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Solo... ¿Amigos? — capítulo 46
Desperté por un rayo de luz golpeando mi cara, así que iba a levantarme para cerrar la ventana, pero tres cosas me lo impedían. 1. No estaba en mi habitación.2. Alguien no me dejaba.3.No había ventana. Abrí los ojos y mi vista fue cubierta por unas pestañas rubias y un ceño suavemente fruncido . Mis mejillas se tiñeron de colores al recordar lo que hicimos después de la fiesta de graduación. —Hey —Dijo él balbuceando medio dormido —No te muecas tanto. Que adorable. Creo que esta imagen de Scorpius mas vulnerable y como un nene es totalmente bonita, iba a morir de la ternura. —Despierta ya —Le ordene haciéndolo a un lado, Scorpius gruñó molesto mientras se desperesaba. Abrió los ojos por completo para luego inspeccionarme y sonreír. —Que linda —Dijo con voz ronca. Lo mire extrañado y luego baje la mirada a mi cuerpo, estaba desnuda. Jale la sabana hacia mi para cubrirme haciendo que él cayera al piso con un golpe seco. —Buenos días para ti también —Se quejó levantándose ¿Por qué llevaba boxers? Él planeo esto, lo se. Me sonrió radiante y me abrazó fuerte casi asfixiándose, su nariz golpeo mi oreja frotándola contra ella haciéndome cosquilla, tenia tanta vergüenza. —Te amo —Susurro haciéndome sonreír como tonta —Desde hoy a todas las mañanas te lo diré. —No pienso hacer esto todos los días —Dije divertida, lo escuché reír bajito. — ¿Qué me dices por las mañanas? —me tiro a la cama sacándome la sabana, me sonroje tratando de cubrirme. —Haste a un lado Malfoy, tampoco en las mañanas —Lo patee empujándolo una vez más fuera de la cama. —Que cruel eres Rose —Hizo un puchero falso. —Vámonos de aquí, aun es temprano es mas fácil si nadie nos ve. Scorpius asintió y volvió a levantar. (×××) Subí las escaleras de mi dormitorio, escalón por escalón pareciera que no iba a terminar de subir las escaleras. Cuando llegue a la puerta apenas iba a abrirla pero me ganaronMe jalaron de la muñeca y me sentaron en la cama ¿Por que no me sorprende? Cinco chicas estaban frente a mi emocionadas ¿Por que habia cinco? Por que Charlotte estaba también, al parecer estuvo aquí toda la noche. — ¿Y? —Preguntó Kate emocionada.— ¿Cómo fue? ¿Dolió? ¿Se siente bien? ¿Hasta que punto llegaron? — Jhonson, callate —La cortó Megan con una mirada dura, ella calló casi al instante — ¿Y bien? ¿Cómo fue? ¿Te dolió? ¿Fue gentil? ¿Volvieron? ¿Lo hicieron o sólo Dickens esta mintiendo? —¡Silencio todas! —Charlotte habló con voz normal pero con fuerza— Es obvio que dolió, es su primera vez. Obvio fue gentil, es Scorpius... Lo que me preocupa ¿Son novios? Digo él te lo pidió. —Eh… Charlotte nos sonrió a todas con la boca cerrada y se fue lentamente del cuarto, escuchamos pasos rápidos por la escaleras, todas nos miramos extrañadas. —Eso fue raro. —Habló Adeleine achicando los ojos a la puerta, todas estuvimos de acuerdo. Conté lo que tenia que contar, por que ella querían detalles, no, ellas no se podían conformar con la mitad de la historia, ellas tenían que saber TODO. Hoy era nuestro último día, el dormitorio estaba solo pues habíamos recogido nuestras pertenencias, para ser sincera nunca me había sentido tan nostálgica. —Yo soy Megan y quiero la cama del fondo—Dijo Megan sonriendo. —Yo soy rubia —Siguió Claver. —Yo soy una inestable emocional —Terció Adeleine riendo. —Yo soy Kate y desafortunadamente no soy metamofomaga, pero si pelirroja. —Yo soy Rose y quiero la cama al lado de la ventana. Nos miramos y reímos como tontas. Adeleine comenzó a sollozar seguido de Kate que la abrazaba, Claver se unió después, mis ojos ardieron por las ganas de llorar. —Hey, ¿Por que lloran tontas? —Preguntó Megan aguantando las lágrimas mientras se tallaba los ojos. —Megan tu también lloras —La acusó Kate sorbiendo su nariz. — ¡Claro que no! —Megan se lanzo a ella y las abrazó y luego todas se lanzaron a mi cayendo sobre la cama abrazadas, eramos un grupo de niñas lloronas después de todo. Tomamos nuestros bolsos y maletas y bajamos las escaleras, las cosas serian llevadas en carruajes. Después del discurso de despedida dado por McGonagall, todos nos levantamos sabiendo que solo faltaba poco para irnos, después de esto tomaríamos la locomotora roja y diríamos adiós al grandioso castillo. Desde el carruaje todos hablaban