Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Aprendiendo a vivir · de

Aprendiendo a vivir — capítulo 25

Hola mis queridos lectores, antes que nada quiero agradecer a las 92 personas que me han agregado a favoritos, a los 117 comentarios de verdad son increíbles, gracias por estar al pendiente de a historia.

Una joven de cabellos negros caminaba por los pasillos del ministerio, las miradas sobre ella ademas de las murmuraciones era algo que le molestaba, pues desde que se hizo publico su matrimonio con Harry, decían muchas cosas, la as ridícula que ella lo habia hechizado, cosa que le provocaba una risa interminable a la joven ex Slytherin. Ademas de tener que vivir bajo las miradas de las personas que se cruzaban en su camino, era molesto ya que parecía que ella solo por su pasado no podia amar y ser amada por el joven que derroto a Voldemort.

Llego a la oficina de aurores, para ver a su amiga rubia sentada en su escritorio, hacia dias que la veía palida, demacrada, sabia que era por su magia limitada, le preocupaba, sabia que era demasiado orgullosa como para hacer algo, ya que eso era regresar a la mansión de su esposo, la joven pelinegra que era por la furia que tenia por su ex profesor, ella misma era de las pensaba que el tendría que hacer mucho por redimirse, pero debía admitir que la actitud que habia tenido, el dia que ella y Harry anunciaron su compromiso, el pocionista se porto muy correctamente con ella, al defenderla en dos ocasiones. Asi que esperaba que con ese conocimiento su amiga por lo menos hablara con el. Se sento frente a ella, mientras taba con la mano el pergamino que leia ansiosamente, la rubia levanto la mirada, para rodar lo ojos.

-¿Qué quieres?,- cuestiono.

-Vaya si que sigues de mandona,- cuestiono la pelinegra.

-Ya dejate de tonterías,- la chica frente a ella sonrio, a pesar de ser amigas le fascinaba molestarla.

-Ya era broma Hermione, vamos a comer,- no era una pregunta mas bien una orden la rubia iba a protestar pero fue interrumpida por su amiga,- no es una pregunta,- la rubia muy a su pesar se levanto, tomo su varita y salieron ambas del departamento de aurores listas para ir al callejón diagon, ante la miradas de muchos, la pelinegra no le importaba.

-Sigues con eso, vaya que no tienen vida,- aseguro la ex Gryffindor, cuando las murmuraciones sobre Pansy no se hicieron esperar. Ambas caminaron con la cabeza en alto, mientras veian a las personas observarlas. Llegaron a un restaurante muy comodo, cuando la persona de la entrada se sorprendió al verlas.

-Sra. Snape, Sra. Potter. Es un honor que visiten este establecimiento,. Ambas solo asintieron, las acompañaron a una mesa dentro de un privador, ordenaron y mientras esperaban la rubia sonrio.

-Ahora entiendes cual molesto es,- la pelinegra asintió.

-Vaya solo falta que tiren a nuestros pies, son tan molestos,- exclamo.

-Acostúmbrate eso te pasa por casarte con el salvador del mundo mágico,- ambas rieron,- bueno ahora no creas que no preguntaría, ¿Cómo paso?,- cuestiono la esposa del pocionista.

-No me gusta revelar mi intimidad,- le dijo riendo,- bueno, sabes que teníamos tiempo juntos, un dia estábamos acostados despues ya sabes de,- la rubia la miro duramente,- esta bien no dire esa parte, pero es la mejor del relato,- la rubia negó,- ya esta bien, pero de veraz que mojigata eres, te decía,- agrego la pelinegra,- estábamos acostados,- y de esa forma la rubia comenzó su relato.

En una cama en la que una vez fue la casa de la familia Potter, estaba una pareja de novios, ambos acaban de hacer el amor, mientras que el azabache la admiraba recostaba boca abajo, el tocaba su espalda con delicadeza, ella a pesar de aparentar ser fuerte, en realidad era una mascara para esconder su lado dulce, la habia conocido simplemente era fabulosa, nunca creyo que fuera posible enamorarse de una mujer como ella, independiente pero a las vez delicada. Suspiro mientras ella sin abrir los ojos hablaba.

-Veo que te gusto mas de lo que dices,- el azabache sonrio, amaba ese ego d esu novia.

-Sabes que si hermosa, me encantas,- la pelinegra sonrio, ambos se quedaron en silencio hasta que la pelinegra hablo.

-Gracias Harry,- el la observo,- por darme una vida diferente, me tratas de maravilla, eres único, hasta me has traido a la que fue de tus padres, eso es increíble, te amo Potter,- le azabache rio.

