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El Pocionista y la Cantante — capítulo 36
Severus caminaba por una calle solitaria, algunos faroles iluminaban pobremente el asfaltado y una brisa gélida batía las hojas de los arboles que caían al suelo como lágrimas amarillas, todo estaba en calma pero una sensación de vacío se apoderaba de Snape conforme se acercaba a aquella casa en ruinas, sabía lo que venía, lo había visto tantas veces. Una vez más leyó la placa que estaba sobre la verja, aquella que conmemoraba el heroísmo de la familia Potter, siguió avanzando por el pequeño jardín y empujó la puerta para entrar; todo estaba revuelto, trozos de madera por doquier pero algo había cambiado, aquella ya no parecía ser la casa de los Potter, era más amplia en el interior y al fondo de la sala de esta había un piano de cola sobre el cual descansaban los restos de un candil destrozado. Severus echó un vistazo al frente donde debía estar la escalera y no la halló, entonces sin saber porque su instinto lo guió hacia la izquierda y allí estaba la escalera, una sensación de pánico comenzó a apoderarse de su corazón que palpitaba con fuerza pues al llegar al primer rellano James Potter no estaba allí, tampoco se escuchaba el llanto del bebé, en cambio lo que escuchaba de fondo y reproducido por un gramófono era su canción favorita "Estabas ahí" la misma que Emily había escrito para él, el gramófono parecía estar en mal estado pues reproducía la canción de forma ineficiente distorsionando los sonidos
- ¡Emily! - Llamó Severus desde la puerta entreabierta sin atreverse a abrirla por completo
Abrió un poco más y vio el disco girando lentamente en el gramófono y junto a este la guitarra favorita de Emily, la negra con llamas en los costados, estaba hecha añicos en el suelo con las cuerdas colgando desordenadamente sobre el diapasón
- ¿Qué… que rayos sucedió? - Preguntó Snape verdaderamente aterrado al ver aquello, entonces abrió la puerta por completo y sintió que su mundo se vino abajo - No… no de nuevo ¡Emily! - Susurró
Emily yacía en el suelo, recostada bocarriba con los ojos abiertos e inexpresivos, de su frente emergía sangre y también tenía algunos cortes en sus brazos, parecía haber sido sometida a torturas. El corazón de Snape dio un vuelco dentro del pecho, quiso gritar pero no pudo, quiso moverse pero sus piernas no le respondieron hasta que poco a poco la adrenalina le fue otorgando esa fuerza que tanto necesitaba para acercarse a su esposa y comprobar su estado pese a que la evidencia saltaba a sus ojos. Cayó de rodillas junto a ella y entonces se atrevió a tocarla, la piel de su rostro estaba fría
- ¡Emily! - La llamaba inútilmente - ¡Emily ya estoy aquí! No te dejé sola, estoy aquí, despierta, no me hagas esto Emily…. ¡EMILYYYYYYYY! - Gritó con desesperación como si pudiera despertarla pero ella seguía inmóvil, indiferente ante sus ruegos, sus ojos azueles seguían mirando el techo sin verlo
Snape comenzó a sollozar mientras le cerraba los ojos a su esposa y sentía que su alma partía con ella, como si le arrancaran uno de sus brazos o piernas, escuchar su voz de fondo aunque fuera mal reproducida por ese viejo gramófono aumentaba su tristeza, nunca más volvería a oír aquella voz cantando para él con un delicado susurro en su oído, la estrechó contra su pecho, eso no podía estar pasando ¿Por qué todo era tan confuso? Más de pronto ocurrió algo que lo terminó de perturbar. Julieth estaba parada en el umbral de la puerta mirando la escena con una macabra sonrisa de satisfacción mientras sostenía una daga ensangrentada
- ¿Lo ves amor? - Le preguntó la mujer con sádica emoción - Ella ya no estorbará más, no te preocupes, se fue feliz, como sé que le encanta todo lo que tiene que ver con muggles entonces lo hice a su manera, con esto ¡Mira! - Dijo estirando el brazo para que el pudiera ver la daga
La indignación que Snape sintió en ese momento no podía expresarla con palabras, así que con delicadeza recostó de nuevo el cuerpo de Emily sobre la alfombra y entonces se puso de pie mientras secaba sus lágrimas con el dorso de la mano
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¿No estás contento amor mío? - Preguntó Julieth - Ahora estaremos juntos sin que nadie nos estorbe, como antes, cuando solo eras mío, sé que la Amortentia me ayudó pero si ella nunca hubiera aparecido entonces me hubieses amado para siempre
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Nunca me amaste Julieth, solo querías tenerme a tu lado, adulándote, haciéndote sentir especial pero alguien como tú no merece….
