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Historia 171782 — capítulo 11

Capitulo Once|

— ¿Libre? — La voz de mi madre era sarcástica y seca— Libre es poder caminar, cariño.

Eso me mató. Nunca creí que mi madre me diría eso. Ella era en quien más confiaba, y me decía eso.

La fulmine con la mirada, y fruncí los labios. Mi odio hacia ella está ganando.

—Vale, no camino, pero ellos— le dije refiriéndome a mis amigos— Me hacen sentir libre, y no un estorbo como lo estás haciendo tu. Y Josh me hace feliz.

— ¿Ellos? Ellos solo son tus amigos, querida— mi madre sonaba más furiosa aun— ¿Josh? Josh solo es un niñato de cuarta, que cree que te tendrá en la cama un día.

—Ya lo hiso, y me ama por como soy— le exclamé y me arrepentí. Le había dicho a mi madre, que me había acostado con Josh. Ella quedó atónita, pero luego, reaccionó.

El piso se encontraba frio, y sucio. Mi cuerpo estampado contra este, y mi mejilla ardiendo. Mi madre me había pegado una bofetada.

¬— ¡NORA! — Mi padre, que recientemente me enteraba que estaba allí, le gritó a mi madre.

— ¡PEQUEÑA ZORRA!¬— Me llamó ella, y en eso, mi hermana se metió entre ella y yo.

—Una más, mamá, anímate a pegarle una vez más, y olvídate de mi—su voz sonaba entrecortada, y eso hiso que mi madre salga de la nublada de furia.

—Emma...— intento acercarse, pero retrocedí.

— ¡NO ME TOQUES! — Chillé, y Sarah me ayudó a levantarme. Me colocó en mi silla y limpió una lágrima que había dejado salir— No me vuelvas a tocar, en tu vida.

—Por favor, hija... — ella sollozaba.

— ¿Ahora tu lloras? ¡Me has llamado "Zorra"! ¡Me has golpeado! ¡Me has lastimado en ambas formas! — estallé. No dejaría que se haga la víctima— Vete. Al. Infierno.

Eso se lo dejé bien en claro.

Me empujé hacia afuera de la casa, y cerré la puerta detrás de mí. Sarah había detenido a mis padres, para que no me siguieran. 

El sol estaba a punto de ponerse en su puesta, entre las nubes grises que se estaban formando, y yo me empujaba hacia la casa de Tania. Lamentablemente, era lejos. Y para peor, comenzó a llover.

Lloraba mientras me empujaba, y eso hacía que mi fuerza debilitara. Me empujaba con la poca fuerza que me quedaba, y con lo que pude, llegué a la casa de los Hutcherson.

Toqué el timbre, y me abracé a mi misma por el frio. Era febrero, y el viento de invierno me chocaba.

La puerta se abrió, dejándome ver a Connor.

—¡Emma! ¿Qué ha…? ¡¿QUE TE PASO?! — Exclamó— ¡JOSH! ¡AYUDA!

— ¿Qué pasa…? ¡BONITA! — Josh bajaba las escaleras en dos en dos. Me tomo en sus brazos, y Connor metió la silla dentro de la casa. Me dejó en el sofá, y yo temblaba por el frio que corría por mi húmeda ropa. Josh me colocó su chaqueta de cuero que traía todo el día.

—Iré por Tania…— Vi de reojo a Connor correr hacia arriba, al cuarto de Tania. Josh tomo mis mejillas en sus manos.

— ¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha pasado en la mejilla? — comencé a llorar otra vez, y Josh se tiró a mi lado, abrazándome. El calor que su cuerpo transmitía, hacia que el frio baje de mi cuerpo, pero aun estaba allí.

— ¡Mare! — Tania corrió hacia el sofá, y se inco del lado en donde yo estaba— Josh, dejame cambiarla, ¿sí?

