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Historia 173215 — capítulo 50
Hoy era el gran día de Bill y Fleur, a la que nadie soportaba.
Ya estábamos todos vestidas y estábamos con la novia mientras en un carricoche doble estaban tumbados juntos los gemelos que dormían.
-Estas preciosa-dijo la señora Weasley.
-Gracias-dijo Fleur con acento francés-pero estoy nerviosa.
-no te preocupes, ¿Quieres un consejo?-le dije mientras ella me sonreía y asentía con la cabeza-cuando camines hacia Bill, mírale, se te pasaran todos los nervios, a mí me funciono no pude evitar sonreírle-dije suspirando soñadoramente mientras Ginny reía.
-Estas tontamente enamorada Lyra-dijo Ginny.
-Sí, y tú serás la siguiente en pasar por esto-le dije picándole las costillas mientras ella se sonrojaba.
El llanto de los gemelos hizo que me levantara de golpe y me inclinara en el carricoche haciendo que ellos rieran y yo sonriera cómplice.
-Ya es su hora de comer-dije bajándome el vestido hasta la cintura y dándoles el pecho a ambos a la vez, ya que si no se cabreaban.
-¿Cómo se puede tener gemelos y seguir luego delgada?-pregunto Fleur con sorpresa y con acento francés.
-Es Lyra…-dijo Ginny sonriendo.
-¿Y por qué ambos a la vez?-pregunto Hermione.
-Porque si no se cabrean-dije acariciando el cabello pelirrojo de los gemelos que me miraban sin pestañear con sus ojos grises, idénticos a los míos.
Fleur avanzaba por el pasillo y siguiendo mi consejo sonrió a Bill.
Los niños dormían en el carricoche mientras George me abrazaba por los hombros, de pie.
La ceremonia fue parecida a la nuestra.
-Estas preciosa, señora Weasley-dijo George mirándome de pies a cabeza mientras bailábamos una danza en grupo casi todos los invitados.
Mí vestido de color Gris como mis ojos era de palabra de honor, con la espalda al descubierto, ajustado y que caía hasta los tobillos con una raja en el lateral derecho por donde enseñaba la pierna derecha, llevaba unos tacones negros de taco.
-Tú también estas muy guapo, Señor Weasley-dije sonriéndole mientras bailábamos.
-¿Y los niños?-pregunto.
-Durmiendo en la habitación, con este jaleo no habrían podido dormir, tengo la habitación bloqueada y si pasa algo-dije mostrando una oreja extensible-sabré que pasa-dije guardándomela.
George rio.
-Todo controlado entonces-dijo sonriente.
-Siempre-dije sonriéndole.
Una bola azul apareció en medio de la pista y nosotros nos apartamos mientras George me abrazaba protectoramente.
-El ministerio ha caído-dijo la voz profunda de un hombre-El ministro de magia, ha muerto, ya vienen…-dijo-ya vienen, ya vienen-dijo para desaparecer y que se causara un revuelo.
Un mortifagos entro y luego otro y la gente empezó a oír.
-George, los niños-dije asustada para darle un beso-Señor Weasley, ya sabe dónde les espero-le dije a los Weasley antes de desaparecerme y aparecer en mi habitación.
Los niños empezaron a llorar y yo los cogí en brazos, acunándolos.
-No pasa nada pequeños, estaremos bien-dije desapareciendo con ellos y apareciendo en mí habitación en casa de los Black para que poco después, todos los Weasleys llegaran menos Ron que no estaba.
Fleur abrazo a Bill con fuerza y George corrió hacia mí.
-¿Estáis bien?-pregunto George abrazándome con fuerza.
-Sí, estamos bien-¿Y vosotros?-pregunte.
-Estamos bien pero no sabemos dónde están Harry, Ron y Hermione-dijo Ginny.
-Bien, creo que ya podremos volver a casa-dijo el señor Weasley mientras todos asentíamos y George y yo cogíamos cada uno a un bebe para desaparecernos y aparecernos en la madriguera.