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¡Shhhh! - Lo hizo callar la mortífaga colocándole un dedo en los labios manchándolos con la sangre de su amada esposa lo que le provocó aún más dolor - Claro que te amé, te amo, a mí manera pero te amo ¿No lo entiendes? - Preguntó luego acercando su rostro con intención de besarlo pese a la sangre que él tenía en los labios
Severus entonces vio una valiosa oportunidad que no pensó desaprovechar por nada del mundo, tuvo que llenarse de paciencia y tratar de ignorar la repulsión que le provocaba aquella mujer; sintió como los labios de ella se posaban sobre los suyos, él no le correspondió el beso pero se dejo llevar, sintió que ella le tomaba una mano y la posaba sobre su cintura pidiéndole con ese gesto que la abrazara, él obedeció con dificultad pero con la otra mano buscó la que sostenía la daga
- Te amo Severus - Decía la mujer entre beso y beso - Ahora estaremos juntos
Snape al fin tomó la daga y la fue deslizando lentamente entretanto Julieth cedía y soltaba el agarre, entretenida en la tarea de besarlo, más de pronto ella sintió que Severus la empujó con fuerza haciéndole perder el equilibrio y pegar de la pared de fondo
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¿Qué te pasa? - Preguntó entre asustada y molesta
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Eres una maldita perra, eso eres - Espetó Snape apuntándola con la daga que le había quitado sin mucho esfuerzo salvo el de dejarse llevar por sus besos y caricias y en parte aliviado de poder decirle a la cara lo que pensaba de ella y que siempre se había abstenido de hacerlo por ser ella una dama, pero ya no le importaba, ese monstruo que contemplaban sus ojos llenos de furia no podía ser una dama, nunca lo fue
-
¿Cómo te atreves a hablarme así maldito mestizo?
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Eres basura, escoria, una ramera, una bestia ¡Te odio! ¡TE ODIO! - Gritó Snape abalanzándose sobre ella hasta derribarla al suelo, ella gritó y trató de quitárselo de encima pero él estaba fuera de sí
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¿Qué vas a hacer Severus? ¡Déjame! No, NOOOOOO
Snape la había apuñalado en el pecho
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Hago lo que debí haber hecho hace tiempo - Le respondió él enardecido apuñalándola una vez más - Debí protegerla mejor
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No siempre…. Ibas a… estar con ella - Dijo Julieth con dificultad mientras Severus retiraba de su pecho la daga y la contemplaba con odio - No siempre estaría a tu lado
En ese momento Severus miró a un lado y el cuerpo de Emily ya no estaba sobre el suelo, en realidad no estaba en ninguna parte, luego miró debajo de él y Julieth también había desaparecido ¿A dónde habían ido? ¿Qué sucedió con ellas? El gramófono dejó de emitir sonido y de pronto escuchó la voz de Emily llamándolo a lo lejos
- ¡Severus! ¡Severus!
Al principio como un susurro etéreo y lejano pero luego la voz se hizo más nítida y cercana
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¿Dónde estás Emily?
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Aquí estoy cielo ¡Despierta Sev! ¡Despierta!
