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Historia 174848 — capítulo 22
Capítulo 21: Confesiones
-Todo empezó el día que Eiden murió- empezó a contar Sebastian con la mirada perdida.- María había quedado destrozada y salimos del parque enseguida...
'' Cuando llegó la noche volví al parque a escondidas de todos. Había ido para enterrar a Eiden. Cuando llegué allí me encontré a Eiden tirado como cuando nos fuimos, pero había algo diferente en él. Me agaché y le toqué el hombro. No pasó nada, pero entonces abrió los ojos muy rápido.
-¿Qué ha pasado? ¿Y María?-me preguntó desorientado.
-Está en casa, a salvo.- su cuerpo se relajó.
-¿Cómo es que estoy vivo?
-No lo sé. Después de que te hirieran María intentó curarte, pero no funciono, cuando ya estabas muerto, pasó algo muy extraño, aunque creo que ella no se dio cuenta. De su espalda habían salido como dos alas de luz, luego desaparecieron. Después nos fuimos a casa. Vine aquí para enterrarte, pero como estás vivo...
-No puedes decirle nada a María, o al menos no hasta que me encuentre en condiciones.
Pasaron las semanas y yo ocultaba a Eiden en la caseta que había en nuestro jardín. Le alimentaba y poco a poco se fue recuperando. Un día, cuando iba a traerle la cena la caseta estaba vacía. Solo había una carta en la que decía que se había ido, ya que no podía estar cerca de María, le dolía verla en ese estado. Así que se había ido a Nueva York. Nos mantuvimos en contacto y algunas veces me avisaba de los planes que descubría sobre Nebira. Entonces nos mudamos aquí hace dos meses. Eiden y yo nos hablábamos a menudo. Eiden no aguantaba más, necesitaba ver a María. Yo me negué, pero ayer por la noche entró aquí y se encontró con María.''
-Yo quiero a mi hermana, y si se entera de todo esto...
-Se enterará de todas formas, Sebas, es mejor que se lo digas tú a que se lo cuenten los secuaces de Nebira y lo usen para que María se una a ellos.
-Tienes razón, Claudia, iré a decírselo mañana. Gracias por entenderlo.
-No hay de qué, al principio estaba enfadada contigo, pero... te entiendo.-dijo sonriendo. Sus manos seguían unidas. Se fueron acercando lentamente. Sus labios se rozaron y...
-M-mejor v-vayámonos a comer, no sea que lleguemos tarde-balbuceó Claudia sonrojada.
-Sí, vayámonos.
Holaaaa!!
Y este es el último capítulo del día :(.
Es triste, pero mañana subiré uno (o varios) capítulos!!
Chaooo!
PD: ¿Qué os ha parecido la historia de Eiden y Sebastian? Y lo que ha pasado entre Sebastian y Claudia?
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