animadamente entre si mientras yo no podía apartar la mirada del castillo que cada vez se hacia mas pequeño, hasta casi perderse entre los arboles. Creo que para cada alumno de ultimo curso era lo mismo, cada minuto que pasaba era una tortura, este castillo había sido nuestro hogar por tantos años, nos había acompañado con risas, lágrimas, enojo, peleas, había sido nuestro confidente silencioso todo este tiempo. Hogwarts siempre será mi hogar. (×××) Bajé los escalones y pude divisar a lo lejos a mi familia, me iba dirigir hacia ellos pero me tomaron de la cintura y besaron, mi corazón e aceleró, estaba frente a todos mis familiares y seguro nos vieron. —Rose Jane Weasley —Dijo Scorpius posando una rodilla sobre el piso mientras me miraba a los ojos. —Se que no te gusta que te llame por tu nombre completo pero no me importa ahora —Un risita escapó de mis labios sin poder controlarlo. —La primera vez ni siquiera te lo pedí y rompimos. ¡La segunda vez si le lo pedí! Aunque fue vergonzoso ya que fue frente a la escuela y esta tercera, Rose, como dicen ¿La tercera es la vencida? Como sea, esta vez no te dejare ir aunque quieras, así que ¿Serias no novia por tercera vez? — ¡Si… Yo… Si! —Si, el dio un discurso y yo solo pude decir algo incoherente. Me lance a el para besarlo ¡Al diablo todos los que nos veían! —Que bueno, por que me ahorras el trabajo de llevarte a otro lugar para que estés segura de tu respuesta —Me susurró al oído, esa no era una mala idea pero no iba a decírselo. —Y antes de que me golpee señor Weasley —Scorpius miró a mi padre que estaba petrificado— No pienso dejarla aunque la mande a distancias infinita de mi. —Estoy de acuerdo —Dije yo encarando a papá—Perdón por no seguir tus ordenes de no hablar con él, pero… Va, si le dices a un adolescente que no haga algo, ¡Obviamente lo va a hacer! —De todos los chicos elegiste a él —Dijo sin creerselo, asentí — ¿Por qué? —Por que él fue la única persona que al principio sabia que era ser mirado por millones de personas solo por tus padres —Murmuré —Por el simple hecho de haberme aceptado como soy, sólo por amarme al igual que lo hago yo. — ¿Te hace feliz? —Me preguntó con cautela. —Si. —¿No te vas a arrepentir después? —volvió a preguntar, reí negando. — Si no hay mas remedio —Dijo con la cabeza baja, Scorpius sonrió radiante —Escuchame Malfoy, si tocas a mi florecita mas de lo que debes te las veras conmigo. —Claro señor Weasley —Ah, que gran mentira. Vi a Scorpius mirar en dirección a sus padres, el Señor Malfoy seguía igual de inexpresivo junto a su esposa que nos miraba sonriente, vi un atisbo de sonrisa en su padre, pero él sólo la reprimió y asintió al igual que su madre. Vaya, eso fue mas fácil de lo esperado. (×××) Años después. —Y bien, ¿De que quieres hablar? —le pregunté mientras me sentaba en una mesita para comer el helado. —Rose… —Scorpius tomó aire nervioso — Estoy embarazado. Hubo un silencio absurdo entre los dos. —Bien… Yo me voy de aquí si no es nada importante. —¡No, espera! —me detuvo riendo— Si es importante. —Pues sueltalo ya, tengo que ir a trabajar. —Ya sabes que compre una casa para mi… Ya sabes, para independizarme… —Asentí cruzandme de brazos sobre el banquillo— Mi madre quiere una nieta… — ¿A que viene todo esto? —Pregunté ladeando la cabeza. —Casate conmigo— Sacó una cajita de su bolsillo y me mostró un anillo de compromiso. —Yo… Tu… ¿Que? —Balbucee sin creermelo, vi como su rostro se ensombrecía, vamos Rose, que eres estúpida ¿verdad?— ¡Si, claro que me caso contigo! —Alguien te ha dicho que tus respuestas matan… Deberían de informarte —Susurró con notable alivio. Ignoré su comentario para besarlo fugazmente, él correspondió el beso de igual manera. —Creo que debes de… No se, tomarte el día —Sugirió. —No —Le golpee la coronilla haciendo que se quejara. —Vale, quizá si. —Rose, te amo— Me dijo abrazandome fuerte, Mire a Scorpius detenidamente y nunca me voy a arrepentir de haber entablado conversación con ese niño rubio sin expresiones que entró a nuestro compartimiento en el tren. —Yo también te amo. N/A: Yo… Este es el final, ¡Por Dios! Este es el final, creo que moriré. Aun así me aferro a los especiales y el epilogo que prometí, es que… No quiero que termine pero… Shoro ;-; Pronto subiré el epilogo y los especiales… Pronto… No se cuando realmente… Atte: Pau.