Severus abrió los ojos y entonces miró a Emily con una mezcla entre sorpresa y alegría, se sentía tan aliviado de que todo hubiese sido un solo un horrible sueño que atrajo a Emily en un violento movimiento manteniéndola aferrada contra su pecho mientras se le escapaba un inevitable sollozo
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¡Por Merlín amor! ¿Qué te pasa? - Preguntó ella sorprendida, sabía que a veces lo atacaban las pesadillas y que había despertado sobresaltado y asustado pero jamás lo había visto tan afectado - Tranquilo mi cielo - Le dijo con voz apacible mientras se separaba un poco para secar sus lágrimas, él pareció un poco abochornado por el quiebre pues adoptó una postura más solemne
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Solo fue una pesadilla - Le dijo él después de un suspiro - Pero una terrible, tú estabas en ella y… Julieth también
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Imagino lo que pasó en el sueño - Dijo Emily con una sonrisa para tranquilizarlo pero él volvió a estrecharla como desesperado ante la sola idea de perderla como había perdido a Lily - Esa bestia no puede hacerme daño, yo sé defenderme muy bien, estaré bien amor
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No puedes alejarte de mí Emily, no puedo dejarte sola, sin mi protección
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Cariño - Comenzó Emily sentándose en la cama, Severus hizo lo mismo - Yo no soy ninguna tortolita delicada, sé defenderme bien, conozco hechizos de defensa y ataque ¿No recuerdas que me enfrenté, junto a los chicos claro, a más de una decena de mortífagos en el ministerio el año pasado? No se trata de ser paranoicos
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Lo sé Emily, sé que eres una guerrera, que nada te detiene y esa es una de las cosas que me enamoró de ti, pero siento que debo protegerte
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Tranquilo amor, descansa - Le dijo Emily con voz tranquilizadora ayudándolo a recostarse de nuevo mientras ella se recostaba sobre su pecho - Todo estará bien
Al día siguiente Emily estaba emocionadísima pues había llegado el gran día de la boda de su amiga Gloria con Kevin Harrison, bajista de la banda Iron´s Wizards, Severus quería verla feliz a toda costa así que decidió acompañarla tal y como había hecho en la boda de Nymphadora y Remus Lupin, era esos pequeños sacrificios que debía hacer por su ángel, por verla radiante y llena de luz, le había costado mucho ir superando el dolor de su pérdida pero poco a poco lo iba consiguiendo, él sabía que faltaba realmente poco para que el dolor tocara de nuevo su puerta y por eso mismo trataba de complacerla y hacerla feliz hasta que ella comenzara a odiarlo con la misma fuerza con la que lo había amado hasta ahora, una punzada de dolor lo atravesó con siquiera pensarlo pero las palabras tranquilizadoras y llenas de esperanza de Dumbledore habían acudido a él como un bálsamo
"El mal no será para siempre Severus, todo estará bien"
Su esposa lucía hermosa como siempre, pero verla vestida de gala era una sensación bendita, una caricia a la retina, sus rasgos perfectos se acentuaban y las palabras no le salían para expresar su admiración
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¿Porqué me miras así? - Preguntó ella mirándolo a través del espejo de cuerpo entero de la habitación - ¿Acaso se me ve mal el vestido?
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Todo lo contrario - Respondió él sacudiendo la cabeza para salir de su ensimismamiento - Simplemente me dejas sin palabras
Ella sonrió y juntos se fueron del brazo hasta la residencia de los Clifton en Liverpool. Tal y como en la boda de Emily, el lugar estaba repleto de celebridades y los periodistas pugnaban por entrar y obtener sus preciados artículos, también un cúmulo de fans se apostaba a las afueras de Cliffton Manor con pancartas mientras coreaban las canciones de la banda. Remus y Nymphadora estaban entre los invitados y compartieron la mesa con Severus y Emily a Sasha, Jeremy, Espina y Sirius les correspondía una mesa que estaba al lado
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¿Y bien? Ya van dos de las Brujas de Macbeth las que se casan, a ver cuando se deciden las demás - Soltó Emily aplaudiendo mientras los novios regresaban por la alfombra roja después de la ceremonia, dispuestos a comenzar la fiesta
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Nosotros estamos bien así, de verás, Jeremy y yo creemos que si nos casáramos arruinaríamos la magia - Contestó Sasha tomando la mano de su novio que se la llevó a los labios para besársela
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Si, por ahora viviendo juntos estamos bien - Respondió el vocalista de la banda masculina
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No creo que la magia deba perderse o estropearse tan solo porque su relación pase a otro nivel, al contrario creo que le dará más fuerza - Rebatió Emily
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Eso es porque pese a tu comportamiento irreverente siempre fuiste la más tradicional de las cuatro - Comentó Espina riendo mientras dejaba de aplaudir
- Bueno, yo no descarto la posibilidad de que algún día pueda llamarte oficialmente mi esposa - Soltó Sirius besándole la mano a Espina - Pero mientras tanto dejemos las cosas como están
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Sería lindo - Comentó Emily
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Bien, brindemos por los novios - Expresó Jeremy descorchando la botella de champagne de hada que había sobre la mesa mientras un chorro espumoso salía despedido en forma de arco - ¡Yujuuuuuuuú!
