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La tercera generación: 24 años después — capítulo 56

Los exámenes estaban cada día más cerca y los alumnos comenzaron a ponerse nerviosos. No era raro ver a la gente estudiando incluso en el Gran Comedor. También se celebró el clásico torneo de duelo que el profesor Watt organizaba desde su llegada y que enfrentaba a todos los alumnos de séptimo curso que cursaban Defensa contra las Artes Oscuras.

  • Bueno chicos, como sabéis ayer fue el último enfrentamiento de nuestro tradicional torneo, así que hoy os he traído una sorpresa. - Dijo el profesor Watt nada más llegar a la clase en la que estaban los alumnos de Ravenclaw y Slytherin de sexto curso. El aula estaba despejada, no había mesas ni sillas, así que todos estaban sentados en el suelo. - Quiero que deis la bienvenida al ganador de este año, uno de los mejores duelistas que he visto en este colegio, el señor James Sirius Potter.

El pelinegro entró en la clase con una sonrisa mientras los demás le aplaudían. Lizzy enarcó una ceja. Con razón no había querido decirle por qué tenía tanta prisa aquella mañana.

  • Muchas gracias a todos, es un placer poder ser el ayudante del genial profesor Watt hoy.

  • No hace falta que me hagas la pelota, no van a ponerte mejor nota en los ÉXTASIS por eso. - Contestó el hombre riendo. - Pero sí, hoy el señor Potter será mi ayudante ya que tendremos una clase especial sobre duelos.

Todos comenzaron a murmurar, emocionados. Aquello era lo mejor de llegar a último año y tenían muchísimas ganas de empezar.

  • Me gustaría empezar con una pequeña exhibición así que, señor Potter, ¿quiero batirse en duelo con alguien en concreto o elijo a un alumno al azar?

  • Pues sí que me gustaría pelear con una persona. - Dijo con una media sonrisa. Todos miraron a Lizzy que negó con la cabeza.

  • Usted dirá.

  • Elizabeth Collins. - Le guiñó un ojo y ella se levantó.

  • ¿Esto es un intento de venganza por la final de quidditch? - Preguntó acercándose hacia él, con la varita ya preparada.

  • Algo así.

  • Lástima que vayas a perder otra vez. - Respondió encogiéndose de hombros y provocando un ligero "uuuh" entre sus compañeros.

  • Yo no estaría tan seguro.

  • Le advierto que la señorita Collins es una de mis mejores alumnas, no debería confiarse, señor Potter. - Dijo el profesor Watt, tratando de contener la risa al ver el pique que la pareja mantenía.

  • No me confío, profesor, pero sé que voy a ganarle.

  • Sigue soñando, Jamie.

  • Soy el campeón del torneo y estoy en último año, Lizz. - Se cruzó de brazos con chulería y ella enarcó una ceja. - Es más que evidente cómo va a acabar esto.

  • Pues vamos a ello.

La morena se colocó en el centro de la clase y él la siguió. Dieron unos cuantos pasos, separándose y se miraron de forma desafiante.

  • La cortesía es lo primero, Collins. - Dijo James con retintín, haciendo una reverencia.

  • Tranquilo, sé cuáles son las reglas. - Replicó la Ravenclaw, imitándolo.

  • Bueno chicos, cuando cuente tres, lanzáis vuestros hechizos, ¿de acuerdo? - Dijo el profesor dedicándoles una sonrisa. Aquello iba a ser interesante.

  • De acuerdo.

  • Pues uno… dos… - Ambos sujetaron sus varitas con fuerza y se apuntaron el uno al otro. - tres.

  • Expelliarmus - Gritó James.

  • Protego. - Lizzy consiguió detener el hechizo y rápidamente, incluso antes de haber terminado de desviarlo, volvió a exclamar. - Desmaius.

James no lo vio venir. No se esperaba que la chica fuera a responder tan rápido y no pudo defenderse. El hechizo impactó en él, que cayó al suelo desmayado, dejando caer su varita.

  • Y la ganadora es la señorita Collins. - Anunció el profesor, impresionado mientras sus compañeros aplaudían y ella se acercaba al Gryffindor.

