Una historia de amor — capítulo 4
Al día siguiente en el castigo, Annabeth, Piper y Thalia dejaron sus libros sobre la mesa.
-Pipes, va a venir mi hermano. Vete a saber porque le habrán castigado esta vez.-dijo Thalia.
-Yo ya estoy acostumbrada- dijo Annabth, Thalia y Piper la miraron divertidas. Comenzaron a reírse y entonces por la puerta aparecieron un chico rubio de ojos azul eléctrico y uno de ojos negros, piel pálida y ojos del mismo color que su pelo. Ambos eran muy guapos y Annabeth miró a Thalia y a Piper que estaban pálidas.
-Hola- dijo Annabeth al ver que sus amigas no reaccionaban.
-Hola- dijo el rubio- Tu debes de ser Annabeth, soy el hermano de Thalia, Jason. Últimamente se habla mucho de ti, no todos los días le levantan la voz a Drew.- dijo Jason. Pero rápidamente cambio su punto de vista de una Annabeth colorada a su hermana y a Nico que se miraban tímidamente.
-Thals, ven aquí por favor- Thalia camino hacia su hermano que estaba visiblemente enfadado.
-Te he dicho miles de veces que te alejes de él- la susurró Jason. Thalia rodó los ojos.
-Y yo te he dicho que me da igual un millón de veces.- dijo ella en susurros. Habían tenido esa conversación miles de veces. Jason soltó un suspiró exasperado y le dirigió la mirada a la hermosa Piper que miraba a la mesa como si fuese lo más interesante del mundo. Entonces sus miradas se chocaron y Piper sintió como si se derritiera por dentro.
-Hola Piper- dijo Jason sin apartar la mirada de sus ojos. Nunca se había fijado en ellos, eran muy hermosos. Parecían marrones, pero también azules y verdes. Se podría haber quedando todo el día intentando averiguar de que color tenía los ojos, pero su hermana tubo que interrumpir.
-Voy a sentarme- avisó Thalia. Le había parecido extraño el comportamiento de Jason con Piper. Pero prefirió dejarlo pasar. Annabeth estaba muy concentrada en su libro y Jason y Piper hablaban tímidamente, lo cual es raro en su hermano, cuando quiere a una chica se lanzá a por ella. Los nervios la carcomían. Se acercaba a Nico lentamente.
-Hola- dijo casi sin voz.
-Hola- le respondió Nico con una sonrisa.
-¿Por qué estas castigado?- preguntó Thalia.
-Básicamente por dar voces en el pasillo- dijo Nico. No le apetecía decirle a la chica que le gustaba que había estado peleando con su hermano.
-Yo igual- dijo Thalia. Entró la profesora y todos se sentaron. Con ella llegó Leo y se sentó al lado de Jason.
-¿Y Percy?- preguntó Leo.
-Ahora viene.-dijo Leo.
Percy corría por el pasillo hacia el aula de castigo. No es que le apeteciera ir, pero sino iba le caería otro peor. Abrió la puerta sin llamar y rápidamente echó un vistazo . estaban sus primos sentados al lado. Al otro lado de Thalia estaba Nico. Y al otro de Jason: Piper. Entre Leo y Piper había una chica rubia a la que Percy no alcanzó a ver la car, parecía muy entretendia con su libro.
-Percy Jackson- dijo la profesora.-Tarde como siempre.- Annabeth levantó la vista de su libro. Percy Jackson, no puede ser. Pensó Annabeth.
-Lo siento profesora.- Percy notó como le temblaron las piernas cuando esa chica levantó la mirada. Sus ojos grises le penetraron, le eran extrañamente conocidos. Se sentó sin apartar la mirada de la chica rubia.
Thalia estaba por morderse las uñas. Su otro motivo por sus nervios era no haberle dicho a Annabeth ayer por la noche que Percy Jackson era su primo. Piper lo intentó pero ella no la dejo, tenía que haberla dejado. Annabeth miró significativamente a Thalia y Piper, pero ellas no la miraron.
Annabeth estaba muy nerviosa, ¿de verdad era aquel niño?, ¿se acordaría de ella?, ¿por qué Thalia no la dijo nada?. La hora pasó despacio para todos.
