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Leyendo el futuro: el héroe perdido. — capítulo 23

Piper no se relajó hasta que el brillo de la ciudad de Quebec se perdió detrás de ellos. -Estuviste increíble-le dijo Jason.

-Siempre está increíble-dijo Jason. -Más sonrojos no-protestó Leo-llevais toda la maldita lectura sonrojándoos. Solo hace falta decir algo así y se sonrojan. -Eso no es cierto-dijo Rachel. -Además, si nos sonrojamos es por algo romántico que nos dicen-dijo Piper. -Y depende de quien lo dice-añadió Annaneth. -Yo sería capaz de sonrojaros a todas, incluida a Thalia-tengo-el-corazón-de-hielo-Grace. Thalia levantó el puño hacia el de manera amenazante, advirtiéndole. Leo se cubrió con los brazos. -¡Podría hacerlo!-exclamó. Las chicas se miraron entre si. Annaneth: ¿estáis pensando lo mismo que yo? Piper: ¿hacer una apuesta con Leo? Rachel: por favor, decirme que vamos a aceptar. Thalia: pues claro que lo haremos. Annabeth: allá vamos. -Si tan segura estás ¿por qué no hacemos una apuesta?-preguntó Piper. -Pues claro-aceptó. -Hefesto, ten cuidado, este niño se te está volviendo ludópata-le murmuró Hermes a Hefesto. -¿Y que nos apostamos señoritas?-preguntó Leo. -Tienes que hacernos sonrojar por ti mismo antes de que terminé el primer libro.-dijo Annaneth- Si no lo consigues apostamos... -¡El nombre de la chica misteriosa!-dijo Rachel. Annabeth aceptó efusivamente. Piper quería replicar. Ya sabía que la chica era Calipso, jugarse el nombre sería como perder una gran oportunidad.  -Eso no-dijo Thalia-a mi me da exactamente igual de quien está enamorado y quien es la patética chica que ha caído en sus redes. -¡EH!-exclamó Leo-puedo soportar que no me hagas ni caso, que te metas conmigo y me amenaces, pero no pienso permitir que te metas con ella-sobre todo porque no me hace ni caso, añadió para si mismo-asi que te vuelves a meter con ella y te juro que amaneces sin pelo. Thalia bufó y se cruzó de brazos. -Bueno, el caso es que no pienso jugarme eso-dijo Thalia-quiero algo más a cambio. -Yo también-sonrió Piper. -De acuerdo ladies ¿que quieren? -Quiero un cinturón que se convierta en lanza-dijo-y una moto con posavasos. -¿Una moto?-repitió Leo. -Estoy harta de caminar-resumió Thalia. -¿Y tú, reina de la belleza? -Oh, yo me conformo con que te arrodilles ante nosotras y supliques piedad. -Me parece bien. Pero si gano yo tendreis que probar la famosa salsa de la familia Valdez. Annabeth y Rachel se pusieron pálidas. -¿Sabéis de que salsa habla?-preguntó Rachel. -Nosotras no la probamos, pero a Hazel se la dio-explicó Piper. -Dijo que a pesar de haber pasado muchos años cada vez que pensaba en ella se le dormía la boca-continuó Annaneth. Leo sonrió y extendió los brazos. -¿Trato hecho? Annabeth y Rachel le estrecharon la derecha y Piper y Thalia la izquierda. -Trato hecho. -Dioses, os vais a quedar sin lengua como perdáis-murmuró Will.

El cumplido debería haber hecho su día. Pero todo lo que podía pensar era en el trabajo por delante. Las cosas malas están agitadas, Zethes les había advertido. Ella lo sabía de primera mano. Cuanto más se acercaran al solsticio, menos tiempo Piper tenía para tomar su decisión. Ella le dijo a Jason en francés: -Si supieras la verdad sobre mí, no pensarías que fuera tan increíble.

-No vale. Se la verdad sobre ti y sigo creyendo que eres increíble-dijo Jason, abrazando a su novia. -Debería haber apostado que dejarais a un lado los arrumacos-murmuró Leo.

-¿Qué has dicho?-él preguntó. -Dije que yo sólo hable con Boreas. No fue tan increíble. Ella no se volvió a mirar, pero ella lo imaginó sonriendo. -Hey-dijo-me salvaste de unirme a la colección de héros bajo cero de Quione. Te debo una.

