← Always/Siempre · de
Always/Siempre — capítulo 24
Capítulo 24 - A lo lejos, una nueva vida El tiempo no cedió su paso, y ahora todos los estudiantes se encontraban en su última cena en Hogwarts, McGonagall nombraba a uno que otro estudiante por alguna hazaña o algo bien hecho durante su estadía en los últimos siete años... Claro no pudieron faltar el trío de oro -Premios anuales y servicios escolares. Fueron las placas conmemorativas que recibieron los tres mejores amigos. La directora se puso en pie finalizada la cena para dar la despedida a los chicos. -Una generación más sale de Hogwarts, la primera a mi cargo y me da un enorme placer decir que es una generación que lleva en sus filas grandes magos y brujas, dispuestos a todo por el bienestar no sólo de ellos, sino del mundo mágico y muggle también, que la buenaventura este siempre de su lado, y Hogwarts siempre estará abierto para ustedes, mis queridos alumnos. Finalizó quitándose una rebelde lágrima que se le escapó. Los estudiantes no tardaron en estallar en aplausos y silbidos festejando y lamentándose por terminar su colegio. Al siguiente día temprano, era hora de partir. Pero los alumnos de séptimo no partieron en las carrozas, Hagrid los dirigió a la parte baja del lago, como aquella vez que pisaron primera vez el colegio, de tres en tres subieron a las pequeñas canoas y emprendieron marcha. Así como entraron salieron ahora ya no había regreso el próximo verano, ahora era su nueva vida. -Extrañare todo esto. Dijo Ron mirando hacia atrás mientras el colegio se hacía cada vez más pequeño a la distancia. -Será difícil acostumbrarse a no estar en casa. Dijo el azabache con cierta tristeza, la castaña sujeto su mano con fuerza y les dijo a ambos chicos.-Mientras estemos juntos, nada puede ser tan difícil.Y así a lo lejos quedo las aventuras, las travesuras, los partidos de quidditch, la copa de las casas, Gryffinfor, las mazmorras, los libros, los dormitorios, su colegio, su casa, su niñez y juventud. Dando paso a nuevas aventuras, responsabilidades, una nueva vida. *** Unos meses han pasado, Harry estuvo tentado en vivir al lado de la casa de Hermione ya que se encontraba en venta una casa, pero fue convencido por los Weasley o más bien Por Molly a vivir con ellos, no la pasaba tan mal, gracias a que la menor de los pelirrojos aun estaba con tía Muriel recapacitando todo el daño que hizo. Hermione trabaja para el ministerio, mientras Ron y Harry se entrenan para ser aurores como siempre anhelaron, las que sorprendieron a todos fue Luna Lovegood y Ginevra Weasley, pues la rubia partió apenas se graduaron hacia América en busca de nuevas especies prometiendo que volvería apenas la castaña y el azabache fijarán fecha para la boda, y la pelirroja tomando el puesto de cazadora suplente para las Holydays Harpies, y justamente 6 meses después se encuentra Hermione Granger a punto de convertirse en Potter.¿El lugar? Que tal esa capilla de Valle de Godric donde descubrieron que era Navidad Harry y Hermione en su búsqueda de horrocruxes. Era diciembre no había frío, solo montones de nieve alrededor en las calles, la capilla cubierta de llamas calentadoras en cristales con diferentes formas (estrellas, corazones, lunas, soles) que flotaban sobre los invitados, Ron sonreía pues él había sugerido esa idea a Luna, pues eran un grato recuerdo para el trío de su primer año cuando la castaña las creaba, ya que últimamente se les miraba a este par más juntos de lo que ambos admitían. Ramos de diversas flores blancas en el pasillo de la pequeña capilla, solo los seres queridos más cercanos fueron invitados a la ceremonia, todo se organizo en silencio, pues ambos eran figuras reconocidas del mundo mágico, pero no querían algo grande, la pareja quería ese momento solo para ellos, y así junto a estos se encontraban los Granger, Los Weasley (sin