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Amigos — capítulo 3
Por la tarde, Hermione salía de su clase, con Parvati y Lavender, cuando una chica de ravenclaw se les acerco.
−¿Lo sabéis?
−No, ¿el qué?
−Que Malfoy ha rechazado a Pansy, parece ser que esta mañana se ha colado en su cuarto, pero el príncipe la ha echado.
Al escuchar eso Herms se puso feliz.
Los slytherin iban caminando y hablando entre ellos.
−Ya el rumor se ha extendido por toda la escuela, saben que has echado a Pansy de tu cuarto. −Dijo Blaise.
−Lo sé, pero no me interesan mucho los rumores, y lo sabéis bien.
−Draco. −Dijo Hermione que venía corriendo, con las dos chicas de gryffindor detrás. -¿Es verdad?
El chico suspiro, le pasó un brazo por los hombros y se puso a caminar. -Es verdad.
Herms le pasó un brazo por la cintura, al ver eso todos se los quedaron mirando.
No podía creer lo que sus ojos veían, el príncipe de slytherin Draco Malfoy, un sangre pura, hablando con una gryffindor Hermione Granger una hija de muggles.
−¿Ha pasado algo? −Pregunto la chica sin prestar atención a los murmullos de su alrededor.
−Nada, le he dicho amablemente que se fuera de mi cuarto, no me ha hecho caso, Blaise y Theo la han tenido que echar, creo que voy a tener que cerrar mi cuarto, para no recibir visitas desagradables.
−Puedes estar con ella si quieres, sé que es muy bonita.
Draco la miro. −Tonta, no me interesa estar con ella, yo solo quiero estar contigo.
−¿Aunque tarde mil años?
El chico se rio. −Espero que no me hagas esperar tanto tiempo.
−Puede ser, ahora me voy, he quedado con Ginny y Luna nos vamos a pasear. −Hermione le dio un beso en la mejilla y se fue corriendo.
Blaise le paso un brazo por los hombros a Draco.
−Sois la comidilla de toda le escuela, un slytherin y una gryffindor llevándose bien, y más tu Draco que hasta el año pasado no dejabas de insultarla.
−Lo sé, pero la quiero, así que luchare por ella.
−Eso está bien. −Dijo Theo.
−Ahora vamos tenemos que estudiar.
−Sí. −Y así los tres se fueron a la biblioteca a estudiar.
Septiembre, se fue y llego octubre, hacía tan buen tiempo que el profesor Dumbledore les había permitido ir sin túnica, solo con el uniforme.
Draco, Theo y Zabini estaban en el jardín, cuando un grupo de chicos pasaron hablando, por lo que pudieron escuchar hablaban de Hermione.
−Todos hablan de lo mismo, de Herms, parece que se ha vuelto muy popular, sin contar que tiene un cuerpo de infarto. −Dijo Blaise.
El slytherin tenía razón, los chicos de la escuela habían estado totalmente ciegos durante los últimos 4 años, ahora se daban cuenta de que existía, llevaba el uniforme mas ceñido al cuerpo y todos podían ver que tenía curvas.
−Sin contar que te miran con ojos asesinos, Draco. −Dijo Theo mirando a su mejor amigo.
−¿De qué hablas?
−¿No te has dado cuenta?
−¿De qué?
−De que Hermione mantiene a todos los chicos apartados, menos a ti. Tú eres el único que le da besos en la mejilla, y deja que le abraces.
−Creo que veis mal.
−Hablando de la princesa, viene por allí, y no viene sola, le persiguen un grupo de tíos.
−Últimamente la persiguen a todos lados.
−Son peores que las moscas.
Draco miro a Herms, que iba con Luna y Ginny, las tres iban riéndose de algo que iba contando la mayor.
La leona al verlo le sonrió y después de saludarlo volvió a prestar atención a sus amigas.
Los admiradores de la gryffindor lo miraron con ojos asesinos, pero el slytherin hizo como si no lo hubiera visto.
A la hora de la comida el profesor Dumbledore pidió un momento de silencio.
−Algunos alumnos han pedido permiso para ir a bañarse al lago, podéis ir pero tener respeto a los que viven allí. Ahora todos a comer.
En la mesa de los slytherin, Theo miro a sus amigos. −Esta tarde habla fiesta en el lago si Hermione va.
−Y que lo digas.
−Nosotros también iremos. −Dijo Draco.
−Sí.
Después de comer las chicas se fueron a buscar sus bikinis y se fueron al lado, como los slytherin habían predicho un grupo de chicos las fueron a ver.
−Tus seguidores están aquí. −Dijo Ginny, quitándose la ropa.
