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El último año en Hogwarts — capítulo 8
El último año en Hogwarts
Capitulo 8: Halloween
Halloween había llegado y con una mañana totalmente nublada. Los alumnos se despertaron a la misma hora de siempre, menos los merodeadores que habían tenido una noche bastante agitada en la Casa de los Gritos.
Al mediodía y con una cara de muerto impresionante, Remus, se dirigió a la biblioteca para poder terminar su trabajo de Historia de la magia. Una vez allí, y cuando ya se había instalado en un lugar junto a la ventana , alguien se sentó frente a el.
-Bueno días, Remus- lo saludó Lily que estaba reluciente, recién bañada y con una sonrisa de oreja a oreja.
-Buenos días, Lily, necesitas algo?-
-Si, necesito que me digas donde estuvieron anoche tu y tus amigos, me quedé toda la noche en la sala común esperando a que llegaran pero nunca lo hicieron-
Remus se puso mas pálido de lo que ya estaba, tenía millones de mentiras para decirle pero en ese momento no se lo ocurría ninguna lo suficientemente creíble.
-Eh... Dumbledore nos dio permiso, si es lo que te interesa saber- respondió el sin mirarla a los ojos –No es algo... –
-Remus... es mucha casualidad que solo salgan todas las noches de luna llena-
-Como lo sabes?- le preguntó el un tanto exaltado –Perdóname, no quise gritarte-
-Descuida, pero lo único que voy a decirte es que tu y Peter son buenas personas, no se dejen llevar por Potter y Black que son peores que la lepra-
-Descuida- le dijo Remus sonriendo –No estamos haciendo nada malo, te lo juro-
Lily abandonó la biblioteca y en el camino a la sala común de Gryffindor, se encontró con la profesora Cassandra McGonagall, que había estado ausente desde lo sucedido en la clase con la profecía.
-Profesora... – la pelirroja se acercó a ella con intenciones de sacarle información acerca de su primer profecía –Como se encuentra? Ya esta bien?-
-Si si, Evans- le dijo Cassandra sin darle mucha importancia, y por alguna extraña razón, mirándola con un poco de miedo –Estoy muy bien-
-Me alegro mucho, profesora, puedo hacerle una pregunta?-
-Si, pero que sea rápida-
-Si, no lo tome a mal, no quiero entrometerme en su vida pero me gustaría saber cual fue... su primer profecía-
-Lo siento- le respondió ella y sus manos parecían temblar dentro de los bolsillos de su túnica –Nunca las recuerdo, como habrá notado, pierdo la razón y... solo se que una persona fue testigo y... –
-Quien? Cuando fue?- le interrumpió Lily.
-Esta haciendo muchas preguntas señorita Evans- Cassandra se ponía cada vez mas nerviosa –Lamento no poder decirle todo... solo voy a decirle que fue una mujer cuyo nombre era Sybill-
La hora del baile había llegado, eran las ocho en punto y las puertas del vestíbulo se abrieron para que los alumnos de cuarto en adelante, pudieran entrar al Gran Salón, que ahora estaba lleno de mesas redondas para diez personas cada una, con manteles negros y llenos de algo que parecía ser tela de araña; las mesas largas correspondientes a cada casa, ya no estaban.
Lily, junto con William, Andy, Mel y Kelly, se acercaron a una mesa. Will le corrió la silla a Lily para que se sentara y luego se inclinó un poco para poder decirle algo.
-Te molesta si voy y me siento con mis amigos?-
-Claro que no- respondió la pelirroja tratando de esconder un poco la felicidad que sentía al saber que no estaría durante toda la cena con el.
-Perfecto, entonces... nos vemos princesa-
James recién llegado a la mesa en donde estaban, vio toda la escena de cómo William le daba un beso en la mejilla, la llamaba princesa y lo peor de todo... ella no se había quejado por ello.
-Nos quedamos en esta- exclamó Sirius mientras se sentaba en la mesa de las chicas al lado de Kelly, que su rostro era del mismo color del cabello de Lily.
-Donde esta tu pareja?- le preguntó James a Lily sentándose junto a ella.
-Con sus amigos- le respondió con total naturalidad.
-Si fuera tu, estaría muy molesta con “Will”, te cambió por un montón de idiotas-
-No hizo lo mismo anoche cuando estuvimos solos- mintió Lily y le guiñó disimuladamente un ojo a Remus, ambos sabían donde había estado la pelirroja la noche anterior.
-Que quieres decir con eso?- James comenzaba a ponerse nervioso –Cuando se quedaron solos?-
-Olvídalo, Potter-
Pero era obvio que James no lo iba a olvidar y durante toda la cena, fulminó con la mirada a William.
Las luces de las calabazas que iluminaban el Gran Salón, comenzaron a apagarse y solo unas pocas quedaron encendidas; la música comenzó a sonar y casi todos los alumnos se pusieron de pie para ir a bailar.