Severus negó con la cabeza en señal de desaprobación mientras Emily reía. El cielo se iluminó con múltiples destellos de colores producto de los fuegos artificiales que los gemelos Weasley (invitados a la fiesta) llevaron. La música comenzó a retumbar en el lugar y como los señores Cliffton y los Harrison no eran para nada tradicionales sino más bien un tanto irreverentes como sus hijos era música rock lo que imperaba, Severus estaba incómodo y Emily lo notó, ese no era su ambiente, magos con melenas alborotadas y desaliñadas saltando como hipogrifos locos al compas de la música, gritos de euforia, fuegos artificiales y música rock a todo volumen pero decidió esperar un poco más para marcharse, no quería abandonar tan pronto a su amiga en uno de los días más especiales de su vida, se fue a saludar al señor Robinson que acababa de llegar y dejó a Severus conversando con el profesor Slughorn que también había sido invitado a la fiesta aunque este lucía un tanto taciturno y melancólico.
Para el alivio de Severus regresaron a Hogwarts un poco después de la media noche pese a las protestas de los novios y también de los miembros de las bandas (Brujas de Macbeth y Iron´s Wizards)
- La fiesta estuvo maravillosa - Comentó Emily mientras se quitaba los zapatos sentada sobre la cama
Severus enarcó una ceja por toda respuesta
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¡Uy! Pero que amargado profesor Snape, usted nunca cambiará
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Y tú tampoco lo harás, serás la misma revoltosa de siempre y… eso me encanta - Añadió después con una escueta sonrisa
Ella rió, luego lo miró un tanto contrariada
- Cariño, el señor Robinson me dijo que pensaba cerrar la disquera temporalmente, quiere marcharse a Irlanda, su país natal, dice que aunque las cosas van bien con el negocio en cuanto a las ventas de discos no ha podido invertir más en el patrocinio de las giras de los artistas de la disquera debido a que han cancelado muchos conciertos últimamente por orden del ministerio, que ya no es tan seguro acudir a eventos así, mira lo que pasó hace dos semanas en el concierto de las Doxys venenosas, diez personas muertas y una centena de heridos, fueron ellos Sev, dejaron la marca tenebrosa sobre el auditorio, el señor Robinson quiere marcharse junto a Dorothy a casa de sus familiares en Dublín mientras todo pasa, tiene esperanzas de que Harry acabe con Vold…
Severus se había acercado a ella y le había colocado los dedos en los labios para evitar que pronunciara ese nombre que le era tan chocante
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¿Y él de veras cree que Potter sea el elegido? - Inquirió Snape mientras se quitaba la túnica y la guardaba en su armario
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Como todo el mundo - Respondió Emily deshaciéndose de algunos ganchos que llevaba en el cabello sujetando algunos mechones - El mundo mágico tiene todas sus esperanzas puestas en él
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Ese niño no mataría ni a una mosca - Contestó él comenzando a colocarse el piyama - ¿Cómo crees que pueda tener la habilidad necesaria para enfrentarse a… al señor tenebroso?
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Harry tiene un poder muy especial cariño, algo que Vol… que ese cretino no tiene, solo le falta tener más confianza en sí mismo y desde luego comprender como es que se ha hecho tan fuerte, tal vez si…
Severus la tomó por los brazos y la haló para levantarla de la cama
- Hablas de esas extrañas reuniones con Albus ¿No es así?
