor?

  • En efecto - Confirmó Remus bajando la cabeza con verdadero pesar - Se trata del hermano pequeño de las hermanas Montgomery, fue atacado por un… por un… ser como yo…

Remus no pudo seguir hablando, simplemente se giró para darle la espalda a las dos mujeres mientras trataba de regular su respiración, Emily estaba conmovida y asombrada, jamás lo había visto así

  • Desde luego que no cariño - Dijo Nymphadora rodeándole la espalda con sus brazos al tiempo que sendas lágrimas brotaban de sus ojos - Esa bestia es un monstruo, un maldito asesino

  • Yo tampoco soy dueño de mis actos Dora, también me convierto en un monstruo

  • Tú eres diferente, tú tomas la poción matalobos, intentas a toda costa huir de esa parte oscura que te asedia - Añadió Nymphadora

  • ¿Quieren decir que el hermanito de las hermanas Montgomery fue atacado por un… hombre lobo? - Preguntó Emily titubeante

  • Si, y no por cualquiera sino por el maldito Fenrir Greyback - Respondió Nymphadora - el mismo que…

  • Me atacó a mí cuando solo tenía cuatro años - Añadió Remus girándose nuevamente mientras secaba sus ojos - Su especialidad son los niños, su intención es formar un ejército de seres como él pero esta vez se le pasó la mano

Emily se tapó la boca y compuso una expresión de horror

  • ¡Dios mío!

  • Murió en San Mungo - Dijo Nymphadora - La madre de los hermanos Montgomery se negó a ayudar a los mortífagos y entonces el maldito Greyback decidió atacar al pequeño de solo cinco años de edad

  • Si que saben dar donde duele esos malditos bastardos - Expresó Emily sin poder evitar que un par de gruesas lágrimas emergieran de sus bellos ojos azules, tampoco pudo evitar recordar a su pequeño no nato - Los odio con todas las fuerzas de mi alma, no se merecen el perdón de nadie, por eso jamás podré perdonar a Lucius aunque sea mi padrino y el padre de Draco a quien quiero tanto, ellos no tienen misericordia, no les tiembla el pulso a la hora de ejecutar inocentes y quitarlos del medio como si fueran basura

Emily se dejó caer al piso presa de un acceso de llanto, la noticia fue demasiado devastadora para ella, le hizo pensar en el sufrimiento de la madre de las hermanas Montgomery y al mismo tiempo en su propio dolor al perder a su bebé

  • ¡Emily! - Susurró Remus agachándose frente a ella para intentar reconfortarla

  • Es muy duro, le ha costado superar todo su dolor en medio de tanto desastre, todos los días solo se escuchan noticias de crímenes perpetrados por mortífagos - Respondió Nymphadora tomando a Emily por los hombros para levantarla

  • Ellos mataron a su bebé, destruyeron su vida porque se llevaron a su ángel así como me quitaron al mío - Dijo Emily colocándose ambas manos en el vientre - Nunca lo tuve entre mis brazos, quedaron vacíos por culpa de esos malditos bastardos, deberían ser arrojados a un caldero hirviente…. Lo lamento chicos yo…no debí ponerme así - Se disculpó Emily mientras secaba sus lágrimas

  • No tienes que disculparte - Dijo Remus estrechándola - Eres un ser humano y es normal que estas cosas te afecten

  • Pero ya sabes que no estás sola Emily, así como la familia Montgomery tampoco lo está - Dijo Nymphadora

  • Lo sé y no saben cuánto se los agradezco - Ahora voy a enviar mis condolencias a la familia, pero antes creo que voy a visitar a mi abuelito

  • Ehhh él no está Emily - Respondió Nymphadora

  • ¿Salió de nuevo? Pero ¿Adonde rayos va tan seguido?

  • Nadie lo sabe - Dijo Remus encogiéndose de hombros - Es un gran misterio, pero esta vez quizá podría estar visitando a la señora Montgomery

  • Tienes razón Remus, tal vez así es - Dijo Emily

La cantante se dirigió entonces hasta su habitación, se dio un baño mientras Severus leía su libro de pociones y posteriormente se metió entre las sábanas. Severus notó que los ánimos de su esposa habían bajado notoriamente desde que había regresado de la tertulia con los Lupin, ya no lucía emocionada como había regresado de la sesión de fotos con sus amigos los raros, ni siquiera lo besó como hacía todas las noches antes de dormir, simplemente se giró sobre su costado izquierdo dándole la espalda mientras se enrollaba en las sábanas, pero unos ligeros espasmos delataron su llanto silencioso. Severus entonces colocó el libro sobre su cómoda y rodeó la cintura de su esposa girándola con delicadeza para poder mirarla de frente, en efecto sus ojos estaban enrojecidos y su rostro surcado de lágrimas

  • ¿Qué sucedió mi ángel? - Le preguntó con voz apaciguadora mientras le secaba las lágrimas - ¿Qué fue lo que te puso así?

