Más barato por docena — capítulo 13
El callejón Diagon estaba hecho un verdadero caos. Montones de niños junto a sus padres entraban y salían de las tiendas, algunos universitarios se encontraban después de pasar las vacaciones sin verse mientras otros simplemente turisteaban por chocolaterías o cafeterías.
No tan ajenas a esa realidad abrumadora, Hermione caminaba acompañada de una muy emocionada Victoire cargando dos bolsas repletas de libros y materiales de la escuela que iniciaría la pequeña por primera vez.
-Tía, estoy muy feliz de que me acompañes -anunció la chica tras salir de un local donde acababan de comprar.
-Yo también estoy contenta de verte alegre, mi vida -dijo la fotógrafa -y a decir verdad, creo estar más emocionada que tú incluso. Rosie debió venir con nosotras, pero estaba muy ocupada con Lucy. No perdamos más tiempo -señalo poniéndose a la altura de la primogénita de los Weasley Delacour.
-Gracias por ser nuestro ángel -fue lo único que sonó de aquellos labios como una dulce canción.
-Gracias a ti Vic, por ser como eres -fue lo último en acotar la castaña mientras besaba la cabeza de la niña.
Continuaron avanzando entre centenares de personas indiferentes a lo que acababa de ocurrir, porque pese a lo que todos puedan imaginar, las cosas pequeñas también son amor.
Dentro de un pequeño cuarto, la tensión podía sentirse a flor de piel. Maquillajes, esmaltes de uñas, un grupo de tres modelos junto a sus estilistas y Annie Macmillan mordiéndose las uñas de tanto esperar a Luna Lovegood, su principal modelo y con la cual su hermano mayor había cerrado un importante contrato para esa noche, era todo lo que se observaba allí.
Eran aproximadamente las once con quince, y la supermodelo rubia debía haber llegado hace más de media hora, sin embargo, todo le señalaba a Anastasia la imposibilidad de presentar su colección de cosméticos.
-Linda, sabes que no podemos esperar más, daremos mala impresión a los empresarios -le señalaba una mujer morena con cara de apatía.
-Ok, pero al menos permítame llamar por última vez, ¿De acuerdo? -respondió con temor y pesar la blonda.
Cogió su teléfono, se acercó al ventanal para tener mayor conexión e intentó, aunque no fue necesario. En ese momento, como por arte de magia, Luna abrió la puerta e iluminó con su presencia el rostro de todos, incluso la apesumbrada cara de Annie sonrió, aunque por otra razón completamente diferente, cuyo nombre era Michael Corner y entraba cargado de cosas tras su representada.
Flashback
Luces, baile, alcohol. La combinación perfecta para una noche genial, a no ser porque ella sabía que a la mañana siguiente sus padres la castigarían de por vida por fugarse de la casa a los diecisiete y en una ciudad completamente desconocida a Londres. Estaba cansada, todos en su familia la consideraban una buena para nada y solo tenían ojos para su hermano. Ernie tenía buenos resultados académicos, pero era un hijo de puta en todo lo demás. Obligada a divertirse por un impulso personal, abandonó su bebida alcohólica en la barra de la discoteque cuando un tipo con cara de entretenido le ofreció un baile.
Todo iba bien, aunque lamentablemente el hombre confesó estar a punto de casarse y ella no quería líos. Justo cuando se rendía, un chico moreno, alto y delgado la tomó de la mano invitándola afuera muy caballerosamente.
Fumaron un cigarrillo, rieron del otro desgraciado cuya novia ya no lo sería más y compartieron un beso, se podría decir que fue mágico, extraño y especial, como si se hubieran conocido de antes, pese a nunca darse ni sus nombres y despedirse casi al amanecer.
El cielo se nublaba y Hermione aún no regresaba de sus compras siendo que había partido hacia el mediodía y Ron estaba preocupado. Su madre que se encontraba en la casa que ahora compartían todos sus nietos notaba esta ansiedad y creía conocer las razones.
-Hijo, ve a buscarlas si quieres, yo cuidaré a los chicos -comentó mientras sostenía a una Lily sonriente. El pelirrojo se extraño.
-¿Qué? No entiendo lo que dices mamá -fingió no comprender.
Albus y Louis, que se encontraban sentados en la cocina conversando con su abuela, rieron ante la lentitud del pelirrojo para comprender cosas tan fáciles.
-No te hagas el tonto Ronnie -comenzó a reír -estas inquieto por ellas, ve y búscalas.
-Muy bien mamá, pero te aclaro que no estoy preocupado, solo pienso que hace un poco de frío y es tarde.
-Lo que digas -dijo en voz alta al tiempo que veía al ojiazul tomar su chaqueta del perchero y coger sus llaves del coche.
El trayecto fue muy corto a su parecer y apenas arribó al callejón comenzó a buscar a su sobrina por algunas tiendas, sin encontrarla. ¿Y si algo malo les había ocurrido? ¿O si simplemente Victoire había sido secuestrada por alienígenas malvados que le borraron la memoria a Hermione?
Infinidades de situaciones irreales comenzaron a forjarse en su cabeza, pese a no creer ni en la magia. Ahora si que podría convencer a su regordeta madre de su poca preocupación, pensó para sí. Medio paranoico, decidió olvidarse y pedir un helado de manzana en Florean Fortescue justo cuando una rubia ondulada, exuberante y con una caminata sensual se le acercó por atrás, cubrió los ojos del muchacho con sus manos y con una voz muy chillona le consultó.
-¿Adivinas quien soy, verdad Ro Ro?
La sangre se le heló, el pasado regresó y salió en forma de nombre de pila:
-Lavender -dijo él.
Quizás haya estado todo planeado, o a lo mejor solo fue una triste coincidencia que Hermione Granger se encontrara en el preciso momento en el cual ambos ex novios se encontraban después de siete años sin saber nada del otro. Una persona nunca sabe con exactitud cuando se le rompen los hilos por dentro, pero ella intuyó un sonido similar a la vajilla rota justo cuando Vic apuntó con su mano hacia el rincón apartado de una galería y se extrañó.
-¡Vaya! Tío Ronald tiene novia nueva.
¿Sentiste alguna vez lo que es, tener el corazón roto?,
¿sentiste a los asuntos pendientes volver, hasta volverte muy loco?;
si resulta que sí, si podrás entender, lo que me pasa a mí esta noche;
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro,
la moneda callo por el lado de la soledad y el dolor;
Todo lo que termina, termina mal, poco a poco,
y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo (…)
**No me lastimes con tus crímenes perfectos,**mientras la gente indiferente se da cuenta, de vez en cuando solamente sale afuera la peor madera; si resulta que si, si podrás entender, lo que me pasa a mi esta noche; ella no va a volver y la pena me empieza a crecer (adentro), la moneda callo por el lado de la soledad (y el dolor) la moneda callo por el lado de la soledad (otra vez), la moneda callo por el lado de la soledad.
Amores, he vuelto. Bueno, como algunas lectoras ya saben, me fui a Italia por 6 meses a estudiar y hace muy poco regresé a mi país Chile. De corazón, sepan que los he extrañado montones, pero estar en otra cultura y aprender otro idioma es complicado. Este cap es cortito, pero por el momento esta bien.
Volverán las lecturas, un abrazo.
Dancingwithmolly <3