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Solo... ¿Amigos? — capítulo 42

Disclaimer: Algunos de los personajes nombrados aquí son obra de J.K. Rowling el uso de dichos personajes no tienen el propósito de herir u ofender a nadie. 

Rose miraba a cualquier lado hundida en sus pensamientos, sentada en una butaca al fondo. No podía dejar de mirar sus brazos, de alguna forma y otra me sentía incomodo viendo sus marcas, pero mas que incómodo, me sentía frustrado por no haber visto mas haya de ella.

—Ya no puedo escapar mas de esto —Dijo suavemente levantando la cabeza para mirarme con una pequeña sonrisa falsa; suspiré y ella se levantó y se acercó a mi, me jaló de la mano y me hizo sentarme en el mueble frente a la chimenea. Se acomodo en una esquina abrazando sus piernas y posando su barbilla sobre sus rodillas, se veía tan vulnerable e inocente.

—Sabes... —Comenzó mirando hacia el fuego— cuando era pequeña mi abuela enfermó, no la abuela Molly, sino mi abuela materna, se llama Jane... Se llamaba Jane —Giré mi cabeza pero no alcance a encontrarme con su mirada.

—La abuela Jane era simplemente magnífica, ella a pesar de estar así de enferma y sentir dolores horribles en el cuerpo, tenia para mi y Hugo una gran sonrisa. Lo que me hizo pensar... ¿Por qué debo de llorar cada vez que se ponía así de mal si ella no lo hacía? Entonces prometí nunca hacerlo, no lloraría a menos de que valiera la pena... Ella un día dijo "Rosie, el dolor es inevitable, pero... El sufrimiento es opcional" y yo no pude estar mas de acuerdo, pero... ¿Esto es dolor o estoy sufriendo? Por mas que trato de parar esto no puedo, quiero dejar de sufrir por dentro pero... No puedo. —Su voz se quebró hasta que se hizo un simple susurro casi inaudible.

Me acerque lentamente a ella, pero me aparto ligeramente con un movimiento de su mano. Me volvió a sonreír y trago seco, pareciera que se estaba preparando para hablar.

—Siempre quice se medimaga para hayar una cura para ella, pero ahora no tiene mucho sentido ¿no lo crees? —Rió amargamente jugueteando con los pulgares de sus manos.— Le tengo tanto miedo a la oscuridad, por que un día mientras curoseaba en la habitación de mis padre, entre al armario y encontre un libro... Horrible, al parecer hablaba de magia oscura, no lo se, hasta hace poco lo comprendí bien. El punto es que lo abrí y en ese momento la puerta el armario a donde yo entre se cerró y las luces se apargaron... Yo sólo gritaba y llamaba a mis padres pero tardaron mucho en encontrarme... No se que pasó con ese libro la verdad... —Ella temblaba de pues a cabeza y se veía bastante nerviosa de seguir continuando con lo siguiente.

—No tienes que seguir si no quieres.

—Esta bien no importa... La lluvia le trae malos recuerdos a mis padres, a Hugo y a mi. Ya sabes la historia del gran mago Harry Potter y su amigos... Osea mis padres... En la guerra hubo un... —Suspiró dudando en seguir— hubo un momento donde mi tío y mis padres fueron capturados por unos carroñeros y y los llevaron a una mansión donde una bruja torturo a mi madre con la maldición crusiatus.. Esa bruja fue Bellatrix Lestrange.

Yo en ese momento quice desaparecer permanentemente... Rose se mordió el labio inferior negando con la cabeza como si ahuyentara algo.

—Mi madre lloraba casi todas las noches de lluvia mientras gritaba... Cosas —Tragué seco poniéndome incomodo —.Eso fue hace mucho tiempo, así que no tienes la culpa de nada.

—Yo... Lo si...

—No digas nada.

Se acerco a gatas a mi y en esa misma posición deposito un beso en mis labios, yo lo correspondí con miedo a que me volviera a rechazar pero... Mas bien la intensidad subió. Nuestros labios se movían al compás mientras nuestras lenguas recorriendo nuestras bocas, tome a Rose de la cintura atrayéndola a mi lo mas cerca posible como si se fuera a escapar en cualquier momento de mis brazos.

Nos separamos para tomar aire, ella respiraba entrecortadamente y cuando creo que me iba a besar de nuevo no lo hizo, solo junto nuestras frentes y frotó muestras narices, me sonrió con tristeza. Se dirigió a mi oreja y sentí su aliento golpearla haciéndome cosquillas.

—Lo siento pero... En verdad quiero terminar —Me susurró al oído para luego alejarse de mi lentamente y mirarme a los ojos a punto de llorar.

—No... No... No te dejaré —La abrace con fuerza sintiendo nuestros cuerpos juntarse y entrar en calor. La escuché reprimir un sollozo cuando me apartó.

—No soy lo que esperabas —Se levanto las mangas y una gran parte de su falda para dejarme ver unas marcas e cortadas enormes —. No creas que no lo he notado.. No dejas de mirarlas... Una y otra vez, se que te incomodan, te dan miedo... Se que te repugno

—¡Claro que no! —Exclame parandome de mi asiento pasandome las manos por el cabello una y otra vez. —Nunca... Nunca pensaría así de ti... —Trate una vez mas en vano una vez mas de acercarme pero me alejaba.

Forcejee con ella para poder sostenerla en mis brazos y así me nos quedamos, me estaba aferrando a ella como si mi vida dependiera de ello... Pero ella era mi vida y se estaba alejando ¿Qué iba a hacer?

—Te amo —Dije con suplica aguantando mis ganas de llorar. —Rose, te amo. —Repetí esperando una respuesta que nunca llegó.

Me volvió a alejar y besar de las misma forma que antes. Si iba a dejar de besarla, tenia que disfrutar sus suaves labios ahora... Por que en el momento que no respondió un "Te amo yo también " me di cuenta de que todo terminaría aquí.

—Dame tiempo —Dijo al fin.—Te lo pido... Algo de tiempo para estar mas... Fresca.

Y así se marchó subiendo los escalones y dejándole a mi aguantando las ganas de llorar; cuando escuché la puerta cerrarse, rompí en llanto... Me había roto el corazón... Y aun así la seguía amando... Mas que a nada en el mundo y su dejar de hacerlo.

N/A:

Y ustedes dirán Pero KHEJESTO!

Y yo me iré tal cual ninja huyendo cobardemente de sus antorchas...

¿Lloraron o no? Por que son las dos de la mañana y sigo escribiendo esto.

Falta poco para el final chicos!

Los quiero mil ocho mil.

Arte: Pau.