Emily se sintió un tanto acorralada así que guardó silencio
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Respeto su decisión pero no comprendo porque después de todos estos años aún no confía en mí - Espetó él soltándola con delicadeza y un tanto abochornado por el exabrupto
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No es que no confié Sev, mi abuelito te adora y confía en ti ciegamente…. No lo sé, tendrá sus razones
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Razones para no confiar - Musitó Snape
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Cariño, estoy segura de que en cualquier momento se reunirá contigo y te expondrá todo
Al día siguiente luego del desayuno Harry interceptó a Emily al salir del gran comedor y le reveló una gran sorpresa
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¿Lo conseguiste? ¿Conseguiste ese recuerdo? Pero ¿Cómo? - Preguntó la mujer visiblemente emocionada mientras veía a Severus perderse escaleras abajo, rumbo a las mazmorras
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Suerte - Simplificó Harry encogiéndose de hombros - ¿Recuerdas que gané un frasco de suerte liquida en mi primera clase con Slughorn?
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No me digas que…
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Si, utilicé solo un poco y… dejé que actuara
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¡Vaya! Eres un genio Harry ¿ya lo viste?
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Aun no, el profesor Dumbledore y yo queríamos verlo contigo
Así lo hicieron, aprovecharon la hora libre que Harry tenía esa mañana y Emily pospuso sus clases para tener tiempo de reunirse en el despacho del director Dumbledore donde este sacó su famosa charola de plata que descansaba sobre el pedestal de piedra para ponerlo en su escritorio, luego vertió el contenido del frasquito que Harry le entregó con triunfo y posteriormente cada uno a su vez introdujo su rostro dentro de la charola
Las imágenes eran mucho más nítidas esta vez, los rostros se apreciaban con más claridad y aquella niebla que antes cubría el recuerdo había desaparecido por completo. Allí estaba el joven Ryddle como siempre, elegante, hermoso, gentil y servicial, aceptando los agradecimientos del profesor Slughorn que se deleitaba con un trocito de la piña confitada que el joven le había dado como regalo, al quedarse los dos sin más compañía que la del otro el muchacho comenzó su sarta de preguntas
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¿Podría decirme lo que es un Horrocrux?
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Lo sabía - Musitó Dumbledore con semblante preocupado - Sabía que era eso lo que estaba indagando
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¿Horrocrux? - Inquirió Emily con el ceño fruncido - Pero ¿Que es eso?
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Un Horrocrux - Repitió Slughorn después de escuchar a Ryddle - Es una aberración muchacho, espero que tu interés sea exclusivamente académico
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Desde luego señor, es solo que desconozco el termino y como lo vi en uno de los libros de la biblioteca y estaba seguro de que si alguien podía aclarar mis dudas ese precisamente debía ser usted, en el colegio no existe nadie que iguale sus conocimientos
Emily y Harry se miraron instintivamente como sorprendidos ante la habilidad de manipulación del joven Slytherin
- Un Horrocrux Tom - Comenzó Slughorn visiblemente halagado ante el elogio - Es un objeto que guarda una parte del alma de un mago, esa parte permanece protegida dentro de ese objeto y así aunque el cuerpo de ese mago sea destruido, este no puede morir porque su alma aún no deja este mundo sino que permanece atrapada en él pero esa es magia muy oscura muchacho, oscura y terrible
Tanto Dumbledore como Emily y Harry no pasaron desapercibido el brillo de maldad que el hermoso joven guardaba en sus ojos expresivos y sobre todo aquella sonrisa de satisfacción que mantenía mientras se acariciaba el extraño anillo que tenía en el anular de la mano derecha
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¿Guardar el alma en un objeto? - preguntó Harry
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Pero aún no comprendo el proceso señor ¿Como es que se puede dividir el alma? - Preguntó Ryddle
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Una existencia así sería terrible Tom, es preferible la muerte - Contestó el profesor
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Si, si claro pero, es solo que aún no entiendo el proceso ¿Cómo es que un mago logra dividir el alma?
