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Por un juego de botella sus amores se verán expuestos (3G) — capítulo 21

Habían vuelto, ahora sí, a Hogwarts.

Cada una se sentó en sus respectivas mesas, con sus respectivos amigos. Todo prácticamente volvía a ser como antes. Puede ser, sin embargo todavía había mucha tensión en el ambiente. Se podía oler los sentimientos que corrían por los aires.

Dominique por su parte se sentó junto a Norah. Su amiga de toda la vida, ¿Qué podría haber hecho sin ella? Sin dudas, nada.

Norah le enseño muchas cosas como ser fuerte, valerse por sí misma y también que los chicos son unos estúpidos la mayoría de las veces.

Norah Baker era una chica alta, pelo negro y ojos color miel. No era una chica dulce, cabe aclarar. Era sarcástica, orgullosa, intolerante pero a pesar de todo eso siempre está ahí para Nique.

¡Merlín que son tan buenas amigas!

-Hey, ¡Nique!

Dominique (quien estaba sumida en sus pensamientos) se sobresaltó, notablemente y susurró-¡¿Qué?!

-¡Merlín! ¿En qué piensas que te tiene tan distraída, eh?

Se pasó una mano por su cabello rojo, y bufó-En nada.

-Pues, no te creo-sentenció sirviéndose el desayuno-Se cuándo mientes y cuando no, amiga.

-Piensa lo que quieras, Norah.

-¿Por qué tan enfadada?

Dominique señalo con un movimiento de cabeza a las chicas de cuarto año que idolatraban a Oliver Wood.

-Ay, Dom. Esas estúpidas no se merecen tu atención. Son solo unas niñatas que se creen la gran cosa.

Dominique se lo pensó un poco y se encogió de hombros-Quizás tengas razón…

-¡Pues claro que la tengo! Ellas no se comparan con la grandiosa Dominique Weasley, por favor.

Dominique sonrió unos segundos y volvió la vista a su plato.

La pelinegra se rió, y prosiguió diciendo-Bien. Sólo quería decirte algo cabeza de zanahoria.

Dominique la miró mal por unos segundos, pero después estalló en risitas-¿Qué cosa?

-Potter no te quita los ojos de encima-murmuró al tiempo que cogía una tostada y se la metía en la boca, con una mirada pícara.

La pelirroja alzo la cabeza y vio, con total claridad, como James la miraba. No le quitaba sus ojos avellanas de encima. Se sentía intimidada, pero no agacho la mirada, simplemente siguió mirándolo mostrándose fuerte. Que ella tenía el total dominio de la situación.

Sus ojos no se despegaban. Era como una pelea de miradas.

Dicen, según he oído. Cuando dos personas se miran entre sí, el que agacha la mirada es el que más nervios siente por la situación.

Pero ninguno de los dos bajaba la mirada. ¡Ninguno! ¡Eran tan orgullosos!

Se seguían mirando, como si de esa pelea se supiera algo realmente importante. Algo transcendental.

Ninguno movía sus ojos. Ni un poquito.

Dominique en la mesa de las serpientes y James en la de los leones. En una batalla que probablemente jamás acabase.

Ella no se iba a dejar ganar así como así. Y él mucho menos.

Seguían allí, mirándose. ¿Cuánto tiempo había pasado ya? Probablemente unos 10 minutos, ¡hasta más!

Sin embargo, aquella peleíta termino cuando McGonagall comenzó su común discurso de bienvenida a los alumnos. Tanto a los de primer año como a los demás.

La voz potente de McGonagall los distrajo, la pelea de sus ojos no había concluido. Si no, había dado una pequeña pausa.  

James Sirius Potter, volvió su mirada al plato con una sonrisa pícara. Mientras Dominique miraba a su tostada.

-¿Qué diablos fue eso?-pregunto sorprendida Norah-¿Dom?

-¿Qué cosa?

Norah señalo a James sin ningún disimulo, para después señalar a los ojos de la Weasley.

-Nique, no soy tonta-murmuró su amiga-¿Qué fue eso?-Y volvió a señalar.

-Lo que viste.

Norah resoplo, Dominique sí que resultaba ser una persona difícil. Pero por alguna extraña razón que Dom no lograba comprender, es porque se siente tan pequeña al lado de Potter.

