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Cadenas de Amor... S.S. — capítulo 26
Severus.
Las cosas no salieron como yo lo esperaba, muchas cosas habían cambiado, agradecía lo que habían hecho por ayudarme, a Dumbledore por el sacrificio que había hecho, a Weasley y Lucius por ayudarnos para encontrarnos de nuevo, a la familia Weasley y a Narcissa por cuidarla durante su embarazo y a Bellatrix por haber estado conmigo en las peores circunstancias pero el destino tomó otro rumbo, me tomó por sorpresa y por mucho que yo hubiera querido cambiarlas parece que las había empeorado.
Hay días en los que parezco estar convencido de querer olvidar todo, pero no sé si sea lo mejor o recordarlo por mucho tiempo.
Flashback----------------------------------
Narrador.
-pero vaya Narcissa, así que éste ha sido tu escondite, mucho tiempo vine a buscarte aquí y como no te había encontrado pensé que no volverías nunca, pero en fin, creo que es justo que ahora te toque pagar por lo que has hecho- la mirada de Voldemort era fría como de costumbre, solo que en esta ocasión todos podían notar que tenía mucha hambre de matar.
La mujer estaba estática, con un pequeño bebé en sus brazos envuelto con varias cobijas.
-¿y ese bebé?- preguntó Lord Voldemort acercándose a ella.
Narcissa se alejaba conforme el hombre se acercaba a ella, tratando de proteger al pequeño que dormía tranquilamente. Estaba desesperada, no se vencería tan fácilmente, pronto sus ojos visualizaron a Severus y a su hermana Bellatrix, dañados por el encierro y el maltrato que habían recibido en los calabozos. Trató de que Severus la mirara a los ojos y así poder hacer conexión con él pero eso no sucedió.
-¡¿de quién es ese bebé?!- Voldemort estaba furioso porque Narcissa no hablara.
-de Granger- dijo con la voz temblorosa, estaba muy nerviosa y asustada.
Severus levantó la vista cuando escuchó el nombre de su amada, quería acercarse y ver al bebé aunque sea unos segundos esperanzado en que fuera de él.
-la sangre sucia- dijo Voldemort destapándolo un poco para poder verlo -tiene el cabello negro- dijo sin darle mucha importancia y sin relacionarlo con alguien.
Pronto llegaron 2 mortífagos más con sus máscaras, Narcissa pudo distinguir que eran nuevos, estaba segura de que no los conocía, a Severus se le congeló la sangre al darse cuenta de que las personas que traían los mortífagos eran Hermione y Draco, no quitaba su mirada de ella, como si quisiera saber si estaban bien o si no había sido agredida.
Severus estaba rindiéndose, le quedaban pocas fuerzas para enfrentarlo, sabía que ya nada podía hacer, y a pesar de la impotencia que sentía al ver como Lord Voldemort apuntaba a Hermione con su varita ya nada pudo hacer, solo esperar.
-Voldemort- pronto se escuchó una voz en el lugar, Hermione reconociendo esa voz se giró hacia dónde provenía.
-¡No Harry! ¡Vete de aquí!- gritó la castaña con desesperación, pronto fue silenciada con un fuerte golpe recibido por el mortífago que la sujetaba.
-tú me quieres a mí, y aquí estoy… deja ir a Snape, Lestrange, los Malfoy y a Hermione Granger- dijo Harry enfrentando el miedo que sentía por entregarse voluntariamente.
-es buena oferta Potter, tengo que admitirlo- dijo Voldemort mirando a todos los que dejaría libres a cambio de la muerte del muchacho, como si estuviera haciendo más doloroso ese hecho.
-¡no Potter, no lo hagas!- le gritó Draco desde el lugar en el que se encontraba.
-¡cállate Draco! ¿O acaso quieres morir con él?- Voldemort al ver que el joven no dijo nada se acercó a Potter, disfrutando del momento, en el que por fin lo mataría.
Snape no podía creer lo que Harry Potter estaba haciendo, no podía tampoco permitir que muriera, lo había cuidado tantos años y vería la forma de que esta ocasión no fuera la excepción.
-suéltalos a ellos antes de saborear tu victoria- le pidió Harry al notar que se estaba acercando.
