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Albus Potter — capítulo 15
Me desperté incómodo. Y claro, ¿como no iba a estarlo si me observaban como a un animal del zoológico?
Debían de ser entre las siete y las seis de la mañana. Por lo que había tiempo para vestirnos e ir a las clases.
- ¿Por qué nos miran tanto? - preguntó James lo que yo no había llegado a formular.
Miré a Scor, él también se había despertado.
El problema, lo raro, es que habían tres chicos mirándonos como si fuéramos de otro planeta.
- ¿James? - preguntó uno de los chicos acercándose a mi.
El chico era alto y tenía el cabello un poco largo.
- No, ¿tu eres James? - preguntó otro acercándose a mi hermano.
El niño era chiquito y regordete, seguro él era Pettigrew.
- No, ninguno de ellos. James se fue a hablar con Dumbledore, ¿lo recuerdan?
Dijo el último chico que tenía el cabello y los ojos de color miel.
- ¿Quienes son ustedes? - inquirió acercándose más y sentándose en la cama de James.
Peter se sentó en la cama de Scor y Sirius en la mía.
-
Mi nombre no es James, - dijo mi hermano. - es Sirius.
-
¿¡Qué!? ¿¡Viniste a reemplazarme!? - Sirius saltó de mi cama a la de James y lo empezó a zarandear.
-
¡No! - grité yo.
-
Sueltalo. - Scor se subió arriba de Sirius e intentó sujetarlo.
Saqué mi varita.
- Petrificus**totalus.
Agarré a Sirius que estaba completamente quieto y lo puse de vuelta sobre mi cama.
-
Gracias. - le dijo James a Scor.
-
¿Vieron que se quieren? - me reí, no era momento para molestarlos pero no pude evitarlo.
-
No respondieron, ¿quienes son? - masculló Peter.
Pff, haciéndose el valiente. Nunca tuve tantas ganas de golpear a alguien.
-
Mi nombre es Albus Potter, y ellos son mis hermanos Scor, ¿Potter? y Sirius Potter. - dije. - Y si, somos familiares lejanos de James. Finitenincantatem. - dije apuntando a Sirius que pudo volver a la normalidad.
-
Entiendo que tus padres eligieran mi hermoso nombre para ponértelo. - dijo.
-
No entiendo, ¿por qué no venían desde antes a Hogwarts? - preguntó Remus.
-
Estudiábamos en casa. - respondió Scor.
-
¡Genial! Si Quejicus tenía problemas con un Potter ahora hay cuatro, ¡Quiero ver su cara cuando lo sepa! - Sirius comenzó a reír, seguido por Peter y Remus.
Cuando este último sonrió, por un microsegundo pude ver a Teddy.
-
¡Hey! ¿Por qué no se presentan ustedes? - dijo Scor que no podía reconocerlos.
-
Yo soy el Gran y Poderoso Sirius Black. Ese de ahí - señalo a Peter - es mi sirviente, y el de acá es mi fuente de conocimiento. - dijo señalando a Remus.
-
Hey. - se quejaron los dos.
-
No seas tonto Canuto. Yo soy Remus Lupin, y él es Peter Pettigrew.
-
¡Chicos! No saben quienes estaban en la oficina de Dumbledore. Pensé que me había mandado una gran... - un chico igual a James entró por la puerta, seguro era James. Eso sonó raro.
El James... ¿abuelo? quedó desconcertado unos momentos y luego volvió a la normalidad y dijo:
- Deben ser ustedes. Hola, mi nombre es James Potter.
Nos volvimos a presentar.
-
Sirius y James son realmente parecidos. - dijo Petter.
-
Si, - confirmó Remus. - y en menor medida Albus también.
-
Yo me parezco más a nuestra madre. - dijo Scor.
-
¿Qué hora es? - pregunté.
-
Las diez de la mañana, tranquilo, hoy es domingo, no hay clases. - respondió Remus.
-
Gracias.
-
¿Qué les parece si se cambian y vamos a desayunar? - dijo James mirando a Canuto disimuladamente.
