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Historia 172080 — capítulo 25
Hermione
Puedo oler los huevos fritos con tocino que está preparando Harry para el desayuno, él es un buen cocinero... yo sigo en mi pijama pequeña, acostada en nuestra cama.Dejé mi trabajo en la cafetería, y mis padres lo apoyaron, le agarraron mucha confianza y cariño a Harry después de todo lo que ha pasado. Ha pasado una semana desde la incómoda y grosera cena con la señora Weasley.... mmm, he sacado varias teorías acerca de su comportamiento:1* No era ella (que es poco probable)2* Ya no le agrado, que es muy probable, dado que, en términos correctos, le robé el novio a su pequeña niña.3* Quiere separarnos a Harry y a mí, es bastante obvio, pero cuenta como teoría. En fin, mañana nos vamos al mundial de Quidditch, en Venecia, y me encanta que sea por estas fechas, pues dentro de dos días es el cumpleaños de Harry, y pensamos quedarnos allá una semana entera. Como soy la Ministra de Magia, prácticamente puedo darme esos lujos. Me levanto, abro las cortinas, hago la cama y empiezo a empacar las cosas necesarias para el viaje. Evidentemente, sólo llevaremos dos bolsas pequeñas, y les haremos un hechizo de expansión. Ayer, Harry y yo fuimos de compras y conseguimos veritaserum, nos será útil para que Molly revele la verdad... pero, en caso de que sea lo que estamos pensando, yo revisaré su casa antes para ver si encuentro líquidos extraños. -¿Bajas, Herms?- Me grita Harry.-Ya voy. Me echo una cobija encima y bajo, agitando mi horrible moño (chongo) y haciendo que se deshaga. Harry está poniendo la mesa. Lo miro con ternura y me siento. -¿Entonces, Herms, cuál es el plan?Me aclaro la garganta, bebo zumo de naranja y digo:-Dado que la señora Weasley parece que ha desarrollado un tremendo asco hacia mi persona, haremos esto: Tú entrarás primero y...
Harry
Hermione se puso una blusa de manga larga, pantalones y botas de agujeta, todo negro, se puso un gorrito coqueto y tiene el cabello suelto y trae la bolsita de cuentas, con el hechizo de expansión. Yo voy normal. -¿Lista, amor?- Le digo sintiéndome algo extraño. -Supongo que sí... esperemos que los Weasley no estén en casa, sólo ella. Nos tomamos las manos, y desaparecemos, para llegar a la Madriguera. -Bien, empecemos con el plan- Dice ella. Me besa y después se trepa a una cornisa, para llegar a la ventana y entra, supongo que no hay nadie, pues no oí gritos ni groserías ni nada. Me preparo y toco la puerta: en seguida, Molly sale con un vestido bonito floreado; en cuanto me ve, me sonríe y me abraza.-¡Harry. cariño! Qué gusto me da verte aquí, ¿a qué se debe esta hermosa sorpresa? ¿Es mi imaginación o está tratando de coquetearme? -Bueno, quería venir a informarle que...- Bien, empieza mi actuación. Sorbo mocos-... lo que había entre Hermione y yo se terminó, y sólo quería un hombro en el que llorar. Ella me sonríe y me abraza más cariñosamente.-No quiero decirte esto de forma tan dura, Harry, pero era obvio que lo suyo no iba a durar. Ven, pasa, hablemos aquí dentro.Me toma la mano y me lleva hacia la sala. Nos sentamos.-Bien, empieza a contarme, querido.Me muerdo la lengua para llorar y que se vea más real.
Hermione
Me muevo por la casa silenciosamente. Es raro que ninguno de los ocho Weasleys, además de Molly, esté en la Madriguera. He buscado en tres habitaciones hasta ahora, y encontré varias botellas de un líquido que Harry y yo conocemos bien, en el cuarto de Molly y Arthur. Las guardé todas en mi bolsita.Bien, sigue la habitación de Ron. Encuentro un periódico de El Profeta, que dice; ¡Otro premio a los Weasley!Nuestros periodistas estuvieron presentes en la premiación de Arthur Weasley, que recibió nada menos que ****** galeones.-¡Es el segundo premio que nos dan!- Exclamó Arthur.La familia decidir ir por todo un mes y medio a visitar México y Argentina, para también celebrar que sus dos hijos menores, Ginevra y Ronald, son ahora graduados del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.-Lamentablemente- Dijo la pequeña Weasley-, yo no podré asistir a este lujoso viaje debido a asuntos personales, pero les deseo la mayor de las suertes a mi familia.
Y no hace falta decir más. Voy ahora a la habitación de Ginny: es rosa pastel, cama matrimonial, varios peluches y, lo peor: muchísimas, cientos de fotos de ella y Harry. Respiro hondo y empiezo a buscar... Filtros de amor, con la palabra Harry en cada botellita.
Harry
-Ay, mi cielo- Murmura la señora Weasley. -Sí, bueno...Alzo la vista y veo a Hermione desde la cocina haciendo señas de que está lista. La veo sacar la botellita de veritaserum.-Señora Weasley- Digo-, yo quiero a la verdadera Molly.-¿A qué te refieres?Saco mi varita y en un segundo, o menos, pronuncio un hechizo para atarla contra el sillón. Hermione acude rápidamente y le vacía la poción. -Bien, ahora responderás preguntas- Ordena Hermione. -Púdrete, Granger- Responde Molly.-Jódete tú, Ginevra. -¿Ginny?- Pregunto. -Sí, encontré algo curioso en su habitación y en la de sus padres, los verdaderos, claro.Le doy el bolso y descubre el diario, y las pociones. Él lee el periódico y dice:-Esto fue de hace dos semanas.-Exactamente, Harry- Coincido. De repente, "Molly" empieza a moverse descontroladamente y, en menos de cinco minutos, Ginny está sentada ahí como fiera con rabia. -Así que...- Continúa Hermione-, no fuiste a ese hermoso viaje, por quedarte aquí y tratar de quitarme a mi novio, qué tonta. -¿No te ha quedado claro que yo AMO A HERMIONE, y no a ti, Ginny?-¡No, no lo entiendo!- Grita llorando.
Hermione
-Harry, cariño- Digo-, ¿te importaría dejarnos a la pelirroja y a mi a solas?Él asiente con la cabeza y sale de la sala. -Bien, Ginevra, te lo voy a dejar claro- Me acerco a su cara-. No vuelvas a acercarte a Harry, y mucho menos para alejarlo de mí. Ella ríe como villana de película para niños. Se quita las cuerdas y se levanta, posicionándose enfrente de mí. -¿Quién me lo va a impedir? ¿Tú, castaña tonta?Sonríe maliciosamente y desaparece.