Emily y Harry se quedaron mirando fijamente la escena no quisieron perder ningún detalle, en cambio Dumbledore parecía meditabundo
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Bien, eh… eso solo se puede conseguir mediante un acto verdaderamente maligno - Contestó Slughorn - El peor, matar, cuando uno mata el alma se desgarra y el mago que quiere crear un Horrocrux aprovecha esa fractura para encerrar esa parte de su alma en un objeto y así protegerla
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Pero ¿Cómo? ¿Cómo es que logra encerrarla?
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Existe un hechizo pero… no me preguntes más Tom, creo que he hablado demasiado ya, tan solo eres un chico y no deberías escuchar estas cosas
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Le repito que mi interés es tan solo académico señor, solo deseo expandir mis conocimientos para lograr quizá igualar los suyos aunque esa parece una tarea imposible
El profesor Slughorn se ruborizó un poco ante el elogio del joven, parecía halagado, muy halagado
- Tan solo tengo una pregunta más señor, quisiera saber por curiosidad… ¿Solo se puede dividir el alma una vez?... ¿Acaso no sería más fuerte y tendría más posibilidades la persona que lo haga más de una vez?... no lo sé, si siete es el número mágico más poderoso…
- ¡Por las barbas de Merlín Tom! - Exclamó el profesor escandalizado - Siete veces, no tienes idea de lo que estás diciendo muchacho, dividir el alma una vez ya es una abominación pero SIETE - El mago suspiró - Creo que será mejor que vayas a dormir, ya es muy tarde
Dumbledore, Emily y Harry salieron del pensadero con presteza, tenían un semblante de preocupación pero sobre todo Dumbledore
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Así que creó un Horrocrux - Dijo Emily por lo bajo
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Creo que no solo uno - Respondió Dumbledore - Recuerden lo último que dijo - "Dividir el alma en siete pedazos"
Emily se llevó una mano a los labios en señal de sorpresa y Harry palideció
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Pero tú ya destruiste uno Harry y yo me encargué de otro
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¿Qué? No comprendo señor - Dijo el niño que vivió
Dumbledore les explicó tanto Harry como a Emily que hacía mucho que sospechaba que Voldemort había creado un Horrocrux pues cuando Harry le llevó el diario de Ryddle este presentaba todas las características de ser uno de ellos pero que la negligencia con la que Voldemort había tratado ese objeto tan preciado le hacía sospechar de que hubiese más, así que se dedicó a investigar durante años y fue así como dio con el anillo de Sorvolo Gaunt
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Acabe con el anillo Harry, con él y con su terrible maldición
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¿Destruiste un Horrocrux abuelito? - Preguntó Emily mientras Dumbledore se servía de su brazo izquierdo para levantar el derecho - ¿Fue así como…?
Los ojos de Emily se nublaron mientras se acercaba para acariciar aquella mano ennegrecida
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Así es mi niña, si no fuera por tu marido que me asistió cuando regresé muy débil y casi moribundo de casa de los Gaunt hoy estaría muerto
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Severus - Musitó Emily - Él lo sabía
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No sabe que era un Horrocrux pero si sabía que el anillo contenía una terrible maldición, él salvó mi vida aunque mi mano quedó inservible pero creo que fue un precio justo por un trozo del alma de Voldemort
Emily ayudó a Dumbledore a tomar asiento mientras le acariciaba los cabellos y admiraba su heroísmo así como le agradecía internamente a su Severus por haberlo salvado aunque estaba más que segura de que lo había hecho con todo el gusto del mundo
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Entonces cree que haya creado siete horrocruxes - Se escandalizó Harry
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Más bien seis - Lo corrigió Dumbledore - Porque una parte de su alma que correspondería al séptimo debe vivir en su cuerpo
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Pero ¿Cuáles podrían ser los otros horrocruxes? - Inquirió Emily preocupada
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Cualquier objeto - Respondió Dumbledore
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¿Botellas de pociones vacías? - Tanteó Harry - ¿Periódicos viejos?
