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Historia 173215 — capítulo 49

Bueno aquí esta el capitulo 49.

Ayer en los cuatro comentarías una persona decía que dos y otra que una y otro de los comentarios decía que esperaba el siguiente capitulo, así que he de suponer que es solo uno.

Así que terminaremos la historia como la empezamos, a un capitulo por día.

Gracias por darme su opinión.

Resolviendo algunas dudas.

Lo de los gemelos: Si tu eres un gemelo, en teoría no puedes tener gemelos, pero tus hijos si tienen hijos los tendrán, lo que pasa es que quería poner los dos nombres(el de Fred y el de Sirius).

Y en el hospital la llamaron Black porque en los registros de hospital del bebe, al haber empezado las ecografias antes de casarse no cambiaron los registros.

Creo que eso era todo....

Bueno espero que les guste el capitulo, y ya saben, si tienen alguna duda no duden en comentarlo y yo intentare resolverlo al inicio del capitulo siguiente.


Habían pasado ya 4 meses y Ron había vuelto a la madriguera con Ginny.

De Harry no sabía nada más que cartas ya que debido a que estaba a punto de dar a luz no podía viajar y él no había podido venir.

Me pasaba el tiempo reforzando las protecciones de los Weasley ya que esa misma noche traerían a Harry pata evitar que lo mataran.

La señora Weasley y Ginny se quedaron en la madriguera conmigo a esperar a los demás que tomarían poción multijugos para transformarse en Harry y distraer a los enemigos, porque era seguro que los mortifagos atacarían.

Bill y Fleur, la prometida de Bill habían llegado e iban a ayudar también.

-George, ten cuidado-dije abrazándole con fuerza, todo lo cerca y fuerte que podía con la gran barriga que tenía debido al embarazo.

-Tranquila, estaré bien, procura no ponerte de parto antes de que llegue-dijo riendo para besarme en los labios con dulzura e inclinarse para darle un beso al vientre.

Todos se marcharon y me deje caer en el sofá con una taza de chocolate caliente suspirando nerviosa.

-Tranquila, seguro que estarán bien-dijo la señora Weasley más para ella que para mí.

No sé cuánto tiempo llevaba sentada en el sillón moviendo las piernas y tamborileando con los dedos en la taza mirando el reloj que anunciaba el lugar donde estaban todos los Weasleys.

-Todavía están viajando-dije nerviosa.

La señora Weasley fregaba unas cosas y oímos el sonido de como algo penetraba la primera barrera.

Me levante con dificultad y fui caminando hasta la puerta de la madriguera agarrándome el vientre con la mano.

Abrí la puerta mientras la señora Weasley se ponía a mi lado y veíamos como una moto descendía ruidosamente.

-¿Qué ha sido ese ruido?-pregunto Ginny bajando por las escaleras.

-Hagrid y la moto de papa…-dije negando con la cabeza mientras Hagrid y Harry se acercaban chorreando y la señora Weasley y Ginny salían a su encentro.

-Harry, Hagrid-dijo la señora Weasley-¿Qué ha pasado? ¿Dónde están los otros?

-¿No ha vuelto nadie?-pregunto Harry.

-Nos han perseguido desde que salimos, no nos han dado la menor opción-dijo Hagrid.

-Bueno, gracias al cielo vosotros estáis bien-dijo la señora Weasley.

La señora Weasley y Hagrid entraron a la madriguera mientras Ginny y Harry hablaban.

-¡Lyra! ¿Qué tal todo? ¿Y los cachorritos?-pregunto mirando mi vientre.

-Hola Hagrid, preocupada y a punto de nacer-dije acariciando mi vientre mientras miraba nerviosa al exterior mientras otra vez sonaba la barrera y otras personas volvían a llegar.

Remus apareció con un Harry chorreando sangre de una oreja.

-¡Aquí! ¡Rápido!-grito Remus-Entremos en la casa-dijo arrastrando al Harry falso mientras el Harry verdadero le ayudaba por el otro lado.

Pasaron por mi lado y lo tumbaron en el sofá mientras la señora Weasley se acercaba triste.

Su cuerpo volvió a la normalidad.

-no…-dije caminando con dificultad hacia él-No, no, no, no-dije mientras la primera lágrima caía por mis mejillas y me arrodillaba a su lado cogiendo su mano.

-Estoy bien-susurro.

-¿Cómo vas a estar bien?-dije llorando.

La señora Weasley saco un libro de sanación y empezó a probar hechizos anti maldiciones.

-¿Qué maldición le ha hecho eso?-dije frotándome un ojo y agarrándome el vientre debido a un pinchazo.

-No lo sé-dijo Remus.

-Las he probado todas y ninguna funciona-dijo nerviosa la señora Weasley.

-¿Sabéis si Snape estaba con ellos?-dije reprimiendo un quejido por otro pinchazo en el vientre bajo.

-No lo sabemos tampoco-dijo Remus.

-¡¿Entonces qué sabéis?!-grite alterada mientras un líquido caía entre mis piernas-Joder…no es el momento-dije gritando la última palabra por una contracción.

-¡Lyra, túmbate, estas de parto!-grito alterada la señora Weasley.