-Sabes porque te traje a esta casa, que para mi es un santuario,- ella negó,- porque eres la mujer de mi vida, porque te amo y se que quiero estar contigo, me haces feliz y esta casa la reconstrui para que viviera con la mujer de mi vida,- la pelinegra asintió.

-Asi que el gran Harry Potter me esta haciendo una proposición indecorosa,- el asintió.

-Antes pensaba en invitarte a vivir conmigo,- la cara de Pansy se congelo,- pero me di cuenta que no seria muy caballeroso el pedirte eso, te mereces mas y por eso quiero que seas mi esposa, quiero que nos casemos y podamos dentro de unos años tener hijos,- la pelinegra rio,- Pansy quiero darte la vida que mereces, tu boda como quieras, no importa el dinero, inclusive si quieres vivir en otro lugar, te lo dare tu solo pide y lo tendras, la pelinegra sonrio.

-Solo pediré dos cosas,- el azabache asintió,- la primera quiero vivir en esta casa, no me interesan las mansiones, quiero estar contigo por ti no por tu dinero,- el azabache asintió,- segunda quiero que nos casemos ahora mismo, sin ceremonias, ni nada parecido,- el azabache la observo.

-Pero una mujer,- ella lo callo.

-No me interesan esas excentricidades,- el azabache la abrazo,- ahora besame.

-No que solo pedirías dos cosas,- ella se acerco a su rostro.

-Esa no fue una petición, si no una orden,- ambos se fundieron en un tierno beso.

La pelinegra termino su retrato con una sonrisa, la rubia sonreía mientras su amiga tenia un brillo en los ojos, el amor era claro entre ellos.

-Dos horas despues fuimos con al ministerio a casarnos,- ella sonrio,- no quería una ceremonia grande, quería que fuera algo entre el y yo,- aseguro la pelinegra.

-Eso fue fantástico y mi amigo que impulsivo resulto,- ambas rieron,- pero de vedad espero que sean felices ambos se lo merecen,- la pelinegra asintió.

-El es genial, simplemente me trata como una dama, lo amo,- ambas sonrieron,- ahora cambiando de tema, que pasa con Severus,- siempre directa, penso la rubia.

-Nada,- respondió.

-Mira Hermione, no soy tonta, se que algo te pasa con el, es algo visible solo que tu orgullo no te permite aceptarlo,- la rubia rodo los ojos.

-No es orgullo Pansy,- la pelinegra asintió.

-Bueno pensemos que no es, pero deberían hablar las cosas, no digo que corras a sus brazos, pero el ha hecho mas por tratar de enmendar sus errores, solo lo que paso el fin de semana,- ella asintió.

-Pero no se cuando estoy con el recuerdo todo, el dolor me gana mi corazón se rompe, como puedo hablar con el si cada vez que lo tengo enfrente quiero hechizarlo,- explico la rubia.

-Mira Hermione, no soy una experta, y debo decir que soy de las primera que piensan que el debe hacer mucho, por recuperar tu confianza, pero ha demostrado ser un hombre confiable, si cometió un error pero si no es lo que crees, sabes cuantas veces he estado frente a Blaise y he querido besarlo, hay recuerdos que no se van fácilmente, pero no significa que no puedas ver a otra persona y enamorarte y compartir tu vida,- afirmo la pelinegra,- yo solo creo que deberías permitir explicar las cosas.

-Lo intetare,- aseguro.

-Solo recuerda que te defendió y no solo con la estúpida de Tonks, también de Ginevra,- la rubia levanto la cabeza,- es cierto cuando la tonta esa quedo en el suelo, el le advirtió que no se te acercara de nuevo, y debo decir que fue sorprendente, ya que a pesar de su mal carácter, nunca fue de los que amenazara o atacara a una mujer, el siempre fue un caballero,- la rubia sabia que lo que decía su amiga era cierto, pero si le costaba confiar en el, no sabia que hacer simplemente no podia verlo. Asi que penso los puntos buenos y malos de ver a Severus, quería hablar con el era cierto, pero no sabia como hacerlo, asi que se puso de pie.

-Es momento, avisa en el cuartel que me sentí mal y que mañana me presento,- la pelinegra sonrio, cuando vio salir del lugar a su amiga, ella sabia que su rubia amiga, era inteligente y que haría lo posible por aclarar las cosas.

O0o0o0o0o0o0o0O

Mientras tanto en la oficina del ministro de magia, una Tonks palida se encontraba frente al ministro, estaba para recibir su castigo, ya que ademas de ser despedida, debía cumplir una condena, que consistía en hacer labor social y ser tratada por un sanador en problemas mentales, ya que era una regla para que no la bmandaran a Azkaban, ella estaba molesta ya que odiaba que le pasara eso.