−Paso de ellos, me quiero bañar un rato, hace mucho calor. −Hermione se quito la ropa y se quedo en un bikini negro y se metió en el agua, aunque estaba un poco fría se estaba bien.
Un rato después empezó a sentir frio y nada más salir estornudo, se seco pero volvió a estornudar.
−¿Herms? -Pregunto Draco que llego con sus amigos, ellos estaban vestidos, solo se habían acercado al lago para vigilar que nadie molestara a las chicas. −¿Estás bien?
−Tengo frío. −La chica busco su camisa y vio que estaba mojada. −¿Qué hago ahora?
−Tranquila. −El chico se quito la camisa y le ayudo a ponérsela, luego le cogió de la mano y vio que estaba muy fría. −Vamos a tomar algo caliente, si no te constiparas.
Hermione estornudo de nuevo, Draco sonrió y le puso un mecho detrás de la oreja, que se había escapado. −Has pasado demasiado tiempo en el agua, hace calor, pero el agua del lago esta fría.
−Sí, vamos. −La leona sonrió a sus amigas. −Chicas nos vemos luego.
−Sí, tomate algo caliente no te vayas a constipar.
−Yo me ocupo de ello. −El slytherin le pasó un brazo por los hombros, cogió la mochila y se la llevo de vuelta al castillo.
−Son ciegos, ninguno se ha dado cuenta. -Dijo Ginny mirando como la parejita se iba.
−Esta mañana lo hablábamos pero dice que tenemos visiones.
−Mirarlos. −Dijo Theo señalando un grupo de chicos que miraban a Draco con ojos asesinos. −Creo que han sido ellos quienes han mojado la camisa de Hermione, para que volviera al castillo en bikini.
−Pienso lo mismo.
Cuando llegaron al castillo, Draco acompaño a la chica a la torre gryffindor. −Date un baño caliente, cuando termines te espero en el comedor.
−Sí, ¿tu camisa?
−No te preocupes por ella, voy a las mazmorras a buscar una.
−Gracias. −Dijo la chica que le dio un beso en la mejilla y después de decir la contraseña se fue.
Draco, se fue a su habitación y cogió una camisa limpia, se paso por la cocina para pedir unos tes calientes y se fue al comedor, donde había algunos chicos merendando.
−Ya estoy. −Dijo Hermione un rato después, sentándose a su lado.
−¿Qué tal el baño?
−Bien, ya he entrado en calor, no volveré a ir al lago, he metido tu camisa a lavar, cuando esté limpia los elfos te la devolverán.
−No hacía falta pero gracias.
La mesa se lleno con te y pastas.
Draco puso una taza y se la ofreció. −Con esto terminaras de entrar en calor.
La chica le sonrió y cogió la taza de té.
Octubre, noviembre pasaron y llego diciembre.
Draco vio a Hermione leyendo un libro mientras caminaba, y un chico se le iba a acercar para hablarle.
−Herms. −Dijo el slytherin, acercándose y abrazándola, no le gustaba que otros chicos se le acercaran, era muy celoso.
−Draco. −Dijo la chica dejando el libro, y sonriéndole.
−¿Qué lees?
−Un libro, que Luna me ha dejado. -Dijo pasándole un brazo por la cintura.
−¿Qué les puedo regalar a tus padres por navidad? -Pregunto caminando hacía el gran comedor.
−No hace falta, ellos están felices de que estés en casa.
−Lo sé, pero les quiero agradecer que me dejen vivir allí.
−Está bien, mama siempre lleva una pulsera, con muchos colgantes, seguro que si le regalas uno para su pulsera estará feliz.
−¿Y a tu padre?
−Le encantan los deportes muggles, sobre todo el golf, le puedes regalar unas pelotas de golf con su nombre.
−Gracias.
−Sé que mis padres te han ido pasando una mensualidad, como a mí. ¿No me digas que no te lo has gastado?
−No tenía nada que comprar, así que lo he guardado.
−No sabía que fueras ahorrador.
−No me gusta gastarme el dinero en tonterías. −Y de pronto sonrió. −A tu madre le voy a regalar un colgante de una serpiente verde.
−Slytherin tenías que ser. −Dijo la chica.
−Por supuesto, somos los mejores.
−Y te despiertas. −Dijo la chica riéndose.
Cuatro chicos miraban como Hermione y Draco iban abrazados mientras hablaban.
−¿Cuándo se van a decidir?
−¿Aun no son novios?
−Que va, aunque hay abrazos y besos. Sin contar que los dos se mantienen bien lejos del sexo opuesto.
−No tengáis tanta prisa. −Dijo Luna, mirando a Theo, Ginny y Blaise.
−No tenemos prisa, pero nos desesperan, lo lentos que van.
−Paciencia.