la pelirroja), McGonagall, Hagrid, Andromeda y el pequeño Teddy, que meses pasados había sido bautizado por los ex Gryffindors, Luna, Neville, Seamus, Dean, las Parvati, Harry en su trance interminable de felicidad incluso había mandado invitaciones a los Dursley, los cuales se negaron a ir, pero tía Petunia mando una nota con la que Harry se dio por satisfecho. -Felicidades, Lily seguro estará contenta donde quiera que esté. Petunia Dursley Y ahí se encontraba ella su cabello caía con gracia lacio y sedoso, sobre ella un velo blanco corto, sujeto por una diadema color dorada. Un maquillaje ligero que hacía resaltar sus ojos miel su boca con un rojo intenso, su cuello descubierto, el vestido, el vestido era como un sueño, heredado de su abuela materna ya fallecida, solo con modificaciones para ajustarla a su cuerpo, corte V con unos tirantes delgados que semicaian en sus brazos, ajustado hasta la cintura donde caía con capas con volumen como si de un vestido de princesa se tratase color perla, se miro al espejo al fondo su padre, le sonreía a punto de llorar. -No llores papá o arruinare mi maquillaje. Soltó la chica mientras su padre negó con la cabeza y salio del pequeño cuarto donde se encontraba. Segundos después entro corriendo Luna con un vestido largo celeste diciendo. -Hermione te miras lindisima, ahora mi regalo.. Y con un movimiento de muñeca un hechizo salio de la varita de la rubia y se expandió por el vestido de la rubia. La leona temiendo lo peor se giro al espejo de nuevo y respiro con asombro, ahora su vestido desprendía brillos dorados, como si de una estrella se tratase. -Gracias Luna, es... Es perfecto. Dijo abrazándola. Y ahí iba tomando la mano de su padre con miedo, salio del cuarto camino con su cabeza agachada y el velo cubriéndola, cuando estuvo a la vista de todo el público escucho como todos suspiraron con ternura, asombro y amor. Levanto la vista y ahí se encontraba el, al final del altar, pulcro con su traje color grisáceo y su corbata negra a juego con su chaleco debajo del saco, su cabello negro azabache desacomodado en un visible intento fallido por peinarlo, y sus ojos verdes esos profundos ojos que amaba ver, la castaña de pronto se sintió más segura y feliz que nunca, era un sueño que quizás un año atrás no se hubiera imaginado, pero que ahora era el sueño más hermoso de su vida y que estaba apunto de volverse realidad, casarse con Harry Potter su mejor amigo y amor de su vida. El la miro, tan perfecta como nunca, sabia que ella se arreglo asi por él y solo por él, estaba más que satisfecho por la idea de compartir su vida al lado de esa castaña enojona que tanto amaba, y ahí estaba tomándola de la mano y sonriendole, se posaron frente al juez mágico que comenzó con la ceremonia. -Yo te acepto Hermione Granger para amarte, respetarte y cuidarte siempre hasta más haya de la muerte, prometo siempre ser ese mejor amigo que necesitas, apoyarte en cada idea o decisión que tomes, estar a tu lado siempre, amarte siempre...-Yo te acepto como mi esposo Harry Potter para amarte, respetarte y cuidarte durante toda mi vida, ser tu compañera, amiga, amante, todo lo que necesites, apoyarte en todas tus locuras como lo he hecho hasta ahora, pero sobre todo amarte por siempre y para siempre. Se miraron a los ojos con ese amor profundo que siempre estuvo ahí, desde aquel 31 de octubre donde derrotaron aquel troll, donde su historia comenzó a escribirse desde antes. Solo se percataron de una cuerda magia proveniente la varita del juez los envolvía y se adheria a sus cuerpos, escucharon aplausos a los lejos y un Marido y mujer, sus bocas se unieron sellando el nuevo matrimonio Potter, el amor sellado legalmente ante el mundo mágico. Un gusto escribir este capítulo, es el penúltimo, el siguiente el epílogo que estaré escribiéndolo en breve, un enorme saludo.CHICAGRANGER