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Historia 180672 — capítulo 1

Capítulo 1

Corría a través de los árboles, esquivando lo mejor que podía las ramas que  golpeaban mi cara y mis brazos descubiertos, provocándome pequeños cortes. Por mucho que corría no podía dejar de oler ese pútrido olor a cadáver que me pisaba los talones, nunca había estado en el bosque negro, y ahora ya comprendía  por qué estaba prohibido entrar aquí, si salía de esta no volvería a entrar nunca.

No estaba seguro de cuantos metros me separaban de ese horrible lobo negro como el carbón, no sabía cuán grande era ese animal, solo había podido ver dos grandes y redondos  ojos rojos, bañados en la sangre de todas las víctimas de esa bestia, ni si quiera estaba seguro de que solo hubiera una bestia ahí fuera tratando de darme caza.

A medida que penetraba más en el bosque los arboles eras mayores y sus copas más pobladas de ramas, lo que hacía que hubiera una gran penumbra en el suelo y corriera a ciegas, no lograba ver el sendero que estaba siguiendo y estaba continuamente tropezando con las raíces y con mis propios pies, en uno de esos momentos me tropecé con una raíz que sobresalía exageradamente de la tierra y caí al suelo. Estaba preparado para que mi final llegara, no pensé ni siquiera en intentar levantarme porque sabía que el animal saltaría sobre mí y me engulliría de un bocado, en cambio no pasó nada, pasaron unos segundos y nada sucedió, la bestia era inteligente y caprichosa, esto demostraba que quería jugar conmigo y luego cazarme como si fuera un conejo, pero yo sabía de sobra que estaba ahí cerca, acechándome, su olor lo delataba.

Mis músculos estaban contraídos, y no podía llevar acabo ningún movimiento, mi cuerpo no aguantaría otra carrera como esta, y acabaría por cogerme, pero lo intentaría, no podía seguir corriendo por el sendero que estaba siguiendo, así que lo más rápido que pude me levante y empecé a correr hacia otra dirección del bosque, lejos del sendero.  No había recorrido muchos metros cuando el bosque se abrió, no sabía qué hora era con certeza  pero los rayos del sol pasaban a través de las densas copas. Era ahora o nunca, tenía que aprovechar la poca energía que le quedaba a mis piernas, pronto divise la franja en la que los arboles acababan y daban paso a una pradera o algo así, si conseguía llegar allí igual encontraba un lugar donde esconderme, tan solo me faltaban unos metros cuando sentí a mi espalda un gran viento que me hizo caer, me di la vuelta para ver si el lobo era el causante de mi caída pero no, lo único que pude ver fueron un montón de árboles caerse y dar paso a una manada entera de esas bestias, cada cual más grande, no sabía cuántos eran, pero seguramente los necesarios para atraparme sin dificultad, enseguida los aullidos bañaron todo el bosque. Mi cuerpo como si fuera llevado por otro cerebro se levantó y empezó a correr en dirección al final del bosque, ese olor era ahora tan asfixiante que tenía arcadas mientras corría, estaba a punto de conseguir salir del bosque cuando note un horrible e intenso dolor aparecer en mi espalda y viajar a cada extremo de mi cuerpo, las garras de uno de los lobos había llegado hasta mi espalda y habían destrozado y desgarrado toda la piel, de arriba abajo sin ninguna compasión, eso me hizo caer, y me precipite a gran velocidad al suelo, ni siquiera intente esquivar el golpe, pues lo que vendría a continuación sería mucho más doloroso.  

Me quede de espaldas mirando los últimos arboles del bosque, y la cara de aquella bestia que me había envestido, era más grande aun que el que antes me perseguía, estaba ahí colocado mirándome con mucha más calma que yo, no sabía a qué estaba esperando aquel animal, llevaba mucho tiempo persiguiéndome y ahora simplemente se ponía delante de mí a esperar, otro lobo más pequeño y también negro se acercó al final del bosque, y uno de los rayos de sol que inundaban esta gran pradera alcanzo su pata derecha, el lobo empezó a aullar de dolor aparentemente, y regreso atrás con los demás como alma que lleva el diablo, ¿Era eso lo que retenía a esa enorme bestia atada al bosque?, la oscuridad.