-¿De verdad?-preguntó Leo-yo me paso la noche arreglando un robot gigante que podría haberte matado para que puedas realizar la misión y ni un mísero gracias, Piper habla en una de sus lenguas natales con el dios de los vientos más amistosos y le debes una ¡Me indigno!-cruzó los brazos he hizo un puchero. -Mi superincreíble amo se está indignando-dijo Apolo. Jason le revolvió el pelo a Leo con afecto. -Si te sirve de consuelo habría muerto en Bolonia de no ser por tí .

Esa fue sin duda la parte más fácil, pensó. No había manera de que Piper hubiera dejado a esa bruja de hielo quedarse a Jason. Lo que le molestaba más a Piper era la manera en que Boreas había cambiado de forma, y por qué los había dejado ir. Tenía algo que ver con el pasado de Jason, los tatuajes en su brazo. Boreas supuso que Jason era una especie de Romano, y los romanos no se mezclaban con los griegos.

-Y no hace falta cambiar el sistema-se quejó Atenea señalando a Jason. -Deje en paz a mi hermano por favor-pidió Thalia-puede que sea romano, pero no por eso debe ser juzgado. -¡Exacto!-coreó Afrodita. Atenea suspiró. Iban a ser unos días muy largos.

Seguía esperando a que Jason ofreciera una explicación, pero él dejaba claro que no quería hablar acerca de eso. Hasta ahora, Piper había sido capaz de despedir la sensación de que Jason no pertenecía al Campamento Mestizo. Obviamente era un semidiós. Por supuesto que pertenecía. Pero ahora... ¿y si había algo más? ¿Y si realmente era un enemigo? Ella no podía soportar esa idea, tanto como no podía soportar Quione.

-Nadie puede soportarla-dijeron casi todos a la vez.

Leo les pasó unos bocadillos de la mochila. Él había estado en calma desde que le habían dicho lo que pasó en la sala del trono. -Todavía no lo puedo creer de Quione-dijo.-Ella se veía tan bien. -Confía en mí, hombre-dijo Jason.-La nieve puede ser bonita, pero de cerca es fría y desagradable.

-Exacto-asintió Will. -La nieve es bonita-dijo Nico. El pelinegro llevaba varios capítulos sin hablar, por lo que escucharlo decir algo les provocó un susto a los del puff contiguo. -No estoy de acuerdo, Di Angelo-dijo Will-yo soy más de calor. Por algo soy hijo del dios del sol.

...Nosotros te ayudaremos a encontrar una cita mejor.

-Al final me la tuve que encontrar yo solo-dijo Leo-no os lo hecho en cara (cofcofsiquelohagocofcof) solo digo que podíais haberos esforzado un poquito más. -¿Cuándo querías que lo hiciera?-preguntó Jason- ¿Entre la parte de morir ahogado y luchar en un coliseo? ¿O entre controlar a los caballos tormenta y ser manipulado? -Tío, tu vida es deprimente.

Piper sonrió, pero Leo no parecía agradecido. Él no había dicho mucho acerca de su tiempo en el palacio, o por qué los Boreads lo habían señalado con el olor a fuego. Piper tenía la sensación de que estaba ocultando algo. Fuera lo que fuese, su estado de ánimo parecía estar afectando a Festus, quien se quejaba con vapor y al tratar de mantenerse caliente en el aire frío de Canadá. Feliz el dragón no era tan feliz.

-Es la mejor frase que he oído en mi vida-exclamó Apolo-quedará guardada para la posteridad en uno de mis poemas. -Ehm, no gracias, prefiero que se quede en el libro-dijo Piper.

Se comieron sus sandwiches mientras volaban. Piper no tenía idea de cómo Leo se había abastecido de provisiones, pero se había acordado incluso para llevar las raciones de vegetales para ella. El sándwich de queso y aguacate era impresionante. Nadie hablaba. Todo lo que podrían encontrar en Chicago, ellos sabían que Boreas sólo los dejo ir porque pensaba que ya estaban en una misión suicida.

-Cómo todas las misiones-dijo Annaneth. -El problema es que muchas misiones suicidas se están llevándola cabo bastante bien, por lo que como esto siga así se llamarán solo visiones-dijo Will.

La luna y las estrellas salieron arriba de sus cabezas. Los ojos de Piper comenzaron a sentirse pesados.El encuentro con Bóreas y sus hijos la tenían asustada más de lo que quería admitir. Ahora que tenía el estómago lleno, la adrenalina se desvanecía. ¡Chupate eso, pastelito! El entrenador Hedge le había gritado. ¡No seas una cobarde!