-Solo hago esto porque te conozco, has actuado de forma incorrecta, pero por el tiempo que pasamos en la orden juntos, no te mando presa, pero si la doctora que te atenderá dice que no asistes a las consultas te mandare a Azkaban,- sentencio el ministro de magia.

-Entiendo,- el moreno suspiro no sabia en que momento, habia pasado algo como esto, ella era dulce pero se volvió en una persona que atacaba por cuestiones que el ministro creía banales, en ese momento la puerta sono, dejando, cuando se abrió una joven de cabello negro, alta y muy hermosa entro, dejando sin habla a la metamorfomaga, se sento a lado de la ex esposa de Remus.

-Quiero presentarte a la medimaga Elizabeth Leto, ella se encargara de examinarte, para pasar el reporte al ministerio,- explico el hombre, la pelinegra se tenso.

-Señor,- el ministro la observo,- no podre hacer esa encomienda, vera hay intereses personales de por medio, cosa que impedirá que pueda tomarse mi reporte como imparcial,- el ministro la observo

-Y eso se debe a,- cuestiono el hombre.

-Que estpy saliendo con el Sr. Remus Lupin y al ser la Sra. Su ex esposa podría tomarse mis reportes como imparciales, ademas no estoy moralmente preparada ya que también atiendo a la Sra. Snape y ella en confidencia me ha contados asuntos que éticamente me hace tener una opinión de la Sra,- aclaro.

-Y se puede saber que opiniones tienes si no me conoces,- hablo rudamente la metamorfomaga.

-No puedo hablar de esos temas ya que son confidencias con mi paciente,- aclaro de manera diplomática.

-Ademas que eso de que sales con Remus, que no sabes que tenemos un hijo,- se puso de pie furiosa.

-Tonks,- advirtió Kingsley.

-Eso es un asunto que debería discurtir con Remus, si eso es todo Sr. Ministro me retiro,- la joven observo a Tonks,- Sra,- momentos despues se marchaba de la oficina. Ella sabia que habia actuado mal al decir sobre su relación con el licántropo, pero jugaría todas sus cartas para jugárselas para defender lo suyo y si eso ameritaba un golpe bajo lo daría. Al final el fin justifica los medios, ahora solo esperaba que Remus no se molestara por su atrevimiento.

O0o0o0o0o0o0o0o0o0O

Una hermosa mujer rubia, se encontraba en el callejón diagon ese dia iria a hablar con su esposo, tenia dudas, era claro que la habia lastimado que ella se sintió usada, que hizo el amor con el, ingenuamente esperando algo que el no le prometió, pero sin duda a pesar de saber eso, no se esperaba el verlo con esa foto en la mano, ella creía que el solo pensara en ella. ahora espero arreglar ese asunto, ella lo amaba y por eso dolia que el no, pero debía ser sensata y pensar que si el se habia casado con ella fue para cumplir su palabra no porque pensara que podría enamorarse de alguien como ella, por eso y muchas cosas mas es que dolia, pensar que el jamás la veria como algo mas que una niña. Cuando llego a la botica, entro provocando el sonido de la campana, ella brinco al saber que ya se habia anunciado sin proponérselo, a los pocos segundos, vio como un hombre vestido en su totalidad en negro, llegaba al mostrador, al verla su rostro no cambio la expresión, aunque por dentro el pocionista estaba bastante alterado por la presencia de su joven esposa, pero como buen ex espia sus reacciones no mostraban su impresión de ver a aquella joven de mirada tan conocida pero a la vez tan diferente, ya que a pesar de tener los ojos de su Padre y hermano ella tenia una inocencia y una valentía que solo un Gryffindor podría tener. El levanto la puerta del postrador para que pasara, mientras el con un movimiento de varita cerraba la puerta y colocaba el letrero de cerrados, la joven paso a la oficina del pocionista, pulcramente ordenada, le ayudo a sentarse, mientras convocaba una tasa de te para ella, y para el mismo un vaso con un liquido transparente, lo coloco frente a el en su escritorio mientras la joven, lo observaba con atención, ambos no sabían como iniciar, ella porque siempre le habia intimidado aquel hombre y el porque era de pocas palabras, la tensión era evidente hasta que la joven en un intento de romper el hielo cuestiono.

-Como va la botica,- el pocionista levanto una ceja.

-Bien hay muchos pedidos,- dijo mecánicamente, el silencio inundo el lugar, hasta que el pocionista hablo,- se que no estas aca para preguntar banalidades, asi que te ahorrare el esfuerzo,- el pocionista dijo ya que no le gustaba andarse con rodeos. La rubia pareció comprender y asintió.