Lord Voldemort dio una señal con su mano, los mortífagos les quitaron todo lazo que existía para que se fueran. Severus giró su mirada hacía Hermione, ambas miradas se encontraron, pero Hermione decidió mover su vista, sabía que él se iba a ir y ella se quedaría con Harry. Severus entendió de inmediato lo que ella planeaba hacer, y no permitiría que algo le pasara, estaba planeando que hacer cuando Bellatrix se acercó a él y de una forma muy discreta le dio una varita, quizás de un mortífago, no sabía cómo la había conseguido pero poco le importo, se alejó de todos ellos para podercrear un plan rápidamente. Miraba fijamente a Hermione, esperando ver un movimiento de ella que le diera una pista de lo que podía hacer. Pero la castaña no dejaba de ver a Harry, quien trataba de decirle que se fuera de ese lugar. Los segundos parecían eternos, como si les diera el tiempo suficiente para planear algo.
-¿aún no te vas Granger?- dijo de momento Voldemort -¿acaso quieres morirte junto con Potter?- su voz era muy áspera disfrutando del momento que tenía para matar a Potter y si bien podía por qué no también matar a Hermione.
Al no ver respuesta de la castaña que estaba congelada, se acercó a ella lentamente, Severus que veía todo de lejos estaba muy asustado, tenía miedo a que le fuera hacer daño.
-¿quieres que te mate?- le dijo Voldemort a Hermione, que estaba a escasos centímetros -¿quieres que te mate así como Snape mató a tus padres?- Lord Voldemort lo sabía, sabía todo lo que pasaba con los mortífagos, así que supo del romance de Snape con Hermione.
Hermione no podía creer eso, se giró violentamente a verlo, lo miró con profundo odio, con todo el odio que no había sentido nunca acumulado en esta ocasión.
Severus estaba petrificado, no era posible que él lo dijera, ahora solo le quedaba esperar a que Hermione entendiera que no era más que solo una orden que Voldemort le había dado.
-vete- le gritó Voldemort a la castaña -no seas tonta, tienes un hijo, que si no me equivoco es de Snape, o no creo que quieres que el niño se quede solo ¿o sí?- le dijo a Hermione en una voz poco audible.
Hermione miró una última vez a Harry, a forma de despedida.
-no moriré- le dijo Harry cuando ella pasó cerca de él.
Lo que dejó tranquila a la castaña. Pero en ese instante no sabía que pensar, Snape mató a sus padres, y ahora era el padre de su hijo, lo amaba, pero eso no cambiaría las cosas. Corrió cuando tuvo que pasar cerca de Snape sin darle importancia a los daños graves que tenía, trató de alejarse lo más que pudo de él buscando a Narcissa para irse lo más rápido que podía junto con su bebé.
Pronto Lucius se acercó a ella -¿Qué pasa Granger?-
-nada, déjeme, quiero irme- dijo Hermione entre sollozos, pronto llegó Narcissa con el pequeño bebé en sus brazos y se lo dio a su madre.
-¿piensas irte solo así?- dijo Lucius al darse cuenta de lo que la castaña planeaba hacer.
-no se irá sola, nosotros nos iremos con ella- dijo Narcissa al mismo tiempo que llegaba Draco.
Segundos antes de que se fueran Lucius giró su mirada hacia donde Severus se encontraba, él estaba en la puerta de la casa, sabía que estaba en un dilema, adentro de esa mansión estaba Harry Potter que obviamente necesitaría ayuda y por el otro lado estaba Hermione y su hijo que estaban a punto de perderlos quizás para siempre.
Vio cómo Severus se dio la vuelta dirigiéndose hacia el interior de la casa y él que estaba a punto de perder también a su familia en vez de seguirla prefirió ir donde su amigo, una vez que las cosas mejoraran tendría oportunidad de buscar de nuevo a su familia y pedir perdón por sus errores.
Cuando entró la escena lo dejó congelado, Severus estaba sujetándose de la pared, estaba muy débil, sabía de todos los daños que había sufrido. Se acercó lentamente a él mientras que a Potter lo tenían arrinconado en una esquina por Lord Voldemort y dos mortífagos más.