Josh me besó la mejilla, y me dejo en los brazos de Tania, quien me alzó en su espalda, y me llevó hacia su cuarto. Me cambió, poniéndome un pantalón de ceda celeste, y una remera negra que, creo que es de Josh. Me acostó en su cama, y vino Josh, pero no estaba feliz.

—Emma, ¿esto lo he provocado yo? — preguntó. Mi madre se había enojado por él. Diablos.

Quería que la tierra me tragara. No podía mentirle a Josh, era como una debilidad mía que hacía que le dijera la verdad. Y a veces eso tenía su consecuencia. —No, no has sido tu… en realidad, bueno, mi boca habla antes de pensar, y… salió lo que menos tendría que haber salido…— él se sentó a mi lado.

— ¿Le has dicho lo de nosotros? —Murmuró, y asentí tímida— ¿Y por eso te ha golpeado?

—Sí, y… me ha llamado "Pequeña zorra" — Josh retrocedió. Creo que eso estuvo de más— Pero Sarah se ha metido en el medio…

— ¿Y ella esta bien? — preguntó. Los celos me inundaron de nuevo; se había preocupado por mi hermana. Josh notó mi mueca de disgusto— No le tengas celos a tu hermana.

—Bueno, los tengo— me crucé de brazos por solo cinco segundos, ya que Josh me besó en los labios. Puso sus dos brazos a mis costados para no aplastarme, y reí cuando mordió mi labio.

—Vale, vale, ya entendí. Duermo en tu cuarto Josh, pero luego saquen esas sabanas— Tania cruzó el cuarto en busca de un pijama, o eso creo, y luego se retiro, no sin antes despedirse.

— ¿Tienes hambre? Apuesto a que si— asentí y sonreí— Venga, traeré algo— beso mi frente, y se levantó, pero antes de salir del cuarto, lo llame.

—Josh — el volteo— Gracias, por todo.

El sonrió.

—No hay de que, bonita— dijo, y salió del cuarto.

Toqué la cadena que Josh me había regalado, y suspire. Han pasado tantas cosas, buenas, malas, extrañas. De todo. Pero lo que más se me ha marcado, es el maltrato de mi madre.

Creí que me apoyaría, o que diría "todo estará bien", aunque lo haya dicho en mal momento. No creí que me golpearía, y ella no era agresiva, o eso creí.

Josh volvió a entrar a la habitación, con un plato en su mano, con cuatro sándwiches en el. Se había cambiado, ahora estaba solo con un pantalón de lana azul oscuro, y su pecho al descubierto. Se metió entre las sabanas conmigo, y tomo dos de ellos, y se mando uno a la boca. Hice lo mismo con uno, y era delicioso.

— ¿Quién los ha hecho? — pregunté, con la boca llena. El rió, y me hiso la burla.

—Tania, se ve que sabía de tu hambre— el habló con la boca llena, como burla hacia mí, y ambos reímos.

Deje por un momento el último sándwich que me quedaba, y lo miré. A veces no podía creer que Josh estuviese conmigo, el era apuesto, yo era ordinaria y, además, andaba en silla, mientras que el era un deportista.

Al terminar de comer, dejé el plato de lado, y me acurruqué en el pecho de él. Me rodeó con sus brazos, y beso mi cabeza, y apagó la luz de la mesa de noche.

—Josh…—murmuré, ya que estaba cayendo en sueño.

— ¿Si? — el también se estaba durmiendo.

—Te amo— murmuré, y sentí sus labios en los míos y también murmuró.

—Yo también.

Desperté sola en la cama, Josh no estaba a mi lado. Estiré mis brazos, y vi a un lado, mi silla. Con la fuerza de mis brazos, me senté en ella, y escuché los murmullos de los chicos. Me empujé hasta hacia afuera del cuarto, y me coloqué en el barandal del pasillo de la escalera.

Josh, Tania y Connor hablaban en la sala, mientras ambos estaban con caras preocupadas.