-Entiendo,- hablo,- ¿asi que desde cuando me engañas?,- cuestiono rápidamente.

-No lo hago, ella fue mi pareja hace algunos años, tenia desde el final de la guerra que no la veía,- se justifico.

-Porque no me dijiste que ella fue tu pareja, si sabias que convivia con ella diariamente,- cuestiono.

-Fue un error no lo crei necesario, simplemente es mi pasado y jamás crei que volveria a tenerla cerca,- dijo el hombre de mirada oscura.

-Pero aun asi la besaste,- afirmo.

-Eso fue una confusión, ella llego y me beso, lamentablemete no supe como reaccionar…,- en ese momento la bruja lo corto.

-No me salga con eso, si sabias reaccionar, por eso cuando los vi tu correspondías a su beso, por Merlin Severus no soy una estúpida, si vine a charlar contigo no es para que me mientas en la cara, es porque quiero la verdad me harta que pretendas que soy una niña,- confeso molesta.

-Perfecto quieres que te trate como una mujer,- ella lo vio con temor,- solo espero que no te moleste mi sinceridad.

-Adelante,- lo insito.

-Hace 5 años, cuando la orden comenzó a reclutar para poder dar batalla a Voldemort, conoci a una persona muy diferente a la Tonks que tu conociste, ella era una joven con vida propia, ella al verme tuvo los recuerdos de cuanto la atormente en Hogwarts, cuando era estudiante, asi que un dia me enfrento como nadie lo habia hecho, me reclamo de porque la habia hecho sentir miserable siempre defendiendo a los de mi casa, yo me burle de ella y simplemente me aleje. Pasaron los dias y diariamente la encontraba y siempre con la mirada de enojo hacia mi. Asi que un dia nos pusieron en una misión, ambos peleábamos, dificultando nuestras tareas, cometimos errores que eran bastante estúpidos, un dia ella se acerco y por segunda vez me reclamo abiertamente todo lo que quiso, la deje hablar ya que sabia, que ella, necesitaba eso para dejar de fastidiar, la deje deshogarse hasta que termino, cuando lo hizo se sintió satisfecha y despues de eso dejamos de discutir.

Hubo mas misiones, donde nos vimos juntos, pasaron algunos meses donde ambos aprendimos del otro, ella a ser mas controlada y yo a ver la vida con mas libertad

No te voy a mentir y decirte que no me enamore de ella porque nunca diría te engañaría, porque si lo hice, ella fue una tabla de cordura para mi en esos momentos cuando crei que me volveria loco, al saber que tenia que regresar a mi doble papel, asi que crei que podríamos estar juntos, pero no fue como crei, ya que a la primera oportunidad ella se alejo alegando que era una amenaza y que no podia confiar en mi.

Ahora al recordad todo esto, me he percatado de algo, yo siempre crei amarla y lo hice pero no de la forma que me dije, con el paso del tiempo me di cuenta que, hay personas mas importantes en mi vida, ella fue un momento en que crei que  a su lado evitaría la locura de una vida llena de mentiras.

-¿Y el beso?,- cuestiono.

-Es algo que se estuvo mal, ella se presento ante mi crei que era algo superado, pero al sentirla cerca los recuerdos llegaron, pero te dire algo, no significo nada.

-¿Y la foto?,- cuestiono nuevamente.

-Cuando desperté a tu lado esa mañana, un remordmiento me llego, no fue por haber estado a tu lado, fue porque quería que cuando pasara tuviéramos una mejor convivencia ademas esperaba que tu lo desearas, me deje llevar y no te respete, pero no me arrepiento. Cuando te vi, pensé que tu te mereces un mejor Severus, no puedo ser mas de lo que vez pero si ser sincero, cuando me vite con la foto era una despedida de mi vida, la antigua con la esperanza de poder tener un matrimonio, lleno de respeto, amor no puedo decir que me tengas pero si cariño, que es algo que puedo ofrecerte,- aseguro el pocionista,- se que no me crees lo cual es lógico. Pero Hermione mi intención nunca fue lastimarte, el dia que lo hice y despues te vi inconsciente fue duro, ya que debi protegerte, eres mi esposa y para algo debo estar a tu lado.

-Severus yo no se que pensar siempre has sido un enigma para mi, pretendo no decir te dejare, porque se que no puedo, me siento mal que te veas atado a una vida conmigo, pero no se que pensar de ti,- hablo la rubia.

