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Historia 174848 — capítulo 9
Capítulo 8: Mi hija...
Anteriormente en 'Odhuin, el mundo de la magia'
-¡¡Ay pero si es un lindo gatito!!-exclamó en voz muy baja María.
Las dos se acercaron al gato que estaba fuera, en la calle, asomándose en el cristal para refugiarse del calor que hacía. Las dos salieron del orfanato para coger al gato. Se acercaron a él, pero cuando estaban a punto de cogerlo se transformó en un monstruo rojo, exactamente el mismo que atacó a Sebastian y Annie. Las dos chillaron asustadas. Detrás de él apareció...
-¿Eiden? ¿Eres tú?
Él le miró, como si no la conociera y a su lado aparecieron un hombre lleno de tatuajes y un brujo, el de la túnica verde oscuro, y le ordenó al monstruo, sin miramiento alguno:
-Destrúyelas.
María no podía creer lo que estaba viendo. Eiden estaba allí, junto ese monstruo, y el hombre que había ordenado destruirlas. Sabía que Eiden era perverso, malvado y todo eso, pero no hasta ese límite. Se había quedado petrificada.
-¡Vamos! por favor, María,¡reacciona!-dijo Claudia mientras intentaba que su amiga volviera en sí. Por fin lo consiguió, justo antes de que el monstruo las aplastara. Corrieron por la acera mientras ese monstruo las seguía incansable. Giraron por una calle y se encontraron en el enorme parque que estaba a pocos metros de su orfanato. Se escondieron allí dentro, detrás de unos matojos, asustadas. Vieron una sombra y pensaron que era el monstruo de antes. Se escondieron aún más cuando vieron que la sombra se acercaba a ellas. Pero era un muchacho rubio de ojos azules. Les miró aliviado.
-Por fin os encuentro, venid si queréis vivir.-dijo él chico ofreciéndoles su mano.
-¿Cómo sabemos que podemos confiar en ti?-preguntó Claudia desconfiada.
-Mi nombre es Sebastian.
-¿Y eso a mí de qué me sirve?
- Por favor, confiad en mí, quiero ayudarte... a ti y a tu amiga.-dijo suplicante. María no supo por qué, pero sentía que conocía de algo a ese chico.
-Vale, aceptamos tu ayuda, ¿ahora qué?-preguntó.
-Seguidme.-Sebastian se giró y les indicó que le siguieran
-¡Pero María! ¡Es un desconocido!
- Hazme caso, sé lo que hago.
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María iba caminando, con un pensamiento rondándole por la cabeza.¿De qué conocía a ese chico?
Mientras que Sebastian y Claudia iban hablando. Claudia aún seguía algo desconfiada, aunque ya no tanto
-Por cierto, aún no me has dicho tu nombre.
-Claudia.
-Bonito nombre.
-Gracias.
-¿Y qué haces aquí a estas horas de la noche?
-Vine a por mi hermana, aunque mejor te lo contaran las personas con las que he venido. Entre ellas está una persona que tiene muchas ganas de volver a verte...
-¿A mí?
-Sip.
-¿Pero yo lo conozco?
-¿Eres huérfana?
-Si.-dijo ella tristemente.
-Yo también. Pero hay un detalle. Realmente no eres huérfana.
-¿Cómo?-lo que dijo la dejó de piedra.
Llegaron a un claro en el parque, donde había seis personas, cinco adultos y una chica pelirroja. La chica pelirroja se acercó a ellos y abrazó a Sebastian.
-¡Sebastian! ¡Por fin habéis llegado!- se separó de Sebastian y saludó a las chicas.- Hola, mi nombre es Annie, soy su mejor amiga.
-¿Quiénes sois todos vosotros? ¿Y por qué nos ha atacado ese monstruo?
-Mi nombre es Scarlett, y este es mi marido, Lucas.-dijo una mujer pelirrojas.-Soy la madre de Annie.
-Yo soy Gideon y ella es mi mujer Charlotte. Somos los padres de... Éramos los padres de Sebastian.-dijeron al ver a su 'hijo' mirándoles seriamente.
-Encantada.-dijo María.
-Hola.-dijo aún recelosa su amiga. Miró al hombre que aún no se había presentado. Era un hombre alto, de pelo negro con reflejos verdes y ojos entre marrón y verde. La miraba nervioso.
-Mi niña... -dijo el hombre mientras la abrazaba fuertemente.
Hola de nuevo!!
Por fin se han conocido María y Sebastian! Y que bonito momento el de Claudia y su padre, no?
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Espero que os guste, es la tercera parte del mini maratón.
Besooos!!