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Always/Siempre — capítulo 25

EPÍLOGO El tiempo había pasado y ahora había dejado marcas, no malas, al contrario eran tiempos donde se respiraba con mayor facilidad tranquilidad. -Vamos Harry, no llegaremos a tiempo. Apresurada una castaña con ciertas marcas que el tiempo suele dejar como una frente ligeramente marcada y el cabello con una cana traviesa. El azabache que seguía luciendo esos ojos verdes pero ahora con un cabello más rebajado y con una pequeña cicatriz en la mejilla derecha casi invisible ganada gracias a su profesión como jefe de aurores. -Ya voy señora Potter, pero si pudiera decirle a su hija que se apresure. Decía sonriendo metiéndo al coche un baúl con las iniciales ASP. -¡Lily Jane Potter! O bajas ahora mismo o subo por ti. Gritaba la castaña. -Ya voy mama, es la primera vez que tardo tanto, siempre los que se tardan son James y Albus y nunca les dicen nada. Renegaba una pequeña castaña con enormes ojos miel de 9 años, era el vivo retrato físico de Hermione Potter, aunque la bruja aseguraba que solo era el físico, ya que su carácter y comportamiento era igual al de su padre Harry. -¡James! Deja tranquilo a Albus por favor. Decía Hermione mientras acomodaba la lechuza parda del mayor de sus hijos. James Sirius era el primogénito de los Potter, cabello rebelde típico de los Potter y ojos miel como los de Hermione, había heredado ese talento natural para la escuela sin necesidad de estudiar mucho asi como ese afán de ir haciendo travesuras, algo típico de su difunto abuelo James. El mayor de los Potter Granger estaba por ingresar a su 3 er. año en Gryffindor, el que iba apenas a su primer año era el segundo descendiente de él matrimonio, Albus Severus, él era el vivo retrato de Harry, el único con esos ojos verdes de Lily. Por el contrario a Lily Jane, era solo el físico de Harry Potter, ya que su carácter e intelecto era lo mismo de Hermione Granger, aplicado y amante de los libros.  Llegaron a la estación King Cross donde llamando la atención de más de un mago y bruja vieron a lo lejos a Ron Weasley al lado de una pequeña pelirroja ojos azules. -Rose. Grito Albus corriendo hacia la hija de Ron Weasley que ya lucía una mirada más cansada y algo de peso ganado a través de los años. -Caramba Cada vez que los miro parece que se les vienen los años encima, bromeaba el pelirrojo abrazando a Hermione que le propinó un golpe en el estómago. -¿Cómo van sortilegios Weasley's? Pregunto el azabache. -Muy bien como siempre, estamos pensando en expandirnos hasta América, George esta viendo las posibilidades de abrir un pequeño local, algo para probar suerte. Explicaba el pelirrojo mientras su mirada se desvío hacia cierta rubia. -Hola chicos, saludo Luna ahora Weasley. Todos los Potter le sonrieron y saludaron. -Vamos Arturh Xenophilius, ve a platicar con Lily. Decía la rubia empujando ligeramente a un rubio con pecas y ojos azules, alrededor de la edad de la menor Potter Granger. -Albus esta nervioso sobre que casa le tocara, James ha estado bromeando con el sobre que quedara en Slytherin. Decía Hermione a la rubia. -Vamos luego se le quita conforme conozca más sobre la historia, Ronald le ha dicho a nuestra Rose que no puede casarse con ningún sangre pura o su abuelo Arthur la deshereda, en las que me vi para calmarla. Sonreía diciendo la señora de Weasley. Mientras platicaban los dos matrimonios, unos minutos después se dejó ver entre todo el alboroto tres personas que esperaban con ansias, al matrimonio Malfoy, el tiempo se había encargado de aceptarlos ya que eran familia y la familia se perdona todo, Ginny y Draco se casaron un par de años después que Luna y Ron, teniendo casi al mismo tiempo a su único hijo hasta ese momento el rubio Scorpius Hyperion Malfoy, entraron saludando y el pequeño Malfoy se fue directo al lado de Albus y Rose a platicar sobre su entrada al primer año en Hogwarts, la mejor escuela de magia y hechicería del mundo mágico. El tren dio su última llamada y era la hora de despedirse de sus hijos para que partieraan. Hermione y Harry dieron un beso y abrazo a sus dos hijos y los vieron subir al tren entre risas y juegos. Era como siempre lo soñó, una familia, ahora Harry Potter tenia una verdadera familia. Una esposa que amaba más que a su vida y que encima era su mejor amiga, y tres hijos que solo llegaron para multiplicar su felicidad, a su edad no podía pedir nada más, amigos y familia, los tenia todo, lo que siempre quiso. -Te amo. Le susurro a Hermione al oído que al instante se sonrojo.-Yo también te amo. Contesto ella abrazandole fuertemente.-¿Siempre? Pregunto el azabache besandole la frente. -¡Siempre! Termino por contestar la castaña y besarlo con suma dulzura, como la primera vez. Gracias por haber estado en cada capítulo, gracias por tu comentario, por leer y esperar a que actualizará, por ser ese lector fiel, por haberme acompañado en este fic que disfrute mucho escribir para ti, ojalá te haya agradado tanto como a mi. Espero pronto estarnos leyendo nuevamente, un enorme beso y saludos!, ¡GRACIAS!CHICAGRANGER