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El último año en Hogwarts — capítulo 7
El último año en Hogwarts
Capitulo 7: William Chase
-No creo que halla sido una muy buena manera de abandonar la fiesta- le decía Lily a Mel mientras se peinaba en la mañana –Tendrías que haberte quedado allí y no salir corriendo-
-Ya lo se- se lamentaba la rubia –Pero en ese momento, no se me ocurrió algo mejor que hacer... y que hizo Sirius cuando me fui?-
-Te iba a seguir aquí- le respondió Andy –Pero yo le dije que no era preciso que... entrara a nuestra habitación... imagínate, con toda la euforia y... excitación que tenían los dos anoche, no se que podría haber pasado- se quedaron calladas por un momento recordando lo sucedido –Realmente, nunca, pero nunca nunca en mi vida, vi a alguien besarse de esa manera-
Las tres comenzaron a reír, pero luego la risa de Mel se terminó en un instante al acordarse de que en solo un rato tendría que ver a Sirius y no sabia con que cara lo miraría después de todo.
-No creo que halla sido una muy buena manera de abandonar la fiesta- le decía James a Sirius mientras buscaba su camisa debajo de la cama –Tendrías que haberla seguido y no salir corriendo para otro lado-
-Ya lo se- se lamentaba Sirius –Pero en ese momento no se me ocurrió algo mejor que hacer... fue un segundo de estupidez, que mas pude haber hecho?-
-Seguirla hasta su habitación- le respondió Remus –Si Andy no... imagínate, con toda la euforia y.. excitación que tenían los dos anoche, podría haber pasado cualquier cosa- se quedaron callados un momento recordando lo sucedido –Realmente, nunca, pero nunca nunca en mi vida vi a alguien ponerle tanta energía a un beso-
Los tres comenzaron a reír, pero la risa de Sirius se transformó en una débil sonrisa al acordarse de que en solo un rato tendría que ver a Mel y no sabía que iba a decirle después de todo.
Sirius y Mel habían acordado con sus amigos que nadie diría nada, no querían que los demás se enteraran de lo que había sucedido.
El reencuentro de ambos fue menos excitante de lo que se esperaba, ni siquiera se miraron, y esto duro por varias semanas.
Era viernes y faltaba solo un día para el baile de Halloween, el colegio entero lo esperaba con ansias y el Gran Salón estaba lleno de adornos alusivos a la fecha, las velas flotantes, eran pequeñas calabazas; arañas bajaban y subían del techo y todos los fantasmas de Hogwarts iban de un lado hacia otro como parte del decorado.
Lily caminaba por los pasillos de la escuela, cuando se encontró con dos personas muy poco deseables, Malfoy y su novia, la prima de Sirius.
-Que hace una Gryffindor como tu caminando tan sola por aquí?- le preguntó Malfoy arrastrando las palabras.
-Eh.. nada que te importe- le respondió ella y al pasar a su lado, chocó contra su hombro.
Malfoy se corrió bruscamente y una cadena dorada con una pequeña medalla en forma circular, cayó de su bolsillo, Lily se la quedó mirando, pero el empujó a la pelirroja haciendo que terminara desplomada en el piso, levantó la cadena y se fue corriendo junto a Narcissa.
Lily no se levantó, se corrió hacia la pared y apoyó su espalda allí, estuvo como cinco minutos tratando de recordar como era el grabado de la medalla de la cadena pero alguien interrumpió sus pensamientos.
-Lily... –un muchacho rubio y de unos grandes ojos celestes estaba parado frente a ella, su nombre era William Chase, era hijo de un famoso escritor millonario y pertenecía a Ravenclaw –No fuiste la reunión del club Slug anoche, sucedió algo?-
-Will... – Lily se puso de pie rápidamente –No, no sucedió nada solo que estaba un poco cansada-
-Oh, esta bien, el profesor y yo nos preocupamos por ti, si me permites decirte algo, te extrañe mucho ayer, era como que faltaba algo importante, muy importante-
-Yo también extrañe al grupo ayer, me divierto bastante con ustedes y el profesor es un encanto con nosotros-
-Tu eres un encanto- le dijo William corriéndole el pelo detrás de la oreja izquierda.
-Gracias Will- las mejillas de la pelirroja comenzaron a tomar un tinte similar al de su cabello y sintió una gran curiosidad por la punta de sus zapatos.
-Tienes pareja para el baile, Lily?-
-Eh... no- respondió ella pero le fue imposible no recordar la cara de pollito mojado de James cuando le pedía que fuera su pareja.
