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Cadenas de Amor... S.S. — capítulo 24
Flashback---------------------------
Severus.
Claro que no estaba seguro de dejarla, pero tampoco quería que estuviera en peligro constante por mi culpa, ya suficiente era con que fuera amiga de Potter.
-me despediré hoy de ella… mañana temprano me iré-
-sabes que es lo mejor, ya hemos hablado de esto, y si en verdad la amas…-
-no digas esto una vez más, Albus… hace varios años atrás lo hiciste y lograste salirte con la tuya, cuando Lily murió, ahora volvió a suceder todo como tú querías… es suficiente- le dije poniéndome de pie, me sentía muy inseguro y débil, sabía que Albus ya se había dado cuenta.
-no lo hago por mí, sé que ella es feliz a tu lado, pero que vida es la que le espera. Si quieres llevártela, hazlo, pero no quiero volver a verte arrepentido por tus decisiones y que me pidas ayuda, porque ahora no estaré para ti- Albus estaba visiblemente enojado, se levantó de su silla y se fue hacia sus aposentos.
Él tenía razón en todo para variar, creo que era lo que más me enojaba.
Narrador.
Severus fue hacia su cuarto pensando en tantas cosas, en que era lo que debía de hacer, si lo que era más prudente o lo que le dictaba su corazón. Cuando estuvo ya en sus aposentos decidió darse una ducha de agua fría. Cuando llegase la guerra no estaba seguro si sobreviviría, era difícil de saberlo, y si lograba vivir lo difícil estaría en que creyeran que era inocente, todo era tan confuso.
No sabía en cuanto tiempo volvería a ver a Hermione, así que quería pasar una noche que recordaría siempre.
Cuando terminó salió del baño y se vistió con un pantalón negro y una camisa negra holgada y así se metió en la chimenea de su cuarto para aparecer en el de la castaña.
Cuando llegó ella ya estaba dormida, era un poco tarde para hacer visitas, pero esa era la única oportunidad que tenía para despedirse de ella.
El cuarto estaba a oscuras, pero eso no impedía que él pudiera ver con la poca luz de la luna que se colaba entre las ventanas. Su mirada se posó en un pequeño reloj que había entre las cosas de la chica, pronto daría la 1. Así que un poco dudoso se acercó a ella, apenas si la había tocado cuando Hermione despertó de golpe, había sentido su presencia desde el momento que llegó, al principio lo relacionó con su sueño, pero después supo que no era parte de él.
-me asustaste- la chica se sentó y le dio lugar a él para que también lo hiciera -¿está todo bien?- le preguntó un poco temerosa a su respuesta.
-si… solo quería pasar esta noche contigo- poco a poco se acercó a sus labios, disfrutando de todo lo que pasaría, necesitaba muchas fuerzas si iba a alejarse de ella.
Hizo que ella se recostara y encima de ella Severus se colocó cuidadosamente, apoyando su peso en sus brazos para no lastimarla.
Conforme los segundos pasaban el beso se iba intensificando, hasta que él decidió bajar por el cuello de Hermione, los disfrutaban tanto, el roce de sus cuerpos, poco a poco fue levantando la playera que Hermione estaba usando como pijama, tocando todo lo que estaba a su alcance, sin resistir más le quitó la prenda y ésta cayó al suelo.
Tocó suavemente los senos de Hermione, masajeándolos y pellizcando sus pezones, Hermione gimió ante la acción de su amado, disfrutando de aquello una vez más.
Hermione decidió no quedarse quieta, y con sus manos comenzó a acariciar la espalda de Severus por debajo de su camisa, hasta que decidió que quería quitársela. Cuando lo hizo tuvo más libertad para tocar todo lo que ella quisiera, pero no quiso detenerse, así que prefirió quitarle de una vez el pantalón y así lo hizo.
Severus continuo bajando y succionando y lamiendo todo lo que podía, pero así como Hermione casi lo había desvestido el también lo haría.