—Josh, tienes que decírselo, vamos— Connor susurraba, creo, que para no despertarme. 

—Vamos, es tu novia, tienes que decírselo tu…— Tania le daba la razón a Connor. 

—Tú eres su mejor amiga, ve y dile conmigo que el hospital la ha llamado urgentemente—

Josh había dicho todo. Tendría que ir al hospital.

Tania fue la primera en notar mi presencia. —Emma... yo, hola…eh— Tania tartamudeaba nerviosa, y eso hiso que los chicos voltearan y me mirasen. Josh se levantó, suspiro cerrando los ojos, y subió por mí.

—Bonita, creo que ya has escuchado pero, te lo diré igual— toma mis manos— El hospital ha llamado aquí, ya que tus padres supusieron que estuvieras aquí. Tienes que ir urgentemente hacia allí, tus padres ya están allí— Mis padres. Mi madre está allí.

—No quiero ver a mi madre…—murmuré, tragándome las ganas de llorar al recordar lo de ayer. 

Josh me alzó, y me abrazó, mientras que le rodeaba la cadera con las piernas.

—Lo sé, bonita, lo sé, pero iré contigo, y estaré siempre a tu lado— Besó mi mejilla, y sonrió en ella— Además, Huilen y Justin ya están allí, y Katherine, Ian y Niall están yendo. Iremos todos, así no estarás sola.

Vi de reojo a Connor bajar mi silla, y a Tania abrir la puerta principal. Josh me bajó en brazos, y me llevó hacia afuera, y vi como Connor guardaba la silla en los asientos traseros. 

—Pero, estoy en pijama…— intenté decir, pero Tania habló antes.

—Si te dicen algo a MI hermanita con MI pijama, les hago bullying— Tania canturreó.

Josh intentó dejarme en el asiento de copiloto, pero lo tomé del brazo antes de que cerrara la puerta.

—No te alejes…—murmuré, tragándome las ganas de llorar, otra vez. El me sonrió, y me alzó en sus brazos, para luego sentarse en el copiloto, y yo en su regazo. Connor se sentó en el asiento trasero, y Tania en el piloto.

— ¡Emma!— Sarah exclamó feliz al verme en el pasillo del hospital. Huilen, Justin, Ian, Katherine y Niall, estaban en una ronda hablando. Tania se unió en ella, y besó a Niall.

A lo lejos vi a mis padres hablando con el doctor, mi madre intentó acercarse, pero la detuve antes de que lo haga.

—Señorita Emma, soy el doctor Billahr— tomo aire, y suspiro fuertemente— Tengo que hablar contigo a solas…

Tome la mano de Josh, que estaba a mi lado, y la apreté con fuerza, dejando en claro que no me separaría de Josh.

—Bien, síganme.

La oficina del doctor Billahr era gris y blanca, muy aburrida. Tenía una camilla de tela de seda, y un escritorio de vidrio con patas de metal. Unos cuadros de "La alimentación saludable" y "El cuerpo humano y sus huesos" colgados en la pared.

El doctor se sentó en su silla detrás del escritorio, y señaló una en frente de él, del otro lado del escritorio, señalando a Josh. Se sentó allí, y me puso a su lado.

—Bueno señorita, tengo noticias de los estudios de hace dos semanas— Josh me miro confundido. Diablos, olvide de decirle que vine hace dos semanas para hacerme una placa.

— ¿Y cuál fue el resultado? — Josh no dejaba de mirarme.

—Tus huesos se han curado perfectamente, con algunas lecciones, pero con algo de dinero se puede arreglar. Quiero decir, tus huesos están sanos, pero al estar rotos, se han arreglado de manera irregular. Es costoso, pero el resultado vale la pena, quiero saber si entiende lo que le estoy diciendo.

Lo miré confundida, directamente no entendía, y el sonrió.

—Señorita, puede que vuelva a caminar.


les dejo el link de mi nueva historia

obsesion