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Albus Potter — capítulo 12
Estuvimos un par de horas... ¿que digo? Estuvimos casi hasta la madrugada buscando en los mapas algún indicio de la Cámara de Hufflepuff, lo cuál casi nos trajo problemas a la hora de volver a nuestras salas, ya que casi nos atrapa el anciano Filch y la vieja Sra. Norris.
No encontramos nada, lamentablemente. Pero acordamos que, luego de las clases, seguiríamos con nuestra búsqueda.
El lunes luego de las clases...
-
Yo revisaré los baños de las chicas, ustedes tienen que revisar los de los chicos, pueden repartírselos así hacemos más rápido, cuando terminen nos encontramos acá. - dijo Rose y se fue corriendo.
-
Es rara. - dijo Scorpius.
-
Vos sos raro.- le dije y nos reímos.
-
Vamos, si no vamos a tardar más que Rose.
-Bueno, yo reviso el cuarto, quinto, sexto y séptimo piso y vos la planta baja, el primer, segundo y tercer piso. -le propuse.
-
Ok, suerte.
-
Suerte.
Cada uno se fue por su lado, yo revisé todos los baños y no avía nada sospechoso, es más, todas las llaves de agua funcionaban.
Volví, admito, cansado de subir y bajar escaleras, a la sala de los menesteres. No había llegado nadie.
Entré, me senté y me puse a pensar en los Hufflepuff's. Los de esa casa eran los trabajadores y leales. ¿Leales? ¿Por qué alguien leal como Helga Hufflepuff haría una cámara secreta a costas de los otros tres fundadores? ¿Y para qué?
-
Albus? Albus? Albus NoSeQué Potter! - Scor pasaba su mano frente mi cara.
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Que pasa?
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Te quedaste ido.
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Estaba pensando.
-
Te dolió?- lo miré poniendo cara de pocos amigos - Ya se en que se parecen Rose y vos!
No pude evitarlo y me reí. Nos reíamos a carcajadas cuando llegó Rose:
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Hola chicos. Encontraron algo?- preguntó Rose.
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No, vos? - dijimos casi al unísono.
-
Nada, solo Myrtle la llorona, estaba llorando, para variar -frunció el ceño-. Y encontré el grifo con la serpiente grabada.
-
Chicos... Estuve pensando... y... ¿Por qué la leal Helga Hufflepuff querría tener una cámara secreta a costas de los otros tres fundadores? ¿No puede ser que sea solo una leyenda? - pregunte.
-
No se me había ocurrido.- dijo Rose desesperada. Comenzó a andar en círculos por la habitación, murmurando - ¿Para qué...?Ella no... Pero...
Siguió así mucho rato hasta que finalmente se dio la vuelta y nos miró.
-
No creo que la cámara de los Hufflepuff exista - dijo rápido con su tono de sabelotodo mal empleado.-. ¿Ustedes que opinan?
-
Yo tampoco creo que exista.- dije yo.
-
Para mí que si existe. Capas que cuando ella hizo la cámara todos los demás habían hecho la suya o... capás que los otros sí sabían. A parte yo ya me había emocionado por tener una aventura.- dijo Scor triste.
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Yo también. - dijimos Rose y yo al mismo tiempo.
-
Entonces seguiremos buscando?
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Por mi bien. - dije.
-
Por cierto... cuando estaba tratando de volverte de tu trance, quise llamarte por tu nombre completo - empezó Scor -. Pero no se cual es tu segundo nombre. - Comenzó a reír, una sonrisa tan grande que se le achinaron los ojos.
-
Mi hermoso segundo nombre es Severus. - dije haciéndome el egocéntrico. A lo que ellos rieron.
En ese momento, estando los tres juntos riendo sin preocuparnos por nada, me di cuenta de cuanto los quería. Y deseé que nada ni nadie pudiera cambiar mi amistad con ellos.
Antes de irnos al Gran Salón para desayunar, agarré toda la información que habíamos encontrado y la metí en un folio de una carpeta de estilo Muggle (lo sé gracias al abuelo Weasley), que apareció en la mágica sala en cuanto yo la necesité.
Fui a mi habitación y la guardé en mi mochila.