Pronto se hizo un silencio sepulcral, todos esperando que las cosas llegaran a su fin.
-AVADA KEDAVRA- gritó de momento Voldemort.
-Protego- alcanzó a usar ese hechizo Snape.
El hechizo salió disparado hacia Lucius que estaba a unos cuantos centímetros de Snape, por fortuna éste apenas si logró agacharse.
-AVADA KEDA…- estaba gritando de nuevo Lord Voldemort dirigiéndose esta vez hacia Snape.
-es hacia mí- le recordó Harry cuando estuvo a punto de lanzar la maldición asesina.
-no serás es el único que morirá este día Harry- dijo Voldemort haciendo una señal con su mano y así los mortífagos que estaban se acercaron a Severus y Lucius para atacarlos.
-ese no fue el trato- dijo Harry asustado.
-no tengo porque obedecer órdenes de alguien- dijo poco antes de lanzar un Crucio al chico.
Del otro lado de la habitación los dos ex-mortífagos combatían con los demás, la desesperación de Severus por salvar al hijo de Lily crecía a cada segundo que pasaba, pero no podía hacer nada.
Pronto la carcajada de una mujer llamó la atencion de todos los que estaban en ese lugar, a pesar de las pocas fuerzas que tenía Bellatrix en ese momento regresó para ayudar a sus amigos.
-expelliarmus- gritó haciendo que se rompiera el hechizo que Voldemort lanzaba a Harry.
Ambos magos, ante la sorpresa de todos comenzaron a luchar, Bellatrix, su seguidora más fiel ahora lo estaba atacando en lo que Harry se recuperaba.
Pronto más mortífagos a la orden de Voldemort llegaron, poco a poco las esperanzas se terminaban, solo 4 personas luchando contra 20 o 30, era imposible llegar muy lejos.
Cuando un fuerte rayo de luz llamó la atencion de todos. Llegaban en ese instante Hermione, Neville, Luna, Narcissa, Draco, Arthur y Molly Weasley, con los gemelos, Kingsley, Minerva y Remus Lupin.
Pronto una batalla más estaba iniciando, y aunque más mortífagos iban llegando pronto iban cayendo.
Bellatrix al ver que Harry estaba recuperado se hizo para atrás, para así dejar que la profecía se cumpliera, pero Severus no muy seguro se acercó a ellos para cuidar al joven de cerca.
La desesperación de Lord Voldemort se notaba al darse cuenta de que comenzaba a perder fuerzas, estaba asustado, tenía miedo a que fuera destruido una vez más.
Y sin esperarlo, ambas varitas, la de Harry y la de Voldemort sacaron un brillo segador de las puntas, ambos brillos se unieron en el centro de la habitación, lo que obligó que todos dejaran de combatir en ese instante, los mismos brillos producían un calor inimaginable, tan caliente que provocaba ardor en la piel, todos se agachaban para evitar que el brillo lastimara sus ojos, hasta que la luz se tornó en azul, y desde el centro se escuchó una voz femenina "la profecía debe cumplirse, el poder de las varitas no traicionaran al verdadero amo de la muerte. Desde un principio él fue elegido, y las cosas deben cumplirse, pues aunque ambos son descendientes de los Peverell solo a uno se le otorgó el verdadero valor de manipular la muerte"
-avada Kedavra- gritó por última vez Lord Voldemort cayendo al suelo y lanzando la maldición a la persona que lo traicionó, sabiendo que uno de los tres tendría que morir.
El cuerpo inerte de Voldemort se encontraba en el piso, la piel parecía haberle quemado, parecía más bien un pedazo de carbón. Todos sorprendidos miraron la escena, Harry Potter tampoco creía lo que había pasado ni lo que había escuchado, no se imaginó tal cosa nunca.
Aun cuando todos fueron recuperando la visibilidad vieron un cuerpo más tirado en el piso, pagando así su alta traición, había caído en manos de su amigo y aunque no lloraba el dolor se marcaba en su rostro.
-Severus- dijo Hermione en un susurro y corrió hacia el lugar de dicha escena con lágrimas en los ojos.
Cuando llegó se arrodilló frente a él, pero no supo que hacer, solo permaneció callada.