  • Enervate. - Susurró. James abrió los ojos lentamente y la miró, todavía sin comprender qué había pasado. - ¿Qué decías antes?

  • Te odio, Elizabeth. - Murmuró él, dejando que ella lo ayudara a ponerse de pie.

  • Me quieres, pero di lo que quieras. - Lanzó una carcajada al repetir las palabras que él había utilizado una vez con ella y le dio un rápido beso.

  • ¿Cómo has hecho eso? No lo he visto venir. - James negó con la cabeza. - Ni siquiera te ha dado tiempo a terminar un hechizo, ¿cómo es posible? Eres increíble, Lizz.

  • Debo decir que la señorita Collins es la mejor duelista que he visto en mucho tiempo, pero tranquilo, señor Potter, usted también es extraordinario.

  • Gracias, profesor. - Dijeron ambos al mismo tiempo.

  • Podéis sentaros. - Les dedicó una sonrisa  y ellos se marcharon del centro de la clase. - ¿Alguien más quiere hacer una demostración?

  • Nosotros, profesor. - Rose levantó su mano y la de Scorpius, que la miró asombrado.

  • ¿Qué?

  • Vamos, será divertido. - La pelirroja se puso de pie y tiró de su mano hasta que consiguió que se levantara.

  • Está bien, señorita Weasley, señor Malfoy, ya saben lo que tienen que hacer.

Ambos se dirigieron hacia el centro y se colocaron de la misma forma que los otros dos chicos.

  • De nuevo, cuando cuente tres chicos. - Anunció el profesor mientras ellos preparaban sus varitas. - Uno… dos… tres.

Rose fue la primera en atacar. Lanzó un hechizo que Scorpius consiguió esquivar con una media sonrisa provocativa, retándola a hacerlo mejor. La pelirroja volvió a lanzar un conjuro, que acabó de la misma forma. El rubio se apresuró a lanzarle un Expeliarmus que Rose logró desviar. Se miraron desafiantes el uno al otro, conscientes de que aquello iba para largo, antes de volver a atacar. Continuaron así durante al menos diez minutos, hasta que Scorpius consiguió desarmar a la chica y el profesor Watt lo anunció como ganador.

  • Un muy buen duelo, chicos.
  • Los felicitó el hombre. - Ahora, poneos todos en parejas y practicad y, señor Potter, le recuerdo que esto es una clase, deje de manosear a la señorita Collins. Puede seguir luchando contra ella si quiere, a ver si consigue vencerla.

Ambos se pusieron rojos y se levantaron rápidamente, disculpándose. Se habían sentado uno delante y el otro detrás por lo que Lizzy tenía su espalda apoyada en el pecho de James, que la abrazaba. La chica se sonrojó todavía más al recordar el día que apareció en clase con la corbata de Gryffindor y ese mismo profesor le dijo que "el señor Potter era una mala influencia para ella". Al menos no le había quitado puntos, como el profesor Carraway. La Ravenclaw suspiró.

  • ¿Preparada para la revancha?

  • Sigue soñando, Potter.

Él negó con la cabeza, con una media sonrisa dibujada en sus labios, y la siguió a un espacio vacío.

Después de clase y, a pesar de las quejas de James que quería ir al campo de quidditch a volar un rato, todos se dirigieron hacia la biblioteca. Tenían que estudiar para los exámenes, así que Scorpius, Rose, James y Lizzy cogieron una mesa y se sentaron con el firme propósito de pasar allí el resto de la tarde.

  • ¿Podemos irnos ya? - Preguntó el mayor de los Potter levantando la vista de su manual de Pociones.

  • Todavía no. - Lizzy suspiró. No le gustaba estudiar en la biblioteca, aquel silencio forzado la ponía muy nerviosa y le crispaba incluso la forma de respirar y pasar las páginas de la gente. - Apenas llevaremos cuarenta minutos, tenemos que estar aquí al menos dos horas.

  • ¿Tantas? - El chico elevó un poco la voz y  varias personas le murmuraron que se callara.

  • Venga, podemos hacerlo, si ya llevamos todo este tiempo…

  • ¿Sois conscientes de que llevamos solo quince minutos estudiando, verdad? - Intervino Rose, enarcando una ceja.