Era algo increíble, pero los cuatro merodeadores, estaban sentados solos en la mesa, James miraba con odio a Will y a Lily; Remus observaba como Andy bailaba y como su cabello volaba cada vez que ella daba una vuelta; Sirius no sacaba su mirada de Mel y ella de el, pero ninguno de los dos fue capaz de hacer algo; y Peter sacaba fotos a su plato y de vez en cuando miraba hacia la mesa de los pocos alumnos de Slytherin presentes.
Luego de una hora de baile, Lily, se acercó a la mesa para beber un poco de agua.
-Me parece que “Will” te volvió a cambiar- le dijo James que se había puesto de pie para servirle el agua –Pero esta vez por una chica... –
-Es su prima y gracias por el agua- la pelirroja le sacó el vaso de las manos y comenzó a beber.
-Lily, por que lo haces tan difícil?-
-Que? Yo lo hago tan difícil?-
-Si, podrías facilitarme un poco las cosas y esto no pasaría-
-A que te refieres?-
-Me refiero que te estuve observando toda la noche y no pareciste estar muy feliz con ese sujeto-
-Tu no sabes nada de mi felicidad... como puedes saber? –Lily bajó la cabeza pero el se la volvió a subir dulcemente.
-Simplemente lo se, todo sería muy diferente si te dieras cuenta de que cambie... cambie por ti y nada mas que por ti, y estoy dispuesto a seguir cambiando si así lo quisieras-
-James... –
La puerta del Gran Salón se abrió y Malfoy estaba allí gritando.
-Un... un... hombre lobo!!-
Al instante, un ser detestable apareció detrás de el, era alto y delgado con enmarañado pelo gris, usaba una túnica negra que se veía incómodamente ajustada, tenía uñas largas y amarillentas, y alrededor de su boca tenia sangre, empujó bruscamente a Malfoy, que cayó al suelo desmayado, y se internó en el salón dirigiéndose lentamente a la mesa de profesores.
Lily se aferró fuertemente a James que miraba a la bestia asombrado; Sirius y Remus se pararon y fueron rápidamente junto a ellos y Peter se escondió debajo de la mesa.
-Es... Fenrir Greyback- murmuró Remus.
-Lo conoces?- le preguntó Lily que se había soltado de James.
-Debemos hacer algo- exclamó Sirius sacando su varita –No podemos dejarlo ir, Moony-
-Ay, por favor- Mel ligeramente histérica y asustada, se acercó a sus amigos, junto a Andy y Kelly –Que es ese bicho? Nadie piensa hacer nada? Dumbledore ni se esta moviendo... –
Mel se calló cuando Greyback pasó frente a ellos y se detuvo, caminó unos pasos hacia ellos, especialmente hacia Remus y luego lo señaló.
-Yo te conozco- le dijo Fenrir con una voz tan áspera como un ladrido –Si... Lupin... el pequeño Remus... –
-Greyback!!- gritó Dumbledore y cuando el hombre lobo se volteó, se encontró con todos los profesores apuntándolo con la varita, a lo que el sonrió y volvió a su camino anterior.
-Albus... tanto tiempo, pero es obvio que los años no hacen nada en ti- Fenrir hablaba con un tono burlón –Te preguntaras el por que de mi visita a Hogwarts-
-Habla de una vez- le ordenó el director.
-Que impaciente eres viejo amigo... bien, mi presencia hoy aquí es para advertirlos... el Señor de las Tinieblas ya esta aquí y pronto todos serán testigos de su poder... – Greyback levantaba los brazos como si estuviera dando un discurso político –Podrán unirse a nosotros los que quieran hacerlo y los que no... serán dueños de su propia suerte... –se volteó para mirar a los alumnos espantados –Y sino, pregúntenle al pobre de Thomas Umgraville... aunque no creo que pueda responderles-
-Oh dios- murmuró James –Nuestro buscador-
Las puertas del Gran Salón volvieron a abrirse pero esta vez nadie entró, sino que allí en el vestíbulo, estaba el cuerpo todo destrozado de Thomas.
-Te he dejado un presente en la entrada Albus- agregó Greyback y despareció.
Dumbledore, McGonagall y Slughorn, abandonaron el Gran Salón, seguidos por varios alumnos curiosos, entre ellos los merodeadores y las chicas.
Una vez fuera, todos buscaban el cuerpo inerte de alguien mas pero no encontraron ninguno.
-Albus, de que estaba hablando entonces?- le preguntó McGonagall al director pero este no le respondió solo señalo el cielo.
Una carabela enorme flotaba sobre ellos, se escucharon algunos gritos ahogados de los alumnos al verla y una chica de cuarto año, se desmayó del susto.
-Que es eso, profesor?- le preguntó James que se había acercado a el junto con Lily.
-La Marca Tenebrosa- respondió el director con una voz llena de preocupación y incertidumbre, que los chicos nunca le habían escuchado