Bellatrix, quizás la única amiga del hombre, ahora se encontraba con su mirada al vacío, y aunque una lágrima recorrió su rostro ahora no había nada que hacer. Todo había terminado, había sido su decisión y aunque no se merecía la muerte la había encontrado justo en el mismo instante que había encontrado la felicidad.
Ahora Bellatrix sería un gran recuerdo de Severus, la persona que supo toda su historia, y que en vez de criticarlo lo ayudó a salir hacia adelante. Ahora Bellatrix no tenía vida mientras Severus tenía un largo camino para recordarla.
Después de permanecer varios segundos así Severus se levantó con su semblante que siempre habían conocido todos. Se aseguró con su mirada de que Harry estuviera bien, y lo único diferente que notó fue que la cicatriz ahora estaba muy roja.
Se dio cuenta de que Hermione también se estaba levantando poco a poco
-gracias- le dijo Severus fríamente. Sabía que Hermione había lanzado el "protego" que salvó su vida.
Hermione sonrió ligeramente y salió tras de él que se dirigía hacia el exterior. Caminaron por varios segundos que se hicieron eternos, y se alejaron lo más posible que pudieron de todos.
Llegaron hasta un árbol donde él se recargó y con sus manos se hizo el cabello para atrás como muestra de impotencia.
-pensé que no volverías… ¿Por qué lo hiciste?- preguntó Severus -¿Por qué me salvaste?- en su voz se escuchaba cierto reproche.
-porque tú no podías morir Severus, porque ahora sé que habrá una razón más para que puedas seguir viviendo- dijo Hermione hasta cierto punto triste.
-¿y ella merecía morir?- Severus dio un golpe al árbol que se encontraba atrás de él, así soltando una gran parte del coraje que sentía.
Después de un par de minutos en los que Severus no mostró ningún tipo de debilidad él se acercó lentamente hacia Hermione, la abrazó fuertemente, como si tuviera miedo a perderla una vez más.
-te he extrañado tanto- le dijo Hermione abrazándolo tan fuerte como él la abrazaba, mientras lloraba sin poder controlarse.
-¿en verdad es mi hijo?- preguntó Severus limpiando el rostro de la castaña.
-Severus Snape- dijo una persona en un susurro a unos cuantos metros de ellos… los miraba atentamente mientras ellos se besaban… alzó su varita justo cuando la pareja se separaba, estaba a punto de lanzar el hechizo cuando vio que Severus se giraba hacia él, como si tuviera el presentimiento de que los estaba vigilando.
A pesar de que Severus lo miró con mucha atención, no pudo descifrar lo que decía, en aquella ocasión no pudo leer sus labios.
-¿Weas....?- estaba mencionando el nombre de quien los miraba cuando la voz de su castaña lo distrajo.
-¿profesor?- fue la voz de Hermione quien lo sacó de sus pensamientos.
Rápidamente se giró hacia ella y comprendió que era lo que esa persona decía. Había conjurado un Obliviate, y era demasiado tarde para evitarlo.
Con la sensación más grande de llorar que jamás había sentido tuvo que tragar saliva, recuperar su semblante y tratando de evitar que la voz se le quebrara habló -la encontré aquí inconsciente, no sé qué fue lo que le pasó, pero está bien-
Una vez más la había perdido, solo que esta vez todo parecía indicar que había sido para siempre. Todo parecía indicar que la vida estaba jugando de nuevo con él.
Fin del flashback------------------------------------------------------------------
Severus.
Así había acabado todo, ella se había ido con Narcissa y Draco Malfoy, con nuestro bebé, por supuesto.
Aunque he tratado de darme por vencido ahora no sé qué pensar, me gustaría encontrar una forma de revertir el hechizo y volver a su lado, a estar con ella y con nuestro hijo, y luchar porque ambos estén bien.
Ahora que ha transcurrido casi medio año desde la última vez que la vi me doy cuenta de que solo hay un motivo más para seguir con vida: volver a Hogwarts e iniciar una vez más, si lo había logrado con Lily Potter estaba seguro que lo lograría con Hermione Granger, dejarlas poco a poco en un segundo plano.