-En serio, adoro a ese sátiro-dijo Ares. -¡YA LO SABEMOS!-gritaron los de los tronos contiguos, hartos.

Piper había estado pensando en el entrenador desde que Boreas mencionó que todavía estaba vivo. Ella nunca le había agradado Hedge, pero había saltado de un acantilado para salvar a Leo, y él se sacrificó para protegerlos en la pasarela. Ahora se dio cuenta de que todas las veces en la escuela que el entrenador la había empujado, le gritaba para que corriera más rápido o hiciera más flexiones de brazos, o incluso cuando le había dado la espalda y dejado que luchara sus propias batallas con las chicas malas, el viejo hombre cabra había estado tratando de ayudarla en su propia forma irritante, tratando de prepararle para la vida como un semidiós.

-Y por eso es uno de los mejores sátiros del mundo-dijo Piper. Leo y Jason asintieron con ella. Le tenían mucho cariño al entrenador Hedge.

En la pasarela, Dylan el espíritu tormenta había dicho algo sobre el entrenador, también: cómo que había sido retirado al colegio Wilderness porque se estaba haciendo demasiado viejo, como si fuera algún tipo de castigo. Piper se preguntó a que se refirió, y si eso explicaba por qué el entrenador estaba siempre tan gruñón. Cualquiera que fuese la verdad, ahora que Piper sabía que Hedge estaba vivo, tenía una fuerte compulsión para salvarlo. No te adelantes, se reprendió. Tienes problemas mayores. Este viaje no tendrá un final feliz.

-Oh cariño, yo me encargaré de que si lo tenga-Afrodita le guiñó un ojo-no voy a descuidar mis ships. Los Olimpicos le suplicaron a Nico que continuara leyendo. Ya ni les interesaba saber que era eso del ship, solo querían que Afrodita se callara. El hijo de Hades continuó, pues no quería que la diosa del amor continuara con el tema. Tal vez sabía su secreto y se ponía a emparejarlo con alguien ¡Y en la sala solo estaban solteros Luke y Will! La idea de que aquella loca se pusiera a emparejarlos con cualquiera de ambos le causaba arcadas. Además, dudaba seriamente que cualquiera de ellos fuera gay. Y la idea le producía arcadas.

Ella era una traidora, al igual que Silena Beauregard. Era sólo cuestión de tiempo antes de que sus amigos se enteraran. Levantó la vista hacia las estrellas y pensó en una noche de hace mucho tiempo cuando ella y su padre habían acampado frente a la casa del abuelo Tom. El abuelo Tom había muerto años antes, pero su padre había mantenido su casa en Oklahoma, ya que fue donde se crió.

Hera se estremeció, recordando la visión de Piper.

Habían vuelto por unos días, con la idea de tener el lugar fijo para vender, aunque Piper no estaba seguro de quién querría comprar una cabaña en decadencia con persianas en lugar de ventanas y dos pequeñas habitaciones que olían a cigarros. La primera noche había sido tan asfixiante con calor (sin aire acondicionado a mediados de agosto) a lo que papá sugirió dormir a la intemperie. Habían extendido sus sacos de dormir y escuchado el zumbido de las cigarras en los árboles. Piper señaló las constelaciones que había estado leyendo acerca de Hércules, la lira de Apolo, Sagitario el centauro.

Thalia, Jason y Piper gruñeron al escuchar el nombre de Hércules. A Zeus le resultó bastante extraño que sus hijos odiaran a uno de sus hermanos, uno que fue un gran héroe.

Su padre cruzó los brazos detrás de su cabeza. En su vieja camiseta y vaqueros, parecía más otro chico de Tahlequah, Oklahoma, que un Cherokee que nunca podría haber dejado las tierras tribales. -Tu abuelo diría que esos patrones griegos son un montón de toros. Me dijo que las estrellas eran criaturas de piel brillante, como erizos mágicos. Una vez, hace mucho tiempo, incluso algunos cazadores capturaron unos pocos en el bosque. Ellos no sabían lo que habían hecho hasta la noche, cuando las criaturas estrella empezaron a brillar. Chispas doradas volaron de su piel, por lo que el Cherokee los liberó de nuevo en el cielo. -¿Crees en los erizos mágicos?- Preguntó Piper.

-¿Qué clase de pregunta es esa?-dijo Hermes entre risas, al compás del resto. -Una pregunta muy digna-respondió Piper con la cabeza bien alta.

