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Aprendiendo a vivir — capítulo 16

Hermione acomodaba sus maletas, aun se sentía extraña, con la idea de compartir dos semanas con Severus, el era un hombre fuerte de carácter, asi que temia pero no en un mal sentido, era agradable su presencia y debía admitir, que desde que dormía abrazada a el, las pesadillas habia disminuido considerablemente, eso la emocionaba de alguna forma, camino al armario para acomodar su ropa, ella habia llamado al elfo de su esposo para preguntarle que llevaba normalmente de viaje el ayudo a acomodar las cosas de ambos, cuando estaba por cerrar las maletas, su elfina llego para anúnciale que una visita habia llegado, a la rubia le pareció extraño ya que nunca recibían visitas en ese lugar. Bajo por las enormes escaleras, cuando en la sala se encontró con una mujer pelinegra, que la miraba no muy sonriente, sabía que le debía ciertas explicaciones.

-Pansy,- la saludo con un abrazo.

-Hermione,- dijo con emoción, pero al mismo tiempo con severidad,- ahora si me dirás como es eso que de vacaciones,- la rubia le dijo que se sentara mientras le ofrecía alguna bebida, ambas se quedaron calladas un momento hasta que Hermione hablo,- explica,- hablo la pelinegra.

-Ayer después del examen Tonks me ataco, con una maldición prohibida, ya que nadie más que dos personas conocen el contra hechizo, Moody decidió no castigarla más haya que darnos dos semanas, pero para todos estamos de misión, por eso no podía quedarme y Severus me ayudo.

-Pero ese idiota porque la protege,- grito enfadada la pelinegra.

-El siempre la considero como su hija, al final el me pregunto, si quería que tuviera otra sanción yo me negué,- antes de que continuara, la pelinegra exploto.

-Y porque demonios no la hiciste algo mas te juro por Merlín que donde la tenga enfrente yo si la maldigo,- aseguro la bruja.

-Lo se Pansy, pero,- se quedo callada unos momentos,- se que algo le pasa a Tonks, y siento que es algo fuerte, si hago que la suspendan o la alejo de mi no podre averiguarlo, no soy tonta solo quiero saber que pasa,- afirmo la rubia.

-Solo ten cuidado no quiero que te lastime,- afirmo con un deje de preocupación.

-Gracias y prometo cuidarme, es difícil pensar que ella tenga algo en contra de mi, pero con su actitud eso me explica cosas, solo deseo averiguar sus razones,- ambas se quedaron pensando en el asunto, pero nada le quitaba a Hermione de la cabeza, que habia un problema con ella. momentos despues la pelinegra volvió a hablar.

-Así que,- se quedo callada,- a donde te vas con tu esposo,- cuestiono con una sonrisa picara.

-Pansy no ese tipo de viaje,- hablo la rubia con las mejillas muy sonrojadas,- es de trabajo, el ira a hacer algunas recolecciones de hierbas,- explico.

-Así que en lugar perdido es eso excitante,- dijo molestándola,- dime como es en la cama, un semental con experiencia imagino,- cuestiono divertida la bruja.

-Pansy,- hablo avergonzada la rubia,- no te contare nada,- hablo bajando la cabeza, la pelinegra la observo sabia que ocultaba algo.

