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Inevitable — capítulo 3
¿Vas a seguir evadiéndome? - cuestiono la castaña, al ver que la morena de nuevo se había levantado temprano y ya llevaba el uniforme puesto y estaba a punto de salir. Sigo luchando contra las ganas de golpearte - contesto sin más. Somos amigas, - replico - yo ya perdone que salgas con Black. No salgo con él, - ni siquiera la miró, continúo acomodando su mochila - y si tanto te molesta que vaya con él, hace días que lo cancele. Mel - llamo. Pero no hubo respuesta, porque la morena sencillamente salió de la habitación. ¿Cuánto tiempo va a seguir así? - pregunto. Eres el descaro andante - gruño una chica de cabello castaño más claro que el de Camille. Gabrie... No más Gabrielle, - la interrumpió - no quiero seguir siendo tu amiga. ¿De qué hablas? - arrugo la nariz. No sabes ser amiga, - le espeto - te revolcaste con el que era novio de tu amiga, así que no quiero nada que ver contigo Reed. Y sin más la castaña también salió, dejando a Camille realmente sorprendida de su actitud, eso lo esperaba de la morena, de hecho lo merecía, pero no de Gabrielle, después de todo ella le había aconsejado que no le dijera nada a Melissa sobre el beso y ahora parecía la victima. Ya se les pasara - la consoló la pelirroja. ¿Y si no es así? - su voz sonó un tanto aguda. Hemos sido amigas, desde que llegamos a Hogwarts, así que no te preocupes - le sonrió - Mel en un par de días ya lo habrá olvidado, y Gab pues la conoces, en ocasiones se toma las cosas muy apecho, pero en cuanto Mel te hable como siempre, ella también lo hará. Eso era lo que esperaba, pues cuando se había besado con Kudrow no lo había hecho a propósito, sencillamente se le habían pasado las copas y ese bastardo la había besado, y lo cierto es que ella no había querido lastimar a su mejor amiga, pero en un arranque de celos lo había soltado sin más.
Mel, ya debes perdonarla - repuso el ojimiel - en verdad, Cam no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. No la defiendas - le espeto. No la estoy defendiendo, - se excuso - pero conoces a Camille, es impulsiva. Estaba ebria, no pensaba muy bien las cosas, Kudrow fue quien se aprovecho de eso. Conozco a Camille - susurro - y me duele que no me lo haya dicho antes, que me lo haya soltado sencillamente para lastimarme. Estaba enojada - susurro. Creyó que me iba a vengar, - rodó los ojos - eso no me hace sentir mejor, pensar que una de mis mejores amigas creyera que iba a salir con su novio, para vengarme de un beso que ni siquiera sabía. Un error, es cierto, - repuso con suavidad - pero siempre ha estado para ti - vio que iba a replicar - ¿quién se ha quedado despierta contigo un día antes de un partido de quidditch? - cerró la boca al instante - ¿Quién seco tus lágrimas después de cada engaño de Kudrow? - de nuevo no hubo respuesta - ¿Quién ha escuchado por horas tus problemas, que conoce a la perfección, pero a pesar de eso sigue poniendo la misma atención? - conocía la respuesta - Camille Reed ha sido tu mejor amiga durante 6 años, no puedes olvidar eso, no puedes olvidar que fue aquella niña en la estación, la que te empujo dentro del mismo compartimiento, y a partir de ese momento se hicieron inseparables. No contesto, pues todo aquello era cierto, Camille había sido su primer amiga, era cierto que Gab, Lily y Tonks también la habían apoyado, pero la primera en darle la mano fue Cam, aquella chiquilla que le había prometido ser amigas, sin importar en que casa quedarán. El ojimiel tenía razón, por un error no podía olvidar todo lo que aquella joven había hecho por ella. Te odio - gruño la morena. Y sin más camino hacia el Gran comedor, en ocasiones odiaba a Remus Lupin, pues siempre le hacía ver cosas que ella no deseaba ver en ese momento, como en ese momento, ahora ya no estaba molesta, ahora se sentía culpable, por todos esos días que había evitado a la joven, cuando lo cierto era que si hubiera sido al revés Camille al día siguiente hubiera actuado como si nada. Mel - en ese momento observo a Gab, que se encontraba en medio de la mesa de Gryffindor, camino hacia ella - ¿cómo estás? Bien - mintió. Es horrible, lo que Reed te hizo - le palmeo el hombro. ¿Reed? - enarco una ceja. No podía seguir siendo su amiga, después de lo que te hizo - su voz sonaba como si quisiera confortarla. Gab - suavizó su voz - te agradezco el gesto, pero no tienes porque tomar partido en esto. Es una traidora, - gruño - no puedes defenderla. La palabra traidora, creo que es demasiado fuerte - comento - solo fue un beso, además creo que ya ni salíamos, así que... Por eso siempre te ven la cara de tonta, - replico Gabrielle que en verdad parecía furiosa - pues te hieren, y tratas de disculparlas. La morena se sorprendió ante la actitud, solo vio como la castaña se levantaba de la mesa y salía del lugar, soltó un suspiro pues ahora su otra amiga la veía como una tonta, esto era grandioso. Tejón - lo que le faltaba. Ahora no, Black - le pidió. ¿Te levantaste con el pie izquierdo? - le sonrió de manera ladina. No estoy para tus bromas - le espeto. ¿Qué te tiene tan de mal humor? - cuestiono sin hacer caso que la joven no quería verlo. Desde que llegaste a mi vida, solo me has traído problemas - estaba furiosa y en ese momento iba a sacarlo todo con él - todo lo que me ha pasado ha sido tu culpa, eres un maldito patán que lo único que ha hecho es tratar de darle celos a Camille conmigo, no sé que hice para merecer que tú me hablaras y me obligaras a ser tu amiga, pero lo odio - se levanto de la mesa - te quiero lejos de mí y lejos de Gabrielle. No puedes prohibirme nada - le espeto. Eres ruin Black - le mando una mirada fría - lo sabía, pero no creí que tanto - se inclino sobre él - sé lo que intentas, y es despreciable. No me conoces - gruño. Eres peor que Kudrow, - ante aquello entrecerró los ojos - pero si llegas a meterte con Gabrielle, te haré pedazos. ¿Estás celosa? - sonrió de lado - el lugar que Swan quiere tener, te lo ofrecí a ti. Eres un idiota - escupió, y sin más salió del lugar. ¿Qué diablos le pasa? - pregunto, cuando la puerta se cerró. Ya descubrió que te quieres llevar a Swan a la cama, - repuso un chico de cabello negro un tanto revuelto, sus ojos avellana estaban detrás de unas gafas - y creo que no le agrado la idea. Ella no quiso - replico - ahora ¿por qué parece importarle mis conquistas? Eres un idiota - repuso el castaño. ¿Hoy es el día de ofendan a Sirius? - gruño el ojigris. No hubo respuesta, en verdad que ese chico era un terco de lo peor, y no se daba cuenta que lastimaba a las personas, pero no podía hacer nada, pues no importaba cuanto lo reprendiera en su forma de actuar, no lo entendería hasta que alguien llegara y le diera un vuelco a su vida, creyó que sería Camille, pues había sido la única chica que el ojigris había presentado como novia, pero había sido una mentira, pues a la semana ya se estaba revolcando con otra, y bueno la castaña tampoco fue muy fiel que digamos. Pero estaba seguro que muy pronto, Sirius Black iba a saber lo que era estar enamorado, solo esperaba que no sufriera mucho.