Su padre se echó a reír. -Creo que el abuelo Tom estaba lleno de toros, también, al igual que los griegos. Pero es un gran cielo. Supongo que hay espacio para Hércules y erizos.

-Prefiero a los erizos-dijeron la mayoría de mestizos. Los otros los miraron sin comprender.

Se sentaron un rato, hasta que Piper tuvo el valor para hacer una pregunta que había estado molestandole. -Papá, ¿por qué nunca jugaste parte de Nativos Americanos? La semana anterior, había rechazado varios millones de dólares para jugar a Tonto en una nueva versión de El llanero solitario. Piper estaba todavía tratando de averiguar por qué. Él había jugado todo tipo de papeles: un profesor latino en una dura escuela de Los Ángeles, un espía israelí, corriendo en una superproducción de acción y aventuras, incluso un terrorista en Siria en una película de James Bond.

-¡Eso mola!-dijeron Leo y Will. Ambos pusieron las manos como pistolas y juntaron espalda con espalda, como si fueran espías. -Agente 006, necesito un informe-dijo Leo. -Todo despejado por aquí Agente 0012, envíe a las tropas al blanco sur-dijo Will con un tono de voz más grave. Nico se dio cuenta de por qué le daba arcadas pensar en él saliendo con Solace. Luke no era mucho misterio. Le había hecho pasar por demasiado para pensar en él de otra manera. En cambio, Will era demasiado...Will.

Y, por supuesto, siempre sería conocido como el Rey de Esparta. Pero si la parte estaba en Nativos Americanos (no importaba qué tipo de papel le dieran) Papá los rechazaba. Él le guiñó un ojo. -Muy cerca de casa, Pipes. Más fácil es fingir que soy algo que no soy. -¿Eso de no envejecer? Si nunca has tentado, como, ¿si encuentras la parte perfecta que podría cambiar opiniones de la gente?

-El problemas es que si haces eso no consigues gente que te aprecie de verdad-dijo Hestia-si no te conocen en realidad ¿Cómo van a quererte?

-Si hay una parte así, Pipes-dijo con tristeza-Yo no la he encontrado.

Ella miró a las estrellas, tratando de imaginar como los erizos brillaban intensamente. Lo único que vio fueron las figuras incrustadas que sabía, Hércules ejecutando a través del cielo, su manera de matar monstruos. Papá tenía razón. Los griegos y los Cherokee estuvieron igualmente locos. Las estrellas eran sólo bolas de fuego.

-¿Alguien ha dicho fuego?-Leo se incendió las manos.

-Papá-dijo-si no te gusta estar cerca de casa, ¿por qué estamos durmiendo en el patio del abuelo de Tom? Su risa resonó en la quietud de la noche en Oklahoma. -Creo que me conoces demasiado bien, Pipes. -Tú no vas realmente a vender este lugar, ¿verdad? -No- suspiró él.-Probablemente no. Piper parpadeó, sacudiéndose a sí misma fuera de su memoria. Se dió cuenta de que había caído dormida en la espalda del dragón. ¿Cómo podía su padre pretender ser muchas cosas que él no lo era? Ella estaba tratando de hacerlo ahora, y se desgarraba.

-Esa también es otra consecuencia-dijo Hestia- Hay que quererse a uno mismo. No puedes simplemente rechazar una parte, porque algún día explotarás, y eso nunca es bueno.

Tal vez podría pretender por un tiempo más largo. Podía soñar en encontrar una manera de salvar a su padre sin traicionar a sus amigos, incluso si en este momento un final feliz pareciese tan probable como los erizos mágicos.

-Erizos mágicos que dan finales felices, chicos sin zapatos que son la respuesta a los problemas, café espresso del mal, dragones felices tristes, si, desde luego nuestro mundo va de mal en peor-dijo Demeter.

Se recostó de nuevo sobre el pecho caliente de Jason. No se quejó.

-Estoy loco, pero no tanto-dijo el mencionado. -Ni siquiera alguien maldito por Dionisio está tan loco-dijo Apolo, provocándole el sonrojo a Piper. -¿Qué Leo, ningún comentario?-preguntó Rachel. -Estoy urdiendo un plan complicado Red, es solo cuestión de tiempo-sonrió Leo.

Tan pronto cerró los ojos, ella se quedó dormida. En su sueño, ella estaba de vuelta en la cima de la montaña. La hoguera púrpura con fantasmales sombras entre los árboles. Los ojos de Piper picaban por el humo, y el suelo estaba tan caliente, que las plantas de sus botas de fieltro se adherían. Una voz retumbó en la oscuridad.

