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Historia 171238 — capítulo 6

Capitulo 6

Carta a Linette y Edmund Herondale.

No enviada.

El Instituto es un lugar extraño. Aunque una se acaba acostumbrando. Cuando llegué aquí hace ya seis años me dio miedo, pero luego conocí a Charlotte y a Henry y a mi manera me sorprendí queriéndolos. A mi especial manera. Allí ya vivía una chica de mi edad, un tanto rara. Jessamine Lovelance. Siempre estaba vestida de punta en blanco y nunca me miraba bien. La verdad es que creo que se comportaba así por como la trataba yo, pero nunca se lo he preguntado. Un tiempo después llegó James Carstairs. Un muchacho de mi misma edad, delgado y de piel casi traslucida. Pensé que era débil en el momento en que lo vi, pero lo primero que hizo delante de mi fue decirme que se estaba muriendo y lanzó un cuchillo directo a la diana. Devilidad no fue lo que vi en el, precisamente. El se llevaba bien con todo el mundo allí dentro. Era el niño bueno que controlaba las travesuras de su amiga y Parabatai. Por mi catorceavo cumpleaños me regaló una daga misericordia. Me dijo que eran más equilibradas y que se podían lanzar si tenías menos practica. Esa tarde fuimos a Hyde Park e intentamos darles de comer a los patos del serpentín. No salió bien, puesto que no calculamos que a parte de volverse caníbales (eso si era parte de nuestro plan), se podían volver contra nosotros. Padre, Madre: NUNCA CONFIEN EN UN PATO.

Los años se han ido sucediendo entre ataques a la salud de Jem, peleas entre Charlotte y Benedict Lightwood, las persecuciones por parte de sus estúpidos hijos y la charla incesante y molesta hasta la saciedad de su hija Tatiana. Una vez llegué a romperle el brazo al hijo menor, pero solo porque el mayor era demasiado corpulento para enfrentarme a el; Se llaman, por orden de edad: Gideon, Gabriel y Tatiana Lightwood. No soporto a Tatiana, cuando la conocí no me dejaba en paz. Insistía en que seríamos las mejores amigas, iriamos de copras y cuando algún apuesto Cazador de Sombras se nos declarara, celebraríamos una boda conjunta. Daba miedo. Gabriel... Como su hermana, pero un poquito mas soportable, solo que cuando le rompí el brazo, acabé con la posible amistad (y rara) que podríamos haber tenido. Comparado con su hermano Gideon es un angelito; con alas y todo. El mayor de los Lightwood nunca habla, y cuando lo hace más te vale que su enfado no esté dirigido a ti.

Charlotte y Henry creen que soy de pronto violento, pero lo que no saben es que nunca fui así. Para ellos lo he sido siempre porque, antes del incidente de John nunca me habían visto. Pero no puedo evitar preguntarme si reconoceríais a la persona en la que me he convertido si me tuvierais delante. Hace poco tuvimos una misión un tanto extraña, siguiendo la pista de un Uróboros y nos encontramos con un brujo un tanto extraño. Su nombre es William Gray, pero yo lo llamo Will. El me llama a mi Tessa o Tess. Nunca nadie me había llamado Tess. Eso también me plantea una pregunta... ¿Que le rondará por la cabeza cuando lo dice? No lo se, pero Jem dice que le gusto, yo no lo creo, por eso cuando me pregunta si a mi me gusta el... lo niego siempre. Es un brujo un tanto extraño puesto que hasta que nos lo encontramos no sabia lo que era. Lo encontré atado a una cama... Bueno, no exactamente, en realidad me tiró una jarra de cerámica al brazo. El cual estaba herido por una pelea callejera con un demonio Shax.

El hombre en realidad tiene sentido del humor, porque cuando huíamos de las hermanas oscuras se puso a divagar sobre el séptimo circulo del Infierno. Parece que ha hecho buenas migas con Jem, me parece bien. A veces está tan débil que lo único que hace es alucinar con sus padres y hablar en mandarín... le viene bien reírse de vez en cuando y el señor Gray es bueno para eso... De sonrisa fácil, para que nos entendamos.

¿Cómo está Cecily? ¿Y vosotros?

No se como despedirme... La verdad es que no pienso enviar esta carta, solo la escribo por pura nostalgia y porque mañana no vamos a meter en la boca del lobo al ir a una fiesta en casa de Lady Belcourt y la verdad, allí dentro tengo más enemigos que el mismo Lucifer en los territorios de Raziel.

Esto... Ahora me despido de esta carta... No prometo nada.

Instituto de Londres. 17 de Agosto de 1878

Theresa Herondale

Os prometí que este capítulo sería diferente, ¿verdad? Bueno, aquí lo teneis. La idea para escribirlo la saqué del libro Princesa Mecánica, de una conversación entre Will y Cecily, la idea original era que Jem encontrara la carta y la enviara para darle algo de felicidad a la vida de su arabatai, pero luego pensé que no merecía la pena y que no pegaba mucho con el. Jem no es de violar la ley, ¿a que no? Bueno muchisimos besos y espero mas comentarios!! BESOS