-Adiós Thalia- dijo Nico- igual podemos quedar algún día.-
-Claro- dijo Thalia muy sorprendida.- No veo porque no-
-Thalia- dijo Annabeth una vez que Nico se hubo marchado.- me debes una explicación-
-¡Primita!- dijo Percy- ¿Por qué no me presentas a tu amiga?- dijo Percy, tenía que averiguar quier era.
-Pues.... el es Percy Jackson, mi primo- dijo esto último con un hilo de voz- Annabeth se veía realmente enfadada.-Percy, ella es Annabeth Chjase- dijo con dificultad por la mirada de Annabeth.
Percy tembló. No podía ser. Era ella, la niña que le robaba el sueño todas las noches. Quiso abrazarla, pero no, el no era así, no se volvería a mostrar vulnerable delante de nadie. Annabeth esperaba paciente su reacción. Rogaba en silenció porque la reconociera.
-Un placer- dijo Percy con dificultad. Annabeth sintió ganas de llorar, no se acordaba de ella. Pero Thalia no se lo tragó. Había visto los ojos de Percy brillar al verla y la tristeza al decirla que no la conocía y también vio como el corazón de Annabeth se rompía a través de sus ojos
-Ya nos conocemos- dijo Annabeth. Tenía que hacerle recordar.- de aquella vez en el parque con cinco años- dijo dejando la frustración y las lágrimas al margen.
-No no me suena- dijo Percy. Jason se acercó a su primo, le había hablado de aquella niña miles de veces. Y sabía que su primo estaba enamorado de ella. Era uno de esos amores imposibles a primera vista. Y el muy imbécil la iba a perder como siguiese así. A veces no logaraba comprender a Percy. Su madre se casa y se enfada con ella, conoce a una niña se enamora de ella y ahora cuando la tiene delante hace como que no la conoce.
Annabeth asintió con la cabeza y se fue en dirección a su habitación. Thalia le lanzó una mirada asesina a Percy y salió corriendo detrás de Annabeth. Percy no se sentía mal, sino lo siguiente.
-Vamos a ver- le susurró Jason- tanto tu como yo sabemos que la conoces y que te gusta.- dijo-
-Eso es mentira, no me gusta- Jason suspiró. No merecía la pena tratar de pelear con su primo, acabaría perdiendo.
-Esta bien, pues ambos sabes que si que te acuerdas de ella. ¿Por qué coño le acabas de decir que no?- dijo Jason confundido.
- Por que no quiero darle falsas esperanzas- Jason se rió.
-¡Claro!, no me digas que lo has hecho por tu absurda reputación- dijo Jason. Percy bajo la mirada, pero casi al instante la subió.
-Tengo novia, por sino te acordabas.- dijo Percy. La verdad era que su novia poco le importaba.
-ya, y por si no te acuerdas, anoche me dijiste que querías romper con ella.- Percy bufó cansado.
-¡Déjame en paz pesado!- dijo Percy. Se sentía fatal, quería encerrarse solo, como siempre había estado. Se fue muy enfadado con Jason, o mejor dicho consigo mismo.
Annabeth llegó a la habitación y se dejó caer en la cama. Thalia entró detrás de ella.
-¿Por qué no me lo dijiste?- preguntó Annabeth con las lágrimas prácticamente saliendo de sus ojos.
Jason se dio la vuelta y vio que Piper y Leo se reían juntos. No sabía porque pero tenía mucha curiosidad por saber de que se reían. Pero cuando se acerco se dejaron de reír.
-Jason, ¿que ha pasado?- preguntó Piper.
-No lo tengo muy claro aún- dijo Jason. Lo cula era verdcad, no acababa de comprender muy bien porque Annabeth se había enfadado con Thalia.
-Bueno- dijo Leo.- íbamos a ir a por un helado, ¿te apuntas?- Jason se sintió terriblemente mal, ¿habían quedado?.
-Paso, ir vosotros- dijo seguramente demasiado brusco. Piper no entendía muy bien su reacción, pero decidió dejarlo pasar. Leo era muy simpático.
-Vamos reina de la belleza- dijo Leo. Piper se sonrojó.
-No me llames así- dijo. Leo se rió y le acabó pegando la risa a Piper.
Holaa. Espero que os haya gustado el nuevo capítulo, ahora como estoy de vacaciones subiré más seguido. las cosas se han torcido para nuestro grupo de amigos, aunque ahora no son precisamente muy amigos.
Comenten si les ha gustado, ¡besos!