-Te olvidas de tu deber. Piper no podía verlo, pero era sin duda el gigante que menos te gusta, el que se hacía llamar Encelado. Ella miró a su alrededor para ver si había signo de su padre, pero el poste donde había estado encadenado ya no estaba allí. -¿Dónde está?-Preguntó ella.-¿Qué hiciste con él? La risa del gigante estaba saliendo como la lava por un volcán. -Su cuerpo está bastante seguro, aunque me temo que la mente del pobre hombre no puede tomar mucho más de mi compañía. Por alguna razón que me encontré perturbado. Debes darte prisa, niña, o me temo que será poco lo que quede de él para salvar.

-¡Dale con la daga y haz que se calle!-exclamó Afrodita, pegando un golpe seco contra el reposabrazos de su trono. -Debería haberlo hecho-rió Piper.

-¡Dejalo ir!-Gritó.-Llévame en su lugar. ¡Es sólo un mortal!

Rachel abrió la boca para soltar de nuevo su discurso sobre cuán útiles podían ser los mortales. Will aprovechó y le metió una magdalena de arándano en la boca.

-Pero, mi querida-el gigante retumbó-tenemos que demostrar nuestro amor por nuestros padres. Eso es lo que yo estoy haciendo. Muéstrame que valoras la vida de tu padre por hacer que pregunte. ¿Quién es más importante? ¿tu padre, o una diosa engañosa que te utiliza, jugaba con tus emociones, manipulando tus recuerdos? ¿eh? ¿Qué es Hera para tí?

Hera miró preocupada a Piper. Esta estaba demasiado pensativa en estos momentos. Sabía que Piper no los traicionaría, que de alguna manera consiguieron salvar a su padre, si no lo habría visto entre sus recuerdos.

Piper comenzó a temblar. Mucha ira y miedo hervía en su interior, que apenas podía hablar. -¿Me estás pidiendo que traicione a mis amigos? -Lamentablemente, mi querida, tus amigos están destinados a morir. Su misión es imposible. Incluso si lo logran, has escuchado la profecía: desatando la ira de Hera significaría su destrucción. La única pregunta ahora ¿morirías con tus amigos, o vivir con tu padre?

-Vaya, esa si que es una pregunta-dijo Hermes. Como experto en engaños y mentiras, tenía que admitir que Encelado sabía cómo ganarse a su público. Miró a su padre, con su barba negra y cara impenetrable. Tal vez él hubiera preferido la muerte. Dicen que el Elíseo está fantástico en esta época del año.

La hoguera rugía. Piper intentó dar un paso atrás, pero sus pies estaban pesados. Se dio cuenta que la tierra la jalaba hacia abajo, aferrada a sus botas con arena mojada. Cuando levantó la vista, una lluvia de chispas púrpura se había extendido a través del cielo, y el sol estaba saliendo por el este. Un mosaico de ciudades brillaba por debajo del valle, y hacia el oeste, sobre una línea de colinas, vio un punto de referencia familiar pasando un mar de niebla. -¿Por qué me muestras esto? Piper le preguntó.-Me estás revelando dónde te encuentras. -Sí, tu conoces este lugar- dijo el gigante.-Trae a tus amigos aquí en lugar de su verdadero destino, y voy a hacer un trato con ellos. O aún mejor, arreglaré sus muertes antes de llegar. No me importa cuál. Simplemente estarás en la cumbre al mediodía en el solsticio, y podrás recoger a tu padre e irte en paz. -No puedo-dijo Piper.-No puedes pedirme... -Traicionar ese tonto niño Valdez, ¿quién siempre te irritaba y ahora te está escondiendo secretos? ¿Renunciar a un novio que realmente nunca tuviste? ¿Es que es más importante que tu propio padre?

Jason y Leo miraron a su amiga/novia. Era cierto que la decisión era bastante difícil. Jason habría decidido salvar a sus amigos, pues su madre lo abandonó. Leo era el que más comprendía a Piper. Si le hubieran dado la oportunidad de salvar a su madre a cambio de que ellos murieran... no, se dijo a si mismo, su madre estaba muerta, Jason y Piper vivos. Recordó lo que le había dicho su madre: Estoy muerta, nada puede cambiar eso.

-Voy a encontrar una manera de derrotarte-dijo Piper.-Voy a salvar a mi padre y a mis amigos.