Con una de sus manos empezó a acariciar una de sus piernas, y después lentamente bajó el short que estaba usando, sonrió al ver que ella estaba usando una braga roja, como si estuviera esperanzada en que sucediera algo esa noche. Pronto Hermione estaba totalmente desnuda, Severus abrió lenta y cuidadosamente las piernas de la chica y hundió su rostro en su parte intima. Ella comenzó a gemir al sentir el placer que le proporcionaba, estaba fascinada que no podía hacer otra cosa que gemir, y así le demostraba a él lo mucho que lo estaba disfrutando.
Cuando estuvo a punto de llegar a un orgasmo Severus se dio cuenta y prefirió alejarse de ella antes de que todo terminara tan rápido. Mientras Hermione se recuperaba y calmaba un poco su respiración Severus se colocó entre sus piernas, y dirigió su miembro a la entrada de Hermione, la miró a los ojos y notó unas gotas de sudor en su frente, no estaba seguro de cuando la volvería a ver, así que se encargaría de que ambos los disfrutaran lo más que se pudiera.
Lentamente comenzó a introducir su miembro en la vagina de Hermione, lo que provocó que el dolor que ella estaba sintiendo fuera tortuoso, pero provocándole uno de los mayores placeres que ella pudiera gozar.
Conforme los segundos pasaban iba aumentado el ritmo de las embestidas, Hermione sujetaba con sus piernas a las caderas de Severus, haciendo que él tuviera un mejor acceso y más profundo, pronto comenzaron a sentir como sus cuerpos avisaban que un orgasmo se acercaba, hasta llegaron en un escandaloso gemido.
Pero eso no sería todo, sería la última noche que pasarían juntos, y aunque Hermione lo ignoraba Severus sabía que lo que se aproximaba sería verdaderamente sería difícil, así que hubo un segundo orgasmo y luego uno más que ambos disfrutaron.
Severus.
Era muy tarde y seguíamos despiertos, no me hacía a la idea de que pronto tendría que alejarme de ella, a unas cuantas horas actuaríamos como si nunca nos hubiéramos conocido, como si no hubiera pasado nada entre nosotros.
-¿me amas?- le hice esta pregunta cuando noté que ella comenzaba a dormirse.
-mucho- no lo pensó mucho, su respuesta fue inmediata. -¿y tú a Mi-
-¿aún lo dudas?- vi que ella sonrió ante mi respuesta, no era lo que ella o cualquier otra mujer podía esperar. Pero estaba decidido a no cambiar mi forma de ser.
No quería dar más vueltas y decidí después de un largo tiempo a decirle lo que estaba a punto de pasar -tú y yo no podemos seguir juntos por más tiempo-
-¿Qué?-
Hermione.
No me esperaba que él me dijera eso, no esa noche, no después de lo que acabamos de hacer.
-lo que oyes Hermione… el Lord decidió utilizar mis servicios en otro lugar- su mirada estaba al vacío, sabía que él no quería esto pero tampoco renunciaría a eso.
-tú no puedes irte y dejarme aquí- sin que yo me diera cuenta había comenzado a gritar, -no vayas- estaba tan enojada y desilusionada que no pensaba bien lo que decía. En ese momento solo quería impedir que él se fuera.
-sabes que no puedo negarme… hay tareas que él no quiere hacer, y para eso nos manda a nosotros, para impedir que el temor que él provoca se acabe…-
-¿entonces mataras?-
-preferiría no hablar de eso…- lo que más me enojaba es que él estaba muy tranquilo y yo estaba gritando y comportándome como una chiquilla.
-lo harás… eres un bastardo- sin que él se lo esperara levanté mi mano y la estrellé en una de sus mejillas con un gran impacto.
Tapé mi cuerpo desnudo con las sabanas y le pedí que se fuera, le grité que no quería verlo, no había podido contener mis lágrimas, no me apartaba que fuera mortífago, había sido una decisión de hace años pero ya no mataba a las personas, y solo se encargaba de ser el espía de Dumbledore mientras fingía ser el espía de Voldemort, pero ahora, esto era distinto, y yo no quería aceptar que solo eran órdenes y él no se podía negar.
-te amo Hermione, y no puedo pedirte que te quedes conmigo, pero tampoco quiero perderte… todo depende de ti… tú decides que pasará- fue todo lo que dijo cuándo se levantó de la cama en la que estábamos y se vistió. Como no dije nada se metió a la chimenea y se fue.
Fin del flashback------------------------------------------------------------------