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No, creo que él es demasiado vanidoso como para usar cualquier cosa, ¿Recuerdan como valoraba las reliquias y sobre todo las relacionadas con Hogwarts?
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¡El guardapelo! - Exclamó Harry
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¡La copa! - Exclamó Emily chasqueado los dedos
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¡Exactamente! Veo que han captado la idea - Dijo Dumbledore elevando su índice izquierdo - Y sobre todo tú Emily, creo que ahora comprendes cuán importante has resultado en esta historia
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¡La tía abuela Hepzibath! - Musitó la joven mirando hacia el suelo meditabunda - Tal vez yo podría indagar, hacerle preguntas
Dumbledore asintió mientras dejaba escapar una sonrisa de satisfacción
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Lo he intentado las pocas veces que he ido a la residencia Smith pero ella se ha negado a tocar ese tema conmigo, quizá contigo sea diferente, tú eres su descendiente, quizá deposite más confianza en ti
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Nunca nos llevamos muy bien que digamos pues ella reforzaba el criterio de mis padres acerca de mi conducta y eso que tan solo es un retrato pero de todos modos desde luego que estoy dispuesta a intentarlo - Respondió Emily
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Los otros horrocruxes podrían tratarse de algo de Ravenclaw o Gryffindor ¿No? - Aventuró Harry
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Así es - Respondió Dumbledore - Pero recuerden que solo se trata de meras conjeturas, no hay nada en concreto y suponiendo que Voldemort efectivamente haya creado seis horrocruxes y que haya utilizado la copa y el guardapelo como el numero tres y cuatro y algo de Ravenclaw o Gryffindor como el quinto aun nos queda un sexto
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No tengo ni idea de que podría ser - Respondió Emily
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Siempre he sospechado de la serpiente de Voldemort, Nagini - Dijo Dumbledore
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¿Se puede hacer eso? - Pregunto Harry - ¿Un Horrocrux con un ser vivo?
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No es recomendable pero no hay que subestimar a Voldemort
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Simplificó el anciano
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Señor… ¿Él lo sabe? ¿Sabe cuando una parte de él es destruida? - Preguntó el muchacho
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Creo que está tan concentrado en su maldad que ni siquiera lo advierte
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Respondió Dumbledore
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Esto es más grave de lo que pensé - Dijo Emily - Destruir a Voldemort no será una tarea sencilla pero puedes contar con nosotros Harry, no te abandonaremos en la lucha
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Sobretodo contigo mi niña, estoy seguro de que Harry seguirá contando contigo, le serás de mucha ayuda
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Debo hablar con el retrato de la tía abuela Hepzibath y ver si consigo más detalles
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Demás está decirte que trates este asunto con la mayor discreción Emily
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Lo sé abuelito, sé que no debo decir nada, sin embargo Sev…
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Ni siquiera a Severus
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Pero ¿Por qué no confías en él? - Preguntó Emily tomándole el rostro entre las manos a Dumbledore, Harry hubiera querido decirle que era evidente que el anciano no confiara en Snape pues tal vez sospechaba aunque no lo admitiera por consideración a ella que este seguía siendo un mortífago pero se contuvo y decidió guardar silencio
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No quiero preocuparlo hija, no es desconfianza, además creo que mientras más desconozca él más a salvo estará
Ese argumento pareció de más peso ante los ojos de Emily pues asintió enseguida, no quería que Severus sufriera más de la cuenta, que sus antiguos compañeros lo asediaran o lo secuestraran para sacarle información a la fuerza, la sola idea le provocaba escalofríos, no iba a permitirlo, Dumbledore tenía razón
Nota de autora: hace mucho que no dejaba una de mis notas de autora pero he vuelto para recomendar como siempre mis historias favoritas *"Siete años en Hogwarts"*y "Siete años en Hogwarts… el momento de las revelaciones" esta última participante del gran concurso "Premia a tus fics favoritos" entre los cuales está la categoría "Mejor fic del 2015" los invito a votar por esta gran historia y no se arrepentirán y a los que no la han leído los invito a hacerlo porque es grandiosa