-Eso es lo que quería oír-dijo Hestia.

El gigante gruñó en las sombras.

-Una vez era orgulloso también. Pensé que los dioses nunca podrían derrotarme. Luego lanzaron una montaña encima de mí, me aplastaron contra el suelo, donde luché durante millones de años, medio consciente en el dolor. Eso me enseñó la paciencia, niña. Me enseñó a no actuar precipitadamente. Ahora he de rasgar mi camino de vuelta con la ayuda de la tierra de vigilia. Yo sólo seré el primero.Mis hermanos me seguirán. No vamos a negar nuestra venganza, no esta vez. Y tú, Piper McLean, necesitas una lección en humildad. Voy a mostrarte lo fácil que tu espíritu rebelde te puede traer a la tierra. El sueño se disolvió. Y Piper se despertó gritando, callendo libre por el aire.

-¿¡QUE!?-gritó Afrodita, levantándose-¿¡POR QUÉ ERES TAN PROPENSA A LAS CAÍDAS!?-antes de que Piper pudiera contestar, Afrodita se giró a Nico-¡TÚ! ¡NO TE CREAS QUE NO LO SÉ! DALE EL LIBRO AL SIGUIENTE, ¡YA! Nico se estremeció. Jason lo miró directamente, intercambiando una discusión silenciosa con él y Afrodita. El resto del Olimpo estaba confuso ¿De qué estaban hablando? -Ya voy-dijo Nico, molesto. Al mirar a los dioses se encontró con otro problema-¿A quién se lo doy? -A mi, por supuesto-dijo Zeus, pidiendo el libro. -¿Por qué? ¿Acaso estamos haciendo la orden inversa?-preguntó Nico-lo siento, pero le toca a Hestia. La diosa del hogar no pudo evitar sonreír. Era la primera vez que la elegían de primera. Zeus tartamudeó algo sin sentido. Paró al escuchar la voz de su dulce hermana al leer. -XXII Piper.

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Cada vez tardo menos en subir los capítulos. Lo siento, muchos exámenes, muchos deberes, muchos libros por leer, etc, etc, ya sabéis cómo va esto. La verdad es que estas últimas semanas he estado un poco de bajón, por eso tardé casi un mes en subir un capítulo. No me sentía con ganas de hacer nada  (de ahí también por qué han sido la mayoría tan deprimentes) pero estoy tratando de ponerle un poco de orden a mi vida, lo que me cuesta mucho más de lo que me gustaría admitir. He estado escribiendo, ya que es como una terapia para mi, una manera de alejar el estrés, pero ha sido una historia que espero que nunca salga a la luz (soy incapaz de hacer una historia corta, me gusta crear bien los personajes y planear las cosas). Lo que ocurre es que hoy, sentada en mi clase, aburrida, tratando de averiguar cómo salir de las arenas movedizas en las que andaba metida, me di cuenta de que, a pesar de haber tenido pocos comentarios en estos dos últimos capítulos y sentirme, no se, un poco mal, tenía que subir, porque si no me sentiría peor (aprovecho a decir que si hay alguien aquí leyendo la historia siento tardar tanto en el último capítulo, está casi terminado). Sus comentarios y ánimos me ayudan más de lo que creen, en serio, es una manera de sentirme, no se, imparable creo, por eso me decepcionó un poco que apenas comentaran. 

Bueno, dejo de aburrirles con mis problemas personales y menciono algo de este capitulo. La historia no avanza demasiado, pero son cinco libros, no puedo contarlo todo en el primero, me quedaría sin ideas. Tengo planeado hacer un descanso por el capítulo 25, 26 aproximadamente. Ya advierto que no serán cómo los anteriores y haga evolucionar a los personajes etc, etc, pero adelanto que las fans de Thaluke (no es justo que siempre se escriban estas cosas en masculino. Chicos que lean esta historia, aguantensen, yo utilizo el femenino) van a estar un poco más felices. Algunas personas me pidieron un poco de esta pareja y creo que hasta ahora lo único que ha hecho Thalia es pegarle a Luke, ni siquiera han mantenido una conversación. 

Y creo que eso es todo. Por favor, déjenme un comentario, de verdad ayuda, subiré el próximo capítulo lo antes posible. 

Buena suerte hagan lo quieran hacer, semidioses, y no dejes que algo tan mundano como el colegio te impida hacerlo. Si no, esos monstruos que se hacen llamar profesores terminarán ganando.