Nos cambiamos y los merodeadores nos obligaron a ponernos unas capuchas para que nadie nos vea.
-
¿A donde vamos? - preguntó Scor una vez que se dio cuenta que no íbamos en dirección correcta.
-
A las cocinas, supongo que ya les mostraron parte del castillo, las cocinas son lo mejor. - explicó Canuto.
-
No podemos dejar que Quejicus los vea ahora, hay que hacerle una broma y confundirlo. - dijo Cornamenta más para Sirius que para los demás.
Llegamos a las cocinas y los elfos, amables pero menos contentos que en nuestro tiempo, nos dieron el desayuno sin hacernos preguntas.
Luego de desayunar Remus nos dijo que teníamos que hablar con McGonagall para tener nuestro horario ya que este año (3ro) tendríamos que elegir nuevas materias.
Y ahí estábamos, frente al despacho de la profesora y sin los merodeadores.
- Adelante. - escuchamos a la profesora.
Scor abrió la puerta y los tres pasamos.
- Ah, señores Potter - le guiñó un hijo a Scor, parecía de buen humor -, los estaba esperando. Como ya les debe haber dicho el señor Lupin están aquí para discutir sus horarios.
Las materias obligatorias y que ya estaban teniendo son Astronomía, Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbología, Historia de la Magia, Pociones y Transformaciones. Tienen que elegir de Estudios de las Runas Antiguas, Aritmancia, Estudios Muggles, Cuidado de las Criaturas Mágicas, Adivinación y Alquimia las materias que cursarán los siguientes años.
Nos miró esperando nuestras respuestas.
James se encogió de hombros.
- En nuestros tiempos yo estudiaba Estudios Muggles, Cuidado de las Criaturas Mágicas y Adivinación.
McGonagall con un movimiento de varita hizo aparecer su horario.
-
Yo creo que estudiaré Estudios de las Runas Antiguas, Cuidado de las Criaturas Mágicas y Adivinación. - dijo Scor.
-
Yo Estudios de las Runas Antiguas, Estudios Muggle y Adivinación.
McGonagall hizo aparecer nuestros horarios y nos los dio.
- Recuerden que hay materias extracurriculares y clubes a los que pueden afiliarse.
Dijo ella y luego de saludarla me acordé de algo muy importante.
-
Profesora, -todos se volvieron hacia mi - en nuestro tiempo Scorpius y yo estamos en primer año.
-
¿Crecieron? - asentimos - Es muy extraño, pero si dicen que era un artefacto de Rowena Ravenclaw cualquier cosa puede pasar. Bien, no creo que les preocupen las evaluaciones de este tiempo, pero si quieren puedo asignarles un tutor. Les dejo tiempo para pensarlo y después me dicen.
Y ahí si, nos fuimos.
Pasamos lo que quedaba de esa hora en los terrenos sin hacer nada, solo pensando.
Cinco minutos antes de que la siguiente clase empiece nos dirigimos hacia el aula, nos tocaba Encantamientos con Ravenclaw.
Nos habíamos vuelto a poner las capuchas porque los merodeadores no querían que nos vieran.
-
¡Chicos! -Venía gritando Sirius cuando estábamos frente a la puerta del aula. - Corrió el rumor de que los tres hermanos de James estaban en Hogwarts y que no habían venido antes aquí porque estaban en otra escuela. -dijo emocionadísimo.
-
No sabemos quien creó una historia tan ridícula... - continuó Remus.
-
Pero no les afirmamos ni negamos nada. - interrumpió James.
-
Y Quejicus está aterrado. - rió Sirius.
Peter no había dejado de carcajearse en ningún momento.
La puerta del Aula de Encantamientos se abrió dejando pasar a todos los alumnos que habían estado esperando pasar.
Entramos y nos sentamos atrás de todo. Los bancos eran de a dos y, por desgracia, me tocó sentarme con Peter.
- Buenos días alumnos. Soy el nuevo profesor de encantamientos, mi nombre es Flitwick. Me he enterado que tienen tres compañeros nuevos, ¿pueden pasar a presentarse?