  • ¿Qué? - Lizzy abrió mucho la boca. - Pero, ¿cómo ha podido pasar tan poco tiempo?

  • Si os concentrarais en estudiar en lugar de mirar cuánto tiempo falta para poder iros, se os pasaría más rápido. - Les reprendió Rose. - Y ahora, guardad silencio, no me dejáis concentrarme.

James y Lizzy se miraron durante unos segundos y empezaron a recoger sus cosas rápidamente. Había muchos lugares para estudiar mejores que la biblioteca. Scorpius y Rose negaron con la cabeza, sin apartar la mirada de sus apuntes.

  • Nos vamos a los jardines, ya nos veremos en la cena. - Murmuró la morena, poniéndose de pie.

  • Hasta luego. - Se despidió James, cogiendo la mano de su novia y llevándola hacia la puerta, feliz por poder tomar un poco de aire fresco.

Los otros dos siguieron estudiando en silencio hasta que Scorpius se dio cuenta de que había olvidado sus apuntes de Transformaciones en su dormitorio. Maldijo por lo bajo antes de ponerse de pie.

  • Tengo que bajar a por unos apuntes, ¿te importa quedarte sola?

  • En absoluto. - Contestó ella, concentrada en sus apuntes de Herbología. Tenía que memorizar demasiados nombres en su opinión. - Vete, te espero aquí.

  • No tardaré.

El rubio salió de la biblioteca y se dirigió hacia las mazmorras con paso rápido. No quería perder ningún tiempo ahora que los exámenes estaban tan cerca, pero era demasiado despistado a veces. Lo único que quería era volver a la biblioteca con Rose, lo que no sabía es que aquello no iba a ser tan fácil aquella tarde.

James y Lizzy estaban sentados debajo de un árbol, concentrados en sus apuntes. Aquel sí que era un buen lugar para estudiar y, además, allí también podían practicar los hechizos. El pelinegro observaba a la chica con una sonrisa. Tenía el pelo recogido con una pinza y una felpa, para que no la molestara y estaba completamente concentrada en su manual de Defensa contra las Artes Oscuras. Se acercó un poco a ella y empezó a besarle la mejilla, acercándose poco a poco a sus labios. Ella sonrió de medio lado antes de dejarse besar, pero también protestar un poco.

  • Sé que soy irresistible, pero me gustaría aprobar mis exámenes.

  • Ya llevamos mucho rato estudiando y esta vez es de verdad. - Añadió él, abrazándola por la cintura. - Nos merecemos un descanso, además todavía me duele el cuerpo por culpa de tus hechizos.

  • Razón de más para seguir estudiando, quizás algún día logres vencerme, aunque para eso vas a tener que practicar mucho. - Lizzy sonrió y volvió a fijar su vista en los apuntes que tenía delante.

  • Anda, vamos… - Volvió a besarla y le soltó el pelo rápidamente, pero ella enarcó una ceja y él bufó. - Espero que seas al menos Delegada el año que viene.

  • Sabes tan bien como yo que eso es muy difícil. - Contestó la Ravenclaw. - Seguramente lo será Rose.

  • Pues entonces, ¿para qué estudiar tanto?

  • Eres un cabezota que va a suspender sus ÉXTASIS, Jamie.

  • Bueno, eso ya lo veremos.

Se acercó a ella que se dejó besar otra vez. Por descansar cinco minutos no pasaría nada. Sin embargo, se separaron rápidamente al escuchar una pequeña explosión. Un grupo de hombres entraba corriendo al colegio, lanzando hechizos a diestro y siniestro. James sacó la capa de invisibilidad y los cubrió a ambos con ella rápidamente. Lizzy y él se miraron alarmados. Habían entrado en Hogwarts.


Hola a todos y no me matéis por el final ;)

Pues sí, han entrado en Hogwarts... ¿Qué pasará a partir de ahora? Solo quedan siete capítulos (seis + epílogo) y bastante moviditos, pero no os adelanto nada ;)

Espero que os haya gustado y, ya sabéis, dejad vuestros comentarios :)

Muchos besitos y nos leemos el viernes,

María :)