Todo había cambiado entre ellos durante lo que quedaba de las vacaciones. James volvía a ser el mismo mujeriego sin remedio. ¿Y ella?

Dominique tenía claro que no sería la sumisa de la película. Obvio que no. Y para eso le enseñaría a Potter quien manda.

Louis no quería escuchar nada de su alrededor, no le importaba simplemente. Comía en silencio, no hablaba, ni miraba a nadie. Estaba como distante. Nadie sabía porque, ni él mismo. Sólo deseaba paz y tranquilidad. Cosa que no había obtenido cuando volvió con Katherine.

¡Esa chica lo tenía harto! Ya, Ok era guapa. Sí y muy dulce, pero él ya no la veía de la forma en la que ves a tu novia.

Ya no la amaba. Pero tampoco quería romper con ella porque sabía que le haría daño.

Estaba sentado en la mesa de Hufflepuff, su casa. Enfrente de Molly y Heather Krum pero a pesar de ello no decía ni una sola palabra.

-¡Hey! ¡Louis! ¡Louis!-gritaba Molly para sacar a Louis de su mar de pensamientos.

-¿Ah?

-¿Qué diablos te sucede, primo?

-¿A mí? Por supuesto que nada.

Heather hacía como que no escuchaba la conversación. Le guardaba algo de rencor al Weasley por… su comportamiento de estúpido.

-Lo que tú digas. ¡Ah! Casi me olvido, Katherine quería hablar contigo.

-¿Ella te lo dijo?-pregunto Louis indiferente.

-Ajá. Te quiere ver en la sala común.

-Está bien. Iré después de comer.

Molly se encogió de hombros y volvió a conversar con Heather. Louis recién se fijó en la chica de cabellos negros y por alguna extraña razón sintió algo en su estómago, como mariposas. Jamás lo había experimentado, era una nueva sensación y Louis se alarmo por eso. No tenía ni idea de que se trataba.

Heather soltó una risita por un comentario gracioso de Molly y su melena se agitó en breves instantes y sus ojitos verdes se iluminaron, simplemente era una vista perfecta para Louis Weasley.

Y por primera vez en su vida creyó que era lo único que quería ver por el resto de su vida, y se alarmo por eso. Más mariposas en el estomago para Louis.

Por otra parte, en la mesa de Gryffindor. Una pelirroja no dejaba de ver la mesa de Slytherin. ¡Estaba tan confundida! ¡No entendía nada!

-¿Y a ti que te pasa?-pregunto Hugo a su prima favorita.

-¡Nada!-respondió tratando de sacar una sonrisa-De verdad.

Lily siguió mirándolo, disimuladamente claro. Él conversaba con una chica, si no se equivocaba era Alexa Wickens. Una estúpida sin cerebro que Lily odiaba. ¿Lo hacía apropósito? ¿Lorcan hablaba con Alexa apropósito?

Porque Lily le había nombrado a Lorcan su odio por la chica Wickens.

Alexa Wickens le había hecho la vida imposible los años anteriores. Sólo porque un día sin querer Lily le derramo comida y jugo en su uniforme. ¡Era sin intención, obviamente! Pero Alexa se lo tomo a pecho y vaya que sí.

¡Y ahora Lorcan hablaba con ella como si fuera su amiga de toda la vida!

Lily estaba sacando humo por las orejas. Lorcan se estaba pasando.

¿Qué había hecho ella? Trataba de hacer memoria, pero nada… nada…

-¡Hola, Luna!-la saludo Chaff. Sí el mismo Chaff que había hecho que Lily que confundiera a los gemelos Scamander en la fiesta.

-Hola, Chaff-respondió con una sonrisa sincera Lily.

Y allí Lily descubrió la molestia de Lorcan… ¡Claro que sí!

Es una larguísima historia. Chaff en el verano le había mandado una carta a Lily pidiéndole disculpas por lo sucedido en la fiesta. Que no se acordaba de nada, estaba muy borracho.

Dijo que uno de sus amigos le contó lo que pasó. Y se sintió muy mal por ella.

A Lily le costó creerle, pero Chaff no se rindió y le pedía perdón en todas sus cartas. Al final, Lily decidió creerle. Chaff y ella se convirtieron en amigos. Muy amigos.