-No hasta que pruebe algo, si ha sido Snape se la cura a esto-dije levantando mi varita y señalando el agujero donde antes estaba la oreja de George.

Remus empotro mientras a Harry y le apunto con la varita para comprobar que era el mientras Harry le respondía correctamente y se disculpaba.

-Vulnera Sanentum-prenuncie mientras la sangre regresaba a su sitio y la oreja se formaba de nuevo como si volviera atrás en el tiempo-necesitamos untar la oreja y alrededor en esencia de Dictamo para que no quede cicatriz y ayude a la cicatrización, dije mientras la señora Weasley le echaba el dictamo y le vendaba.

Me levante con dificultad mientras los demás entraban corriendo.

-¿Cómo estas Georgi?-dijo arrodillándose al lado de George que seguía débil por la herida.

-estoy doloido-dijo George.

-¿Cómo?-pregunto Fred.

-dolor de oído, ido de oído-dijo George sonriendo débilmente mientras sonreíamos.

-Con la cantidad de gracia que hay en el mundo y se te ocurre esa tontería-dijo sonriendo Fred-es penoso.

-aun así estoy más guapo que tu-dijo George-¿A que si Lyra?-pregunto sobresaltándome.

-Si-grite sin querer mientras me agarraba la barriga y me inclinaba soltando un grito ahogado.

La señora Weasley se levantó de un salto asustada.

-Cielos, se me olvidaba que estas de parto-dijo La señora Weasley.

-Pues a mí no se me ha olvidado-dije para reprimir otro grito y me agarraba con más fuerza.

-vas a tener que tener a los niños aquí así que túmbate querida-dijo la señora Weasley mientras aparecían volando un cubo con agua y toallas-Salid de aquí, menos las mujeres, va a necesitar que la apoyen.

Grite de nuevo mientras mi prima Dora me daba su mano y se la apretaba mientras ella también gritaba por el apretón tan fuerte.

-Me vas a romper la mano-se quejó.

-No te quejes de la mano-grite furiosa para empezar a empujar mientras apretaba los puños, clavándome las uñas en las palmas de mis manos.

-Tranquila Lyra, ya verás que todo sale bien-dijo Hermione.

-Más les vale-dije entre dientes haciendo que Dora y Ginny rieran.

Un llanto de un bebe sonó en la sala mientras Dora cogía al bebe y lo enrollaba en mantas para cortar el cordón umbilical y enrollarlo debidamente.

-Venga Lyra solo queda uno-dijo Ginny.

-Valla ánimos- volví a decir con esfuerzo mientras volvía a empezar a empujar de nuevo.

No sé cuánto tiempo estuve así, si fueron minutos u horas, pero se me hizo eterno el tiempo que paso hasta oír el llanto de mi otro hijo, con los puños en alto y unos pocos cabellos pelirrojos y los ojos apretados, berreando mientras cortaban el cordón umbilical y repetían el proceso que habían seguido con su hermano.

Dora me puso ambos niños en mi regazo después de expulsar la placenta y ser limpiada debidamente.

Los mire a ambos y les di un beso en la cabeza a ambos.

-Tu eres Sirius y tu Fred, y a mí no me vais a liar, me he criado con gemelos-dije mientras los bebes sonreían.

La señora Weasley apretó mi vientre bajo, colocando todo en su sitio mientras yo reprimia un grito ahogado por el dolor.

-Y con esto se acaba-dijo la señora Weasley sonriente.

-Pues entonces vamos a ir a que os vea papa…-dije incorporándome con ayuda de Ginny y Dora y con ambos bebes en brazos.

Camine despacio, adolorida hasta llegar y sentarme en la silla que había colocado Fred pegada al sofá y de cara a George que nos miraba sonriendo débilmente tumbado en el sofá.

Me senté y solté un quejido mientras le tumbaba a uno de los bebes a su lado y el otro a Fred.

-¿Y cuál es cuál?-pregunto Fred mirando a Fred.

-El que tienes tu es Fred y el que tiene George es Sirius-dije sonriente-sois gemelos ¿Cómo no podéis distinguir a otros gemelos?-pregunte negando con la cabeza sonriente.

-No nos volveremos a confundir-dijo Fred riendo mientras George le daba un beso al pequeño Sirius y este abría sus ojos grises mirando a su padre para luego poner su manita alrededor del dedo índice de George y volver a cerrar los ojos.

Sonreí mientras Fred soltaba un quejido y Fred pequeño reía.

-¡Me ha tirado del pelo!-se quejó Fred mientras él bebe se reía.

-Es un bebe ¿Cómo te va a tirar del pelo?, estás loco-le dije mientras cogía a Fred en brazos y lo acunaba.

-Míralo, Fredy no ha podido hacer eso-dije sonriéndole mientras besaba su cabecita y él bebe reía para poco después dormirse.

-Claro…un bebe no puede hacer eso y yo estoy loco-dijo Fred poniendo los ojos en blanco y señalando al bebe-¡ese niño es un demonio!

-Pues entonces he acertado con el nombre-dije riendo mientras los demás reía y Fred se quejaba.