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Albus Potter — capítulo 16

Nos paramos y fuimos al frente donde estaba el profesor.

Seguíamos con las capuchas puestas a petición de los Merodeadores.

Llegamos al frente y nos dimos vuelta viendo a la clase.  ¿Qué íbamos a hacer? El profesor pediría que nos saquemos las capuchas y el plan de los Merodeadores se echaría a perder.

  • Mi nombre es Albus y ellos son Scor y Sirius...

El profesor me interrumpió.

  • ¿Podrían dejarnos ver sus rostros?

Un grito proveniente del fondo de la clase nos asustó. Volteamos a ver y estaba Sirius agarrándose su mano.

  • ¿Qué sucede?

  • Pro-profesor, James me agarró la mano con su silla.

  • Fue sin querer, señor. - dijo el nombrado.

Que bien que actuaban esos dos.

El profesor fue hacia él y revisó su mano.

  • No parece haber nada, pero lo llevaré a la enfermería por si acaso. Vuelvo enseguida. - dijo el profesor saliendo con Sirius.

James se acercó a nosotros y rió.

  • Nos creyó porque es nuevo y no nos conoce.

Las siguientes clases pasaron sin que nos hagan presentarnos, los profesores creían que lo habíamos hecho en las primeras horas. A nadie le extrañó que llevemos capuchas, tal vez porque íbamos con los merodeadores... y parece que ellos son de hacer cosas que nadie comprende.

Cuando terminaron las clases los Merodeadores se reunieron para discutir su plan. A mitad de este nos llamaron a James, Scor y a mi.

  • La idea, - empezó Canuto- es que mientras nosotros hacemos la broma a Quejicus ustedes estén en los terrenos...

  • Porque ¨sin querer¨ pelo-grasiento va a ver que nos dirigimos hasta ahí - siguió mi abuelo-. Entonces va a ver a alguno de ustedes dos - nos señaló a James y a mi-, y lo va a culpar...

  • El otro tiene que estar cerca para que lo vea y se confunda.- interrumpió Remus.

  • Ah, si. - parece que James se había olvidado.- Y cuando Quejicus entra en shock aparece Scor, por detrás y dice que también es un Potter.

  • Y por último llega James y dice algo así como que lo está buscando a él. - volvió a hablar Sirius.

  • ¡Esperemos que tenga que ir al hospital! - rió Peter.

  • Pobre el tal Quejicus. - susurré.

  • Tienen que estar a las cuatro en el patio. Pueden estar haciendo lo que quieran. Pero estén ahí. Ah, Scor, debes recordar estar un poco oculto para que no te vea. - recordó Remus.

Y yo pensaba que él era tranquilo...

Diez minutos antes de las cuatro nosotros ya estábamos en los terrenos.

James estaba sentado bajo el árbol favorito de los Merodeadores (y nuestro) sin hacer nada.

Y yo estaba a unos metros de distancia sentado bajo un árbol leyendo.

Scor había decidido esconderse atrás de un arbusto cercano a la puerta por la que saldría "Quejicus".

La única forma conocida para realizar uno es por medio de unGiratiempo.

Si por casualidad (Hechizo fallido, experimento, etc.) realiza un Viaje en el Tiempo en el pasado debe asegurarse de no cambiar nada y en el futuro no enterarse de nada. En cualquiera de los dos casos debe evitar que descubran quien es o podría dejar secuelas graves a los de ese tiempo.

Bla, bla, bla y más bla. ¿No existe forma de volver a tu tiempo?

Se escuchó ruido proveniente del castillo y varios de los estudiantes que estaban tranquilos miraron hacia la puerta.

Cornamenta llegó corriendo y se tiró detrás del arbusto en el que estaba Scor. Debió haber dolido. No se como hicieron para no gritar.

Apareció un malvavisco escarlata y dorado. Supe que ese era el tal "Quejicus".

Estaba cubierto por una masa (pintada de los colores que ya mencioné) que le tapaba completamente dejando un hueco para la cara y de milagro tenía movilidad en sus extremidades.

  • ¡Tú! - señalo a James - ¿Como osas hacerme esto y quedarte tan tranquilo?

Hice como que me aclaraba la garganta y cerré el libro, el cual dejé reposando al lado mío.

  • ¿Potter? Y ¿Potter? - preguntó mirándonos a los dos. Asentimos. - ¡Ya se van a enterar!

  • ¿Qué te hicieron mis hermanos, si puedo saber? - preguntó Scor detrás de él.

Se había movido sigilosamente, ni yo lo había notado. Se frotaba un poco la cabeza.

Quejicus se dio la vuelta.

  • ¿O-otro Potter? - abrió los ojos exageradamente.

Se enojó y empezó a echarnos la culpa de todo lo que los Merodeadores le habían hecho.

Cornamenta salió ágilmente de detrás del arbusto.

  • Es a mi a quien buscas. - dijo.

  • ¿Cuatro... Potter's?

Se quedó como estatua, sorprendido. Y de la nada se desplomó contra el suelo.

Los Merodeadores (los otros tres para ese entonces ya habían aparecido), James y Scor se empezaron a reír y yo me acerqué apresuradamente al chico.

No estaba desmayado, pero podría decirse que estaba algo adormilado.

  • ¡Ya le sacan esta cosa! - les grité, muy, fuerte a los merodeadores refiriéndome a esa masa viscosa que cubría al chico.

Todos (hasta los alumnos que miraban divertidos) se extrañaron por mi reacción.

Remus con un movimiento de varita y unas palabras que no llegué a escuchar deshizo esa masa.

Me apresure y agarré la muñeca del chico, su pulso estaba bien. Le toqué la frente y ¡me quemé!

  • ¡Hey! - lo sacudí - ¿Como te sientes?

  • Me duele la cabeza. Y estoy un poco mareado. - dijo lento y con voz baja.

Miré a mi alrededor. Tenía que llevarlo a la enfermería urgente.

Lo ayudé a pararse y llamé a Scorpius con la mirada. Este me ayudó a llevarlo por los pasillos.

En el camino una chica pelirroja en la que no había reparado nos miró preocupada y sin decir nada nos siguió.

Al llegar a la enfermería, la enfermera nos sacó al pelinegro, lo recostó en una camilla y nos echó de allí mientras le daba de tomar unas pociones.

Cerré la puerta de la enfermería detrás de mi.

  • ¿Qué le pasó ¿Está bien? ¿Quien es el culpable... y como le hago pagar?

Miré sorprendido a la chica. Pensé que era mi abuela, Lily, papá dijo que era pelirroja y tenía mis ojos. A parte de que era amable...

  • Vio a todos los Potter juntos. - dijo Remus apareciendo por el pasillo con los Merodeadores y mi hermano.

  • Uh. ¿Se desmayó?

  • Le agarró fiebre y estaba mareado. - dije.

La enfermera nos dejó pasar.

  • Los medicamentos van a hacer efecto en unos minutos. En teoría le sacan el dolor de cabeza, los mareos y le baja la fiebre. En cuanto se sienta bien puede marcharse. - le dijo esto último al chico y se marchó.