  • El hermanito menor de las hermanas Montgomery… cielo… él fue atacado por…

  • Un hombre lobo - Completó él - Me encontré con Charity de camino hasta aquí y ella me lo contó, lo sé amor es algo terrible

  • ¿Hasta cuando Sev? ¿Hasta cuándo tendremos que sufrir los embates de esas asquerosas bestias? Deberían matarlos a todos así como mataron a ese pequeño y a… nuestro bebé

Emily no pudo evitar que su llanto volviera a brotar como agua que brota del manantial, como la lluvia que cae inexorablemente después que las nubes grises ocultan el sol, era una acción inevitable, estaba dolida, herida y pensar en el dolor de aquella pobre madre le hacía revivir su pérdida. Severus por su parte sentía el corazón oprimido, pese a su acostumbrada postura estoica e infranqueable no era ningún indolente y desde luego que le conmovía el dolor de la señora Montgomery y de esas niñas que de seguro extrañarían horrores a su hermano pequeño pero ver a Emily así deshecha, reviviendo su dolor, sumida en el paroxismo de las lágrimas y de la angustia le oprimía el corazón.

Así que la alzó del torso para que ella pudiera sentarse y la recostó de su regazo mientras la estrechaba con suavidad, no dijo nada para consolarla solo se encargó de que el contacto con su piel fuera suficiente para hacerle entender que él estaba ahí, que no la dejaría sola y que la amaba con toda su alma. Ella sollozaba espasmódicamente hasta que poco a poco se fue relajando, escuchando los latidos del corazón de él, sintiendo sus fuertes y protectores brazos alrededor de ella. La mujer elevó el rostro mientras se secaba las lágrimas, Severus a su vez bajó su rostro y sus ojos negros como túneles se encontraron con el azul mirar de la cantante, la punta de su ganchuda nariz rozaba la punta de la respingada y delicada nariz de ella que sin pensarlo dos veces lo tomó con delicadeza por la nuca y elevó su torso para acortar la distancia entre sus labios y los de él, lo besó como si necesitara del solo roce de sus labios para calmar su dolor. Él correspondió a aquel beso mientras acariciaba los suaves cabellos de su esposa y posteriormente fue recostándola nuevamente sobre la cama.

  • Ayúdame a olvidar todo el dolor que siento Severus - Susurró ella - Olvidemos nuestro sufrimiento, hagamos de esta noche una noche feliz, quiero salir de esta realidad angustiante, llévame lejos de aquí 

  • Te llevaré a donde quieras - Susurró él posándose sobre ella con sumo cuidado, la trataba como si estuviera hecha de porcelana finísima - Te amo y ya no quiero verte sufrir

  • Yo también te amo cielo - Le respondió Emily entre besos y caricias sintiendo que su temperatura corporal comenzaba a ascender

Él disfrutaba su perfume exquisito y embriagador y no podía negar que ya era adicto a la suavidad de su piel y sus labios. Quería cumplir con su deseo, trasladarse él y llevarla a ella lejos de toda angustia y de todo dolor, con su amor lo lograría, con cada beso y con cada caricia lograría borrar las lágrimas. Poco a poco ambos fueron desprendiéndose de las prendas, entregados cada uno a la respiración del otro, disfrutando del contacto de la piel, de los besos que cada vez se tornaban más apasionados.

El deseo de ambos quedó cumplido pues se trasladaron lejos de allí, de aquella lúgubre habitación, su lecho volvía a convertirse en un nidal de nubes como tantas otras veces, que albergaba esas dos almas que se amaban y se deseaban y esos dos cuerpos que se movían sobre el mullido colchón, buscándose, abrazándose y capturándose el uno al otro en una sutil danza de amor. Severus le repetía una y otra vez que la amaba mientras un carnaval de emociones gratas se apoderaba de su ser al poseerla y ella le respondía que lo amaría para siempre

  • Te necesitaba amor - Expresó la rubia después de su último suspiro en el paroxismo del goce - Quería olvidarme de todo

  • Yo también amor mío, quería volver a sentir tu piel de seda