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Historia 172080 — capítulo 24
Harry
-¿Que hizo qué?- Grito exaltado.-Así es, Hermione decidió que lo mejor era que tú fueras por tu lado y ella por el suyo. Me paso las dos manos por el cabello y me siento en cuclillas. No puedo creer que lo hiciera, no de ella. -No lo dejaré así- Salto-, iré a su casa ahora mismo y le pediré explicaciones.-¡No!- Exclama la señora Weasley, como si hubiera pedido un millón de dolares para comprar droga-. No lo hagas, cariño, ella tiene sus decisiones ¿no?-Sí, pero quiero que me explique porqué. Y desaparezco de su casa.
Hermione
Mamá me dijo que viniera a buscar trabajo en una cafetería de tiempo completo, pues el dinero mágico no funciona en el mundo muggle. Llevo un día aquí.Me dieron el trabajo de mesera, y no he parado de atender clientes desde que llegué, a las 10:30 pm, mi turno acaba a las tres de la madrugada, y apenas en media noche. Estoy ya agotada. -¡Mesera!- Me grita un tipo. Voy en mis patines y con mi uniforme rosa.-¿Qué desea?-A ti, ¿cómo te llamas?Me quedo paralizada. Lo miro con sorpresa y le sonrío lo más que puedo.-Me llamo Hermione, ¿y tú?-Alan, es un placer conocerte.Ah, se llama igual que mi papá. Le tiendo la mano y nos las estrechamos. Es de cabello y ojos marrones, la verdad es guapo, pero mi corazón sigue siendo de Harry. -¿A qué hora sales?- Me pregunta.Río a carcajadas.-Ay, amigo, hasta las tres de la madrugada.-No importa, puedo llevarte a tu casa. -Eres muy amable, pero serían muchas molestias. -No quisiera que a una chica tan linda como tú le pasara algo. Inflo los cachetes y después los desinflo. Le sonrío de lado y asiento con la cabeza.-Está bien, pero tendrás que esperar a que acabe mi turno.
Harry
-¿Cómo que no está aquí?- Pregunto a los señores Granger, que están adormilados.-No, Harry- Contesta Alan bostezando-, está trabajando.-¿En qué?-Espera espera espera- Dice rápido Jane-, ¿para qué quieres verla? ¿Tú te casarás con Ginny, no?Abro los ojos como platos y balbuceo.-¿Perdón?- Respondo incrédulo-, no que yo sepa... ¿quién les dijo eso?Me empiezan a contar una extraña historia, que probablemente Hermione ya les había dicho.-¿La señora Weasley dijo eso?-Sí, Harry, y también a nosotros se nos hizo extraño.-Iré por un café- Advierte Alan y se mete.-Pasa, por favor.-Gracias.La señora Granger me conduce hasta la sala.-Entonces, cuéntanos tu historia- Me pide.
Hermione
Counting Stars, de One Republic, suena cuando empezamos a limpiar las mesas. Alicia, mi compañera, no le quita la vista de encima a Alan (es raro decir el nombre de tu padre en un chico guapo) -¿Cómo se llama?- Me susurra mientras fingimos limpiar la barra.-Amm... Alan, ¿por qué?-Está guapísimo.-Quédatelo entonces, hoy me llevará a casa pero tal vez mañana, si le guiñas un ojo, te lleve a ti. Sonríe y me abraza.-Ojalá, Hermione. Y se va. Meto mi tarjeta de llegada y salida y la dejo. Me voy a cambiar al baño y salgo, cojo mi bolso y voy con Alan.-¿Lista?-Claro. Me tiende su brazo y lo tomo. No le tengo nada de confianza, así que no puedo desaparecerme con él. -¿Dónde vives?Le doy mi dirección y asiente con la cabeza.-Tal vez te sorprenda, pero somos vecinos, Hermione.Lo miro con incredulidad y alzo las cejas.-¿En serio?-Sí, yo soy el número xxx, y tú el xxx. -A mi amiga le agradaste- Suelto para cambiar de tema.-¿Ah, sí? ¿Y está igual o más guapa que tú?Bueno bueno, esos comentarios están empezando a incomodarme. Sonrío de lado falsamente y saco las llaves de mi casa. -¿Tienes novio?-Oye, te conozco desde hace tres horas, no vayas tan rápido. -Tienes razón, lo siento. -Nos vemos luego, gracias por traerme.Me meto y cierro la puerta detrás de mí. Me dejo caer y empiezo a llorar, recordando que dejé a Harry por órdenes de la señora Weasley... -¿Hermione?- Dice mi mamá descubriéndome llorando en el pasillo.-¿Qué hacen despiertos?- Pregunto a través de las lágrimas.-Emm... Harry vino a verte.Abro los ojos como platos y me levanto de golpe. Antes de empezar a gritarle que porqué lo dejó pasar, levanta un dedo y me interrumpe.-Cállate y escucha lo que tiene que decirte. Vamos a la sala y lo veo charlando con mi papá, ambos con tazas de café en sus manos. -Bueno, nosotros nos vamos a la cama, ¿verdad Jane?-Ah, sí. Buenas noches. Se suben a su habitación y nos dejan solos.-¿Estás llorando, Herms?-No, idiota, sólo estoy sudando por los ojos. -¿Qué tienes? No me habías tratado así. -Te veré en tu casa en cinco segundos, es incómodo discutir con tus padres escuchando.Desaparezco.
Harry
Aparecemos en mi casa, yo más confundido que nada. -Bien, Hermione, ya estamos aquí, ahora explícame. Toma aire y empieza a casi gritar todo lo que le dijo la señora Weasley. Yo me siento en el sofá y ella se queda parada, sacando lágrima tras otra, y me duele verla así. -Creo que es más que OBVIO que yo nunca elegiría a Ginny por encima de ti, nena. -El asunto es que la señora Weasley no paró de comportarse hostil conmigo en toda la maldita noche. -Sí, eso es raro en ella...- Y entonces caigo en cuenta- ¿y si no era ella?-¿A qué te refieres? -Vamos, Hermione, tú eres la inteligente, no me digas que no te has dado cuenta. Se queda pensando unos segundos, hasta que finalmente me ve con cara sorprendida.-Sí, creo que pensamos lo mismo- Murmuro.-Mañana... bueno hoy mismo, averiguaremos la verdad. -Vayamos a dormir. Subimos y nos metemos en la cama.-No quiero que vuelvas a pensar que te cambiaría por cualquier chica que pase, Hermione, te amo con toda mi alma y lo sabes.Y nos besamos. Y pasamos a otros niveles...