-Lo se nunca he sido un libro abierto contigo, pero podemos hacer algo,- ella asintió,- podemos conocernos, nuestra relación fue al revés, nos casamos sin saber nada del otro. Puedes ir a la mansión a comer, venir a la botica y si me permites visitarte en la mansión. No creas que sere como un mocoso que te llevara chocolates, o a cenas todas las noches a lugares romanticos. Claro que saldremos si aceptas mi invitación, pero soy un hombre complejo que no cree en las muestras publicas de afecto, no prometo que te enamores de mi, pero si prometo tratarte como una dama, ademas de estar sin secretos sobre esos asuntos,- el se acerco,- mira te soy sincero, no soy cursi y soy de pocas palabras, pero despiertas en mi afecto que se podrá fortalecer nuestra convivencia, solo es cuestiono de que aceptes.

-Espero no equivocarme, pero es lo mejor, actuar como personas civilizada, seria la mejor forma de poder convivir,- el tomo su mano y la beso.

-Asi que Sra. Snape,- dijo con sarcasmo,- debo hablar con su Padre,- afirmo,- no podemos hacerlo a escondidas ya que le tengo lealtad a Lucius,- ella asintió.

-Solo que no se vayan a maldecir, el esta enfadado contigo,- el pocionista la llevo a la chimenea y desaparecieron bajo las llamas verdes. Al aparecer en la estancia de la mansión Malfoy, se soltaron ya que frente a ellos, estaba la matriarca de la familia Malfoy, ella sonrio al verlos.

-Hermione,- saludo la mujer,- Severus si buscas a Lucius esta en la biblioteca,- el pocionista sabia que al verlos juntos ella se imaginaria el motivo, el pocionista antes de mas preguntas, avanzo hacia la puerta de la biblioteca, al entrar vio al rubio sentado en una silla, observando su paso, se vieron duramente.

-¿Qué quieres?, cuestiono el rubio.

-Hablar,- el patriarca Malfoy se levanto con su elegancia única.

-Adelante,- ordeno.

-Hermione y yo nos daremos una oportunidad de conocernos, ella acepto, deseo hacer las cosas como se debe, deseo cortejarla y cuando ella lo crea conveniente regresara a la Mansion,- el rubio sonrio con burla

-Y crees que aceptare asi solo porque lo dices,- hablo el rubio.

-No, solo que no te estamos pidiendo autorización, es un aviso al hecho que viene,- el rubio mostro enfado y con un movimiento que Severus no detecto, fue lazando a la puerta por una rayo de luz, el pocionista se levanto y rápidamente lazo otro hechizo, haciendo volar al rubio. De esa forma hechizos fueron convocados en ambos lados, hasta que de pronto, una barrera se interpuso, los últimos hechizos rebotaron en ellos, lazándolos lejos. El rubio cayo al suelo, donde su Madre fue a verlo, mientras que el rubia al escuchar el ruido, bajo las escaleras, viendo como su hermana se veía nerviosa, de pronto sin que pudiera detenerla, abrió la puerta de la biblioteca y lanzo el escudo que hizo la pelea se detuviera, habia mandado a Astoria por pociones, mientras el rubio iba con su padrino. Ambos hombres estaba en igualdad de condiciones, con sangre en algunas partes de su cuerpo. Ella avanzo y al ver que el hechizo que protegía a los libros, habia funcionado haciendo que ninguno tuviera daños, suspiro de alivio, los presentes vieron su reaccion y rodaron los ojos.

-Estoy bien hija,- dijo con sarcasmo el rubio padre.

-Mira Padre mejor caya,- ordeno enojada, al escuchar la burla de Severus se giro a el,- y tu igual que no quiero pensar como le diste la noticia para que pasara esto,- la rubia habia sacado a la Hermione de Hogwarts.

-Pero es cierto permitiras que regrese a tu vida,- la rubia asintió dejando atonito a Draco y a Narcissa con una sonrisa.

-Es mi decisión y nadie me hara cambiar de opinión, no te pido permiso solo te aviso,- dijo ante la furia de su Padre y hermano,- no regresare a vivir con el, solo nos conoceremos,- en ese momento llego Astoria con pociones, la rubia tomo el botiquín y camino saliendo la biblioteca,- esto me lo llevo para que aprendan que ya están demasiado mayores para estos duelos tontos, de verdad que son ridículos, ahora estarán una hora con sus heridas, y Draco si los curas lo sabre,- advirio antes de subir a sus habitaciones. Tenia una enorme sonrisa ya que las verdades fueron reveladas y era hora de iniciar el nuevo juego, esperaba que con el tiempo el cariño de Severus se conviertiera en amor. Con esta oportunidad esperaba lograrlo.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Espero les haya gustado el capitulo, gracias por sus lecturas y comentarios besos.