-No me digas que ustedes,- la pelinegra solto una carcajada,- de verdad sigues siendo virgen,- la rubia se ruborizo completamente,- ahora comprendo,- hablo mas calmada, se acerco a su amiga y suavizo su voz,- Hermione hay algo que nunca te he contado, de hecho a nadie solo Draco y tus padres lo saben,- ella levanto el rostro,- hay una razón muy fuerte para que yo, no convivo con mis padres, ellos me desheredaron,- sonrio con nostalgia,- como ahora tu misma lo descubriste el ser una sangre pura no es fácil, mi familia al igual que todas, hacen contratos de matrimonio, cuando yo era pequeña estaba comprometida con un hombre que al igual que Severus era mayor, el me visitaba en las vacaciones, una fin de semana salimos a cenar, puesto que mis padres insistían en que debía tratarlo, yo en ese punto de mi vida, no me importaba nada mas que seguir con las ordenes de mis padres. Esa noche después de la cena, el y yo tuvimos relaciones, el me dijo que era normal ya que pronto seria su esposa, yo tenía 15 años, tenía expectativas con respecto a esa noche, pero fue todo lo contrario, el fue duro conmigo, me lastimo en muchas formas. Al dia siguiente me llevo a mi casa y les dijo a mis padres que no deseaba continuar con nuestro compromiso, que el no le interesaba. Mi contrato no era tan fuerte como el de muchas familias como el tuyo, solo había una compensación monetaria si cancelaba el trato, así que unos galeones valía la dignidad de su hija, para mis padres. El se marcho pero antes de irse le dijo a nuestro circulo, que ya no era virgen, así que después de eso, nadie acepto un contrato conmigo. Cuando me sentí rechazada me converti en lo que me conoces, la zorra de Slytherin. Lo que quiero decir con esto, es que eres afortunada Hermione, tienes a tu lado a un hombre que te respeta, Severus no se atrevido a tocarte por eso, es un caballero el tiene el derecho por matrimonio de poseerte cuando quiero, tener amantes y muchos privilegios mas, asi que valora la vid que tienes, ademas una familia que te ama.

-Y tus padres,- se aventuro a preguntar la bruja rubia.

-No los he vuelto a ver, mi padre huyo despues de la guerra, mi madre con el, la realidad no me interesa,- afirmo la bruja de mirada verde.

-Por eso ayer,- la pelinegra rio.

-Si, en nuestro circulo, soy la comidilla, todos me tratan como la zorra, pero el odio de Daphne por mi es especial,- la rubia la  miro extrañada,- digamos que fui amante de Blaise por mucho tiempo, incluso cuando estaba comprometido, asi que por eso ella me odia, y pues Anabelle tiene un pasado similar al mio por lo tanto, somos grandes amigas,- ambas rieron.

-De todas formas sabes que en esta casa y la de mis padres eres bienvenida,- afirmo la bruja rubia.

-Lo se Hermione, los Malfoy siempre me han tratado de maravilla,- sonrio,- incluso despues de mi aventura con Draco, el y yo somos amigos.

-Ustedes,- ella asintió.

-Si en la escuela, pero cuando termino la guerra nunca hicimos mas que tomar una copa,- ella sonrio,- a pesar de esa caratula de frialdad, el respeta a Astoria, solo que es un imbécil por tratarla de esa forma, ella no se lo merece, me encantaría que en verdad ese plan funciones, ese Draquito necesita su merecido,- ambas sonrieron despues de una confesión, llena de tristeza su momento de complicidad se hizo presente. Ellas seguían charlando, cuando  la puerta de la biblioteca se abrió dejando ver a Severus, con su mirada seria.

-Buenas tardes,- hablo con propiedad,- señorita Parkinson, Hermione,- la pelinegra sonrio mientras que la rubia le preguntaba.

-¿vienes a comer?,- cuestiono.

-Ya no regresare a la botica, salimos mañana muy temprano,- como única respuesta subió por las escaleras, la rubia observo a su amiga, que sonreía.

-Enserio no se como has dormido con el y no hacer cosas divertidas,- hablo Pansy.

-Ya basta que te escuchara,- ambas sonrieron. Momentos después la pelinegra se marchaba deseándole suerte. La rubia cuando llego a la habitación, observo a Severus, que estaba observando el contenido de la maleta, ella se acerco, aun contrariada por la historia de Pansy, ella se sentía mal por su pasado y observando al mago frente a ella, se percato de que en realidad tenia razón su amiga, el era bueno y la trataba de maravilla, era frio pero eso era lógico no la amaba, pero al final del dia siempre la trataba bien.