-Perfecto- exclamó el Ravenclaw –Porque sería un gran honor para mi que fueras mi pareja en el baile... aceptas?-
-Si, si acepto-
Se despidieron y cada uno se fue para un lugar distinto, Lily no podía creer porque no estaba feliz con su nueva pareja, era el chico mas lindo de la escuela, sin contar a James, claro, pero tampoco podía creer como pensaba eso, por alguna razón, sintió ganas de llorar y eso fue lo que hizo. Se quedó observando el retrato de la dama gorda y llorando silenciosamente hasta que una mano, a la cual reconoció en un instante, apareció en su cintura; la pelirroja se dio vuelta y sin ni siquiera mirar a la cara al dueño de esa mano, lo abrazó y comenzó a llorar peor.
-Potter, eres un idiota- balbuceó ella mientras golpeaba suavemente la espalda del chico.
-Lily, que te pasa? Por que lloras? No llores por favor- James no sabía que hacer, Lily no soltaba su cuello y solo balbuceaba insultos hacia el –Puedes explicarme que sucedió?-
-No, Potter, es todo por tu culpa, solo tu culpa-
-Que? Que hice ahora?-
-Nada, perdona, la única idiota aquí soy yo- Lily soltó a James y comenzó a correr, bajó las escaleras y salió del castillo, caminó hacia al lago y cuando llegó se llevó una gran sorpresa.
-Sabía que vendrías al lago- le dijo James acercándose a ella –Solo quiero ayudarte, de verdad-
-Bueno... estoy mal por algo que no puedo decirte porque ni yo lo se muy bien- Lily se sentó en la orilla y James la siguió –Solo me gustaría desaparecer y no sentir lo que siento en estos momentos-
-Y que es lo que sientes en estos momentos?- le preguntó el corriéndole el pelo detrás de su oreja izquierda, la pelirroja se estremeció por dentro y había comprobado que nadie lo hacia mejor que el.
-No lo se- respondió ella y comenzó a mirarlo a los ojos.
-Yo podría ayudarte a que lo sepas- James comenzó a acercarse lentamente y cada vez mas a ella, estaban a pocos milímetros de distancia cuando un gritó los hizo separarse al instante.
-Lily!- gritó Mel y junto con Andy corrían hacia ellos –Ya lo sabemos todo, William Chase te invitó al baile!! Felicitaciones!!-
James frunció el entrecejo, y se quedó mirando a Lily que cuchichiaba muy contenta con sus amigas. Trató de recordar lo que Mel había dicho hasta que pudo hacerlo, William Chase, el rubio oxigenado por el cual morían todas en Ravenclaw, había invitado a Lily, a su Lily, al baile. Tragó saliva bruscamente y se interpuso entre la pelirroja y las demás.
-Perdona, escuché mal o el estúpido de Chase te invitó al baile?- le preguntó James moviendo mucho las manos.
-Escuchaste muy bien, Potter- le respondió ella sonriendo –Will me invitó y obviamente, acepte-
-Voy a... –James levantó las manos a la altura de su cara y cerró los puños –Voy a matarlo, sabes... –
-No Potter- lo interrumpió Lily –Tu no vas a matar a nadie y menos que menos a Will, es una persona maravillosa y ya deja de molestarme de una vez-
James se fue refunfuñando, caminó hasta el castillo maldiciendo a William, estaba molesto, mas molesto que nunca, si Chase no la hubiera invitado, Mel y Andy no los hubieran interrumpido y quizás en ese momento, estaría besando a la mujer de su vida. Se sentó solo en la mesa de Gryffindor hasta que se llegaron sus amigos y lo acompañaron.
-A que se debe esa cara?- le preguntó Remus.
-Yo se, yo se- exclamó Sirius levantando su mano como si un profesor hubiera hecho una pregunta y el conocía la respuesta –Lily ya tiene pareja para el baile-
-Si- se lamentó James y apoyó la cara sobre la mesa –Adivinen quien es el tarado que osó de invitar a mi Lily-
-Yo se, yo se- volvió a decir Sirius –William Chase, todo el mundo lo sabe, Prongs-
-Es la única de su grupo con pareja- agregó Remus –Andy y Mel decidieron ir solas-
-Como lo sabes?- le preguntó James levantando la cabeza y mirando a Sirius esperando que el respondiera ya que parecía saber todo ese día.
-Andy me lo dijo cuando... la invite- respondió Remus poniéndose ligeramente colorado.
-Oh- gimió James y volvió a su posición de la cara contra la mesa –Por que diablos Lily no quiso ir sola?-
-Hablando de “ir sola”- exclamó Sirius mientras miraba hacia todos lados –Donde esta Peter? No esta en tus pantalones, Prongs?-
-No- contestó James riendo –Tu eres el que quiere estar en mis pantalones... porque siempre estas en su contra? Peter es una muy buena persona, es indefenso, no creo que sea capaz de hacer nada malo-
-No lo se, Prongs- decía Sirius poniendo cara de preocupación –No me gustó cuando lo conocí, no me gusta y nunca me va a gustar... ya verás, terminaras dándome la razón algún día-