Chaff era muy tierno con ella, le decía cosas bonitas pero Lily estaba segura que él solo lo decía como un amigo.

¿Sería por eso que Lorcan estaba tan furioso con ella? ¿Por hacerse amiga del chico que casi malogra su amor?

Lorcan miraba desde lejos a esos dos amiguitos. Y sintió unos celos irremediables en su estómago.

-Rosie, ¿me pasas esa tostada?-pregunto Albus señalando la comida con ansias.-¡Rose, pásamela!

Rose se levantó de inmediato, se había quedado dormida su codo estaba sobre la mesa y su mano sostenía su rostro.

-¡Merlín! ¿Qué estabas soñando para perderte el desayuno?

-En… nada…-suspiró.

-¡Seguro estaba soñando con Krum!-gritó Charlotte pícara.

El grito se escuchó en todo el bendito comedor, Rose quien estaba medio dormida sintió todas las miradas sobre ella.

-¡¿Con Krum?!-gritó Albus a todo volumen.

-Cállate, Albus-susurró Rose alarmada-No estaba soñando con él. ¿Okay?

Joseph Krum miraba a Rose esperanzado y con una sonrisa triunfadora en la mesa de Slytherin. Mientras un rubio estaba más rojo y apretaba los puños debajo de la mesa.

-Hey Joseph, fácil hoy vuelves con Weasley-vitoreo uno de los colegas de Krum.

-¡Rose y Joseph!-grito Logan Barnes, el mejor amigo del chico Krum.

El comedor entero se quedó en silencio y al instante en que Joseph sonrió algunos alumnos empezaron a aplaudirlo.

-¿Volvieron?-pregunto Alexa Wickens-¡Enhorabuena!

Y muchos comentarios parecidos aparecían en el dichoso comedor.

-¡Cállense!-gritó Scorpius Malfoy-¡No es tan importante aquello!

Y una vez más el comedor se quedó en silencio. Algunos murmuraban cosas como "Aguafiestas" o "Malfoy odia a Weasley lo hace para que ella estallé".

Scorpius se recargo sobre su asiento y conecto su mirada a la de Rose. Y frunció el ceño. Rose simplemente no sabía qué hacer.

-¿Scorp?-pregunto Alexander Nott-¿Qué diablos…?

-¿Escuchaste lo que dijeron?-susurró-Dijeron que ella y él…

-Lo escuché, Scorp.

-Encima Rose esta roja como un tomate y si...

-¡Merlín Scorpius estás celoso!

-Por supuesto que no, es solo que…

-Venga, admítelo.

-Bien, ¿Qué esperabas? Ella es mía, no del inepto de Joseph Krum y si él quiere volver con ella o intenta algo juro que lo golpearé.

Alexander empezó a soltar risas y Scorpius lo miró con mala cara.

-Rose técnicamente no es tuya.

-¿De qué hablas?

-Ni siquiera le has pedido que sea tu novia así que… si ella quiere puede estar con…

-¡Ni lo digas, Alexander!

-Es la verdad, Scorpius.

-Y también es la verdad Alexander que debes hacer algo con lo de Lucy.-lo reprimió Scorp.

Alexander suspiró y se sintió sumamente culpable, miro hacía la mesa de Lucy Weasley, ella estaba riendo y tenía una sonrisa radiante.

Era una lástima el sólo pensar que un día a ella le romperán el corazón y él sería la causa.

-No sé qué voy a hacer, Scorpius. Ella lo es todo para mí…

"No es mi tipo" La frase de Bridget quedo grabada en la mente de Roxanne. Se sintió mal por su hermano, él estaba tan enamorado de su amiga… y ella no lo veía de la misma forma.

Roxanne sabía que Fred trataría de conquistar a Bridget, él no se daría por vencido. Pero lo que él no sabe es que Bridget no quería nada con él. Sólo lo veía como un amigo. Y cuando él se entere de eso sería el fin de su corazón y Roxanne lo sabía.

Roxanne no quería que su hermano sufriera, tenía que hacer algo ya.


¡Perdón! No he actualizado por un montón de tiempo :( En verdad lo siento, juro que trataré ahora sí de actualizar cuanto antes. ¡Perdón, de nuevo! 

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