-Ya se fue Parkinson,- siseo el pocionista.

-Te molesta,- cuestiono.

-Que venga,- hablo mientras cerraba la maleta,- no en realidad, puede venir quien quieras, es tu casa también y no me molesta que vengan a verte,- la rubia se acerco a su esposo, mientras hablaba.

-Le dije a un elfo que me ayudara a acomodar tus maletas, no se si es lo que acostumbras a llevar en un viaje,- hablo la rubia. En ese momento el pocionista se sintió extraño nadie había tenido atenciones con el, era extraño que alguien que demostraba aversión a el, hiciera eso.

-Gracias,- hablo secamente,- el traslador sale mañana a primera hora, es mejor que descanses hoy temprano, estaré en la biblioteca,- afirmo para después marcharse. Esa noche ambos, durmieron mientras sus mentes estaban pensando que ese sin duda seria un viaje interesante. A la mañana siguiente el traslador se activo temprano, mientras ambos lo tomaban el pocionista sujetaba por la cintura, para evitarle caerse cuando llegaran a su destino.

O0o0o0o0o0o0o0o0o0O

Pansy iba llegando al ministerio, para comenzar su jornada laboral, esa tarde estaría desocupada la agenda, solo iba por unos informes, entro al departamento de aurores, mientras recogía todo lo necesario para marcharse, se encontró de frente con Potter, ella lo saludo mientras el correspondía, a estas alturas ambos ya se conocían un poco, mas no eran tan amigos, pero si tenían una buena amistad.

-Hoy no te quedaras,- cuestiono el azabache.

-No, solo vengo por unos informes y me marcho a casa,- señalo los papeles que traia en el brazo,- antes de que su conversación fluyera una voz se escucho.

-Harry,- una figura femenina se acercaba a ellos, mientras el azabache se giraba, esa mujer lo abrazaba, mientras besaba sus labios. A Pansy le dio algo en si estomago, como un dolor, ella sabia por Hermione que ellos no estaba juntos pese a la insistencia de la pelirroja, el joven de lentes, la sostuvo de la cintura, mientras la alejaba, sin lartimarla.

-Que haces aquí,- cuestiono el azabache.

-Vine para que me invitaras a comer,- ella enredo sus dedos, en la nuca del  niño que vivio.

-No puedo, ademas nunca te dije que vinieras, sabes que lo nuestro,- antes de que terminara la pelirroja lo detuvo.

-Eso se puede arreglar si ponemos de nuestra parte ambos,- chillo la bruja.

-En realidad Ginny,- en ese momento la pelinegra intervino.

-En realidad querida,- hablo con su mayor sarcasmo,- el no podrá acompañarte, porque me invito a comer a mi,- dijo la pelinegra mientras se acercaba a Harry y ponía su mano en su brazo.

-Parkinson,- hablo con enojo la menos de los Weasley,- como Blaise te dejo ahora buscas a Harry,- cuestiono enojada.

-Te equivocas,- hablo el niño de anteojos,- yo la busque afirmo el joven que salvo al mundo mágico.

-Pues cuando te aburras de ella, te seguire esperando,- la pelinegra se adelanto para quedar frente a ella.

-El nunca se aburre conmigo, o piensas que soy como tu, sin gracias ni estilo, que es fácil de botar, niña despierta, nunca dejaras de ser la comadreja, menor. Alguien que solo se usa unos dias y se deja por algo mejor, y que crees eso mejor soy yo,- se rio de ella, pasando un dedo por su rostro,- te recomendaría un hechizo para tener un mejo cutis, pero no tienes remedio,- tomo el brazo de Harry para caminar juntos,- y por cierto deja de ser tan rogona, ten un poco de dignidad,- después de mandarle un beso al aire, los compañeros aurores, salieron por la puerta para salir del ministerio. Cuando estaban en el callejón Diagon, la pelinegra se volteo hacia el niño que vivió,- nos vemos Potter,- al darse la vuelta observo que el azabache no la había soltado.

