Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← El último año en Hogwarts · de

El último año en Hogwarts — capítulo 4

El último año en Hogwarts

Capitulo 4: Sin un jugador

Las siguientes semanas pasaron con total naturalidad en Hogwarts, Lily acosada, como ella decía, por James, Andy cada vez mas callada cuando Remus estaba cerca, y Mel, por alguna extrañísima razón, ya no se mostraba tan seductora frente a Sirius, como lo hacía siempre.

Era una hermosa tarde de sábado, y aprovechando que no tenían clases y que se acercaba el fin del tiempo cálido, Lily, Mel, Andy y Kelly, salieron a dar un paseo por los terrenos, luego de caminar un largo rato, se sentaron a descansar junto al lago y cuando menos se lo esperaban, un grupo de chicos aparecieron justo detrás de ellas.

-Así que estaban aquí- exclamó James –Estuvimos buscándolas por todo el castillo-

-Sucedió algo- dijo Remus y las mejillas de Andy de repente se volvieron rojas –Recuerdan

lo del loco ese que mata muggles y... – Remus se calló al entender las insistentes y silenciosas señas que Mel le hacia para que no hablara mas –Eh... era un chiste-

Todos quedaron mirándose en silencio hasta que Lily habló:

-Cuando no? Un merodeador diciendo tonterías-

-Por que lo dices?- le preguntó James sintiéndose totalmente aludido ya que la pelirroja lo miraba exclusivamente a el.

-Y me lo preguntas? Es obvio que lo digo por todas las estupideces que ustedes dicen... especialmente tu, Potter-

Mas tarde en el castillo, Andy salía del baño de los prefectos cuando se encontró con Remus.

-Puedo hablar un segundo contigo?- le preguntó el cuando descubrió que la chica no estaba dispuesta ni siquiera a mirarlo o saludarlo ni nada por el estilo.

-Si, claro- respondió ella levantando la vista y mirándolo a los ojos -Que sucede?-

-Tienes los ojos más lindos que he visto en toda mi vida-

-Que?- Andy solamente sonrió pero por dentro estaba que explotaba.

-Nada... solo que... tus ojos me encantan- un silencio incomodo se apoderó de ellos por un instante –Lo que en realidad quería decirte, como antes no pude, es que escuchamos a Snape y a Malfoy hablar sobre ese tal Voldemort y que ya estaba cerca-

-Cerca? Cerca de Hogwarts?-

-No lo se, pero estoy seguro de que ellos tienen algo que ver en todo este tema... apropósito que ocurrió en el lago? Por que Mel me dijo... –

-Kelly- lo interrumpió ella –Recuerdas la noticia del Explosivo? El padre de Mel y Kelly, no conocía a Voldemort hasta que... creo que el mismo fue el que asesinó, hace ya un año, a su madre que vivía en las lejanías del país, Kelly nunca pudo superar la muerte de su abuela y... –

-Entiendo, no es bueno hablar de el frente a ella-

-Si, si no fuera porque somos amigas de su hermana, ni Lily ni yo sabríamos lo que realmente pasó, pero Mel ya asumió todo porque mas allá de que era su abuela, no la conoció del todo bien pero Kelly vivió varios años con ella-

-Voy a hablar con los demás para que no abran la boca cuando Kelly este-

-Al final y a pesar de todo, Lily tenía razón respecto a ti- le dijo Andy mirándolo embobada.

-Que quieres decir?-

-Ella siempre dijo que eres especial, que no eres como los otros, y acabas de demostrármelo, yo creía que ninguno de los de tu grupo, incluyéndote, sería capaz de entender algo sobre alguien que tiene sentimientos y sufre-

-Andy- dijo el sonriendo y poniendo sus manos sobre los hombros de la chica –Yo no soy un... monstruo-

-REMUS!!!!!!!- Sirius Black había llegado y se acercaba corriendo hacia ellos –Remus, no te imaginas lo que sucedió... oh, perdonen si los interrumpo- la sonrisa de complicidad de Sirius apareció en menos de un segundo.

-No- dijo Andy rápidamente –Es mas, ya me iba-

Los dos merodeadores esperaron a que la chica se perdiera de vista para poder hablar.

-Bueno, Moony, esto es realmente urgente... –

-Te diste cuenta de lo que hiciste, pedazo de animal?- Remus parecía estar molesto.

-Que? Que hice ahora?-

-Interrumpiste mi mejor momento con Andy, sabes lo que me costó acercarme a ella?-

-Lo siento tanto- dijo Sirius irónicamente –Pero, sabes que? Me ofendes y mucho, una chiquita no es mas importante que tu pobre amigo James que casi se convirtió en mujer de tanto pensar y...–

-Que?-

-No me interrumpas por favor, el problema es que el partido de quidditch es pasado mañana y el inepto del buscador se enfermó y volvió a su casa de un día para el otro, James se ofreció para ocupar su lugar pero ahora nos quedamos sin un cazador y yo me estoy volviendo loco tratando de encontrar a alguien que quiera, nadie se atreve a jugar contra los de Hufflepuff porque se dice por ahí que el capitán nuevo es una bestia y que los jugadores son peores que los de Slytherin, los de nuestro equipo, que tienen años de practica, están asustados, imagínate los demás, casi salieron corriendo cuando les dije... aunque ahora que lo pienso, solo unas chicas se quedaron hablando... pero bueno, ese no es el tema, necesitamos hacer algo, ah, me olvidaba, como si fuera poco el buscador suplente se fue de vacaciones al sur y jamás volvió, lamento mucho decir esto pero Gryffindor va en decadencia-

-Terminaste? Bien, tenemos todo el día de mañana para buscar al nuevo cazador... –

-Pero no para entrenarlo, Moony, por favor, sabes lo que cuesta... –

-Estoy seguro que un muy buen cazador esta cerca, solo debemos encontrarlo-

-Y entonces... –decía Mel mientras se miraba en el espejo de su habitación y masticaba con la boca abierta una goma de mascar mágica –Que les parece? Como me queda?-

-Eh... bien- le contestó Andy pero había algo en la túnica nueva de Mel que no la convencía mucho- No te parece que es muy... muy roja?-

-Si, y me encanta- la sonrisa de Mel iba de una oreja a la otra –Y además, combina con las super super super uñas rojas y largas que voy a tener ese día-

-Pareces una mas de nuestro equipo de quidditch- le dijo Lily mientras sacaba su túnica del baúl –Esta es la mía, no es hermosa? La encanté para que las estrellitas brillen de verdad-

La túnica de Lily era azul noche con unas pequeñas estrellas que brillaban con una luz capaz de encandilar a cualquiera; la de Mel era toda roja con los bordes de las mangas y del cuello color dorado, y la de Andy era celeste pastel con las mangas color rosa. Las tres amigas estaban muy ansiosas por estrenarlas ya que cuando eso pasase, estarían en el baile de Halloween.