-Te invito a comer,- soltó de pronto,- eso le dijiste a Ginny que haríamos, seria grandioso hacerlo real,- la pelinegra no muy convencida acepto. El resto de la tarde paso entre charlas, ambos se sintieron extrañamente cómodos el uno con el otro, no podían creer que a pesar de no tener nada en común pudieran tener una amistad, Harry había descubierto que a pesar de que aparentara frialdad, solo era una mascara, mientras que la pelinegra se percataba que lo que todos decían era cierto, el era un joven muy bondadoso y atento, se preocupaba por no hacerla sentir incomoda y charlaron por mucho, tiempo. El se ofreció a llevarla a su departamento, y a pesar de que ella lo invitara a pasar el se negó, a ella le invadió un dulce sabor, ya que muchos no dudarían de incluso llevársela a la cama, se despidieron con un beso en la mejilla, y la joven de verde mirada entro a su departamento mientras observaba, al niño que los salvo de Lord Voldemort se iba. Ella no estaba enamorada o eso se repetía, pero sabia que estaba muy cerca de estarlo.

O0o0o0o0o0o0o0o0O

La joven Sra. Malfoy, salía de una puerta, blanca en el hospital de San Mungo, pero no era a su esposo a quien habia ido a ver. Caminaba por los pasillos, mientras recordaba lo que su medico le explicaba, ella era joven y quería tener mas familia, pero antes quería saber si era posible, solo esperaba que su esposo no se molestara al saber que le había cambiado de médico, o en realidad no le interesaba. Al llegar a un cruce de pasillos, choco contra alguien al levantar el rostro una mirada fría, que al percatarse de que era ella, cambio.

-Astoria,- cuestiono.

-Draco,- respondió mientras se estabilizaba.

-Estas bien o a que has venido,- cuestiono el rubio.

-Vine a,- antes de que continuara una voz los interrumpió.

-Sra. Malfoy se le olvido su bolso,- dijo un medimago, alto de cabello corto negro, con una mirada seria pero calida, era sin duda muy guapo, se acerco a la esposa de Draco, para darle una bolsa que habia olvidado en el consultorio.

-Gracias es muy amable,- dijo mientras lo tomaba, regalando una sonrisa. El rubio tomo de la cintura a su esposa cercándose mas a el.

-Me podría explicar,- miro al joven fríamente, hasta que encontró su nombre en su identificación que colgaba en su cuello,- Casano, que tiene mi esposa y porque estaba en tu consultorio,- cuestiono molesto.

-Sr. Malfoy, yo no puede revelar esa información, al menos que su esposa le informa, pero soy nuevo, estoy sustituyendo a Maggie,- el joven de negros cabellos, extendió su mano mientras el rubio la ignoraba.

-Ya que entregaste su bolso a mi mujer, retírate que debo hablar con ella,- el medimago entendió y se marcho,- vamos a la oficina,- ella se dejo guiar por los pasillos hasta el despacho, al entrar ella se sentó en el sofá, mientras su esposo se sentaba frente a ella, en una silla,- que tienes porque necesitaste revisión,- cuestiono.

-Solo fue un examen general, además es una forma de conocer a mi nuevo medimago, ya que Maggie no esta, el se encargara de mi salud,- afirmo la joven esposa del rubio, el frunció el ceño en clara muestra de molestia.

-Y porque el, esta Santana, ella te puede atender,- la castaña sonrio de lado.

-Sabes que nunca me gusto ella, ademas Antony es recomendación de Maggie, asi que lo prefiero a el,- dijo la bruja.

-Pero es un hombre,- dijo furioso.

-Que observador, Draco. No tiene nada de malo que sea un hombre, es bueno y me quedare con el,- se levanto del sofá, tomando su bolso.

-Vamos a comer, te invito,- dijo el rubio.

-No puedo,- respondió su esposa, mientras se acercaba a la puerta,- tengo cosas que hacer, nos vemos en la noche,- momentos despues salía por la puerta. El rubio molesto por la actitud de ella, arrojo un florero que su madre le habia regalado, cuando la puerta se escucho anunciando un invitado grito que pasaran, volteo con la esperanza que fuera su esposa, cuando se percato de que era su amigo, Theo bufo.

-Eres tu,- dijo sin ganas, el castaño sonrio.

-Ya se que no soy bienvenido, si quieres me puedo ir,- dijo el joven de ojos cafés.

-Ya cállate, solo me enoje con Astoria,- el joven castaño levanto una ceja.

-Desde cuando discutes con ella,- para los ojos de Nott, era extraño una pelea entre ese matrimonio.

-Nada de importancia, pero necesito una copa, vamos a un lugar,- agrego el rubio.

-Veraz Draco, solo venia de pasada, quede de comer con alguien,- el rubio sonrio de lado.

-Quien es hace tiempo no sales con nadie.

-Es Luna Lovegood,- dijo con orgullo,- ella realmente es especial, quiero conocerla mas, por cierto la invitare al baile de invierno de tu familia,- aseguro.

-Pues suerte Nott, espero que te vaya bien con ella, y claro llevala es amiga de Hemione, se que le encantara a mi hermana verla, entre tantas víboras me la necesitara,- dijo el rubio pensando en su rubia hermana.

-Eso hare,- lo miro detenidamente,- y contrólate Astoria jamás haría nada malo en tu contra o su matrimonio,- aseguro mientras instantes despues se marchaba, puntual llego a la oficina de su rubia, mientras se acercaba a la secretaria que estaba a fuera,- buenas tardes busco a Luna,- hablo con su tono aristocratico.

-Si no tiene cita no puedo hacer nada,- le respondió mientras lo observaba con coquetería,- aunque si necesitas te puedo ayudar yo misma,- el castaño sonrio, odiaba que intentaran algo tan básico con el.

-No señorita, en realidad si necesito mucho a Luna,- hablo mientras la puerta se abria dejando ver a la joven, de mirada soñadora y su cabello rubio suelto hasta las caderas.

-Theo crei que nos veriamos en la entrada,- sonrio.

-Sorpresa espero no importunar,- ella negó.

-Ya termine,- se giro hacia la recepcionista,- por hoy es todo, te puedes retirar,- la mujer aun asombrada por la familiaridad de ella, se levanto y se fue, el joven Slytherin, se acerco a la joven y beso su mano.

-No vamos que te llevare a un restaurante estoy seguro te encantara,- la rubia sonrio. Ambos caminaron por los pasillos mientras Luna, iba agarrada del brazo del joven Nott, llegaron a un hermoso lugar que se veía muy natural, la joven pareja, paso una tarde entre charlas. Mas tarde el la acompaño a su departamento mientras, que la joven se despedia, el agrego,- Luna, si no es mucho mi atrevimiento, puedo invitarte un baile, sera en la mansión Malfoy, Hermione estará hay para que no estes incomoda, pero me encantaría que fuera mi pareja, espero no te moleste mi atrevimiento,- ella sonrojada asintió.

-Seria estupendo,- el joven feliz, se acerco y con delicadeza tomo su rostro depositando un beso en su mejilla.

-Buenas noches Luna,- el joven observo como entraba a su departamento, mientras ambos soltaban un suspiro, el la conquistaría, pero seria con mcuha calma, ahora era el momento de concentrarse en conquistarla.

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El próximo capitulo sera dedicado a nuestra pareja, favorita sera únicamente sus vacaciones, espero les guste besos. Se que todos odian a Dora jajaj gracias por leer a los 60 favoritos y sus 60 comentarios gracias.